Movimiento de los Focolares

Contra el tráfico ilícito y abuso de drogas

Instituída en el 1987 por la Asamblea General de la ONU, el Día Internacional contra el Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas se propone sostener todas la acciones posibles, para combatir uno de los peores dramas de nuestro planeta. Según la Relación 2016 del UNODC (United Nations Office on Drugs and Crime), 250 millones de personas de edad entre los 15 y 64 años han hecho uso de sustancias estupefacientes en el año precedente. La campaña se dirige a todos, pero en especial a los jóvenes, que a menudo hablan de los «efectos entusiasmantes” de las drogas, olvidando los muchos “efectos negativos”. El uso de drogas es preocupante y representa una llaga social que pesa en modo grave sobre la sanidad pública, sea en términos de prevención que en tratamientos y curas a causa de los disturbios ligados al uso de drogas..

El Evangelio vivido: Superar las divisiones

El Evangelio vivido: Superar las divisiones

Santa-Terezinha-C-Caris-Mendes-CSCEn la isla de Santa Teresina «Cuando se vive en una situación de miseria extrema, o se cae en la inercia, o se toma otra alternativa, pues existe sólo la violencia. Pero, por el carisma de la unidad comprendí que podía ser un agente de transformación social en mi ambiente: buscar trabajo para los habitantes, ayudar a reconstruir un mocambo, trabajar para que todas las familias tengan agua potable. Dos años más tarde fui elegido presidente de la Asociación de los habitantes de Santa Teresina. Le di continuidad al trabajo de mis antecesores, me ocupé de la transparencia de la gestión pública, haciendo comprender también que si cada uno ayudaba al otro, Dios nos habría ayudado a todos» (J. – Brasil) Cobrador de impuestos «Trabajo como cobrador de impuestos, un trabajo difícil que trato de llevar adelante como un servicio al país. Trato de servir a Jesús en cada persona, creando una relación con cada uno. Hace algunos años fui designado para el Departamento de Investigación y Ejecución. En la práctica, tengo que convencer, al que no está al día, de que pague los impuestos para que no sea sancionado. Ésto es bastante difícil y exige una gran dosis de paciencia. Poco a poco me he ido ganando el respeto de las personas con las que trato, muchas de ellas se han dado cuenta de la necesidad y de los beneficios de estar al día». (A.N. – Kenia) Solidaridad contagiosa «Hace algunos años, una amiga que es asistente social, nos había pedido que alojáramos durante una semana a una joven de diecisiete años casi ciega, que, por varios motivos, no podía quedarse en el Instituto ni volver a la casa de su familia. Después de haber hablado con los hijos, ya adolescentes, decidimos de común acuerdo decir que sí, aunque esta elección significaba algunos sacrificios para cada uno: la casa era ya pequeña para los 4 hijos estudiantes que tenían necesidad de más espacio. Miriam vino a nuestra casa y, ayudada por todos, se integró tan bien que nos ayudó a preparar el cumpleaños de uno de mis hijos que se festejaba en esos días. Ocurrió que en lugar de una semana de alojamiento, fueron tres semanas. La recordamos como un momento fuerte de la familia. Esa experiencia de acogida resultó eficaz años después. Nuestra hija, casada y madre de dos hijos, alojó a un niño desadaptado que, en Pascua, habría quedado sólo en el Instituto. Otro de nuestros hijos, también casado y con tres hijos, recibió para almorzar en Navidad, además de la suegra, una persona enferma mental. La solidaridad es contagiosa». (H.G. Austria)

Giordani: la grandeza del ser humano

Giordani: la grandeza del ser humano

20170625-01A la luz de la fe cristiana el hombre se presenta tal cual es, un ejemplar de Dios. El Creador –enseña el Antiguo Testamento- lo hizo a su imagen y semejanza. Este origen confiere a sus andrajos y a sus llagas, a su rostro, y a su espíritu una belleza sobrehumana. Esta belleza es aún más grande en el cristianismo, porque el hombre no sólo es la imagen de Dios, sino que también como criatura Suya es la criatura digna del Creador, así como la obra de arte es digna del artista. El Omnipotente no podía no hacer seres dignos de sí. En el hombre suscitó una obra de arte, y sólo al verlo da vértigo: al componer una estructura admirable, para perdurar y generar, una inteligencia para iluminar, un corazón para proyectarse sobre otros seres humanos, un alma capaz de ir más allá de los límites espacio-temporales y permanecer, con los ángeles, en la eternidad. El hombre cayó, es verdad, abusando de su libertad; pero también es verdad que ante su caída surgió el más exterminado prodigio del amor divino: la Redención, por medio de la sangre de Cristo. Visto así el hombre –aunque sea un mendigo que se arrastra en la acera o un indígena que vive a miles de miles de millas- es un ser tan grande, tan noble, tan divino que querrías, ante su presencia, inclinarte, ansioso y conmovido, reconociendo en él la majestad de lo que ha imaginado y realizado el prodigio de su creación, el privilegio de la Redención, el objeto de la vida sobrenatural de su naturaleza. Se comprende enseguida qué implica una perspectiva así; lleva a comprender la absurdidad y la imposibilidad de la explotación del hombre, de denigrarlo, de dañarlo, de suprimirlo, sin violentar la Obra de Dios, sin atentar contra el patrimonio del Creador. Es hijo de Dios; y la ofensa es un ultraje al Padre; el homicidio implica un tentativo de deicidio; casi como un asesinato de la esfinge de Dios. El hombre mercantiliza su dignidad cuando se desvía hacia el mal y obra mal. Y entre los pecados está la soberbia que se pone en lugar de la humilde gratitud del hombre al saberse obra de arte de Dios. De la soberbia nace la explotación, que tiene un impacto antisocial; mientras que de la humildad cristiana nace el servicio; y también en este hombre está la copia de ese otro “Hijo de hombre”, “venido no para ser servido sino para servir”. Y aquí tiene lugar la vinculación entre el individuo y la sociedad, su integración, su expansión. El hombre en sí mismo, en abstracto, no existe, existe el padre, el ciudadano, el creyente, etc. Es decir existe el hombre animal social. Pero él entra en la sociedad por un impulso de amor. Porque ama, sale del encierro de su propio ser, y se expande –se integra- en la vida de los demás. Cuando ama, el hombre se revela naturalmente cristiano. Después el cristianismo lo eleva y sostiene este amor, sin el cual la sociedad en lugar de ofrecerle protección, complemento y una alegría para la persona humana, se vuelve una compresión y una mutilación de ella. Puede volverse una amenaza para su dignidad. La explotación social empieza cuando no se ama al hombre; cuando no se respeta su dignidad, porque se ven los músculos y no se ve el espíritu.   Igino Giordani, La società cristiana (La sociedad cristiana), Città Nuova, Roma, (1942) 2010, págs. 32-36  

El final del Ramadan

Termina hoy, 24 de junio, el Ramadan, el período de 29 o 30 días durante los cuales los fieles musulmanes recuerdan «el mes en el que fue revelado el Corán como guía para los hombres  y prueba clara de recta dirección y salvación» (Corán, Sura II, verso 185). Durante este período el ayuno desde el alba hasta el anochecher constituye el cuarto de los cinco pilares del Islam. El significado espiritual del ayuno unido a la oración y a la meditación, de la abstinencia sexual y de la renuncia en general, según muchos teólogos, se refiere a la capacidad del hombre de autodisciplinarse, de ejercitar la paciencia y la humildad y de recordar la ayuda a los más necesitados y a aquellos menos afortunados. El Ramadan es pues una especie de ejercicio de pureza contra todas las pasiones mundanas, cuyos beneficios recaen sobre el fiel durante todo el año.      

Budistas y cristianos en diálogo/ 2

Budistas y cristianos en diálogo/ 2

P4260731Llegamos al Dharma Drum anoche, al atardecer, y unos jóvenes voluntarios nos recibieron con exquisita amabilidad y nos ayudaron a ubicarnos en nuestras habitaciones. Luego pasamos a la cena y a los saludos. Esta mañana empezó el simposio. Tanto la sala del congreso, como todo el edificio que contiene el College of Liberal Arts son modernos. Fueron construidos por un arquitecto japonés con jardines colgantes para garantizar un clima agradable incluso durante la estación cálida y húmeda, aunque aquí parece que la humedad domina en todo momento del año. La comida que nos brindaron, absolutamente vegetariana, de alto nivel culinario, fue la expresión de una acogida delicada y atenta que nos hizo sentir como en casa. P4260682A las 10 horas empezó la ceremonia de apertura. Uno de los miembros del cuerpo docente, Guohuei Shih, presentó a los distintos ponentes. Rita Moussalem y Roberto Catalano, co-directores del Centro para el diálogo interreligioso de los Focolares, fueron los primeros en hablar después de los saludos del Encargado de Negocios del Vaticano, el padre Giuseppe Silvestrini. Fuimos unos setenta participantes procedentes de EEUU, Europa, Tailandia, Corea, Japón, Filipinas, China y Taiwán, católicos y budistas de varias tradiciones. Estuvieron monjes y laicos theravada de Tailandia, budistas japoneses mahayana en representación de antiguas escuelas tales como la Nichiren-Shu, la Tendai-Shu y de movimientos recientes como la Rissho Kosei-kai. Se percibió mucha cordialidad entre todos, una relación consolidada a lo largo de los años con algunos que vinieron con sus jóvenes seguidores. Después de la ceremonia de apertura, la visita al gran conjunto. Los grupos se dirigieron hacia distintas partes del Dharma Drum Mountain. Muy significativa la visita al museo del Master Sheng Yen, fundador del Dharma Drum y reformador del budismo Chan. Por la tarde seguimos viendo las varias salas en las que se honran distintas imágenes de los Buda. Especialmente interesante fue la lección sobre cómo aquí se venera al Iluminado. Los monjes Theravada aprenden humildemente de unos jóvenes monjes de su misma tradición que están estudiando en esta universidad. P4260611Pero el momento más hermoso de la jornada fue el así llamado periodo de la Blessing: un largo momento de oración, durante el cual se reza según la propia tradición: solemnidad, respeto y silencio. En la sala del Buda, donde esta mañana celebramos la misa con los cristianos, nos quedamos una hora y media mientras se sucedían varias oraciones. Empezaron los monjes theravada y continuaron los cristianos. También participaron los miembros de la Rissho Kosei-kai, los de la Tendai Shu y los monjes del Fo Gu Shan. Parecía como si el tiempo no hubiera pasado y en el corazón se advertía una gran riqueza. Era como palpar el anhelo del hombre de lo infinito y la necesidad de alcanzar lo absoluto sobre todo ante los grandes problemas del dolor y de la guerra. Saliendo nos sentimos más cercanos los unos a los otros, sin embargo fue éste el momento del programa de estos días en el que más se puso en evidencia la diversidad. Gracias al espíritu de comunión, de respeto recíproco que nos mancomunó en cada expresión del programa”. En los días siguientes, los trabajos continuaron en un crescendo de conocimiento recíproco y de relaciones de amistad y verdadera fraternidad. Se habló de sufrimiento, con intervenciones acerca de la dimensión personal y social del mismo, presentadas por cristianos, budistas theravada de Tailandia y de Mahayana, la Rissho Kosei-kai, la Tendai-shu y el Budismo Won de Corea. No faltaron los talleres en los que los ponentes presentaron simultáneamente contenidos referidos a religión y psicología, diálogo y actividades sociales, experiencias de diálogo en varios contextos y meditación y diálogo haciendo especial mención de la meditación vipassana. Tres expertos concluyeron con algunas reflexiones sobre los contenidos surgidos en el curso de los trabajos. P4260433Más allá de todo, lo que cuenta es la atmósfera creada. El mismo rector del D.I.L.A. (Dharma Institute of Liberal Arts) el Rev. Huimin Bikshu, contó que es el primer encuentro de este tipo en dicha universidad. Además de los participantes inscriptos, se agregaron monjas y monjes del Dharma Drum Monastery y estudiantes del College. La jornada se caracterizó por un gran compromiso espiritual y existencial. El diálogo permitió evidenciar varios aspectos que son comunes, aunque en medio de la gran diversidad existente entre las dos tradiciones. Son experiencias que lanzan puentes de diálogo, como afirmó el Rev. Nisyoka de la Tendai-shu japonesa, y dan esperanza. La conclusión de los trabajos se desarrolló a la tarde y fue organizada por la Providence University, institución académica con sede en Thien Chu. Fue el momento de hablar de economía, medio ambiente y diálogo entre las religiones. Es difícil expresar los resultados de esta semana de experiencia común, reflexión y amistad espiritual porque está en lo íntimo de cada uno de los participantes. Tal vez, lo que expresó un joven monje japonés, abad de uno de los templos en su país, explica la profundidad de la experiencia vivida. «Muy escasas veces en mi vida advertí la presencia íntima de Dios-Buda como ha sido en los días de nuestro simposio en Taiwán. […] Estudié en escuelas cristianas y siempre pensé que el cristianismo era una religión que se desarrolla en la iglesia (en el sentido de ritos y funciones religiosas). Durante el simposio en Taiwán entendí que el cristianismo, en cambio, es la religión de la presencia de Dios entre los hombres». De Roberto Catalano Lee la primera parte