Movimiento de los Focolares

Evangelio vivido: “Levántense, no tengan miedo.” (Mateo 17, 7)

Mar 9, 2026

Una invitación que nos recuerda la Resurrección y abre a una vida nueva cuyo fundamento no son nuestras fuerzas, sino la gracia de Dios que vence cualquier miedo. Incluso en las dificultades, en las crisis, el amor de Cristo se hace presente y, si se lo vive en la comunión con el otro, es capaz de dar aún más empuje y esperanza para volver a empezar.

Como un grano de trigo maduro

Después de tres años de su llegada a nuestra ciudad, los estudios clínicos le habían detectado a Elio un tumor con metástasis múltiples. Era inútil operar.  En mí surgió espontáneamente una pregunta: ¿por qué le ha tocado esto justamente a él, que es una persona en la plenitud de la madurez humana y espiritual?  Todavía podía dar mucho a nuestra comunidad, en donde ya su presencia sabia y sosegada había resuelto una situación muy desagradable. El mío era un grito doloroso, casi de rebeldía. Luego, razonando con algunos de mis amigos, pasamos en reseña algunos ejemplos de la Biblia… Abrahan, Job, entre otros. No obtuvimos una respuesta en forma inmediata.  Algunos acontecimientos no se pueden explicar sin la fe. En esos días cayó en mis manos un escrito iluminador de San León Magno: “La Iglesia es el campo del Señor que se reviste con una mies cada vez más rica, porque los granos que caen uno por uno renacen multiplicados”.  ¡Allí encontré una respuesta! Solamente en esa óptica podía aceptar que Elio, un amigo queridísimo,  hubiese partido al cielo. Caía como un grano de trigo grande y maduro. Tenía que creer que de allí nacería una espiga en plenitud.

(G. – Bélgica)

Pequeños grandes milagros

Nací en Brasil, pero más adelante fui a vivir y me quedé nueve años en otro país de Latinoamérica, con una inflación altísima y una pobreza extendida; todo ello es un incentivo a la criminalidad. Un día, una amiga vino a verme llorando, porque acababa de ser asaltada y le habían robado el único sueldo con el que sostenía a su familia, ya que el marido estaba desocupado y tenían cuatro hijos. ¿Yo qué podía hacer?  Traté por lo menos de consolarla, aconsejándola de que lo perdonara y rezara para que ladrón se arrepintiera. Pero ella reaccionó diciéndome que jamás haría eso. “Entonces –le respondí– yo rezaré por él”. Después de algunos días, esa misma amiga volvió a visitarme, pero esta vez con otra expresión en el rostro, con otro ánimo.  Estaba feliz, me dijo que el ladrón tendría que haberse convertido realmente porque en un negocio en donde ella era muy conocida había dejado la cartera que había sustraído. Y lo más sorprendente era que el sueldo estaba todavía dentro, no faltaba nada.

(T.G.S.C. – Brasil)

En la silla de ruedas

Desde hace mucho tiempo, a raíz de una artritis reumática, vivo en una silla de ruedas. Entre ingresos al hospital y operaciones, habré pasado allí tres años de mi vida. Muy a menudo, por los dolores tan agudos, quedo completamente inmóvil, incapaz incluso de peinarme o de agarrar un vaso. Muchas cosas, que para mí eran muy importantes, las tuve que dejar de hacer.  Sin embargo, tengo un espíritu bromista y muchas veces a la enfermedad reacciono con alguna nota humorística. Poco a poco, entender la “sabiduría de la cruz” me ayudó a acoger el dolor como la forma más sublime del amor  y a ofrecer mi gota en particular por las personas que más sufren, por la Iglesia, por la unidad de la Iglesia, por la unidad que Jesús pidió. Ahora ya no le pregunto a Dios “¿Por qué?”, sino que solamente le digo: “Ayúdame, Señor”. Trato de no hacer pesar mis problemas físicos sobre los demás y me parece que consigo hacerlo, porque de hecho me encuentran siempre contenta. Todo coopera al bien si estamos abiertos al amor de Dios.  De hecho, en nuestra familia cada uno ha sentido el deber de dar un salto hacia adelante. Los mismos hijos han madurado rápidamente, volviéndose más responsables.

(Branka – Croacia)

A cargo de Maria Grazia Berretta

(extraído de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año XII– número 1, marzo-abril de 2026)

Foto: © Pexels-Shvets-Production


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