Movimiento de los Focolares

Medicina es encuentro

Oct 1, 2018

Entre las nuevas tendencias de la medicina, se le da un rol cada vez más determinante a la comunicación. Flavia Caretta, médica geriatra, intervino sobre este tema en el reciente encuentro de Caruaru, Brasil, organizado por la red internacional Health Dialogue Culture.

«Años atrás, la relación médico-paciente fue definida “una historia de silencio”, en la convicción de que un buen paciente tiene que seguir las directivas del médico sin hacer objeciones, sin hacer preguntas». Flavia Caretta, médica geriatra en el Policlínico  “A. Gemelli” de Roma y referente de  Health Dialogue Culture, está entre los organizadores del último congreso realizado por la red internacional en Caruaru, en el Estado de Pernambuco, cuyo título era: “Diálogo Interdisciplinario en la Construcción de la Salud Integral” (23-25 de agosto). HDC mantiene relacionados entre sí a profesionales del área bio-médica que, inspirándose en la espiritualidad de la unidad de  Chiara Lubich, han promovido una reflexión y una compartición de prácticas sobre el tema del cuidado del enfermo, considerado en la globalidad de sus dimensiones. Casi 400 profesionales estaban presentes en el Congreso, provenientes de todas partes de Brasil.  «La insatisfacción del paciente por la “mala” comunicación – observa  Caretta – es superior a cualquier otra insatisfacción en el ámbito las competencias técnicas.  La cultura tecnológica ha especializado los distintos conocimientos, pero a menudo ha “fragmentado” la identidad del paciente y las relaciones interpersonales entre quien atiende y quien es atendido.  El riesgo puede ser el de perder, o no adquirir nunca, la capacidad de mirar al enfermo en su conjunto […] Cada pregunta sobre el tratamiento contiene una exigencia de relación.  Ignorar esa dimensión significa reducir la medicina a la aplicación de una técnica, a una prestación de servicios, mientras que en primer lugar es el encuentro con una persona». «La calidad del coloquio clínico no depende sólo de la aplicación de conocimientos científicos o de las “habilidades” comunicativas del operador, sino también de su capacidad de “entrar” en lo que el paciente está viviendo. El proceso asistencial no puede ser considerado un protocolo que hay que descomponer en procedimientos, pues  allí está implícita una dimensión humana imprevisible, a la que no puede aplicarse un standard, y que debe ser jugada dentro de una relación personal, en reciprocidad. Ningún aspecto del tratamiento tendría el mismo efecto si no se entra en relación con el otro. […] Entre las nuevas tendencias en medicina, además de la comunicación y de la personalización de los tratamientos, se le está dando relieve a los estilos de vida, al rol que revisten la comunidad y la sociedad para la salud, y en particular en la dimensión espiritual». «Quisiera ofrecer algunas modalidades experimentadas y compartidas por muchos profesionales de varias competencias, proveniencias geográficas y culturales, que inspiran su vida,  y por lo tanto también su profesión,  en los valores ínsitos en la espiritualidad del Movimiento de los Focolares.  […] En la relación con el paciente se demostraron eficaces algunas estrategias, como la escucha, que requiere dejar de lado preocupaciones, juicios, interpretaciones apresuradas, para dejar lugar a lo que el otro quiere comunicar, con palabras, miradas, silencios.  El silencio también es comunicación, a veces más elocuente de lo que pueda captarse en un diálogo.  Más aún, el compromiso de lograr entrar en el  momento presente libera de la prisa y de los condicionamientos que podrían ofuscar la decisión que se debe tomar». La coherencia entre los valores espirituales y su puesta en práctica en la profesión, destacó  Caretta, «no se refiere sólo a la relación con los pacientes.  Es cada vez más imprescindible interactuar de manera muy estrecha con varias competencias.  Las revistas científicas, sobre todo en los últimos años, en la perspectiva de mejorar la organización de los servicios y la calidad de la asistencia, subrayan cada vez más la necesidad del team del tratamiento, el trabajo en equipo, las múltiples disciplinas coordinadas. […] Recuerdo una expresión de  Vaclav Havel, poeta y primer presidente de la República Checa:  “La esperanza no es creer que las cosas cambiarán. Esperar es que tú puedes marcar una diferencia”. La reciprocidad puede transformar todo componente del mundo de la salud, operador o paciente, todo componente del mundo académico, estudiante o docente, en un protagonista del cambio».   Para contactarse, noticias y profundización: www.healthdialogueculture.org

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

La cruz, fuente de comunión

La cruz, fuente de comunión

La muerte de Jesús en la cruz nos revela a un hombre arraigado en una relación tan profunda con el Padre, que es capaz de confiar en Él hasta el final. Por eso, ese calvario se convierte en el tesoro en el que se concentra todo el amor de Dios por nosotros. Las palabras de Igino Giordani nos invitan a hacer espacio para el silencio y la escucha, a fin de emprender este camino de contemplación, redención y comunión con Dios y entre los hombres.

Cada día un Jueves Santo

Cada día un Jueves Santo

En esta Semana Santa de 2026 proponemos una página extraída de los Diarios de Chiara Lubich, escrita precisamente un Jueves Santo, el 11 de abril de 1968.

El camino de la esperanza

El camino de la esperanza

A los 50 años de la redacción del libro más famoso del Cardenal François-Xavier Nguyễn Văn Thuận, se ha realizado un evento en el Palacio Lateranense de Roma, transmitido a través del streaming en siete idiomas. Se ha presentado la nueva biografía del conocido testigo de la esperanza.