Asia: 50 años de unidad
Asia: 50 años de unidad
Hace cincuenta años, el 22 de febrero de 1966, llegaron a Manila 5 focolarinos enviados por Chiara Lubich como respuesta a la solicitud del entonces Arzobispo de Manila, el Cardenal Rufino Santos. Guido Mirti, Giovanna Vernuccio, Silvio Daneo, Ednara Tabosa y Magdalena Brandao, son los primeros protagonistas de la aventura de los Focolares en Asia. Desde Manila prosiguieron los viajes hacia Japón, Corea, Hong Kong, Taiwán, India, Paquistán, Tailandia, Camboya, Vietnam… hasta Australia. El Movimiento de los Focolares se difundió así en el continente asiático, llevando a cuantos encontraba el espíritu de la unidad que lo caracteriza, a pesar de la enorme diversidad de culturas, religiones y lenguas. «En el 2016, en agradecimiento a Dios por estos cincuenta años de abundantes gracias, fruto del encuentro entre el carisma de la unidad y nuestros pueblos, se han programado una serie de eventos», escriben Ding Dalisay y Carlo María Gentile, desde Filipinas. «En la Mariápolis Pace de Tagaytay (Filipinas) – el 20 y 21 de febrero, se reunirá toda la familia de Chiara presente en esta parte del mundo. La característica del primer día será el “regreso a casa”, en familia; mientras que el segundo día tendrá lugar una fiesta de agradecimiento, con aportes artísticos y culturales, reviviendo la historia de estos 50 años, para animarnos a proseguir, con nuevo impulso, ofreciendo nuestro aporte a la unidad de la familia humana. Para la ocasión se presentarán los centros surgidos en la ciudadela “Mariápolis Pace”, al servicio del Movimiento en toda Asia: la Escuela de las grandes religiones (SOR), el Centro Mariápolis, las Escuelas para los jóvenes, el Centro para los sacerdotes, la Casa para los Seminaristas, los Centros de los Religiosos y de las Religiosas, y los Centros Sociales Bukas Palad y Pag-asa. Se prevén delegaciones de Corea, Japón, China, Indonesia, Tailandia, Vietnam, Myanmar, India, Pakistán y Australia. También desde los Estados Unidos participarán algunos de los primeros miembros del Movimiento en Filipinas que se establecieron allá, enriqueciendo la comunidad de ese país. Serán huéspedes de honor los protagonistas de los primeros tiempos de los Focolares en Asia, ahora residentes en Italia, Guatemala y Malta». «El 14 de marzo, aniversario del fallecimiento de Chiara Lubich (22 de enero de 1920 – 14 de marzo de 2008), – prosiguen Ding y Carlo María –, se realizará un Simposio sobre el tema: “Carisma de la unidad, una herencia para todos los tiempos”. La cita está dirigida a personalidades del mundo eclesial y civil, para reflexionar juntos sobre el aporte del carisma de Chiara Lubich en la vida de los individuos, en las comunidades, en la Iglesia y en la sociedad». «En las Mariápolis que se realizarán durante el año en Filipinas (en Davao, Cebú y Manila) – explican –, se dedicará una jornada para que el mayor número de personas conozca la vitalidad que la espiritualidad de la unidad ha aportado en estos 50 años de presencia en el continente». «Asia es también la casa de las grandes religiones: Budismo, Hinduismo, Islam… Por eso –concluyen- en el 2017, se realizará en Tailandia un evento de carácter interreligioso por el 50° de los Focolares, será una invitación a cuantos desean unirse a este camino hacia la unidad de la familia humana».
En India: en la universidad de Mumbai y sobre las huellas de Gandhi
Las escrituras tradicionales del hinduismo y el carisma de Chiara Lubich fueron confrontadas en tres mesas redondas en el departamento de Sanscrito de la Mumbai Vidya Peeth, el pasado 7 de febrero. ¿Cuál es la formación académica necesaria en el contexto actual para dar relevancia al diálogo? Una formación orientada a la valoración del otro. En las intervenciones subrayaron la experiencia de diálogo vivida en estos años entre los miembros de los Focolares y profesores de tradición hindú. Siguieron algunas consideraciones a la luz de la enseñanza de algunos recientes reformadores del hinduismo, como Swami Vivekananda, Juddi Krishnamurty y el Mahatma Gandhi. Estaban presentes en el congreso, además de varios representantes locales del Movimiento de los Focolares, varios estudiantes y asistentes del departamento de Filosofía y de Sanscrito de la Universidad de Mumbai. Fueron positivos los comentarios, expresados por las profesoras Shubada Joshi, Madhavi Narsalay y Meenal Katarnikar, hacen esperar un desarrollo futuro del camino iniciado hace quince años por Chiara Lubich en su primera visita a Mumbai. El prof. Sureshchandra Upadhyaya – académico de Mumbai -, a propósito de su relación con los Focolares, en un video-entrevista declaró: «He ido entrando más profundamente en la filosofía de Chiara, la del Amor, y me he dado cuenta de que (ella) está dirigida a todo ser humano. Chiara pertenece a toda la humanidad. Y cuanto tú hablas con ella, cuando lees sus libros, te das cuenta que te estás leyendo a ti mismo». «Upadhyaya es un hombre de un calibre espiritual e intelectual extraordinario», subrayó Jesús Morán, copresidente de los Focolares, durante la transmisión en directo de la Conexión CH el pasado 13 de febrero, «es un profeta, en el sentido más bello de la palabra. Una de las profesoras con las que nos encontramos, dijo: “El fulcro del hinduismo es la divinización del hombre y la humanización de Dios”. Sobre este punto podemos trabajar juntos». Siguiendo las huellas de Gandhi – En Coimbatore desde hace años existen dos tipos de colaboración, tanto a nivel social como cultural y proyectos de formación informal a la paz y a la prevención de conflictos. En ese ámbito se han realizado varias manifestaciones. Se empezó con la celebración del 25° aniversario de la fundación de los Bala Shanti, que sostiene guarderías en las aldeas de la zona de Coimbatore, nacidas gracias a una colaboración entre la AFN y el Shanti Ashram, que permiten asegurar el acceso a la escolaridad también a niños de clases sociales discriminadas. La XXI Mesa Redonda Sarvo-Foco (entre miembros del movimiento gandhiano Sarvodaya y los Focolares) que puso en evidencia el camino realizado en estos años y el compromiso espiritual, vital y social de quienes se han comprometido en el peregrinaje del diálogo, junto a sus respectivas instituciones y comunidades (Gandigram University, Madurai Kamaraj University, Shanti Ashram, Gandhi Museum, Bharatya Vidya Bhavan de Coimbatore para mencionar sólo algunas). Tanto en Mumbai como en Coimbatore se examinaron posibles caminos de colaboración con el Instituto Universitario Sophia de Loppiano. Intercambio de docentes y estudiantes, y estudio de los textos de Chiara Lubich en los que se inspira el diálogo y que son considerados de naturaleza mística, por parte de los primeros; acuerdos de colaboración con tres instituciones Gandhianas del Tamil Nadu, con el objetivo de insertar los estudios Gandhianos dentro del curso de diálogo interreligioso de Sophia, por parte de los segundos. Antes de dejar Coimbatore, María Voce, Jesús Morán y toda la delegación participaron en la ceremonia de conmemoración del asesinato del Mahatma Gandhi, que tuvo lugar en la Escuela de Bharatya Vidya Bhavan en la periferia de la ciudad. Allí María Voce propuso una reflexión sobre la dimensión espiritual de la riquísima personalidad de Gandhi, subrayando como «en estos años, nosotros cristianos hemos recibido el don de muchos valores e instituciones del Mahatma y hemos encontrado una sorprendente cercanía y similitud con el espíritu que Dios le donó a Chiara Lubich». «En el Gandhi Memorial, el mausoleo construido en el lugar donde fue asesinado Gandhi– dijo más tarde la presidente regresando –, un lugar de martirio y violencia, todo hablaba de paz, había una armonía que dejaba en el corazón una serenidad sobrenatural, divina. Era el testimonio de un hombre que venció la violencia con la no violencia. Y esto se veía también en todos los presentes». Lee también: En India: un diálogo de corazones y mentes Servicio en video de la Conexión CH: https://vimeo.com/155552113
En India: un diálogo de corazones y mentes
«Partí esperando encontrarme con un misterio. Regresé con la impresión de haber encontrado un misterio más grande de lo que pensaba». «Los sentimientos de estas primeras horas: por un lado un gran deseo de absoluto, un deseo de interioridad: después, un fuerte amor por el pluralismo y no tener miedo de la diversidad; finalmente la belleza de la gente, especialmente de los jóvenes como futuro». Son las primeras impresiones espontáneas, durante la Conexión CH del 13 de febrero, de María Voce y Jesús Morán, presidente y copresidente del Movimiento de los Focolares, a su regreso de un largo viaje por India para visitar las comunidades esparcidas en este inmenso país asiático. Fue un viaje complejo, que duró un mes, recorrieron 16.000 Km en 13 vuelos, con etapas en Nueva Delhi, Bangalore, Coimbatore, Trichy y Mumbai. Un sub-continente caracterizado por el diálogo interreligioso que el Movimiento de los Focolares lleva adelante desde que está presente en el país, es decir desde los años 80’s. Los caminos que se abrieron en el 2001 y en el 2003 en los dos viajes de Chiara Lubich a Mumbai y Coimbatore, a lo largo de los años han llevado a una relación creciente, tanto con académicos como con gandhianos. Quienes se reunieron juntos también en algunos momentos para compartir experiencias, como en los simposios del 2002 y del 2004 en Roma y en el 2011 en India. Se han desarrollado dos filones con características propias, dando vida a tipologías de diálogo diversificadas aunque caracterizadas por el mismo espíritu. De hecho para ambas es verdadera la definición dada en el 2001 por algunos amigos hindúes que describieron el diálogo entre los Focolares y el mundo hindú como un “diálogo de corazones y mentes”. En el 2001 en Mumbai, Chiara le decía a un grupo de hindúes: «Vine a India sobre todo con el deseo de escuchar, de aprender de ustedes, de abrir posiblemente un diálogo cordial con ustedes, en quienes veo a tantos hermanos y hermanas». Y a quien le preguntaba sobre qué actitud asumir para dialogar, Chiara respondía: «Nosotros apuntamos a la así llamada “regla de oro” que está presente en todas las religiones, también en el hinduismo: “no hacer a los demás lo que no quisieras que hagan contigo». Y en una entrevista concedida en esos mismos días para la Radio Vaticana: «Dialogar significa primero que nada ponerse en el mismo plano, no tener ideas a priori, de ser mejor que los otros y abrirse a escuchar lo que el otro tiene dentro, poner de lado todo para entrar en el otro. Después pedir naturalmente al otro que nos escuche. Y en el conjunto se encuentran los elementos comunes que se tienen y nos ponemos de acuerdo para vivir juntos. Esto es el diálogo concreto».
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