Movimiento de los Focolares
Fraternidad y administración pública

Fraternidad y administración pública

Angelo_CrescenteCapodrise (Italia) Angelo Crescente y Emilio Donnarumma son respectivamente el alcalde y el secretario comunal de una ciudad del Sur, un contexto territorial que no es fácil y que en el imaginario colectivo nacional e internacional está asociado a realidades como la corrupción y la camorra. Emilio – quien tiene una experiencia de varias décadas en la administración pública es un convencido promotor de los valores de la fraternidad y de la participación política- desde el 2011 está al lado de Angelo, quien fue elegido como alcalde este año. Comparten con otros amigos de los  Focolares los valores de la fraternidad también en campo político y quieren trabajar por su gente, garantizando la posibilidad de respetar la legalidad en la interpretación de las leyes. Entre las tareas más urgentes que les esperan, está la revisión de los balances comunales que resultan con un fuerte déficit. Rechazando hacer un «maquillaje económico», y también la tentación de culpar a las administraciones precedentes por incumplimiento, deciden construir el futuro de su ciudad junto a todas las fuerzas políticas y a los ciudadanos. «Los esfuerzos se vieron premiados con un buen resultado para el Municipio y óptimas relaciones con la oposición», cuenta Angelo. Después apareció el caso de un grupo de familias a las que les habían quitado sus casas porque habían sido construidas al margen de la normativa. Esta vez es Emilio quien cuenta: «A pesar de que se trataba de un abuso, no podíamos dejar de acoger la solicitud de ayuda de estas personas que se iban a quedar en la calle. Buscamos una vía legal para que les pudieran restituir las casas. La solución la dio la administración regional que, precisamente en ese período había publicado una ley que permitía  restituir la posesión (aunque no la propiedad) de las mismas casas». No es nada extraordinario, para quien trabaja en la administración local, se podría concluir; pero la verdad es que hay formas y formas de hacer las cosas. Emilio y Angelo eligieron el “método” de la fraternidad: «Tratamos de vivirla en primera instancia entre nosotros –concluye Emilio-, es un esfuerzo cotidiano que exige compromiso pero que si se vive con constancia se llega lejos, también a las periferias de nuestras ciudades y más allá». MilitaSalto (Estado de San Paolo – Brasil) – Milta Alves Ribeiro Maron es la asesora de educación de su ciudad y todavía recuerda la vigilia del IX Congreso sobre Educación organizado el año pasado por su Municipio. Afuera, desde las ventanas de su oficina soplaban vientos de guerra, o mejor dicho de protesta por parte de profesores, estudiantes y funcionarios de la escuela, todos contra la campaña anti-derroche y privilegios que la administración pública estaba promoviendo. «El congreso preveía tres días de conferencias, talleres y mini-cursos y nos preguntábamos si lograríamos realizarlo, ante la amenaza de manifestaciones y protestas. Algunos de los colegas me aconsejaban incluso que lo anulara para no poner en peligro al alcalde y a mí misma». Continúa Milta: «La presencia de María Luisa, mi colaboradora quien comparte conmigo la visión de juna política centrada en la fraternidad, me dio la fuerza para actuar respetando a todos: a las personas de la administración pública que habían organizado el congreso, pero también el derecho de los manifestantes de protestar y sostener sus ideas». Milta confiesa que es esos días se reforzó su relación con Dios y con esos colaboradores que compartían sus valores políticos, al buscar juntos el hilo del discurso inaugural que tenía que hacer en el congreso. «Quería que estuviese entonado con el valor de la fraternidad universal y del bien común». La mañana del Congreso Milta llegó a pie, casi “escoltada” por muchos que deseaban demostrarle su apoyo. A pesar de la presencia de los manifestantes no hubo ningún tipo de violencia. El discurso fue acogido con algunos silbidos, pero terminó con los aplausos por parte de todos. «Fue un discurso –explica Milta- que marcó un cambio. Pude hablar con todos los profesores, escuchar sus motivaciones y esto hizo que surgiera una relación de confianza entre nosotros. Al final del congreso todos nos sentíamos vencedores, o mejor dicho: había vencido la fraternidad». Fuente: www.umanitanuova.org  

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Un espacio de fraternidad en Centroáfrica

JustinNaryEl Padre Justin Nary, de 42 años, de la República Centroafricana, habla lentamente en el Net-working, la reciente cita para sacerdotes y seminaristas que tuvo lugar en Loppiano. Habla de su país, que ha estado en el centro de la crónica desde hace poco más de un año después de la sangrienta guerra civil entre musulmanes, cristianos y animistas. Un conflicto casi olvidado, que ya no tiene audience, pero que sigue teniendo todavía hoy pesadas consecuencias cotidianas en la población. «Desde hace tres años era párroco en una gran ciudad que, como todo el país, vivía con la psicosis del eminente conflicto étnico-religioso. Todo empezó cuando me di cuenta con dolor, de que entre nosotros sacerdotes, pastores e imán ni siquiera nos conocíamos. Debía hacer algo porque estaba en juego la vida de nuestra gente». Por eso el Padre Justin involucró a los otros líderes religiosos en citas periódicas para compartir y para buscar juntos la forma de orientar a los fieles hacia un estilo de vida pacífico. El golpe de estado provocado por una minoría musulmana hizo que rápidamente se precipitara la situación y que empezaran las masacres contra la población no musulmana. Pero no terminó allí: una facción rebelde compuesta por cristianos, paganos y militares de tradición local dio un vuelco a la situación, tomaron el poder y desplegaron una feroz venganza contra los musulmanes. Quien podía dejaba la ciudad, pero alrededor de 2.000 musulmanes corrieron a pedir refugio a la parroquia y el Padre Justin les abrió las puertas. No pasó mucho tiempo y la cosa se supo. Los rebeldes llegaron para matar a todos, a menos que el Padre Justin reaccionara ante su ultimátum. 20140911-01 El sacerdote sigue contando: «Había hecho lo posible para buscar  la ayuda de los militares o de las autoridades, pero había sido en vano. Fue mientras celebraba la misa que entendí que Dios me pedía que le donara la cosa más grande que tenía, la vida. Entonces decidí que me iba a quedar con mi gente, musulmana y no musulmana,  hasta el final, consciente de que me estaba arriesgando a ser masacrado junto a ellos. Ante mi determinación, también mis hermanos de comunidad, que habían venido para rescatarme, decidieron hacer lo mismo». Faltaban poquísimas horas para que se venciera el ultimátum, cuando, de repente, sonó el teléfono celular del Padre Justin. Era el jefe del ejército de la Unión Africana que le aseguraba su ayuda enviando al ejército, que llegó precisamente 17 minutos antes que los rebeldes, salvando la vida de todos. «Después de un fallido intento de ataque, la mayor parte de los refugiados logró emigrar a Camerún –concluye el Padre Justin-, mientras que todavía 800 de ellos están en la parroquia. Lo que me da la fuerza en los momentos más difíciles es preguntarme qué harían mis amigos de los Focolares y Chiara Lubich en mi lugar. Me acuerdo de sus encuentros con los amigos musulmanes, cómo ella los amaba y enseguida todo se vuelve claro: habría dado la vida por ellos».

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Asamblea de los Focolares: primera etapa de trabajo

20140908-01«La elección de la Presidente, del Co-presidente y de los miembros integrantes de Consejo General, estará precedida por tres días de retiro espiritual, de modo que los electores, unidos en el nombre de Jesús […]sean dóciles a la gracia del Espíritu Santo, para asegurar que su elección sea para el mayor bien de la Obra». Tal cláusula está escrita en los Estatutos generales del Movimiento de los Focolares. Un desafío notable, considerando la gran variedad de los participantes: focolarinos, familias, jóvenes, religiosos y sacerdotes. Están invitados también algunos obispos, en representación de los obispos “amigos” de los Focolares. Es importante y nutrida la presencia ecuménica, con la participación de cristianos de varias Iglesias.  Además, en representación de  muchos fieles de otras religiones que forman parte de los Focolares está Metta, budista, y Racim, musulmán. El grupo de personas de convicciones no religiosas, que llegó en los últimos días, expresa también la universalidad del Carisma de la unidad. 20140908-04Los tres días de retiro espiritual fueron definidos por muchos como necesarios, para que las elecciones sean fruto de un discernimiento colectivo. Después del retiro, se presentó un punto de la espiritualidad de la unidad: “La Eucaristía misterio de comunión”, que se ofrecerá para reflexionar a todos los pertenecientes a  los  Focolares. Un tema potencialmente “incómodo”, si se considera dentro de la óptica ecuménica o interreligiosa, sin embargo ha sido la base para generar un profundo diálogo entre todos.  La presentación del tema fue precedida por la lectura de la oración de Jesús por la unidad (Jn 17), hecha por un grupo de focolarinas y focolarinos de las distintas Iglesias presentes. Algunos de ellos  luego de la presentación del tema, expresaron su sentir. «Para Lutero la Ecuaristía es un misterio –explica Heike, luterana- por lo tanto, ya con el título me siento cómoda. Sigue existiendo todavía algo que nos divide, pero según mi parecer más del 90%  podemos vivirlo juntos». Cathy, de la Iglesia anglicana, confesaba que: «El no poder participar de la única mesa me da la ocasión de reconocer y aceptar el dolor de la división, y por consiguiente, de amar más». Metta, budista tailandesa, siente que forma parte de la familia de los Focolares: «¿Cómo puedo yo vivir este punto de la espiritualidad? – se pregunta- Comprendí que debo purificarme cada día, ser nada, para recibir a los hermanos». Y está también Racim, joven musulmán argelino, que cuenta que lo que Chiara dice sobre la Eucaristía le recuerda un Hadit del Profeta en el cual se dice que Dios entra en el corazón y en el cuerpo de cada uno. 20140908-02Los grupos de trabajo – más de treinta- son lugares privilegiados para el diálogo en todas las áreas sobre los temas y desafíos presentes y futuros. Están  compuestos por participantes de distinta procedencia, edad y vocación. Son verdadera y propiamente sesiones de diálogo e intercambio cotidiano, que dan voz al pueblo de los Focolares. Existe mucha participación en los momentos de diálogo en plenaria. Se comparten historias, testimonios y desafíos en los diversos contextos nacionales y culturales. Jean Paul, de Burundi, estudia en Argelia,  cuenta sobre el desafío cotidiano que significa para él ser minoría cristiana en un país que es 90% musulmán. Expresa su satisfacción por la atención que María Voce les manifestó a ellos, los jóvenes presentes en la Asamblea. 20140908-05Un momento central de la primera semana fue la relación de la Presidencia. En ella, María Voce y Giancarlo Faletti hicieron un balance del recorrido vivido desde el 2008 hasta hoy. Fueron muchos los aspectos a los que se refirieron: desde la difusión del pensamiento de Chiara Lubich en varias áreas, hasta el pedido a la iglesia católica de abrir el proceso de su beatificación. También se habló sobre  la distribución de los miembros del Movimiento de los Focolares según las áreas geográficas y sobre los dolores vividos, ecos de los males que hoy afligen a toda la sociedad. Los diálogos con las iglesias, las religiones, la cultura, los jóvenes; las perspectivas para los próximos seis años que deben ser evaluadas por la Asamblea, fueron a su vez otras temáticas abordadas. Se dedicó una plenaria a una reflexión sobre el panorama cultural actual, guiado por la “Escuela Abba”, centro de estudios interdisciplinario de los Focolares. Se habló de la globalidad, de la tecnología y el ambiente, de las relaciones humanas, de la cuestión de Dios, temáticas que están presentes en las más de 3000 propuestas que enviaron los miembros del Movimiento en el mundo. Fueron muchas las intervenciones que siguieron, como la de Eddie de Hong Kong quien habló sobre la búsqueda de caminos para llevar a Dios al Oriente, evidenciando la necesidad de asociar a las palabras, más hechos y más vida concreta.   En esta semana continúa el trabajo en grupo sobre los desafíos culturales y la apertura social, sobre la formación, la vida de las comunidades de los Focolares en contextos diversos, familia y nuevas generaciones, diálogo interreligioso, diálogo con la cultura, las relaciones con la Iglesia católica y con las otras Iglesias. En esta semana será la elección de la Presidente y del Copresidente.

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Suecia, testimonio del Obispo Ake Bonnier

Vescovo Åke«Poco tiempo después de mi elección como Obispo de la Diócesis de Skara (Suecia), en el año 2012, decidimos realizar un encuentro ecuménico en la sede episcopal con ocasión de la fiesta de Pentecostés, día en el que se celebraban además los mil años de la fundación de la diócesis. La idea, fue inspirada por el Papa Juan Pablo II y solicitada varias veces también por el obispo católico Monseñor Anders. El objetivo era reunir a los representantes de las diversas iglesias y movimientos cristianos, presentes en la diócesis, tomando como ejemplo lo que se había realizado en el pasado en la diócesis católica, justamente en Pentecostés. Cuando comuniqué la propuesta, me quedé gratamente sorprendido al ver que nadie de mi nuevo equipo, se expresaba negativamente. Al contrario, todos los dirigentes sentían que esta experiencia habría sido un complemento indispensable para nuestra celebración del milenario. «Las reacciones de los miembros de las distintas Iglesias mostraban, sin embargo, que el camino era todavía cuesta arriba. Muchos estaban ocupados, tal vez fuera de la ciudad y además la celebración coincidía con la Jornada Nacional Sueca. Un descubrimiento, para mí, fue que el día de Pentecostés tiene un papel importante en la tradición ortodoxa, es una especie de “All Souls Day”. Esto significaba que solamente un ortodoxo podría representar a toda la familia de su iglesia. Enviamos las invitaciones con gran anticipación y llamamos la atención sobre este evento repetidas veces. El esfuerzo realizado produjo resultados francamente buenos. El encuentro que tuvo lugar este año, reunió a más de 300 cristianos de distintas iglesias y distintos Movimientos entre los cuales estaba el Movimiento de los Focolares. El tema fue “Dejen que hablen en mil idiomas” (aludiendo al libro de los Hechos cap. 2 y a nuestro 1000º aniversario). Dos de las intervenciones principales fueron ejecutadas por teólogos suecos como Ylva Eggehorn y Magnus Malm. La mañana de Pentecostés, cuando llegué a la catedral antes del comienzo del programa, había ya mucha gente en la iglesia. Con gran alegría tuve así la oportunidad de saludar a muchos conocidos y también a personas nuevas, compañeros de fe. Después de una breve explicación sobre cómo transcurriría la jornada, nos subdividimos en grupos, mixtos, para discutir y reflexionar sobre la importancia de la oración. También lo hicimos a la tarde, reunidos, en cambio, de acuerdo a la ciudad de procedencia. La jornada concluyó con una celebración en la catedral de Skara. Muchos de los participantes quedaron impresionados por la oportunidad de encontrarse más allá de los límites confesionales y constataron que tenemos verdaderamente mucho  en común. Se puede tranquilamente decir que tenemos necesidad de comunicarnos más unos con otros. Las comunidades representadas fueron: la iglesia luterana sueca, la iglesia católica, la iglesia ortodoxa y algunas iglesias libres. Pero no era importante la iglesia a la cual pertenecía cada uno, lo importante era encontrarse, estar juntos y compartir nuestras experiencias sobre la oración y mucho más. Fue fundamental transcurrir esta jornada como hermanos y hermanas, y, prescindiendo de todo, tener a Jesús en medio nuestro. La jornada generó en mí un nuevo impulso para el futuro. Se puede decir que hemos dado un paso en el camino hacia la unidad y que podemos continuar caminando con el Señor ¡crucificado y resucitado! Reitero el lema de esta jornada para alcanzar la unidad de la Iglesia, unidad en la diversidad: “Dejen que hablen en  mil lenguas”».

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Honremos al Espíritu Santo

Spirito Santo«El Espíritu Santo es el tema que hoy quisiera volver a tratar, para que, conociendo cada vez más a este “Dios desconocido”, le amemos, le honremos y le obedezcamos. Es increíble lo que el Espíritu Santo realiza: miren a los apóstoles. La Iglesia había sido fundada por Jesús en la cruz, pero en realidad ellos estaban sin palabras, tímidos, asustados, encerrados en casa. Desciende el Espíritu Santo y helos ahí con un valor inmenso por las calles y plazas hablando con un fuego tal, que parecían ebrios. Afrontan intrépidos todas las persecuciones y se lanzan por el mundo. Éste es un ejemplo, si bien de extraordinaria magnitud, de lo que realiza este Espíritu divino. Por no hablar de todo lo que ha sucedido bajo su impulso durante 20 siglos de vida de la Iglesia: milagros de luz, de gracia, de transformación, de renovación. Pensemos en los Concilios, pensemos también en los distintos Movimientos espirituales que siempre suscitó en el momento oportuno. Y fijándonos concretamente en el nuestro, guardando las debidas proporciones, sucedió algo similar, cuando este Espíritu divino nos revistió con el don de su carisma. ¿Qué horizonte tenía nuestra vida, antes de que eso sucediera, sino el de personas que no veían más allá de su propio barrio, con pensamientos y afectos limitados casi exclusivamente al ambiente de la propia familia, preocupados únicamente por alcanzar la meta de una profesión, o poseer un automóvil, una casa… Y, ¿qué ocurrió dentro de nosotros cuando el Espíritu Santo se manifestó con este Ideal espléndido? ¿Acaso no nos ha impulsado a salir del círculo de nosotros mismos para pensar en el prójimo, en los demás, dándonos la esperanza y, a menudo, la evidencia de que con su ayuda muchos problemas que angustian al mundo se pueden resolver? ¿No nos ha infundido quizás el valor de hablar a las multitudes, como jamás hubiésemos podido suponer? ¿No nos dio también a nosotros la fuerza de dejar espiritualmente, y con frecuencia concretamente, no digo nuestro barrio, sino nuestra patria, nuestro continente, para llevar el fuego de su amor a las regiones más distantes de la tierra? ¿Y no nos dio acaso la fuerza para afrontar, día tras día, incomodidades, dificultades y contrariedades, a menudo con el corazón lleno de alegría? Es porque Él nos impulsó a actuar así por lo que hemos comprobado frecuentemente la extraordinaria providencia del Padre, por lo que hemos podido recoger el fruto de nuestras fatigas y ver formarse una inmensa familia que cubre el mundo. Si poco o mucho se ha renovado alrededor de nosotros, ¿acaso no es por obra del Espíritu Santo que sabe renovar la faz de la tierra? Sí, ha sido Él. Es misión suya mover e impulsar todas las cosas, hacer trabajar la gracia, la vida divina que Jesús nos procuró. Es característica suya infundir fuerza y ánimo.  Y si es así, si le debemos tanto, tenemos que dejar más espacio al Espíritu Santo en nuestra vida espiritual. Hemos visto que Él está presente en nuestra alma. Nosotros somos sus templos somos templos del Espíritu Santo. Hemos visto, por lo tanto, que cada uno de nosotros debe escuchar su voz que habla en nuestro interior. Él está presente también en el alma de cada hermano nuestro. También él es templo del Espíritu Santo, o está destinado a serlo.  Si es así, ¿no les parece éste un nuevo motivo para amar aún más y mejor a cada prójimo?  Si ante un tabernáculo con Jesús Eucaristía se tiene el debido respeto, delante de todos nuestros hermanos, tabernáculos del Espíritu Santo, no podemos dejar de comportarnos en consecuencia. Que éste sea, por lo tanto, el pensamiento que ilumina nuestro próximo camino: “Honremos al Espíritu Santo amando, respetando y sirviendo a cada prójimo nuestro”. Chiara Lubich Versión publicada en La vida un viaje, Ciudad Nueva, Madrid 1994, páginas 127-129. Centro Chiara Lubich