Movimiento de los Focolares
Colombia: viaje a Mocoa

Colombia: viaje a Mocoa

20170525-01«Fuimos a Mocoa, junto al Padre Juan Carlos Almario, sacerdote focolarino, llevando las ayudas económicas recogidas por todas las comunidades de Colombia –escriben Elizabeth y Alejandra del focolar de Bogotá-. Estábamos allí a nombre de toda la familia del Movimiento, para llevar el amor, las oraciones de muchos, y la ayuda concreta, no sólo de Colombia sino también de otras partes del mundo que vivieron y viven con nosotros esta tragedia». «Algunos sacerdotes del Movimiento, párrocos de Mocoa (36.000 habitantes), nos acogieron con cantos y mucha alegría. Después nos encontramos con la gente. Cada uno tenía una dura historia que contar vinculada a la catástrofe vivida. Lloramos con ellos». Recordaban esa noche del 1º de abril, la avalancha de fango, y la “carrera de amor” que se desató entre ellos para ir a socorrer a las víctimas. Los sacerdotes, junto a su obispo Mons. Maldonado y otros párrocos, se organizaron para acompañar a los heridos en los hospitales, para acoger a las familias que buscaban a sus seres queridos desaparecidos, para sepultar a los muertos… Después, junto con sus parroquianos, improvisaron un comedor para dar de comer a los tantos que se quedaron sin agua y sin luz durante muchos días, para llevar comida a los médicos y funcionarios públicos ocupados en las actividades de rescate; organizaron las ayudas para distribuirlas a las personas afectadas, así como las mascaritas para protegerse de los fuertes olores. «De sus relatos se podía percibir una presencia “mariana”, silenciosa pero concreta, que llegó –a través de ellos- a cubrir las tantas necesidades producidas por la tragedia». 20170525-02«Quisimos meditar juntos el tema del año que se vive en todo el Movimiento y nos pareció muy apropiado debido a la situación en la que nos encontramos: Jesús Abandonado». En la comunión espontánea que nació cada uno trató de mirar el dolor vivido, descubriendo un rostro del infinito dolor experimentado por Jesús en la Cruz, en la que se encuentra el sentido del sufrimiento. «Alguno ponía de relieve que a veces es más fácil descubrir un rostro del abandono de Jesús en las grandes tragedias, que en los sufrimientos cotidianos. Otro repetía su compromiso de permanecer siempre en la radicalidad y en la fidelidad a la elección de Dios-Amor». Uno de los párrocos decía, durante el almuerzo, que esas horas que pasamos juntos “habían sido como un oasis” que habían logrado sacarlo de esta pesadilla. «Después, junto al Padre Oscar, fuimos a los lugares por donde pasó la avalancha; un panorama de total destrucción y muerte; algunos barrios fueron totalmente borrados por el fango; otros, en cambio, se convirtieron en cementerios con casas aplastadas por enormes piedras, árboles arrancados de raíz y ruinas por doquier». En este infierno, el amor, las oraciones y las ayudas de todos llegaron a Mocoa y han dado un poco de alivio a las víctimas de esta tragedia. El viaje concluyó en la ciudad de Neiva, siempre en el sur de Colombia. «Queríamos visitar nuestra comunidad local y, junto a ellos, preparar la próxima Mariápolis que tendrá lugar en julio, en un parque arqueológico donde todavía se mantienen intactos los vestigios de una de las culturas autóctonas más antiguas de Colombia». Del pasado ancestral y del dolor de las tragedias naturales, los Focolares en Colombia se proyectan hacia el futuro. Lee también: Noticias desde Colombia        

Escuela dedicada a Chiara Lubich

El sábado 20 de mayo tuvo lugar en Pesaro (Italia) la dedicación de la escuela primaria de Larga Baccelli a Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares. En la ceremonia participaron el Alcalde, el Asesor de Desarrollo y el Asesor para el Diálogo: «A Chiara Lubich le han dedicado avenidas, plazas, prescolares –dijo el Asesor para el Diálogo-, pero es la primera vez que en Italia se le dedica una escuela primaria. A ella que precisamente era maestra de escuela». El evento contó con la participación de los niños y de sus familias, además del profesor Giuseppe Milan, Catedrático de Pedagogía e Intercultura en la Universidad de estudios de Padua, quien intervino con el tema “Chiara Lubich e la relación educativa”. Fuente: www.comune.pesaro.pu.it

Suiza: musulmanes y cristianos en camino

Suiza: musulmanes y cristianos en camino

20170524-a«¿Qué hay en nuestro corazón? ¿Hacia dónde está orientado? ¿Cómo aprender a conocerlo mejor? Los caminos del corazón, ¿no son tal vez unas verdaderas montañas rusas?». Algunas preguntas que estimularon el diálogo, como símbolo visible del deseo de comunión, entre cristianos y musulmanes que participaron en un encuentro, a fines de abril, que comenzó en el centro cultural musulmán y se concluyó en la Parroquia protestante. Comenzó con los aportes teológicos del pastor protestante Martín Hoegger y del Imam Djalel Meskaldji. Ambos constataron que tanto la Biblia como el Corán amplían el significado de la palabra “corazón”. No sólo como sede de los sentimientos, sino más bien como centro de nuestro ser. Es el espacio donde se dialoga consigo mismo, con los demás, y con Dios. «La enfermedad más común no es la gripe, sino la ‘esclerocardia’, es decir la dureza del corazón», ironizó M. Hoegger. Y Djalel Meskaldji agregó: «Según el Corán, el corazón puede estar endurecido  como las piedras. Estar cubierto de herrumbre». El corazón, se enfatizaba, es lo más precioso que tenemos, pero la experiencia nos dice que a menudo puede endurecerse. De aquí surge la constatación de que “custodiar el corazón” es un tema frecuente en la Biblia y en los Padres de la Iglesia, teólogos de los primeros siglos. Por lo tanto, mantener el corazón firme es “una verdadera batalla espiritual”. Sería éste, según Meskaldji, el verdadero significado de la palabra “Jihad”, en la tradición musulmana. El Pastor Hoegger recordó que los profetas bíblicos «anuncian que Dios esculpirá un día su ley de amor en nuestros corazones y pondrá en nosotros un corazón nuevo, un corazón de carne». Y también dijo: «Los cristianos se dirigen a Jesús, en Él se realiza esta promesa». El Imam, agregó que: «El Corán afirma repetidamente que el corazón tiene necesidad de ser purificado por el agua límpida de la palabra de Dios. Ella despierta mi corazón, lo sana, desarma su dureza y pule el herrumbre que deriva en primer lugar del orgullo». Desde  Argelia, por conexión internet, Sheherazad y Farouk, musulmanes, contaron que el descubrimiento de Dios amor, a través de la espiritualidad del Movimiento de los Focolares, revolucionó su vida de pareja: «Aprendimos a amar al otro por sí mismo, y a dejar actuar a Dios que está presente en el corazón de cada uno para ser un testimonio vivo de la unidad de Dios. Pero sobre todo experimentamos la gracia de Dios que inunda nuestro corazón de su misericordia». También, Anne Catherine Reymond y Fabien, cristianos de la comunidad de San Egidio, compartieron el camino que han hecho, contando que la presencia de Dios transformó su corazón a través de la oración y la vida fraterna, pero también a través del acercamiento a los pobres. «La fe en Dios es una brújula en los desafíos que la pareja debe enfrentar, sobre todo en la educación de los hijos. Ellos nos empujan a ponernos en segundo plano para colocar a Dios en el primer lugar». En el diálogo por grupos se puso en relieve lo que los cristianos y musulmanes tienen en común. Una musulmana de Lyon, concluyó: «En una época en la cual muchos tratan de dividir nuestras comunidades, ¡qué útil que es encontrarnos en una atmósfera de estima recíproca!». Por unanimidad, los participantes de esta jornada que parecía una fiesta, expresaron el deseo de continuar el diálogo, también a través de nuevas iniciativas de encuentro.  

Diversidad cultural para el diálogo y el desarrollo

El 21 mayo es una fecha importante para los que trabajan en favor del diálogo y la cooperación internacional, intercultural e interreligiosa: todo el mundo celebra, hoy, la Jornada Mundial de la Diversidad cultural para el Diálogo y el Desarrollo, instituída por la ONU en el 2002, luego de la adopción por parte de la UNESCO de la Declaración Universal de la Diversidad Cultural, en el 2001. La Jornada representa una invitación dirigida a todos – sociedad civil, organizaciones, individuos, asociaciones – a que promuevan la colaboración y el encuentro entre publos y culturas, en una óptica que valoriza y sostiene, en el respeto recíproco.