Movimiento de los Focolares
El Genfest 2024 concluyó su segunda fase: un sí a la paz

El Genfest 2024 concluyó su segunda fase: un sí a la paz

Iniciada el 19 de julio de 2024, la segunda fase del Genfest 2024, el evento juvenil del Movimiento de los Focolares, concluyó su programa el 21 de julio de 2024 con la celebración de la Santa Misa en la Basílica del Santuario Nacional de Aparecida, en Aparecida (São Paulo), Brasil. El evento central del Genfest, que por primera vez tuvo su versión internacional en el continente latinoamericano, reunió a unos 4.000 participantes de más de 50 países y, desde el principio, se caracterizó por una alegría contagiosa. Además, miles de personas de todo el mundo siguieron parte del programa vía streaming.

Bajo el lema “Juntos para Cuidar”, los jóvenes reunidos en el “Centro de Eventos Padre Vítor Coelho de Almeida” promovieron un intenso programa que combinó celebración, arte, creatividad y testimonio, expresión de la convicción de que la construcción de la fraternidad universal requiere iniciativas concretas para cuidar la vida en el planeta, especialmente en lo que se refiere al cuidado de las personas en diferentes condiciones de vulnerabilidad y de la naturaleza, como ha pedido insistentemente el Papa Francisco.

En la ceremonia de apertura, los jóvenes fueron recibidos por el Arzobispo de Aparecida, Mons. Orlando Brandes; el Nuncio Apostólico en Brasil, Mons. Giambattista Diquattro; el Rector del Santuario de Aparecida, Padre Eduardo Catalfo y la Presidenta del Movimiento de los Focolares, Margaret Karram, entre las personalidades presentes. El obispo Orlando Brandes leyó un mensaje enviado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, en nombre del papa Francisco. “Seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y amistad social que no se limita a las palabras”, dice el telegrama. En sus palabras de saludo a los jóvenes, Margaret Karram subrayó que “juntos, nuestros sueños se harán realidad”. A continuación, los jóvenes fueron recibidos por una “fiesta latinoamericana” con actuaciones artísticas típicas de distintos países. Fue una explosión de alegría que involucró a todos.

Un momento para encontrar caminos, o más bien senderos, para un mundo unido. Así comenzó la segunda jornada de esta fase del Genfest 2024. Por un lado, jóvenes de todo el mundo contaron cómo intentan construir relaciones fraternas en sus entornos. Fue el caso, por ejemplo, de Adelina, de Rio Grande do Sul (Brasil), que tuvo que hacer frente a la tragedia causada por las lluvias que azotaron su estado en mayo de 2024, y de Joseph, de Sierra Leona, que fue separado de su familia cuando era niño y reclutado por los militares que combatían a las tropas gubernamentales del país africano con actos de violencia. Momentos artísticos llamaron la atención sobre algunos de los grandes temas del mundo actual, como la ecología y la ciudadanía, mientras que spark changers, especialistas en diferentes áreas, ofrecieron al público algunas breves reflexiones que podrían provocar cambios en el mundo.

El programa del sábado también incluyó un “avance” de la Fase 3 del Genfest: se celebraron talleres sobre diferentes temas, siempre con la mirada puesta en el “cuidado” de la vida en sus diversas expresiones. Por último, un viaje alrededor del mundo con historias de realización personal o acción social, pero todas con la fraternidad como motivación para “abrazar a la humanidad e iniciar el cambio”. Concluyeron el programa del segundo día en el escenario del Genfest jóvenes de Turquía, Australia, Zimbabue, Bolivia, Italia y Colombia que contaron cómo habían afrontado o ayudado a otros a afrontar el dolor cuando éste parece quitarle sentido a la vida. Las presentaciones, sin embargo, no se limitaron a historias personales. También se presentaron en el escenario iniciativas sociales muy diversas, como Rimarishun, un proyecto de acercamiento entre diferentes culturas en Ecuador. También de Brasil fueron el Proyecto Amazonas, el Quilombo Rio dos Macacos de Salvador (comunidad afro descendientes) y la Casa do Menor, cuya coreografía recibió una standing ovation.

El programa de la jornada de clausura de la segunda fase del Genfest 2024 comenzó mirando al pasado para pensar en el futuro. Se recordaron algunos de los proyectos puestos en marcha en el último Genfest de 2018 y que ya han empezado a dar sus frutos, incluso de forma real, como es el caso de la plantación de árboles en zonas propensas a la degradación. Siguiendo el ejemplo de lo que se hizo en el último Genfest de Manila (Filipinas), se presentaron algunos proyectos que tendrán continuidad después de estas jornadas.

El primer proyecto comenzará con la tercera fase del Genfest. Se trata de las “Comunidades Mundo Unido”, que reunirán a jóvenes -incluidos los que no pudieron asistir al evento de Aparecida- en grupos por áreas de conocimiento, desde la economía al trabajo, desde la política a la ciudadanía. Los jóvenes interesados en las distintas áreas podrán unirse a estas comunidades en función de su “pasión”, como dicen los organizadores.

Una herramienta importante para la realización de estas comunidades es el Proyecto Mundo Unido. Lanzado en 2012 en el Genfest de Budapest (Hungría), se trata de hecho de un programa para difundir la fraternidad a gran escala y reunir acciones en este sentido, permitiendo compartir experiencias con muchos jóvenes de todo el mundo.

Otra acción derivada de este Genfest, pero más inmediata, es el lanzamiento de un cuestionario para recoger las propuestas de los jóvenes para el “Pacto por el Futuro”, un manifiesto que se presentará en la Summit of the Future, una cumbre internacional que organizará la ONU en septiembre de 2024.

Construir comunidades internacionales requiere diálogo. A este tema se dedicó gran parte de la sesión. Rabina Silvina Chemen y una joven líder musulmana, Israa Safieddine, contaron cómo intentan construir el diálogo.

Catorce jóvenes latinoamericanos de seis iglesias cristianas presentaron Ikuméni, un taller de buenas prácticas ecuménicas e interreligiosas. Todas estas iniciativas tienen como objetivo final la construcción de la paz, tema al que se dedicó toda la última parte del programa.

El uruguayo Carlos Palma presentó el proyecto Living Peace. Un vídeo de Chiara Lubich recordó cómo se puede construir hoy la paz: viviendo el amor mutuo.

Los jóvenes participantes en el Genfest desfilaron finalmente con banderas de todos los países pidiendo la paz en todas las naciones. En la conclusión, la presidenta del Movimiento de los Focolares, Margaret Karram, invitó a todos a ser constructores de paz, rompiendo las barreras que dividen a las personas y tomando la iniciativa de perdonar: “Que este Genfest sea un momento para decir sí a la paz”, concluyó.


Luís Henrique Marques e Airam Lima Jr.

Foto: © Imprensa Genfest 2004 – CSC Audiovisivi

Genfest 2024: Juntos para cuidar

Genfest 2024: Juntos para cuidar

Paz entre los pueblos, protección del planeta, economías y políticas que pongan en el centro a la persona, la justicia y la dignidad: en esto trabajaremos, deliberaremos y proyectaremos a nivel mundial en el Genfest”. Los que lo explican son los jóvenes del Movimiento de los Focolares que del 12 al 24 de julio próximos, en Brasil, convocarán a miles de jóvenes para un evento mundial. El objetivo es, como dice el título: «Juntos para cuidar», es decir, cuidar juntos, a nivel mundial, a las personas y a las porciones de la humanidad más sufrientes y vulnerables, más allá de las diferencias culturales, étnicas y religiosas.

Los grandes cambios en curso nos muestran la necesidad de un nuevo paradigma cultural, basado no en el individuo, sino en la relación social que se abre a toda la humanidad a través de una cultura que promueva la fraternidad universal; que no elimine la complejidad, sino que la valore, permitiendo comprender más profundamente la historia de la humanidad y de los pueblos.

El Genfest 2024 se desarrollará en tres fases: voluntariado; el evento central; y la creación de community, ‘comunidades’ divididas por ámbitos de interés, de estudio o profesionales, para mantenerse conectados y trabajar en la construcción de un mundo más unido en los propios territorios. Quiere ser una experiencia inmersiva en la que los protagonistas y creadores sean los jóvenes; pero el diálogo y la colaboración intergeneracional serán un pilar imprescindible del cambio que se quiere proponer también a las instituciones internacionales. Algunos momentos se transmitirán en directo a nivel mundial en el canal YouTube del Genfest 2024.

En la conclusión, los nuevos pasos y proyectos nacidos o en marcha para construir un mundo en paz y más unido se recogerán en un documento que se presentará en la Cumbre del Futuro (22-23 de septiembre de 2024), promovida por las Naciones Unidas. Contendrá proyectos y propuestas concretas para un mundo más justo y fraterno, con el fin de contribuir a los objetivos internacionales de la Agenda 2030 de la ONU.

Quien no pueda asistir al evento central en Brasil, podrá informarse sobre cuál es el que se realiza más cerca del lugar en el que vive, porque habrá otros 44 Genfest locales que se realizarán en Corea, India, Sri Lanka, Filipinas, Pakistán, Vietnam, Jordania, Egipto, Burundi, Tanzania, Angola, Zambia, Kenia, Etiopía, Sudáfrica, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Camerún, Burkina Faso, Perú, Bolivia, México, Guatemala, Argentina, Hungría, Serbia, Chequia, Eslovaquia, Alemania e Italia.

Experimentar – la primera semana del Genfest (12-18 de julio de 2024) propone a los participantes una experiencia «inmersiva» de voluntariado en uno de los 40 proyectos y organizaciones que se han puesto a disposición en diferentes países de América Latina y otras partes del mundo. Esta acción se llevará a cabo en colaboración con UNIRedes, organismo que reúne a más de 50 organizaciones, iniciativas y movimientos sociales de 12 países de América Latina y el Caribe que promueven acciones de transformación en diversos campos (arte y cultura, medioambiente, gobernanza democrática, educación, trabajo, etc.) a través del protagonismo de todos los actores involucrados.

Celebrar – Del 19 al 21 de julio en Aparecida, en la arena del santuario nacional, los jóvenes se reunirán en el evento central para conocer experiencias, compartir estrategias de paz y fraternidad también a través de manifestaciones artísticas y musicales. El evento se transmitirá en más de 120 países. Un gran festival de ideas, pensamientos e iniciativas que inspirará a miles de jóvenes de diferentes culturas, etnias y religiones a vivir por un mundo unido.

Aprender y compartir – La tercera fase tendrá lugar del 21 al 24 de julio: los jóvenes se distribuirán en grupos llamados communities ‒comunidades‒ según ocho ámbitos de interés: economía y trabajo, interculturalidad y diálogo, espiritualidad y derechos humanos, salud y ecología, arte y compromiso social, educación e investigación, comunicación y medios de comunicación, ciudadanía activa y política.

En estos espacios, los jóvenes podrán aprender, confrontarse, idear nuevas formas de compromiso compartido para difundir la cultura de la fraternidad a través de proyectos locales con una perspectiva global, de modo que al regresar a sus países, puedan comprometerse localmente en los ámbitos que les apasionan para formarse en el paradigma cultural de la fraternidad y del carácter relacional.

Un equipo internacional formado por académicos, profesionales, líderes y activistas sociales y políticos ─jóvenes y adultos─ acompañará a los participantes en los debates y trabajos en grupo.

Han confirmado su participación, entre otros: Luigino Bruni, economista (Italia), Choie Funk, arquitecto y activista social (Filipinas), Jander Manauara, rapero y activista (Brasil), Carlos Palma, coordinador de Living Peace (Uruguay), Myrian Vasques, consejera indígena (Brasil), Silvina Chemen, directora del Centro para el Diálogo Interreligioso en el seminario rabínico (Argentina), John Mundell, director de la Plataforma de Acción Laudato Si’ del Vaticano (Estados Unidos), Nicolas Maggi Berrueta, violinista, Embajador de Paz (Uruguay), Israa Safieddine, educadora especializada en educación islámica (Estados Unidos).

Stefania Tanesini

Genfest_Ficha 1_Historia, objetivos y perspectivas

Chile y Perú: amar la patria del otro como la propia

Chile y Perú: amar la patria del otro como la propia

Poco se sabe de la disputa entre los dos países sudamericanos por la soberanía de una porción de mar, de gran importancia para miles de pescadores que se verán adjudicada o negada la posibilidad de desarrollar su actividad. Dependen de la sentencia que debería dictar la Corte Suprema de la Haya.

Se puede comprender la tensión entre la población de ambos países, especialmente de la gente directamente interesada. En este contexto nos llega a la redacción una carta que los Jóvenes chilenos por un mundo unido dirigida a sus coetáneos del Perú. La publicamos con el auspicio que el conflicto, gracias también a otras fuerzas constructivas de ambas sociedades, se resuelva de manera justa y pacífica.

«Santiago de Chile, 22 de enero de 2014

Querida comunidad del Focolar, Gen y Jóvenes por un Mundo Unido de Perú:

Estamos ad portas de que se dicte la resolución de los tribunales de La Haya sobre el diferendo marítimo que tiene a nuestros países como protagonistas; es inevitable que nos venga a la mente lo que Chiara Lubich decía: “Amen la patria del otro como la propia” y es en estos momentos en que se nos pone a prueba este amor, nuestra mirada de “hombre mundo”, nuestra capacidad de salir de la primera reacción confrontacional e individualista para mirarnos como hermanos, sin límites ni fronteras.

No es fácil! somos un continente rico y multicultural pero lleno de retos, desigualdad y heridas aún sin curar… Por eso, nosotros como jóvenes vemos en esta controversia que vuelve a tensionar las relaciones entre ambos Estados, entre hermanos, una ocasión para renovar nuestro compromiso y

trabajo constante por la fraternidad universal, basado siempre en el respeto y la dignidad de nuestros pueblos.

Por tanto, independientemente de la decisión que se tome en los próximos días, confiamos en que será más bien una oportunidad para seguir construyendo un mundo unido JUNTOS, en el que creemos, y hemos comprobado en muchas ocasiones que no es una utopía.

Les hacemos llegar un gran abrazo a la distancia y renovamos hoy más que nunca el pacto de unidad con cada uno de ustedes!

Movimiento Gen y Jóvenes por un Mundo Unido de Chile».

Conocer más: www.focolares.cl

Chile y Perú: amar la patria del otro como la propia

Desde el Congo a Bélgica, el viaje de Belamy

Clip completo de la canción – http://www.youtube.com/watch?v=ymXHLfOal4U

Belamy Paluku es originario de Goma, pero estuvo en Bélgica durante tres meses. En su país, Congo, forma parte del grupo Gen Fuoco, una banda musical cuyo mensaje se inspira en la espiritualidad de la unidad; es el responsable del “Foyer culturel”, un centro cultural de su ciudad. Gracias a su talento musical, el Centro Wallonie-Bruxelles le ha ofrecido una beca para estudiar canto en Verviers, Bélgica. Belamy es un compositor, que destaca la búsqueda de la paz, el diálogo y el valor del sufrimiento. Su canción más conocida se llama «Nos couleurs et nos saveurs» (Nuestros colores y nuestros sabores), y es una invitación a apreciar los diferentes colores y diferentes gustos de los diversos pueblos, ya que «un mundo con un sólo color y un sólo sabor sería muy pobre”. En el video, se propone una entrevista al joven músico congoleño y a una joven belga. Belamy, tú naciste en Goma, en el Congo. En este momento estás en Bélgica como parte de un intercambio intercultural, para especializarte como músico. ¿Cómo te sientes en un mundo tan diferente? “Descubro muchas personas de diferentes orígenes, y me doy cuenta de que todo el mundo siempre tiene algo que dar y algo que recibir de los demás. La diferencia de cultura y de idioma no nos puede impedir el convivir y comunicarnos”. Y para ti, Elisabeth, que naciste en Bélgica, ¿qué significa acoger la presencia de personas que llegan de todo el mundo?

Entrevista al Belamy Paluku

“Es cierto que en Europa y especialmente en Bruselas hay una inmensa riqueza de nacionalidades y culturas diversas. Personalmente, he conocido a chicos del Movimiento de los Focolares de Siria, Eslovaquia, Italia, etc. Lo que también me ha ayudado siempre ha sido el arte de amar que concretamente te hace dar el primer paso hacia el otro. Pero pienso que no basta con vivir unos al lado de los otros, sino que podemos dar un paso más allá. El desafío para nosotros europeos, que quizás somos más reservados, es precisamente el de ir al encuentro del otro, construir puentes para que todos seamos una sola familia, a fin que nos reconozcamos todos verdaderamente hermanos”.

Chile y Perú: amar la patria del otro como la propia

Genfest 1990

Video (italiano) - Discurso programático de Chiara Lubich

Genfest’90

Parte del discurso programático de Chiara Lubich en el Palacio de los Deportes Sport, EUR a 20.000 jóvenes

« (…) Imaginemos que ante nuestros ojos pasen algunas escenas sintomáticas del mundo de hoy. Observamos en el este europeo, en las naciones que han visto los recientes cambios, gente que exulta de alegría porque alcanzó la libertad, junto a otra asustada y decepcionada, deprimidas por la caída de sus ideales. Leemos en algunos rostros amenazas de revancha, de venganza, incluso de odio. Y pensamos: ¿qué diría Jesús si se presentara en medio de ellos? Estamos seguros, hoy como entonces una vez más hablaría de amor: ‘Ámense – diría – como yo los he amado» (cf Jn 15,12). Y solamente juntos, en la concordia, en el perdón, se puede construir un futuro sólido. Trasladémonos, como por sucesivas imágenes disolventes, a otros lugares, a un país de América latina, por ejemplo: por un lado rascacielos, a menudo modernas catedrales erigidas al dios-consumo, y por otro mocambos, villas miseria, favelas y miseria, miseria física y moral, enfermedades de todo tipo. ¿Qué diría Jesús ante esta visión desoladora?

«Les había dicho que se amaran. No lo hicieron, aquí tienen las consecuencias”. Y si otros cuadros nos mostraran, como en un collage, fragmentos de ciudades, conocidas como las más ricas del mundo y otras con la técnica más avanzada, junto a panoramas desérticos con hombres, mujeres y niños que mueren de hambre. ¿Qué diría Jesús si apareciera allí, precisamente? «Ámense». ¿O si viéramos imágenes de luchas raciales con matanzas e violaciones de derechos humanos… O interminables conflictos como los de Medio Oriente, con el derrumbe de casas, heridos, muertos y la constante y mortal caída de bombas o de otras armas homicidas? Preguntémonos aún: ¿qué diría Jesús ante esta enorme cantidad de dramas? «Les había dicho que se quisieran. Ámense como yo los he amado”. Sí, así diría ante esto y ante las más graves situaciones del mundo actual. Pero su palabra no es sólo un lamento por lo que no ha sido hecho. Hoy la repite con más fuerza que nunca. Porque Él murió pero resucitó y – como ha prometido – está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Y lo que dice tiene una importancia inmensa. Porque este «Ámense los unos a los otros como yo los he amado» es la clave para solucionar todos los problemas, es la respuesta fundamental a los males del hombre. Los «Jóvenes por un mundo unido» solo podrán llevar a cabo su tarea de cooperar a dar al mundo un alma, si le darán al mundo, nuevamente, el amor. Ciertamente: este amor no es lo quede parecer a simple vista, no es una broma. Es exigente y fuerte pero tiene el poder de cambiar el mundo.

Jesús a este mandamiento del amor lo llamó «mío» y «nuevo», porque es típicamente suyo, habiéndolo colmado de un contenido particular y nuevo. «Ámense – ha dicho – como yo los he amado». Y Él dio la  vida por nosotros. Entonces, aquí se pone en juego la vida. Y un amor dispuesto a dar la vida por los hermanos es lo que Él también nos pide. Para Él no es suficiente la amistad o la benevolencia hacia los demás; no le basta la filantropía ni solo la solidaridad. El amor que nos pide no se agota en la no-violencia. Es algo activo, muy activo. Nos pide que no vivamos para nosotros mismos, sino para los otros. Y esto exige sacrificios, esfuerzos. Nos pide a todos que, de hombres pusilánimes y egoístas, concentrados en nuestros intereses, en nuestras cosas, nos transformemos en pequeños héroes cotidianos que, día tras día, están al servicio de los hermanos, dispuestos incluso a dar hasta la vida por ellos.

Queridos jóvenes, a esto los llama vuestra vocación, si no quieren que sus ideales se desvanezcan como meras utopías. Tienen que amar así, amarse así, siendo ustedes los primeros en testimoniar este amor antes de sugerirlo a los demás. Testigos, modelos: que el mundo vea cómo se aman y pueda repetir como lo hacía de los primeros cristianos: «Mira como se aman y los unos están dispuestos a morir por los otros». Entonces será puesta la base segura, será profunda la raíz del árbol que queremos ver florecer. De hecho, este amor recíproco entre ustedes provocará consecuencias de un valor – digamos – infinito, porque donde hay amor allí está Dios y – como Jesús dijo: «Donde dos o tres están unidos en mi nombre, es decir en su amor, yo estoy en medio de ellos», (Mt 18,20). Tendrán a Cristo entre ustedes, al mismo Cristo, el

omnipotente, y de él podrán esperarlo todo. Será Él mismo quien obrará con ustedes en sus países, porque él volverá en cierto modo al mundo, a todos los lugares donde ustedes se encuentren, esto será posible gracias al amor recíproco, a la unidad que tengan. Y él los iluminará en todo lo que tendrán que hacer, los guiará, los sostendrá, será vuestra fuerza, vuestro ardor, vuestra alegría. Por Él, el mundo alrededor de ustedes se convertirá a la concordia, y cada división desaparecerá.

Lo dijo Él: “Que sean uno y el mundo creerá» (cf Gv 17, 21). Ustedes se han propuesto una grandiosa tarea y sólo él puede ser el líder de la batalla. Entonces, amor entre ustedes y amor sembrado en muchos rincones de la tierra, en los individuos, en los grupos, entre naciones, con todos los medios, para que sea realidad la invasión de amor de la cual muchas veces hablamos, y tome cuerpo, también por vuestra contribución, la civilización del amor que todos esperamos. Están llamados a esto. Y verán cosas grandes. Piensen: si Dios ha vencido en el trozo de historia que hemos vivido, ¿qué sucederá si a la acción directa de Dios se agrega la de los jóvenes, de muchos jóvenes conducidos por Cristo, presente entre ellos por el amor? ¡Vayan adelante, entonces, sin vacilar! La juventud que tienen no hace cálculos, es generosa:

aprovéchenla. Vayan adelante ustedes católicos y ustedes cristianos que creen en Cristo. Vayan adelante ustedes que profesan otras religiones, sustentados por los nobles principios en los que se apoyan. Vayan adelante ustedes que tienen una cultura diferente, que a lo mejor no conocen a Dios, pero que sienten en el corazón la exigencia de poner todos los esfuerzos en el ideal de un mundo unido. Todos tomados de la mano, ¡estén seguros de que la victoria será de ustedes!».

Chiara Lubich