De las ruinas de la guerra a la maravilla de la nieve: este es el viaje emprendido por un grupo de niños de Gaza, acogidos en el Véneto, Italia, gracias a la asociación Padova Abbraccia i Bambini y al Departamento de Protección Civil. Para muchos de ellos, marcados por profundas heridas en el cuerpo y en el alma, el día que pasaron en Val Saisera, en el noreste de Italia, representó un raro momento de serenidad.
La jornada, organizada por la Associazione Famiglie Nuove del Friuli Venezia Giulia, contó con la presencia de aproximadamente cuarenta personas, en su mayoría mujeres y niños. Un evento sencillo pero significativo: juegos en la nieve, risas, trineos y un ambiente de camaradería que permitió, al menos durante unas horas, que los recuerdos de la guerra se desvanecieran en el olvido. Aquel domingo de enero, la tan esperada nieve llegó como una señal de bienvenida, casi como si respondiera al deseo expresado por los niños de verla por primera vez.
Muchos de estos niños llegaron a Italia en 2025 gracias a un corredor humanitario activado para brindar atención médica urgente. Entre ellos hay jóvenes amputados, heridos por explosiones o que padecen afecciones imposibles de tratar en una zona de conflicto. Sus familias comparten historias dolorosas: duelos, separaciones forzadas y ausencias dolorosas. Sin embargo, junto al dolor, emerge una extraordinaria capacidad de resiliencia. Un ejemplo conmovedor es la escena de una niña de nueve años, sin piernas, riendo y divirtiéndose en un trineo, e incluso encontrando la fuerza para bailar con las otras niñas.
El punto de contacto para los distintos grupos implicados fue el imán Kamel Layachi, imán de las comunidades musulmanas del Véneto, quien impulsó la colaboración entre las comunidades musulmanas y católicas. Parroquias, asociaciones y voluntarios unieron fuerzas para ofrecer no solo ayuda, sino también oportunidades de integración. Los niños ya asisten a la escuela y sus madres están tomando cursos de italiano, previendo una posible estancia prolongada y, potencialmente, oportunidades laborales.
Al mismo tiempo, persisten necesidades urgentes de atención médica, especialmente en lo que respecta a prótesis no cubiertas por el sistema nacional de salud. Por ello, se han puesto en marcha campañas de recaudación de fondos con el objetivo de devolver la independencia y la dignidad a quienes han perdido una extremidad.
La jornada en la nieve concluyó en Tarvisio, Italia. Recibidos por un grupo de Familias Nuevas de la región, voluntarios de la asociación Friulclown, el párroco de Valbruna, el padre Giuseppe Marano, y con té y galletas ofrecidos por las tropas alpinas, el grupo fue al cálido salón parroquial para almorzar (ofrecido por la comunidad musulmana de la ciudad de Udine). La jornada finalizó con una comida compartida y un momento de oración. Un gesto sencillo pero potente, que unió diferentes culturas y religiones bajo el enseña de la fraternidad. Las palabras de las familias palestinas transmitieron el significado de la experiencia mejor que ninguna otra: gratitud, emoción, alivio. “Han permitido que la felicidad vuelva a tocar nuestros corazones”, escribió una madre.
Los voluntarios italianos también recibieron mucho: en los ojos de esos niños vieron dolor y alegría, fragilidad y fortaleza, y la certeza de que, incluso con pequeños gestos, es posible reconstruir fragmentos de humanidad. En un mundo marcado por el conflicto, aquel día en la nieve representó un pequeño, pero auténtico, espacio de paz.
De un relato de Familias Nuevas Friuli (Italia)
Fotos: FN Friuli




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