Conversión y liberación, en primer lugar, de nosotros mismos. En estos momentos nos dejamos guiar por algunos pensamientos de Mons. Klaus Hemmerle (1929-1994), Obispo emérito de Aachen (Alemania)
Evangelio e inculturación
El Evangelio vivido “sine glossa” (al pie de la letra) ilumina las distintas culturas, devolviéndoles dignidad en la verdad. Es la convicción de que expresa Klaus Hemmerle (1929-1994), quien fue obispo de Aquisgrán (Alemania), en un discurso (inédito) de 1993, del que publicamos algunos fragmentosexpresada en un discurso de 1993. (inédito) del que publicamos unos fragmentos.
Que todos sean uno
En este jueves de la Semana Santa, proponemos la reflexión de Mons. Klaus Hemmerle sobre la oración que Jesús dirige al Padre, pidiendo la unidad de la familia humana.
Unidad: levadura para la sociedad
Klaus Hemmerle era una persona enamorada de la Palabra de Dios. Proponemos un párrafo sobre la unidad extraído de la homilía de su consagración episcopal celebrada en Aachen (Aquisgrania) el 8 de noviembre de 1975.
La estrella y el corazón
Guiados por una estrella, los Reyes Magos atraviesan el desierto y se detienen frente a un humilde niño: Dios que se hizo Niño. La reflexión del obispo alemán Klaus Hemmerle (1929-1994).
¿Quiénes son los santos?
El teólogo alemán Klaus Hemmerle (1929-1994) describe el perfil de los santos en una homilía del ’93 cuando era obispo de Aquisgrania. Son santos anónimos, desconocidos por todos, pero más que célebres a los ojos de Dios.
¡Toda la fuerza de la Pascua!
Nuestros augurios pascuales con las palabras de Klaus Hemmerle.
Una luz con clavos
Sábado Santo, a la espera del evento que cambió la historia. La reflexión de Klaus Hemmerle.
Aparición del Señor a los Magos
La estrella que guió a los Magos hacia el Niño de Belén, también hoy nos invita a ponernos en movimiento en favor de nuestros hermanos. La reflexión de Klaus Hemmerle en un texto de 1993.
Testigos de unidad para la familia humana
El papa León XIV recibió a 83 entre cardenales y obispos amigos del Movimiento de los Focolares, procedentes de 40 países. Les invitó a ser, en las Iglesias locales y en un mundo marcado por divisiones y conflictos, testigos de una unidad capaz de construir una paz duradera.










