3 Feb 2017 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Desde hace un mes el centro-sur de Chile se ha visto afectado por grandes incendios forestales que han destruido alrededor de medio millón de hectáreas. Son 11 los fallecidos y alrededor de 1.100 los damnificados. Unas mil casas se incendiaron, la mayor parte en Santa Olga, a 500 Km al Sur de Santiago, un pueblo de 5 mil habitantes que quedó completamente destruido. Los daños llegan a varios cientos de millones de euros. Los factores que contribuyeron a una catástrofe de este tipo fueron varios: una ola de calor con temperaturas históricas, la intensa sequía y el viento que ha alimentado los incendios que se propagaron en la cordillera dorsal de Chile. Se trata de la cadena montañosa que está entre el Pacífico y los Andes, y que hace escapada la geografía de este país, a lo largo de 6 mil kilómetros pero con ancho de sólo 200-300 kilómetros. Unos cuarenta aviones cisterna y helicópteros y más de 4.500 brigadistas no han sido suficientes para controlar tantos frentes. Están trabajando también dos aviones gigantezcos acondicionados contra el fuego: un Boeing 747 (Supertanker) capaz de volcar alrededor de 70.000 litros de líquido y un Ilyushin-76 que puso a disposición el gobierno ruso, capaz de lanzar 30 toneladas de agua y de aterrizar en pistas cortas. Argentina, Colombia, Brasil, Perú, España, Portugal, Francia y Venezuela han enviado equipos anti-incendio. Impresiona la secuencia de catástrofes naturales ocurridas del 2010 a esta parte, empezando por el terremoto de 8,8 escala Richter seguido por un tsunami que provocó 535 muertos y miles de millones de daños. Siguieron al menos tres grandes erupciones volcánicas. En el 2015 un nuevo terremoto: 8.4 escala Richter… En el 2014 y este año los incendios han asediado los alrededores de Valparaíso, una ciudad portuaria a 115 Km de la capital: ha habido varias víctimas y daños por 4 mil millones. Parece increíble, en el 2015 se inundó el Atacama, el desierto más árido del mundo en el norte. El lodo arrasó aldeas enteras, calles, puentes y a 28 personas. Y ahora nuevamente el fuego se ve atizado por la sequía. Habrá tiempo para indagar sobre las causas, en algunas localidades no se excluye el dolo. Pero ahora es el momento de intervenir. Sin embargo las llamas no han devorado la solidaridad que se ha puesto en acción en distintos modos: por doquier se recogen artículos de primera necesidad. La organización “Hogar de Cristo” realizó una colecta de casi 1,8 millones de dólares para reconstruir las casas destruidas. Algunas personas adineradas asumieron el gasto del Supertanker. «Son nuestros hermanos, debemos ayudarnos”, explica una madre de familia que coordinó una colecta entre los vecinos. En Santa Olga quedó en pie sólo alguna casa, pero sobre los escombros humeantes flamea la bandera chilena. Un símbolo que aquí no falta nunca aún en medio de la destrucción. Quiere decir que se regresará para construir y tratar de arrancarle a esta naturaleza un lugar donde vivir, trabajar, realizar sueños. Lo harán tenazmente, con la paciencia secular de quienes han aprendido a construir su historia entre sudor y lágrimas rodeados por una naturaleza que no regala nada. Alberto Barlocci Ultimas noticias de las comunidades de los Focolares en las zonas afectadas por los incendios Escriben Marilyn y Juan: «Ya han pasado 19 días desde que en todo Chile, con la colaboración de muchos países, se lucha contra los incendios. En las regiones del centro-sur de Chile hay numerosas comunidades de los Focolares. Todavía ahora, después de una lucha que parece superar las fuerzas humanas, siguen encendidos más de 80 focos de incendio y debido al fuerte viento, algunos que se habían apagado se han vuelto a encender.
Varios pueblos, donde viven muchas familias del Movimiento, han sido desalojados para evitar la pérdida de vidas humanas. Las personas, junto con los bomberos, brigadistas, voluntarios, velan para evitar la propagación del fuego. Son innumerables las experiencias de solidaridad, en especial las de las personas del lugar, como Manuel y Silvia, voluntarios del Movimiento quienes viven en Chiguayante, una zona completamente circundada por el fuego. Debido a la gravedad de la situación se vieron obligados a desalojar su casa. Junto con sus hijos y los vecinos, arriesgando sus vidas, se pusieron a “limpiar” el suelo para impedir la llegada del fuego. Aunque ahora la situación está bajo control, siempre existe el peligro de que el viento cambie de dirección. Victoria y Jorge y sus tres hijos, viven en Tomé, que es también una zona en riesgo; junto con algunos amigos de sus hijos y otros jóvenes realizaron una colecta de artículos de primera necesidad para quienes perdieron todo, y los llevaron a los pueblitos más aislados donde es más difícil que lleguen las ayudas. El Padre Alex, un sacerdote ortodoxo de la Iglesia Rusa, muy amigo del Movimiento, vive en Hualqui, un pequeño pueblo y va a celebrar la Misa a Chiguayante, donde está su comunidad. El fuego había tomado fuerza y las llamas bloqueaban la calle de su pueblo, por lo tanto regresó a pie para poder acompañar a algunas personas que todavía están aterrorizadas. Hay experiencias de solidaridad también de parte de las comunidades del Movimiento que están en ciudades lejanas de la zona de los incendios. Se organizaron a través de grupos de whatsapp y después de dos días salieron los primeros automóviles cargados con ayudas. Constatamos en el pueblo una gran capacidad de reaccionar ante las dificultades, de resiliencia, una respuesta conmovedora e inmediata. Es fuerte ver los rostros radiantes de quienes están comprometidos en ayudar, y constatar que realmente “hay más alegría en dar que en recibir”. Nosotros, antes de cualquier actividad, renovamos la unidad entre nosotros para poder llevar ese amor que todos necesitan. Todas las noches, a las 10, nos unimos en oración para pedir el milagro de la lluvia, y muchos se unen a nosotros».
2 Feb 2017 | Sin categorizar
En Eslovenia, apenas comienza diciembre, la atmósfera natalicia empieza a sentirse. En la comunidad de los Focolares, muchos aprendieron a hacer coronas de Adviento, para después venderlas y destinar lo recaudado solidariamente. Aquí, el 6 de diciembre, se festeja a S. Nicola, que va llevando bolsas llenas de regalos. Es una ocasión para que las familias carenciadas experimenten la fantasía de la Providencia, recogiendo y redistribuyendo entre todos, lo que no es realmente necesario. Un intercambio en el cual, desapegándose de algún objeto querido para que éste sea un don para los demás, se experimenta la típica alegría que nace del ‘dar’. Y mientras alguno de las diversas comunidades va a entregar a las iniciativas solidarias del territorio lo recaudado por la venta de las “coronas”, como todos los años, los Jóvenes por un Mundo Unido se dirigen a Arche (el Movimiento de Jean Vanier), para una experiencia muy particular de comunión. En otras localidades van a visitar el centro para madres solteras, llevándoles calor y alegría. Las fechas de estas iniciativas son primero presentadas en Facebook, invitando a otros jóvenes para que participen, así muchos se ponen a recolectar y llevar regalos.
Los más chiquitos, en cambio, se organizan para ofrecer en las calles, las estatuitas del Niño Jesús, que ellos mismos hicieron. No es una venta. Lo hacen para que la atención de la gente se fije en el verdadero Festejado de la Navidad. Pero mucha gente les quiere pagar, y ellos entregan el dinero a los niños pobres. Para esta acción eligen por lo general los centros comerciales, pero van también a las casas de salud de ancianos, a las casas de los familiares, a los vecinos, a las misas de media noche. Con su alegría contagiosa aprendieron también a parar a los transeúntes. En una pequeña ciudad se detiene ante ellos el alcalde. En un centro comercial donde hay Gen 4, los más grandes (Chicos por la Unidad) aprovechan para hacer un flashmob navideño, dando una gran ayuda a los pequeños que logran así distribuir hasta 125 estatuitas. En 18 localidades eslovenas se fija también una fecha para prepararse para la Navidad, se junta toda la comunidad, con la asistencia total de 1.300 personas, entre quienes está también un obispo. En una comunidad quieren vivir juntos también el día de Epifanía, yendo a visitar al Niño Jesús a una antigua iglesita situada en la colina. Mientras van por un sendero del bosque, meditan en los Reyes Magos que seguían la estrella, quienes en el trayecto se encontraron con el rey Herodes que les pidió que volvieran ante él apenas hayan encontrado al Niño. Pero recuerdan que un ángel se les apareció para decirles que volvieran por otro camino. Lo mismo hará también todo el grupo esloveno, eligiendo al volver, un camino alternativo. Después de esta representación vivida en primera persona, nadie olvidará nunca más que el Niño Jesús fue salvado de la ira de Herodes. Son significativas las representaciones natalicias en las dos escuelas maternales eslovenas inspiradas en la pedagogía de la unidad: “Rayo de sol” de Škofja Loka y “Jurček” de Grosuplje. Esta última realizada en el Centro Cultural de la ciudad. Aunque entre los presentes había muchas personas que se declaraban como no creyentes, el clima es intenso y participativo. Con gran atención todos siguen la narración escénica del Nacimiento de Jesús y son muchos los que se unen a los cantos de los niños y, al final, no quieren abandonar la sala.
1 Feb 2017 | Sin categorizar
Título del Congreso de Obispos amigos de los Focolares: «Si el mundo Lo conociera…» El abandono de Jesús en la cruz:
- fundamento de la espiritualidad de comunión
- clave para una “cultura del encuentro”
Para info: segves@focolare.org – y tel. 06 947 98150
1 Feb 2017 | Sin categorizar
Brasil es un territorio lleno de contradicciones: emblema de alegría, acogida, folclore, música, naturaleza virgen, playas, selvas exhuberantes, metrópolis… Pero por otro lado, como muchos países del mundo, territorio de contrastes, violencia, criminalidad, desequilibrios sociales. En las ciudades, el tráfico de droga significa una verdadera plaga social y es causa de choques armados. Además, existe un alto porcentaje de feminicidios, prostitución, ausencia de salud sanitaria, trabajo de los menores, bajo grado de instrucción, la propagación de situaciones laborales semejantes a la esclavitud, las cuales generan niveles altísimos de desigualdad social. De todo ésto, el signo más evidente son las «favelas» y las zonas periféricas pobres de las grandes metrópolis. Aquí la salud y la instrucción no están garantizadas y no existe para los jóvenes perspectivas de educación o trabajo, ni posibilidad de desarrollo social. Son pocos los que logran escapar de las garras de la mala vida. Algunos se salvan gracias a la intervención de las pocas políticas públicas que existen, pero sobre todo por el trabajo desempeñado por las asociaciones de asistencia social, por algunas parroquias e iglesias cristianas, las únicas que tienen, de verdad, en el corazón el destino de los pobres. También en mi ciudad (de 800 mil habitantes), jóvenes de 13 a 17 años fueron asesinados porque estaban involucrados en la circulación de la droga. El deseo de amar al prójimo, de donarme en especial a los más descartados de la sociedad me empujó a comprometerme con el espíritu del Focolar, durante 5 años en un proyecto social de la arquidiócesis de Teresina, el “Centro de Convivencia Nuevos Niños”.
El proyecto, orientado a los niños y a los jóvenes de riesgo, trata de ofrecer oportunidades distintas. En el tiempo libre de la escuela, unos ochenta niños y jóvenes (desde los 5 a los 17 años) asisten a cursos de música, danza, teatro, son acompañados en el estudio y alimentados, dado que muchas veces no tienen nada para comer en sus casas. Se trata, a menudo de chicos huérfanos, muy pobres, que provienen de familias involucradas en la droga y en la violencia. Sus vidas cambian, en contacto con alguien que los recibe y se ocupa de ellos. Traté también yo, de comprometerme escuchando a muchos de ellos que compartieron conmigo sus sufrimientos, por la relación personal que trataba de construir con cada uno. Por ejemplo, un joven me confió sus problemas con la droga y me pidió que lo ayudara a salir del túnel en el cual se encontraba. Otro me contó que robaba para conseguir plata. En muchos casos le pedimos al equipo de profesionales que intervenga, en especial psicólogos y asistentes sociales. Hoy, muchos de estos jóvenes que ya crecieron, estudian y tratan de trabajar honestamente. Otros, siguen llegando buscando una oportunidad para vivir mejor y ser amados, cuidados. Uno de ellos, abandonado por su padre, me llama «papá» y yo, por él, me he asumido este rol. Un joven había sufrido varias formas de violencia y abandono. Encontramos la forma de canalizar sus energías a través del yudo y su vida dio un cambio. Además él quería convertirse en motivo de orgullo para nosotros que lo habíamos ayudado. Un día, sin embargo, no vino más al centro. Supimos que había caído nuevamente en la mala vida y que un día, mientras estaba sentado delante de su casa, lo mataron. Tenía apenas 15 años. Fue un enorme dolor para todos, también para mí por la relación que habíamos construido. Muchos otros chicos tuvieron el mismo final. En el proyecto hay varios educadores y jóvenes que cada mes participan en reuniones de formación según la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich, y en los encuentros mensuales de la Palabra de Vida. De esta experiencia aprendí que es necesario dar continuidad a la recuperación de estos jóvenes, trabajando en sinergía con el Estado, las políticas públicas de salud e instrucción, con la sociedad civil, con la iglesia. Que para vencer este desafío hay que trabajar en red y dialogar en todos los niveles: personal, en grupos, en las comunidades, hasta llegar a las instancias superiores de la sociedad. Empezando por el compromiso personal, saliendo de nosotros mismos para ir al encuentro de los distintos tipos de periferia. Nosotros ya hemos comenzado.
30 Ene 2017 | Sin categorizar
Tres temáticas: lo absurdo del dolor, tanto a nivel individual como social. La «convivencia» con el dolor. En el último día se tratará de descubrir el valor del dolor. Habrá contribuciones de varias áreas geográficas y de distintas disciplinas: psicología, medicina, filosofía, arte, con intervenciones de personas de todas las edades. Reservas por e-mail en la oficina del Centro del diálogo con personas de convicciones no religiosas. Movimiento de los Focolares – Via di Frascati, 306 – 00040 Rocca di Papa (Roma), Italia Escribir a: centrodialogo@focolare.org Tel: +39 06 94798-343/344/345/346