Movimiento de los Focolares
Gen Rosso: arranca el musical Campus

Gen Rosso: arranca el musical Campus

Campus-LoppianoCampus. ¿Qué es lo que lleva a elegir la violencia como instrumento de cambio social? ¿Qué le pasa por la cabeza a un chico que decide unirse a una célula terrorista? Preguntas que podrían contar la historia de los jóvenes de Campus, quienes encaran las elecciones y los dramas de la humanidad de hoy: terrorismo, odio entre pueblos, desigualdad social y distribución de las riquezas. El musical se presentará en el Auditorio del Centro de Loppiano (Florencia) el 17 de febrero, día de inicio de la gira italiana. Nacida de una idea original de Chiara Lubich, la obra se inspira en hechos realmente acontecidos y llega a los escenarios después de más de 10 años de investigación artística. «Era el 2004 y pocos días antes habían sucedido los ataques terroristas en una estación de metro de Madrid – cuenta Valerio Gentile, manager del Gen Rosso – y es precisamente en el andén de cualquiera estación de nuestras ciudades, que se abre la escena de Campus; una historia de búsqueda, dolor, preguntas y rescate que pone al público ante las heridas más profundas de nuestro tiempo». El musical está compuesto por 23 canciones, representaciones coreográficas que interactúan con escenas filmadas y escenas teatrales. «El proyecto es el resultado de la colaboración de un equipo de profesionales internacionales» – explica Benedikt Enderle quien estuvo a cargo de la musicalización. «Las sonoridades son fuertes y ricas de fusiones, de enlaces armónicos apasionantes, con líricas que abarcan desde la suavidad de algunos estilos latinos, hasta el pathos de ciertos ritmos afro, en una síntesis sonora que impresiona y atrapa». El impacto escénico es de vanguardia. «He trabajado en muchas producciones de carácter internacional – cuenta Jean Paul Carradori, escenógrafo –. Campus para mí ha sido un desafío inesperado por su implementación dramatúrgica y teatral tan fuerte. Era necesario crear un clima que valorara sus contenidos y que al mismo tiempo condujera al espectador a sumergirse en la historia». La dirección es coordinada por Sarah Finch (Gran Bretaña), el desarrollo de la idea y el guión por Valerio Ciprì (Italia), la musicalización por Benedikt Enderle (Suiza) y José Manuel García (España), las coreografías por Raymond Estrada (Filipinas), el sector técnico por Emanuele Gervasoni (Italia), el set-design video, luces por Jean Paul Carradori (Italia-Bélgica), los arreglos musicales por Emanuele Chirco (Italia), el sonido y la producción final por Max Zenoni. El proyecto «ITALIA por». Cada etapa de la gira está compuesta, además del Musical, por un evento cultural promovido por el Instituto Universitario Sophia – IUS. En red con instituciones y asociaciones locales, el proyecto pretende ofrecer, junto a la performance artística, una contribución de reflexión y acción acerca de los desafíos globales y específicos de los territorios, para eliminar las causas que favorecen el odio entre las distintas etnias, las religiones y las culturas en nuestras sociedades.   Oficina de prensa:     sif@loppiano.it Reservaciones:           accoglienza@loppiano.it Informaciones:          www.genrosso.com www.iu-sophia.org www.loppiano.it FB genrosso INSTAGRAM @genrosso  

Familia: desmoronar los individualismos

Familia: desmoronar los individualismos

famiglia2«[…] Hoy el vínculo matrimonial estable parece en contradicción con la libertad personal. Más que en los valores ‘relacionales’, se hace hincapié en las diferencias y en los puntos de conflicto. En el ámbito político, instituciones y gobiernos codifican estos ‘datos de hecho’ en leyes contrarias al bien integral de la persona. Divorcio, aborto, eutanasia, experimentos biogenéticos, entran en las conciencias como prácticas posibles y, por lo tanto, lícitas. La tasa 0 de natalidad, las libres convivencias, la anarquía sexual, se convierten en moda y costumbre. […] ¿Cuántos cónyuges dejados y frustrados? ¿Cuántos niños privados de uno de los padres? ¿Cuántos hijos drogadictos? ¿Cuántos en la espiral de la delincuencia y de la prostitución? ¿Cuántos esposos e hijos arrebatados por las guerras? ¿Cuántos ancianos abandonados? ¿Cuántos niños mueren de hambre cada día? […] Podemos representar de manera plástica a la familia actual con una imagen: una madre herida y desolada que recoge en su seno el sufrimiento de la Humanidad y grita al Cielo su “por qué”. […] Pero si creemos que detrás del entramado de la existencia está Dios con su amor, y si, fortalecidos por esta fe, percibimos en los pequeños y grandes sufrimientos cotidianos, nuestros y de los demás, una sombra del dolor de Cristo crucificado y abandonado, una participación en el dolor que redimió al mundo, es posible comprender el significado y el horizonte también de las situaciones más absurdas. Ante cualquier sufrimiento grande o pequeño, ante las contradicciones y los problemas sin solución, intentemos adentrarnos en nosotros mismos y mirar de frente lo absurdo, la injusticia, el dolor inocente, la humillación, la alienación, la desesperación… En ello reconoceremos uno de los muchos rostros del Hombre de los dolores. Es el encuentro con Él que, siendo Persona divina, se hizo individuo sin relaciones, con Él, el Dios del hombre contemporáneo, que trasforma la nada en “ser”, el dolor en amor. Será nuestro “sí”, nuestro gesto de amor y de apertura hacia Él, lo que comenzará a desmoronar nuestro individualismo, haciéndonos hombres nuevos, capaces de sanar y revitalizar con el amor las situaciones más desesperadas. […] No son sueños, son las experiencias cotidianas de muchas familias que, pasando por el plano inclinado del abandono del Hombre-Dios, han transformado ese dolor que los desbordaba en una vida nueva. A veces los traumas se resuelven, las familias se recomponen. A veces no. Las situaciones externas siguen igual, pero el dolor se ilumina, la angustia se sana, la fractura se supera. A veces el sufrimiento físico o espiritual permanece, pero adquiere un nuevo sentido, uniendo la propia pasión a la de Cristo, que continúa redimiendo y salvando a las familias y a la Humanidad entera. Entonces el yugo se vuelve suave. La familia puede intentar recomponerse en el esplendor originario del designio del Creador, bebiendo de la fuente del amor que Cristo trajo a la Tierra. Creo que los esposos y las familias pueden saciar en esa fuente su sed de autenticidad, de comunión continua y sin reservas, de valores transcendentes, duraderos, siempre nuevos. También porque es Dios mismo quien puede estar presente en su casa y compartir con ellos su misma vida. Jesús dijo: “Donde dos o más están reunidos en mi nombre – que significa en mi amor – allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20). Es una espléndida posibilidad que se le ofrece también a la familia, la de convertirse en lugar de la presencia de Dios.»  (Fragmento de la intervención de Chiara Lubich “La familia es el futuro” en el Congreso de la Fundación Suiza para la familia – Lucerna – Suiza, 16/05/1999). Ver el video completo  

Aldo Baima: apasionado estudioso de Dios

Aldo Baima: apasionado estudioso de Dios

36«Nací a mil metros, en un pequeño barrio de los Pre-Alpes piamonteses». Así empieza Aldo Baima el relato de su vida, agradecido a la tierra que lo vio nacer y lo vio, desde pequeño, acompañar a sus padres a las praderas de las altas montañas. Después de la escuela primaria, su maestra logró convencer a sus padres de que lo dejaran continuar sus estudios, primero el colegio, después en forma itinerante, viajando a menudo en los vagones destinados al ganado: eran tiempos de guerra. Un sacerdote le propuso participar en un grupo de jóvenes de la Acción Católica: «Diez años de descubrimientos y de ímpetu apostólico» dirá Aldo, en los cuales se compromete con pasión. Durante el verano sigue regresando a sus prados. Una turista, viéndolo con un libro de teología, le preguntó si pretendía entrar al seminario. «¡No, para nada!» respondió Aldo. Y ante la respuesta de la chica le siguió preguntando: «¿Pero no preferirías leer novelas de amor?» Aldo declaró: «¡Pero ésta es una bellísima novela de amor!». Al terminar el Instituto Pedagógico empezó a trabajar como maestro. Se inscribió en la Universidad de Turín, donde estudió pedagogía y filosofía. Allí encontró un viejo compañero de estudios que le habló de una original experiencia, iniciada en Trento por algunas chicas que “ponen en práctica el Evangelio”. El diálogo con el amigo, también él contagiado por la novedad de esta vida, se profundiza,cubre inquietudes cada vez más profundas, tanto que suscita en Aldo la decisión de poner también él el Evangelio como base de su vida. Lo impresiona especialmente una frase, leída y meditada muchas veces pero que ahora se vuelve vital: “Todo lo que hagan al más pequeño de estos hermanos míos a mí me lo hicieron”. (Mt 25,40). Con decisión se compromete a asistir a quien pasa necesidad, descubriendo en cada pobre a un hermano y tratando de involucrar a sus amigos de la parroquia. En el verano del ’52 transcurre una semana en el focolar de Trento; después va a la montaña, a Tonadico, donde está en curso la Mariápolis. “Allí tuve la impresión –confiesa- que sólo formando parte de esa familia habrían sido realmente mías esa luz y esa vida de las que no podía prescindir”. Dejando a su novia decide entrar en el focolar. img473Siguen años de generosa donación: en Turín, Sassari, Roma, y desde 1961 en Francia. Por su rectitud moral y espiritual, jóvenes y adultos encuentran en Aldo un guía seguro hacia Dios. Ante las situaciones difíciles su actitud es la de la escucha profunda. Su transparencia y su apertura de alma capaz de acoger la cultura francesa conquista los corazones, estableciendo relaciones de auténtica amistad. En 1975 recibe la ordenación sacerdotal. En 1983 va al centro del Movimiento para colaborar con la formación de los focolarinos. Sucesivamente va a Estambul para después transferirse a la ciudadela de Montet (Suiza). A partir del 2001 regresa nuevamente al centro del Movimiento al servicio de los focolarinos de todo el mundo. Y es aquí que inicia la progresiva fragilidad de su salud, con la cual, son palabras suyas, «el Padre quiere ponerme en las condiciones de entrar finalmente en el misterio del Abandono y la Resurrección que comporta». En el 2005 escribe: «Ha renacido en mí la certeza de que este año dedicado a Jesús abandonado puede ser también para mí un momento para responder a este nuevo llamado. Tiempo de salvación que viene de Él, tiempo de gracia que arrastra dentro de su llaga, para hacernos vivir en el seno del Padre». Una gracia que lo acompaña en su condición de casi inmovilidad en donde se encuentra por años, ensimismado con Jesús en el abandono que, en su juventud, había elegido como el ideal de su vida. Hasta el 12 de enero de 2017, cuando, con noventa años, parte sereno para el Cielo.

Los jóvenes de Brancaccio con el Gen Verde

Los jóvenes de Brancaccio con el Gen Verde

“Plenitud, felicidad, tenacidad, familia, una experiencia única, de escucha, diversidad”, son algunas de las palabras clave que se repiten en los comentarios dejados por los jóvenes del Liceo Basile, quienes también fueron protagonistas1gvDSC_0350 de los tres espectáculos y de los talleres en los que participaron desde el 31 de enero al 5 de febrero en Palermo (Italia del sur). «Es como si me hubiera convertido en una de ellas, con un ideal grande, creer que el amor de verdad puede superar todo y que nuestros corazones no tienen fronteras», escribe Irene. El Liceo Científico “Ernesto Basile” es considerado como una institución de vanguardia, y está situado en Brancaccio, el barrio donde trabajó el Padre Pino Puglisi, un sacerdote que en 1993, fue asesinado por la mafia, que ahora es Beato. Las problemáticas sociales en la zona no faltan y el tema educativo está siempre abierto: los porcentajes de deserción escolar están muy por debajo del promedio nacional. Por esto hay múltiples iniciativas que se llevan adelante en la escuela, que con frecuencia representa la única posibilidad de rescate, apuntando a que las jóvenes generaciones crezcan con la conciencia de pertenecer a una comunidad. Y testimoniar, a veces con esfuerzo, una vida que vaya contra la corriente y les dé la posibilidad de reflexionar sobre las elecciones que a menudo los llevan a llevar una vida equivocada. Un encuentro casi casual con el Gen Verde ocurrido en el mes de mayo del año pasado,  despertó en los jóvenes el fuerte deseo de concretar el proyecto educativo START NOW, que ya ha sido experimentado en varias ciudades de Europa y Asia. «Los objetivos educativos del proyecto – explican las artistas del grupo- son la promoción del arte como catalizadora de la educación a la paz, la valorización de las diversidades culturales, del diálogo intercultural, de los derechos y de la dignidad de la persona, de relaciones interpersonales que estimulen el desarrollo integral de la persona». “Hubo un entusiasmo del mil por ciento” en la preparación de este evento. Los talleres, con la participación de un centenar de jóvenes, fueron lugares para experimentar la propia creatividad y para descubrir sus propios talentos. Lo lograron trabajando codo a codo con las integrantes de la banda, como co-protagonistas, compartiendo las varias experiencias artísticas dentro del respeto y de la escucha recíproca. 16298750_10210538814780174_6665029376688686575_nPalaOreto, 3 de febrero. Los jóvenes subieron al palco con el Gen Verde ante un público de mil adolescentes de las escuelas del barrio y de sus familias. Continuaron el domingo siguiente en el Teatro Golden con un segundo festival por la noche, y las entradas estaban ya agotadas dos semanas antes del evento. Emocionados pero seguros de su performance, ellos dieron lo mejor de sí mismos en las coreografías, en el canto, en la danza y en el teatro, contagiando enseguida al público. Sobre todo vivieron una experiencia única, que no concibe los “muros” y que puso en relieve que las diferencias, las diversidades, la marginación pueden ser superadas. «El día después siempre tiene sabor a nostalgia, pero ahora es distinto: ¡es un sabor a desafío! Buen “Start Now” para todos nosotros, ¡pequeños guerreros de la periferia!», escribió en su página de facebook la docente promotora del evento al día siguiente del espectáculo. Es el sueño de alguien que trabaja cada día con estos jóvenes, contrastando la marginación y el malestar a través de la creatividad y estímulos positivos, ayudándolos a no permanecer encerrados en el propio espacio cotidiano, promoviendo una escuela inclusiva de las distintas dimensiones de la persona.   .

Un Padre Blanco en África

Un Padre Blanco en África

Preghiera.jpg1Estaba terminando los estudios secundarios. Desde pequeño, cuando escuchaba las historias de un tío que era misionero en Congo, me sentía fascinado por África. No me gustaba el estilo de vida burgués de la sociedad belga, ante la pobreza y las injusticias sociales difundidas en el mundo. Me interesaba el pensamiento de Julius Nyerere (quien está en proceso de beatificación, ndr), el primer Presidente de Tanzania. Su concepto de Ujamaa (que en suajili quiere decir ‘ser familia’) fue la base de las políticas de desarrollo económico-social que después llevaron a Tanzania a la independencia de Gran Bretaña y a la construcción de una pacífica coexistencia entre tribus y grupos étnicos. Su pensamiento se basa en la tradición africana y en el ejemplo de las primeras comunidades cristianas que relatan los Hechos de los Apóstoles. Pedí ingresar en la Orden de los Padres Blancos, no tanto por un discernimiento vocacional, sino porque trabajaban en Tanzania. Acordamos que iría durante un año para conocer. Llegando a su casa, cerca de la Universidad de Lovaina (Bélgica), sin que ellos lo supieran empecé a formar parte de un grupo maoísta de extrema izquierda. Organizábamos actividades en favor de los países del tercer mundo y por la independencia de Angola y Mozambique. Durante una manifestación, la policía encontró mi nombre en uno de los volantes y vinieron a interrogarme. Pensé que para mí sería mejor cambiar completamente de camino. Además me sentía desilusionado de mis amigos, porque sólo yo estaba pagando el precio de nuestras acciones. En cambio, el director espiritual me invitó a quedarme y a conocer un grupo de estudiantes que se reunía mensualmente donde ellos. Los había entrevisto, me parecía que estaban en las nubes, hablaban de Jesús y del Evangelio. Pero acepté. La primera vez que participé en un encuentro escuché en silencio. Contaban cómo trataban de poner en práctica el Evangelio. Al final me preguntaron qué pensaba. «El Evangelio existe desde hace dos mil años y el mundo todavía está lleno de injusticias, de explotación y de opresión». «Si quieres cambiar el mundo, empieza por ti mismo», me contestó uno de ellos. No supe qué contestar. «¿Por dónde?», pregunté. Me dio la Palabra de Vida de ese mes: «No juzgues y no serás juzgado». Al día siguiente, por más que lo intenté, descubrí que siempre estaba juzgando a los demás. No podía. Regresé para decirles que era imposible no juzgar. Me exhortaron a no desanimarme y a volver a intentarlo después de cada fracaso. Regresando a casa, recé a Jesús Eucaristía: «Si Tú quieres que yo viva así, ayúdame, porque solo no puedo hacer nada». Terminado el año académico, estaba seguro de que los Padres me dirían que regresara a mi casa. Sin embargo me dijeron que habían notado un cambio en mí y que, si quería, podía empezar la formación para ser sacerdote. A través del contacto frecuente con esos jóvenes, los gen, que vivían la comunión de bienes entre ellos, y con la ayuda del responsable de los Focolares de Bélgica, encontré mi camino y llegué a ser misionero. Vivir por los demás me daba una gran alegría y así descubrí el gran ideal de la unidad de Chiara Lubich y del Movimiento. Antes de partir para África, en el ’82, fui ordenado sacerdote. El desafío más grande ha sido buscar un diálogo profundo con la población del lugar, practicando el arte de “hacerse uno”. Estudié su idioma y la cultura local, para apropiarme de las costumbres de la gente. Experimento que, a la luz del Evangelio, todo lo que es bello, bueno y verdadero se eleva, el resto poco a poco desaparece.