23 Dic 2017 | Sin categorizar
Cuando un niño se pierde termina en un lugar que no es de la casa. Sí, en Navidad Dios se perdió – no sólo como un niño, sino siendo niño- allí donde no era “de la casa”. No se quedó encerrado en la beatitud de su cielo o dentro del espacio de nuestra devoción, sino que se perdió por los pequeños y los pobres, por los enfermos y los que están de luto, por los pecadores, por aquéllos que nosotros consideramos que están lejos de Dios, por quienes pensamos que no tienen nada que ver con Él. Dios se perdió allí donde se perdió el hijo pródigo, lejos de la casa paterna, para después regresar al Padre, a Él y con Él. Dios se perdió como un niño, y no fue un error, sino la acción más divina que Dios podía realizar. O Dios es el Dios de todos o no es Dios. O Dios es el Dios de los pequeños y de los lejanos o no es Dios. O encontramos a Dios allí donde se “perdió” o no lo encontramos del todo. “Déjate encontrar allí donde tú, Dios, te perdiste como un niño. Sí, deja que también nosotros nos volvamos niños, en quienes Tú puedes perderte por los demás, ¡por todos!”. Klaus Hemmerle – La luce dentro le cose – Città Nuova 1998 p. 395
22 Dic 2017 | Sin categorizar
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| “Alégrate llena de gracia: el Señor está contigo” (Lc 1, 28). Un anuncio de alegría estremece a la humanidad: Dios se hace Niño en el regazo de María; ¡Dios se hace hombre y decide quedarse entre nosotros, para siempre! Entra en la historia y nos da a su Madre, María, como estrella para nuestro camino. ¡Qué misterio de amor infinito! La alegría de aquella noche inunde nuestros corazones y nos haga portadores de este gran mensaje de amor a la humanidad. ¡Feliz Navidad a todos! |
20 Dic 2017 | Focolare Worldwide
Hacia la Navidad «Sabía que la empresa donde trabajo iba a cerrar y que pronto me iba a quedar sin trabajo. A pesar de esto, acercándose la Navidad, con los colegas pensamos poner aparte algo de nuestro sueldo para dar a los más pobres. Fuimos entonces a visitar a una familia que vive en una choza, sin nada. Además del sobre con dinero, llevamos también juguetes para los niños. Nos fuimos de allí muy contentos. Nos parecía que era la mejor preparación para el nacimiento del Señor. Y antes de que terminara el día, nos llegó una buena noticia: se nos aseguró el trabajo por otros cinco meses». (J.L.V. – México) Hambre «Un día, en la escuela, vi a una niña que estaba sola, apartada del grupo. Fui enseguida a preguntarle: «¿Por qué lloras?». Me dijo que se sentía mal del estómago porque no había desayunado y que no tenía nada para comer en el almuerzo. Pensé: «Es Jesús que tiene hambre» y le di mi pancito. Un poco más tarde, esa niña me dijo: «Ahora no me duele más el estómago». Yo me quedé muy feliz». (S.S – Filipinas) ¡Yo perdono! «Estaba jugando con un amigo cuando llegó un chico que sin motivo me pegó en la cabeza, por lo cual me tuvieron que dar una medicina en el hospital. Volviendo a casa, tenía un sólo pensamiento: vengarme. Al día siguiente, el padre de este chico vino a pedir disculpas. Y agregó: «Te doy permiso para que hagas a mi hijo lo que él te hizo. ¡Tal vez así comprenderá lo mal que se comportó!». En ese momento me acordé de la invitación de Jesús de amar a los enemigos y le respondí que ya lo había perdonado. Sorprendido, el papá llamó al hijo. Nos reconciliamos y ahora vivimos en paz». (Dionisio – Angola) Taladros robados «Mientras estaba trabajando en la oficina junto con mi colega Benda, que es musulmán, escuchamos un ruido afuera. Fuimos a ver: alguien había roto el vidrio de nuestra camioneta y había robado tres taladros. Era la primera vez que nos sucedía algo de este tipo. Estábamos desconsolados. Después pensé que tenía que perdonar al autor de esa acción, que probablemente había actuado impulsado por una necesidad. Benda, recordando una frase del Corán, agregó: «Cuando una persona perdona, lo que se le ha sido quitado le será devuelto por alguna otra persona». De noche, en casa, mientras contaba lo que había pasado, un pariente mío, me ofreció unos taladros que él no usaba más. Al día siguiente, nos los trajo, y uno de los tres era igual a uno de los que nos habían robado, que era el de mayor valor». (A.G. – Italia)
20 Dic 2017 | Sin categorizar
Instituída por las Naciones Unidas en el 2005, el mismo día, 20 de diciembre, en el que se creó en el 2002 el Fondo de solidaridad mundial con el objetivo de promover el desarrollo humano y social en los países en vía de desarrollo, el Día se concentra en el respeto de la diversidad y en la importancia de la solidaridad entre las personas. Unidas y solidarias las mismas pueden oponerse con mayor eficacia a las desigualdades. La solidaridad, entendida como uno de los valores fundamentales y universales del vivir humano, debe estar a la base de la búsqueda de soluciones globales y puede desenvolver un rol decisivo en la solución de los problemas que afectan al mundo. La solidaridad está evidenciada también como protagonista en la Declaración del Milenio, firmada en el mes de septiembre del 2000 por todos los Estados miembros de la ONU, para contrarrestar las injusticias de carácter económico, social, cultural y humanitario. La declaración pone estos valores a la base de las relaciones internacionales del siglo veintiuno.
19 Dic 2017 | Sin categorizar
Volver a traer a Jesús al corazón de la Navidad no es una paradoja. En este período, especialmente en los países ricos, el consumismo y un cierto sentimentalismo ofuscan, e inclusive excluyen el centro que es el nacimiento de Jesús. También hace dos mil años no fue muy diferente: mientras viajaban hacia Belén, José y María no encontraban alojamiento, afortunadamente encontraron un refugio donde pudo nacer el Niño. “Han desalojado a Jesús” repiten los gen 4, los niños del Movimiento de los Focolares, de todo el mundo. «Que por lo menos en nuestras casas ¡se grite Quién nació! Hagan que Jesús nazca en medio de ustedes con su amor», fue la invitación de Chiara Lubich. De aquí en 1996 nació una idea que se retoma cada año; realizar pequeñas estatuitas de yeso que representen al Niño y ofrecerlas por la calle o en las plazas a las personas apuradas que tal vez no saben, o no recuerdan, que Navidad es antes que nada la fiesta de Jesús. «Digámosle a ellas: ¿quieres llevarlo a tu casa? Alguna responde que no, algún otra pasa y ni siquiera se detiene. Pero otros se detienen y nosotros les damos estas estatuitas, o los pesebres que preparamos. En las plazas de las grandes ciudades, en los centros comerciales, en las casas de descanso para los ancianos, llamamos la atención con nuestros “puntos de venta”, o con las fiestas que organizamos para los niños. Es como una onda de felicidad que involucra a todos y lleva al verdadero festejado, al centro de la Navidad». Para donar Jesús a los demás, tratamos antes de conocerlo mejor. En la ciudadela “Pace”, de los Focolares, cerca de Tagaytay, en Filipinas, se realizó, para los gen 4, un encuentro de dos días. Al final todos los participantes le mandaron a Jesús una cartita. Sam escribe: «Jesús es mi héroe. Cuando tengo miedo, me protege. Cuando soy bueno, soy como Él». Kenneth: «Te pido que mi familia no se divida». Gioia escribe que aprendió a amar a todos, «también a los enemigos, en primer lugar, compartiendo los sufrimientos y las alegrías de los demás». Y Abril agrega: «Gracias porque me diste a mis padres y una buena hermana». En varias partes del mundo, desafían el frío o las dificultades o la indiferencia con una sonrisa que desarma y con el candor típico de su edad, los gen 4 abren una ventana inédita sobre la Navidad, otorgándole su verdadero significado. De América Central, donde se siente mucho la Navidad, incluso bajo el aspecto religioso, por ejemplo, con la tradición de las “Posadas”, que recuerda la difícil búsqueda de un alojamiento para María y José, los gen 4 de El Salvador y de República Dominicana, también escribieron. Walter Francisco, de 8 años, se comprometió con los otros gen 4. «Ofrecí nuestros Jesús a todos los que nos pasaban cerca y ¡fue una experiencia muy hermosa!» Adriana y Juan Pablo son dos hermanos de 9 y 6 años. «Primero fuimos a una casa para niños huérfanos y compartimos con ellos la comida. Después fuimos a ofrecer nuestros Jesús Niño, y lo recaudado lo donamos a los pobres». La comunidad de Santa Tecla para la ocasión realizó una colecta de comida y juguetes. «Los llevamos también a los niños que li