Movimiento de los Focolares
Chiara Lubich: El diálogo de la vida

Chiara Lubich: El diálogo de la vida

En plena conmemoración de los 500 años de la Reforma, que ve un nuevo impulso en el camino hacia la unidad de los cristianos – desde el histórico encuentro en Lund (Suecia) hasta el reciente viaje del Papa a Egipto –, los Focolares aumentan el compromiso del así llamado “diálogo de la vida” o “del pueblo”. Lo han afirmado en la Declaración de Ottmaring (21/02/2017) y lo hacen cotidianamente, involucrando a miles de cristianos en todo el mundo. Apenas ha terminado la quincuagésima novena edición de la “Semana Ecuménica” (9 al 13 de mayo en Castel Gandolfo, Roma) con 700 participantes de 69 Iglesias diferentes, y con representantes de todas las latitudes. ChiaraLubich_040497_cEra el 4 de abril de 1997 cuando, también durante un encuentro ecuménico en Roma, se le preguntó a Chiara Lubich acerca de este tipo de diálogo. Chiara respondió espontáneamente: «Verónica, focolarina anglicana de Gran Bretaña, pregunta qué contribución específica podemos dar a la unificación de las Iglesias. Nuestra contribución hay que verla en todo el ámbito del ecumenismo. Existe el diálogo de la caridad, que favorece el sentirnos hermanos y que nos ayudemos. Es muy importante. Quizás inició en tiempos de Atenágoras, cuando el Papa Pablo VI fue a visitarlo y viceversa. Después, la oración en común, otro diálogo que pasa a través de Dios. Es también muy importante, sobre todo durante la Semana de Oración [por la unidad de los cristianos, ndr]. Existe el diálogo teológico, que realizan los expertos; también éste prosigue, no obstante algunos digan que el ecumenismo no avanza; por el contrario, va adelante. Nosotros aportamos un diálogo nuevo: el diálogo del pueblo. Ha brotado de la espiritualidad [de la unidad, ndr] que vivimos en todas las diferentes Iglesias – son 300 las Iglesias cuyos fieles participan en el Movimiento –; este diálogo lo ha generado nuestra espiritualidad que es comunitaria, que nos une, nos pone juntos. Si yo te amo y tú me amas, ¿qué se establece entre nosotros? Jesús en medio. Pero Jesús en medio nos une y como dice Pablo: “¿Quién me separará del amor de Cristo?” Del mismo modo, nosotros decimos: “¿Quién nos separará? Es la caridad la que nos une, es Cristo mismo quien nos une. Nadie podrá separarnos si nosotros vamos adelante con nuestra espiritualidad. ChiaraLubich_040497Por tanto, viviendo esta espiritualidad en la Iglesia católica, anglicana, luterana, metodista, etc., ha nacido, sin darnos cuenta, un pueblo; ha florecido de esta espiritualidad que genera un pueblo. ¿Qué ha sucedido? Viviendo juntos, conociéndonos, amándonos, practicando el amor recíproco, hemos descubierto que tenemos muchas cosas en común, que ya somos una sola familia, que ya somos un pueblo cristiano. Yo tengo el Bautismo, pero también Verónica lo tiene, y también ustedes lo tienen. Yo tengo el Antiguo Testamento, pero también lo tienen ustedes. Tengo el Nuevo Testamento, también lo tienen ustedes. Y además, tenemos los Concilios y muchas otras cosas, en común. Ahora bien, si tenemos todo esto en común, ¿por qué no nos ponemos juntos, como en una sola familia y en un solo pueblo? Esto es lo característico que nosotros aportamos, una contribución esencial. Por otra parte, no lo aportamos nosotros, es un carisma que vino del Cielo para este tiempo, que es el tiempo ecuménico: el carisma de la unidad, que tiene mucho que ver con el ecumenismo». Fuente: Centro Chiara Lubich

Italia: la paz la hacen los jóvenes

Italia: la paz la hacen los jóvenes

Savignano_FieraPrimavera«En el Municipio de Savignano sul Rubicone, le propusimos al alcalde dar un mensaje de fraternidad coloreando un lugar público – cuentan Matteo y Giosuè, jóvenes italianos por un mundo unido . Nos puso a disposición un pasaje subterráneo que conecta la calle principal con la estación de trenes. Realizamos un mural en el cual, al lado del puente que es el símbolo de la ciudad, escribimos “Let’s bridge” y “Ciudadanos del mundo”, en varios idiomas, con la ayuda de chicos extranjeros que están aquí de paso». El resultado fue un trabajo colectivo, un signo visible de paz. El proyecto del mural fue la ocasión para tener un primer contacto con el imam de la mezquita de Ravena, Mustapha Soufi (Presidente del Congreso Islámico Europeo de los Imames). Después de tres meses de trabajo se celebró el estreno del pasaje subterráneo, con la presencia de dos alcaldes y de un europarlamentario, que había pedido participar porque una iniciativa como ésta, tres días después del terrible atentado de Bruselas – estábamos en marzo de 2016 –, además promovida por chicos, le infundía esperanza en un futuro de paz. El pasaje subterráneo se convirtió en un lugar simbólico. Matteo y Giosuè son dos jóvenes Embajadores de Paz. Un reconocimiento otorgado por el Círculo Universal de los Embajadores de Paz, con sede en Ginebra, que tiene como objetivo poner de relieve a todos los que trabajan por la paz, también a jóvenes, adolescentes y niños (en la categoría de los 6 a los 18 años). Desde hace varios años organizan en su región, junto con otros jóvenes, la Feria Primavera, una de las iniciativas de los Chicos por la Unidad quienes, en colaboración con escuelas, asociaciones y administraciones municipales, quieren construir acciones de paz y fraternidad. «En el mes de julio del año pasado – sigue contando Matteo – junto con 50 Chicos por la Unidad participamos en la Jornada Mundial de la Juventud. El Papa Francisco concluyó su discurso diciendo: “El Señor bendiga vuestros sueños”. Son muchísimos los sueños que quisiéramos realizar, antes que nada el de ser constructores de un mundo de paz y fraternidad». Después del terremoto que afectó el centro de Italia, se sintieron nuevamente cuestionados. Entre muchas ideas, decidieron realizar dos cenas, en Módena y Cesena, para recolectar fondos. «Involucramos a un centenar de chicos, les servimos  la mesa a unas 350 personas y recaudamos más de 4 mil euros». En Cesena está también el imam Mustafa, quien les propuso conocer a los jóvenes musulmanes y empezar juntos un camino para la paz en la mezquita de Ravena, una de las cuatro oficiales en Italia. El 22 de enero fueron acogidos de forma muy cálida. Entraron descalzos, las chicas con la cabeza cubierta. Se pusieron en círculo, las chicas por un lado, los chicos por el otro. «Empezó un juego con preguntas y respuestas sobre la Biblia y el Corán. ¡Cuántos elementos comunes! En fin de cuentas no somos tan distintos, y todos deseamos vivir y construir un mundo más unido. A las 12 nos paramos y, tomándonos de las manos, hicimos un minuto de silencio para pedirle a Dios el don de la paz». Después de un almuerzo a base de cous cous, preparado por las madres musulmanas, hubo una visita guiada a la mezquita y un momento de diálogo. «La paz la hacen los jóvenes – dice el Imam – tenemos que unirnos y cambiar la manera de pensar para derrumbar los muros de los prejuicios». Los amigos musulmanes, a su vez, pidieron visitar una iglesia católica. «Nos parece fantástico – concluye Giosuè . Para construir la paz hay que respetarse y no tenerle miedo a las diferencias. ¿Cómo no pensar en esos chicos musulmanes que encontramos en el colegio o nos cruzamos de pronto por la calle? También ellos son nuestros hermanos, constructores de paz junto con nosotros. No son terroristas, como los medios de comunicación quieren hacernos creer».

Telecomunicaciones y Sociedades de la Información

Desde el 2005, cada año se celebra el 17 de mayo la Jornada mundial de las Telecomunicaciones y de las Sociedades de la Información, instituída por la Unión internacional de las Telecomunicaciones (UIT), agencia de las Naciones Unidas. Con el objetivo de valorizar el aporte que los instrumentos como internet y las tecnologías de la información pueden dar a la sociedad, a la economía y al progreso de la humanidad. Y porqué de instrumentos se trata, con un potencial que puede enriquecer a la sociedad global, mucho depende del uso que se les da.