Movimiento de los Focolares
2017: Chiara Lubich y la familia

2017: Chiara Lubich y la familia

Streaming 11-3-2017, 16:00-18:30  (CET, UTC+1): http://live.focolare.org/FamilyHighlights/  Chiara Lubich_Loppiano Durante todo el 2017, se realizarán varios eventos e iniciativas en distintos países del mundo. Un recorrido de la vida y el pensamiento en varias etapas para manifestar el valor de la familia en la perspectiva de la “fraternidad universal”, testimoniando la riqueza de las diversidades culturales a través del ideal de la unidad encarnado en la vida de familia. El acontecimiento central tendrá lugar en Loppiano desde el 10 al 12 de marzo de 2017, donde está prevista la asistencia de casi 800 personas representando a  todo el mundo. Las familias podrán sumergirse plenamente en la realidad de la ciudadela internacional de los Focolares y testimoniar el sueño de Chiara Lubich que está presente hoy en  todos los continentes.   habrá talleres para adultos, jóvenes y niños, realizados en colaboración , con el movimiento parroquial, los centros gen3 y gen4, AFNonlus y AMU. De tarde tendrá lugar el encuentro en el Auditorium, transmitido en directo por streaming, que recibirá a algunos expertos en temas familiares que estarán participando en el Seminario Cultural que tendrá lugar en la Universidad Sophia (10-11 de marzo 2017). A partir de  este seminario de alcance universal comenzará el futuro Centro de Estudios sobre la familia, con el objetivo de profundizar la contribución de la espiritualidad de la unidad en la vida de familia frente a los desafíos de hoy. El contenido de las temáticas que se profundizarán son tres:

  • “Familia: tejido de relaciones del yo al nosotros” (relaciones de pareja, con los hijos, entre generaciones)
  • “El amor: instrumento y respuesta a las crisis en la familia” (heridas, desafíos, dolores: realidades de vida dentro de un contexto de comunión)
  • “Familia: recurso creativo para el tejido social de cada pueblo” (vida, redes de familias, solidaridad y acogida, compromiso social y trabajo)

Logo_FN_Comunicato_sul_Sito-e1484300323575Nuevo logo: a 50 años de la fundación, el Movimiento Familias Nuevas renueva su imagen con un nuevo logo, en continuidad y como natural evolución del anterior. Éste representa un arbolito, que es un signo del crecimiento de la plantita que en el transcurso del tiempo dio sus frutos de vida donados por las familias de todo el mundo, a la Iglesia, a la humanidad. Una planta robusta, que nació y creció desde la semilla de la apertura hacia  todos.  La familia, es cierto, abriéndose al otro, contribuye al nacimiento y desarrollo de semillas de fraternidad y de paz, y es el germen para la construcción de una nueva sociedad. Chiara Lubich (1920-2008), siempre manifestó una atención particular hacia la familia, y, con la preciosa colaboración de Igino Giordani, escritor y político italiano, primer focolarino casado, puso en relieve «su designio audaz, hermosísimo y exigente», viendo en ella «una importancia enorme en la construcción de un mundo de paz». En 1967 Chiara fundó el Movimiento Familias Nuevas para que en la casa de cada familia esté siempre encendido el amor y los valores típicos de la familia  que son necesarios para la humanidad. Veía en las familias el canal óptimo para llegar a los jóvenes que se preparan para el matrimonio, para las familias en crisis, las familias divididas, las personas viudas, los niños abandonados y todas las situaciones de marginalidad.     Por info: www.famiglienuove.org famiglienuove@focolare.org tel. 069411565

Ecumenismo: Semana de la unidad

Ecumenismo: Semana de la unidad

unita_cristianiReconciliación. El amor de Cristo nos apremia” (cf. 2 Cor 5,14), es la frase de la Sagrada Escritura elegida como título de la edición 2017 de la tradicional “Semana”, convocada por los más importantes organismos que se ocupan de ecumenismo, entre los cuales están el Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos. Una elección extremadamente acertada, especialmente ahora, después de la celebración, en el pasado mes de octubre, de los 500 años de la Reforma, ocasión en la que se unieron en oración, en la catedral de Lund (Suecia), alrededor del mismo altar, exponentes de la Federación Luterana Mundial y el papa Francisco. Junto a estos gestos ecuménicos, de tan alto significado, crece un ecumenismo de pueblo, por así decirlo. Son iniciativas de fieles de confesiones distintas que desean conocerse y reconocerse cada vez más hermanos en Cristo. A menudo se trata de pequeños gestos que, gracias al acción del Espíritu, ya se han difundido en los más variados rincones del planeta. Y que evidencian cuánto el camino hacia la plena unidad de los cristianos ya es una realidad imparable. Citamos algunos de América latina. «Muchos de nosotros, del Movimiento de los Focolares de Perú, habíamos establecido relaciones con fieles de varias Iglesias. Ahora que en la diócesis de Arequipa ha nacido un grupo ecuménico, colaboramos con ellos para la organización de la “Semana”. Ella prevé cada día una iniciativa en una de las distintas Iglesias y una de ellas será también en la sede de nuestro movimiento. También en Lima, dadas las numerosas personas de varias Iglesias que frecuentan periódicamente el focolar, se eligió nuestra sede para la actividad conclusiva de la “Semana” con la presencia de obispos católicos, pastores luteranos, anglicanos, evangélicos y pentecostales. Además, cada mes también nosotros participamos en el desayuno ecuménico en la sede del YMCA, mientras que un joven evangélico de una ciudad del norte del país, está participando, con el permiso de su obispo en un curso de formación de seis meses en la ciudadela internacional de Loppiano, en Italia». «Con miembros de las Iglesias anglicana, metodista, presbiteriana, adventista  –comunican las comunidades focolarinas de Brasil– mantenemos relaciones realmente significativas. A veces nos reunimos para dialogar acerca de temas específicos, tal como se dio en un congreso que se llevó a cabo el pasado mes de agosto en la “Ciudadela Ginetta” (Vargem Grande – San Pablo), donde se trató el tema de la Paz». «Fruto de la relación con metodistas y valdenses de la Ciudad de Buenos Aires (Argentina), armamos juntos un pesebre ecuménico en la plaza, hecho por niños. Más de 150 personas pudieron verlo. Luego hubo un momento de oración con unas velas prendidas como signo de que cada uno era portador de la luz de la Navidad en el propio ambiente». «Nuestra participación en las distintas celebraciones de la “Semana” – escriben de Venezuela – son ocasiones para intensificar las relaciones que ya existen desde hace años y para establecer nuevos contactos. Relaciones que, al concluir las celebraciones, no se interrumpen, ¡por el contrario! A lo largo del año, este conocimiento recíproco nos lleva a menudo a realizar juntos  acciones concretas de solidaridad». Finalmente, desde Lima (Perú): «Después de las trágicas inundaciones en la periferia, algunos jóvenes de los Focolares fuimos, con personas de la Iglesia metodista, a quitar el barro que había cubierto las casitas de muchas familias humildes. Un trabajo duro, pero todos estábamos felices de poder amar concretamente a esas familias, reconociéndonos hermanos con ellos y entre nosotros». Por Anna Friso

Visita de Luce Ardente a Vietnam

Visita de Luce Ardente a Vietnam

img57«Fueron días de ‘fuego’, los que pasamos con los tres monjes amigos que llegaron de Thailandia: Phramaha Thongrattana Thavorn, Ajarn Suchart Vitipanyaporn, Bhikkhu Jayabhinunto y el señor  Khamphorn que nos acompañaba» cuentan Marcela y Luigi, nuestros amigos cristianos. La segunda semana del mes de diciembre estuvieron junto con los monjes budistas en Ho Chi Minh City, en Vietnam. Nuestros amigos notan «la atmósfera que hemos respirado en estos días: de gran apertura y horizontes nuevos».  Y agregan: «Podemos decir que estuvimos viviendo una fábula» Un poco de historia. El encuentro del monje Phramaha Thongrattana Thavorn con la espiritualidad de la unidad  ocurrió en 1995. Ese año viajó a Roma acompañando a un discípulo suyo, Somjit, que estaba haciendo la experiencia de vida monacal durante un breve período antes del matrimonio, según la tradición de los jóvenes budistas. Phramaha Thongrattana que quiere decir ‘oro fino’, conoció en aquela ocasión a Chiara Lubich y quedó muy impactado. También ella quedó impresionada por su personalidad y le dio, a pedido suyo, un nombre nuevo: Luce Ardente.  Desde ese momento, este monje se prodigó viviendo y anunciando con fuerza y entusiasmo el ideal de la fraternidad universal, el ideal de ‘mamá Chiara’ (como todavía hoy la llama). En el funeral de Chiara Lubich, en 2008, Luce Ardente declaró su deseo de decirle a los budistas «todo el bien que mamá Chiara produjo en mi vida como monje.  Yo siento que ella sigue dándome un impulso interior y fuerza para llevar a todos el ideal de la fraternidad.  Ella no pertenece más, solo a ustedes cristianos, sino que ahora ella y su ideal son herencia de toda la humanidad» Pero volvemos a diciembre 2016 en Ho Chi Min: «El primer hecho sorprendente- dicen- fue la relación de amistad que se creó entre Luce Ardente y el Reverendísimo Thich Thien Tam, monje responsable de la Pagoda Pho Minh,  representante del Budismo Theravada y del Mahayana en Vietnam. Se trata de una personalidad que representa el Budismo del Vietnam en todas las manifestaciones de nivel internacional. Como  consecuencia de la confianza y simpatía creada entre ellos, el Rev. Thich Thien Tam pidió a las autoridades competentes que los tres monjes se alojaran en el templo en lugar de alojarse en un hotel como prevee el protocolo» img53 Hubo varias citas de carácter interreligioso (y no sólo), como su visita a dos comunidades cristianas, con almuerzo incluido. Los monjes participaron también en la fiesta de Navidad de estas comunidades cristianas, un hecho insólito para los cristianos del lugar, y fueron recibidos con mucha alegría de todos. Siguió la visita a dos proyectos sociales para niños discapacitados que llevan adelante los cristianos que están inspirados en la espiritualidad de la unidad. Después hubo un encuentro interreligioso en el Centro Pastoral diocesano de Ho Chi Minh City, con la presencia de los representantes de cinco religiones.  En ese contexto Luce Ardente habló de su experiencia de amistad con el papa Juan Pablo II y con Chiara Lubich. Y explicó lo que ella llamaba “el arte de amar”: un amor dirigido a todos, que toma la iniciativa, que sabe hacerse ‘próximo’ del otro, que lleva a amar y rezar por los enemigos… «Los ojos de algunos de los líderes presentes se ‘humedecieron’ – cuentan Marcella y Luigi – y confesamos que también los nuestros». Dos horas de verdadero diálogo, que se concluyó con la visita al arzobispo emérito Cardenal J. Baptiste Phan Minh Man, que había fuertemente deseado la oficina para el diálogo interreligioso en el centro Pastoral Diocesano. El último día estuvo dedicado a la visita de algunos templos, guiada por el Padre Bao Loc, sacerdote responsable del diálogo interreligioso de la Diócesis de Ho Chi Minh City. «Ahora se abren nuevos horizontes delante nuestro, inesperados. Ahora nos toca a nosotros continuar con lo que hemos vivido en estos días. La herencia de Chiara, de ser siempre familia, es una realidad que toca el corazón de todos, cuando es verdaderamente vivida» Gustavo Clariá

Seminaristas en Loppiano

Seminaristas en Loppiano

P1350418Más de 40 seminaristas, acompañados por algunos sacerdotes, procedentes de 17 países de los 5 continentes, se pusieron en marcha para pasar en Loppiano las vacaciones de fin de año. «Elegimos la ciudadela internacional de los Focolares para hacer una experiencia de Dios – escriben –, en la comunión y en el intento de ahondar en esa elección evangélica radical que arde en nuestros corazones». Y es precisamente el Evangelio lo que quieren poner como base de su estadía en Loppiano, empezando por la Regla de oro, esa enseñanza que está presente también en otros textos sagrados de grandes religiones: “Todo cuanto quieran que los hombres les hagan, así también hagan ustedes con ellos” (Mt 7,12). El grupo es acogido en Vinea Mea, la estructura sede de la Escuela residencial para sacerdotes llegados de varias partes del mundo para formarse a la Espiritualidad de la unidad, típica de los Focolares, haciendo una experiencia de Iglesia, tal como la define S. Juan Pablo II:  «Casa y escuela de comunión» (Novo Millennio Ineunte, 43). Algunos sacerdotes de la Escuela y otros expertos de la Ciudadela acompañan a estos futuros sacerdotes en esta experiencia. El método con el que exponen sus temas, algunos incluso de un profundo contenido teológico, es experiencial y dinámico, y comprende también la puesta en común de las propias vivencias, acompañando así a los jóvenes para que a su vez hagan una actualización del mensaje de Jesús. P1350340Uno de ellos escribe: «Quedé profundamente impactado por uno de los puntos fundamentales de la espiritualidad de Chiara Lubich, presentado en el tema “Jesús abandonado, ventana de Dios – ventana de la humanidad”. Entendí que su mirada de amor abre el camino de la humanidad hacia Dios, pero abre también el sendero de Dios hacia el hombre de forma siempre nueva». Y otro: «Comprendí que ese Jesús que se hizo hombre por amor y que expresa el culmen de su amor en el abandono en cruz, no es sólo un hermoso concepto teológico, sino que tiene que llegar a ser vida en mí, amor y servicio para quienes están cerca de mí». Además el contacto con los demás ‘ciudadanos’ de Loppiano les dio la oportunidad de ampliar la comprensión de cómo construir la unidad a pesar de las numerosas diferencias. Concluyendo, algunas impresiones: «En estos días descubrí que también en las relaciones interpersonales la clave es lograr hacerse nada frente al otro, como Jesús abandonado, quemando en Él las dificultades que la vida de unidad conlleva». «Como Jesús, yo también tengo que vaciarme de mi “yo”, y estar dispuesto a “dar la vida” por los hermanos, en cada momento de la jornada». «Lo que más me impactó es la alegría con la que los habitantes de la ciudadela afrontan trabajos y tareas, transmitiendo Dios a los demás». Por el Centro Gens