3 Feb 2014 | Sin categorizar
Ozieri, pequeña ciudad de Cerdeña ubicada cerca de Sassari. Un grupo de personas del Movimiento de los Focolares comprometidas en la parroquia, se preguntan qué hacer juntas para conjugar los talentos recibidos y donarlos a los menos favorecidos. Conocen las actividades de la AMU (Acción por un mundo unido) – ONG de los Focolares comprometida en ayudar a las personas necesitadas del tercer mundo – y deciden invertir su tiempo y fuerzas para colaborar también ellos en la ayuda a estas personas.
La iniciativa nació hace cuatro años y no han faltado las vicisitudes: “El pequeño departamento que habíamos recibido y amoblado con el aporte de muchos, con armonía y buen gusto para hacer nacer un taller de costura y artesanía –cuenta Egidia, una de las fundadoras- nos lo pidió de vuelta el párroco para un sacerdote ugandés que estaba de paso. Parecía que todo se frenaba pero algunos meses después nos concedieron una linda sala en el conjunto parroquial”. Mientras tanto, el grupo se había disgregado y ¡había que empezar de nuevo! Después de bastante tiempo el trabajo se reinicia.
Llegan mujeres de distintas asociaciones y Movimientos; también algunas que no frecuentan la Iglesia. Están llenas de entusiasmo y traen de todo: tela, hilo, lana, algodón, dos máquinas de coser e incluso una máquina de tejer.
El taller se equipa: “Somos unas treinta que trabajamos con fervor y amor –prosigue Anna María-, tratando de construir relaciones positivas entre todos. Decidimos que, a través de los proyectos de la AMU, las ganancias se destinen a Uganda”.
También el párroco se involucra y a la población se le informa a través del periódico diocesano. El grupo participa en ferias para vender las confecciones.
“El año pasado –recuerda Egidia-, mientras pensábamos hacer una venta para Navidad, nos enteramos de que la organización de la Feria del dulce (que es una fiesta tradicional en el pueblo y cuya ganancia es para las misiones), tenía dificultades. De común acuerdo ofrecimos nuestra colaboración. El taller se convirtió en un stand de exposición. Fue un éxito. Pero lo interesante es que esta iniciativa nos permitió encontrarnos con otros, que se vieron involucrados en la atmósfera feliz y armoniosa que reina entre nosotros”.
“Por eso –agrega Anna María- decidimos llamar al taller “Laboramor” porque expresa nuestro deseo de vivir el “arte de amar”. De hecho, el objetivo no es sólo la solidaridad con los ugandeses, sino que empezamos por nosotros mismos, creando nuevas relaciones. Nos comunicamos las dificultades, los pasos dados para superar situaciones difíciles en la familia o en el trabajo. Sentimos que somos una familia y nos ayudamos en muchas pequeñas y grandes cosas. Nosotros confiamos todo a Dios, convencidas de que El seguirá ayudándonos a llevar adelante esta bella aventura en la que nos hizo entrar”.
2 Feb 2014 | Sin categorizar
Después de un período de enfermedad y de retiro en Suiza al inicio de los años Noventa, la existencia de Chiara Lubich conoce una aceleración fulgurante en su apertura hacia la sociedad y hacia los pueblos más lejanos. Segura de la plena inserción de la Obra en la Iglesia, da vida a un extraordinario período de diálogos, de viajes, de reconocimientos. Doctorados honoris causa, ciudadanías y premios en varios continentes demostraron en qué medida su influencia ideal y concreta había llegado al ápice.
Entre otras cosas, se recuerda en estos años (1994-2004) la apertura y la consolidación de un profundo y vasto diálogo con fieles de grandes religiones; el inicio de una larga serie de ramificaciones del Movimiento aptas a profundizar el aporte del Carisma de la Unidad en varios ámbitos de sociales (economía, política, comunicación, salud,…); el lanzamiento de una gran acción, al mismo tiempo ecuménica y política, “para volver a dar un alma a Europa”…
Pasado este largo período de viajes, fundaciones y apertura de nuevas fronteras, llega para Chiara la hora de la enfermedad. Los últimos tres años de la aventura terrena de Chiara Lubich son quizás los más difíciles de su existencia. Jesús Abandonado, su Esposo, se presenta a la cita “en forma solemne”. En una oscuridad en la que Dios parece hacerse ocultado como el sol tras el horizonte. Sin embargo Chiara sigue amando, momento tras momento, hermano tras hermano. No deja de estar al servicio del “designio de Dios” sobre el Movimiento, siguiendo su desarrollo hasta sus últimos días, cuando, para su gran alegría, es aprobada por el Vaticano la naciente Instituto Universitario “Sophia”.
El último mes lo transcurre en el Policlínico Gemelli, en Roma. Estando allí responde la correspondencia y toma decisiones importantes para el Movimiento. Recibe también una carta del Papa que a menudo relee, recibiendo un gran consuelo. Y el Patriarca ecuménico de Constantinopla Bartolomé I pasa a saludarla y bendecirla.
Los últimos días expresa repetidamente el deseo de volver a casa. Saluda personalmente a sus primeras compañeras, a sus primeros compañeros y a sus más estrechos colaboradores. Después, mientras se agrava, consume sus ultimísimas energías acogiendo a cientos y cientos de personas que llegan a su casa y entran a su habitación, una a una, para verla, para darle un beso en la mano, para decirle todavía un palabra: gracias. La conmoción es grande, pero más grande es la fe en el amor. Se canta el Magnificat por las grandes cosas que el Señor ha hecho en ella y se renueva el compromiso de vivir el Evangelio, es decir amar, como Chiara siempre hizo y enseñó.
Chiara se apaga el 14 de marzo de 2008, poco después de las 2 de la mañana. La noticia se difunde rápidamente en todo el mundo, donde está su familia espiritual que reza unida.

Los días posteriores miles de personas, desde simples obreros hasta personalidades del mundo político y religioso, llegan a Rocca di Papa para rendirle homenaje. El funeral tiene lugar en la Basílica romana de San Pablo extramuros, incapaz de contener la gran multitud acudida (40.000 personas). El Secretario de Estado Tarcisio Bertone, enviado por Benedicto XVI, preside la ceremonia eucarística junto a 9 cardenales, más de 40 obispos y cientos de sacerdotes. Lee un mensaje del Papa quien entre otras cosas, define a Chiara como una “Mujer de fe intrépida, dócil mensajera de esperanza y de paz”.
Resuenan las palabras que Chiara expresó un día: «Quisiera que la Obra de María, al final de los tiempos, cuando, compacta, se prepare a presentarse ante Jesús abandonado-resucitado, pueda repetirle: “Ese día, mi Dios, vendré hacia ti… con mi sueño más loco: ¡llevarte el mundo entre los brazos!”. ¡Padre que todos sean uno!».
1 Feb 2014 | Sin categorizar
Micha Jane e Ryan, viven con sus padres en Tacloban, capital de la provincia de Leyte, isla que se encuentra en el centro y sudoeste de Filipinas. Es una de las ciudades más afectadas por el tifón del 8 de noviembre de 2013. Son 200.000 habitantes y se calcula que murieron más de 10.000 personas.
Los chicos, y toda su familia forman parte de la comunidad local de los Focolares. Conservan recuerdos muy vivos de la tragedia: “No sabría decir cuántas veces rezamos el santo Rosario con toda la familia – cuenta Ryan-: el paso del tifón por nuestra casa sólo le dañó el techo”. Y Micha Jane dice: “Mi padre hizo que nos refugiáramos en el baño porque es el único ambiente de la casa que tiene pared de cemento; cada vez que la casa temblaba y los objetos chocaban contra la pared de afuera me parecía que alguien me había golpeado. Entonces traté de concentrarme más en la oración y sentí que mi miedo desaparecía lentamente”.
Cuando pasó el tifón, llegó la noche. “Escuchamos decir que habían robado en algunas casas, que había gente asesinada… Una vez más encontramos la fuerza de pedir ayuda a Dios, y, al mismo tiempo, sentímos que teníamos que ser prudentes y estar atentos”. 
Los días siguientes fueron bastante difíciles. El viento fuertísimo hacía volar los techos, las casas, los árboles, y provocó una ola en el océano que en pocos minutos inundó parte de la ciudad. No había electricidad ni agua. No había forma de comunicarse, ni siquiera con los celulares; los primeros contactos telefónicos fueron restaurados sólo después de algunos días.
Micha Jane sigue relatando: “De vez en cuando se escuchaban disparos, sin embargo las noches eran extraordinariamente silenciosas. La mayoría de nuestros vecinos y amigos huyeron a Cebú y a Manila en aviones militares. Algunos parientes querían convencer a mi papá que hiciera lo mismo. Mis padres en cambio, decidieron quedarse. Nos explicaron que querían asumir la responsabilidad de socorrer al que estaba en dificultades. Poco a poco fueron pasando los días y ayudamos a mi padre y a mi madre a distribuir los primeros auxilios que empezaban a llegar y visitamos a los sobrevivientes del tifón”.
Continúa Ryan: “Yo pensé que iba a estar desanimado por la falta de internet, de la televisión… Sin embargo me di cuenta de que hay alegría y vida al encontrarse con las personas y amarlas”. Micha Jane confirma: “Nuestra vida se hizo más sencilla. Mi hermano limpia el piso y yo doblo la ropa que mi madre lavó. Programamos el lavado de los platos y mi turno es después del desayuno y a mi hermano le toca después del almuerzo. Encontramos la verdadera alegría ayudando. Nuestras jornadas Son siempre plenas y satisfactorias. Comprendí que la verdadera felicidad está en amar”.
Todavía no seha resuelto la emergencia en las zonas más devastadas. Pasada la etapa de los primeros auxilios, que contó con el apoyo de AMU (Acción por un mundo unido, ong) y de AFN (Acción por Familias Nuevas, onlus), de los Focolares, comenzó el proyecto de reparación y reconstrucción de casi cuarenta viviendas. La convicción de estas familias, comenzando por los más pequeños, es que la fuerza del Evangelio vivido y en la oración de todos juntos, hará lo que falta
CÓMO AYUDAR:
Asociación Acción por un Mundo Unido – Osfl
en el Banco Popolare Etica, sucursal de Roma
Código IBAN: IT16G0501803200000000120434
Código SWIFT/BIC CCRTIT2184D
Motivo: emergencia tifón Haiyan Filipinas
ACCIÓN para FAMILIAS NUEVAS Osfl
c/c bancaria n° 1000/1060
BANCO PRÓXIMO
Cod. IBAN: IT 55 K 03359 01600 100000001060
Cod. Bic – Swift: BCITITMX
MOVIMIENTO DE LOS FOCOLARES EN CEBÚ
A nombre de : Emergency Typhoon Haiyan Philippines
METROPOLITAN BANK & TRUST COMPANY
Cebú – Guadalupe Branch
6000 Cebu City – Cebú, Philippines
Tel: 0063-32-2533728
Cuenta bancaria a nombre de: WORK OF MARY/FOCOLARE MOVEMENT FOR WOMEN
Euro Bank Account no.: 398-2-39860031-7
SWIFT Code: MBTCPHMM
Motivo: emergencia tifón Haiyan Filipinas
Email: focolaremovementcebf@gmail.com
Tel. 0063 (032) 345 1563 – 2537883 – 2536407
31 Ene 2014 | Sin categorizar
“Soy empleado público y trabajo en el sector de pesca y recursos marinos. En mis 22 años de matrimonio, me he mudado cinco veces a distintas zonas de Japón por motivos laborales”. Quien habla es Nagatani Hiroshi, focolarino casado, con tres hijos ya grandes. Nagatani nació y creció en una familia budista. Quiso seguir a su esposa católica y decidió recibir el Bautismo. “Pensaba – cuenta- que era bueno ofrecer a los hijos una única referencia religiosa, dado que vivimos en un contexto social espiritualmente bastante variado”. En 1993, Nagatani y su esposa conocen la espiritualidad de la unidad, y encuentran ella un impulso para vivir las palabras del Evangelio poniéndose al servicio de los demás, ocupándose especialmente de la formación espiritual de los laicos de la propia parroquia. La vida de la familia se ve marcada por muchos cambios de residencia, y subraya Nagatani, esto “implica un cierto aspecto de aventura. Una vez – cuenta- fuimos a vivir todos juntos a la isla de Tsushima donde no había iglesia católica. Al principio nos sentíamos completamente perdidos, pero después nos hicimos amigos del pastor anglicano de la isla y el domingo comenzamos a asistir a la función anglicana. Gracias a esta amistad, cuando un sacerdote católico comenzó a venir a la isla y visitarnos, el pastor anglicano puso con mucho gusto a disposición su iglesia para celebrar la misa católica. De esta forma, los católicos de la isla comenzaron a reunirse y fue para nosotros la ocasión de ocuparnos de su crecimiento espiritual”. Recientemente Nagatani y su esposa comenzaron a formar parte del equipo diocesano encargado de organizar los cursos prematrimoniales para jóvenes parejas. Enfrentan en especial el tema de la procreación y la vida. “Mi esposa, que es obstetra, da las enseñanzas desde el punto de vista técnico específico, yo me preocupo más del aspecto de las relaciones familiares, es decir, de cómo enfrentar y resolver juntos las diversas problemáticas que se presentan. Desempeñando este servicio me encuentro transmitiendo a los jóvenes lo importante que ha sido para nuestra vida familiar un pensamiento de Igino Giordani, según el cual, cuando la pareja no está viviendo el amor mutuo está perdiendo el tiempo”.
30 Ene 2014 | Sin categorizar
El 2014 es un año especial para el ecumenismo: de hecho, pasaron 50 años desde la publicación de la Unitatis Redintegratio, el documento del Concilio Vaticano II que promueve la unidad entre todos los cristianos. En el documento se denuncia la división, que “no sólo se opone abiertamente a la voluntad de Cristo, sino que es también un escándalo para el mundo y perjudica la más santas de las causas: la predicación del Evangelio a cadacreatura”.
Han pasado 50 años en los cuales las Iglesias cristianas han dado muchos pasos: se han pedido perdón, se han reconocido como hermanos, han tratado de superar –también desde el punto de vista teológico- las cuestionas más espinosas. Son cincuenta años de diálogo de vida.
Y es por este motivo, que la Semana de Oración 2014 – preparada por los cristianos de Canadá– tiene un significado especial, por el cual, incluso las pequeñas expresiones, leídas dentro de este horizonte más grande, adquieren y dan potencia al camino común.
“En Cáceres, vivimos una hora de oración con los hermanos de la Iglesia evangélica”, escriben desde España, Paco y Pilar, ambos católicos. “Fue hermoso rezar el Padre Nuestro en unidad. ¡Una gran experiencia!”. “También en Ecuador”, escribe Jackeline Reyes, “participamos en un octavario de celebraciones ecuménicas. Se siente un fuerte espíritu de fraternidad y alegría profunda. Es un camino de esperanza”. En Pozzuoli (Nápoles-Italia), se vivió un intenso momento ecuménico entre católicos y evangélicos de la Iglesia Bautista, con una asistencia inesperada. María Clara Tortorelli cuenta: “Por primera vez no estaba sólo el Pastor, sino que estaba “el pueblo”. Éramos muchas “personas del vecindario”. Y después, nos reconocimos en los lugares de trabajo, en el barrio, en el mercado, en el hospital… y todo fue más sencillo. Comenzó una relación de confianza. Los cantos fueron animados por músicos de varios grupos acompañados por una orquesta improvisada, pero armoniosa porque cada uno había aprendido bien los cantos del otro grupo. Un momento sugestivo fue la presentación de los dones: la Biblia como signo de la Palabra, un ramo de flores expresaba la belleza y la armonía de la unidad en la diversidad, un pergamino con el testamento de Jesús, el TAO (símbolo del camino y de la ley universal) y un delantal como signo del servicio”.
Y siempre en Italia, en Cerdeña, en la iglesia greco-ortodoxa de Quartu Sant’Elena, estaban presentes, para la ocasión, los pastores y los representantes de todas las iglesias de Cagliari: la iglesia luterana, la iglesia bautista, la iglesia adventista, los sacerdotes de la iglesia greco-ortodoxa, de la iglesia rusa-ortodoxa y los de la rumana-ortodoxa. Durante el octavario, las diversas iglesias promovieron encuentros de oración según el propio estilo: los bautistas realizaron un estudio bíblico de la carta de Pablo a los Corintios, los adventistas tuvieron un momento de reflexión y de cantos sobre los textos que fueron sugeridos para la semana de Oración. Lo mismo hicieron los seminaristas católicos del seminario regional de Cagliari. Los ortodoxos propusieron rezar las vísperas, mientras que el domingo 19 se realizó la celebración ecuménica preparada por una comisión mixta de varias iglesias que fue animada por un coro ecuménico.
Escriben Anna y Vittorio: que fue una semana “en la cual crecieron muchísimo las relaciones personales con los representantes de las iglesias, relaciones fraternas establecidas desde hace muchos años”.
Y quién sabe cuántos otros hechos de extraordinaria fraternidad se vivieron en todo el mundo durante esta Semana Ecuménica. Te invitamos a que cuentes tu experiencia sobre el ecumenismo enviando un comentario a www.focolare.org!