Movimiento de los Focolares

Unidad: un sueño loco

Ago 10, 2013

Un párrafo del discurso de Chiara Lubich a los jóvenes en la JMJ del 2000 en Roma. Nuevo impulso en anunciar el Evangelio con el testimonio de la vida y con la palabra, en gran sintonía con lo que el Papa Francisco dijo en Brasil.

«Recuerdo que en el comienzo nuestro corazón estaba tan repleto de amor por Dios que hacía que se rebosara el Evangelio redescubierto sobre tantos. ¿Cómo hacer para que también hoy sea así en todas partes? Siendo, hoy como entonces, fieles al estilo de vida que nos ha sugerido el Espíritu Santo: tenemos que ser antes que nada cristianos auténticos, que viven personalmente lo que el Evangelio enseña. Personas de las cuales se pueda decir, como de los primeros cristianos: “Miren cómo se aman. Están dispuestas a morir unas por otras”. Cristianos que aman a todos sin distinciones, con un amor concreto.  Cristianos que, sólo después de haber amado de esta forma, anuncian el Evangelio a todos.

Es verdad que no siempre se puede hablar con palabras, pero sí se puede hablar con el corazón. Por ejemplo, llamando por su nombre a quien encontramos, saludando de determinado modo, de forma que los demás adviertan que son personas importantes para nosotros, que no nos resultan indiferentes, que existe ya un vínculo construido con ellas tal vez sólo por un  silencio respetuoso.

Estas palabras sin rumor, como puede ser una sonrisa, si son adecuadas, abren una brecha en los corazones. Y apenas esta brecha se abre en cualquier persona, no hay que esperar, hay que hablar, decir pocas palabras…, pero hablar. Comenzando por ejemplo, a hablar de nuestra experiencia con Jesús; hablar de El.

Intentemos llenar nuestro día con estas palabras, con gestos nuevos, totalitarios, completos que nunca antes realizamos. Llevaremos al mundo el atractivo de Jesús y lograremos que la gente se enamore de Él, de modo que el reino de Dios se expanda más allá de toda expectativa. Crecerá de tal forma que se podrá mirar lejos, como Jesús, cuando llamó a todos a vivir la fraternidad universal rezando al Padre: “Que todos sean uno”

Un sueño que puede parecer una locura, pero que es posible, porque es el sueño de un Dios».

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

1° de septiembre, inicia el “Tiempo de la Creación”

1° de septiembre, inicia el “Tiempo de la Creación”

En su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, León XIV exhorta a superar la crisis ética y cultural actual, que incluye el deseo de guerra, dominación y la búsqueda de lucro. Lo que se necesita es una “auténtica conversión ecológica” que nazca del corazón.

Evangelio vivido: mirar a los hermanos

Evangelio vivido: mirar a los hermanos

La Palabra del Evangelio propuesta para este mes es: “Mi alma canta la grandeza del Señor”, el comienzo del cántico de María en su encuentro con Isabel.
“Las palabras de este himno”, dice el comentario sobre la Palabra de Vida, “nos invitan a comprender la intervención salvadora de Dios en nuestra historia personal y comunitaria, que culmina en los nuevos cielos y la nueva tierra inaugurados por la revolución social del Evangelio”.
Estas experiencias nos muestran que alabar a Dios significa estar del lado de los más vulnerables y creer que el mundo puede, y debe, cambiar.