4 Nov 2015 | Focolare Worldwide
Conectar los sueños, difundir una cultura. Se trata éste de un título programático, que eligieron para la Escuela Interamericana de Economía de Comunión que se desarrolló del 26 al 31 de octubre en la Mariápolis Ginetta (San Pablo – Brasil), el lugar que, en 1991, vio nacer de la inspiración de Chiara Lubich, el proyecto de la EdC. Fueron 60 los jóvenes participantes, provenientes de Paraguay, Argentina, México, Guatemala, Cuba, Colombia, Bolivia y Brasil. Los jóvenes dieron su decidida adhesión a aventurarse en el mundo empresarial según los principios innovadores presentados por la fundadora de los Focolares cuando nació el proyecto. Para sostener la realización de los sueños y proyectos, los empresarios presentes declararon su plena disponibilidad a acompañar con su experiencia este camino, nada fácil, que los jóvenes pretenden emprender. La propuesta fue acogida con entusiasmo. Durante la conclusión de la escuela, cada estudiante recibió de su asesor el certificado de participación. Nació así una nueva experiencia de comunión que fue llamada “Operación uno por uno”. Maria Clézia Pinto, responsable de los proyectos de la Anpecom (asociación que coordina las distintas iniciativas de la Economía de Comunión en Brasil) anunció el inicio de un Programa de apoyo económico dirigido a pequeñas empresas que trabajan en situaciones de vulnerabilidad social, ofrecen productos alimenticios o servicios a favor de la educación, la salud y la vivienda e iniciativas dirigidas al desarrollo humano o social a favor de la clases media baja, baja y las más indigentes. Se trata de un programa inspirado en iniciativas ya en curso en otras áreas del mundo, que ofrecen financiamiento y beneficios vinculados con las líneas generales de la EdC.
Dirigiéndose a sus coetáneos, en la invitación, quien trabajó en la preparación de la escuela había escrito: “No nos rendiremos ante las desigualdades y las injusticias sociales”, y lanzó un desafío: “¿Y si esta transformación empezara por tomar conciencia de qué es la pobreza, la economía, el trabajo, las relaciones interpersonales?”. Ha sido sobre estos y otros temas de gran actualidad que se desarrollaron mesas redondas y encuentros de grupo, donde los jóvenes fueron los protagonistas, junto a expertos y a empresarios con años de experiencia. Anouk Grevin, de la Comisión Internacional de la EdC, en su intervención final, dijo confidencialmente, que desde la fase preparatoria había habido una gran expectativa de que la Escuela resultara una especie de laboratorio que pudiera abrir nuevos caminos a la EdC, no sólo en América Latina, sino en el mundo.
3 Nov 2015 | Senza categoria
En el ómnibus En el ómnibus 45 que tomo todos los días para ir al trabajo sube un hombre de evidente mal humor. La gente que percibe su estado anímico, le deja lugar y se aleja. Yo en cambio, me quedo donde estoy y lo ayudo a acomodar las bolsas de nylon que trae en las manos. Mi jornada parece que se convierte en algo más luminoso. Otro día, en el mismo ómnibus, otra vez sube ese hombre. Apenas me ve, viene enseguida a saludarme. Y esto sigue sucediendo. Basta con hacer muy poco para que el otro, cualquier prójimo que encuentro en mi jornada, se sienta escuchado y amado. E. M. Hungría
Tatuajes En el tren, me siento al lado de una chica y un chico que están cubiertos de tatuajes de carácter satánico. Mi propensión a buscar el lado positivo en los demás me hace pensar que los dos tendrán un motivo para exhibir ciertos símbolos. Después de un momento de duda, me animo y les pregunto por el sentido de esos tatuajes. Sus ojos se encienden. Se alternan en sus respuestas, pero con mucha dulzura me dicen: «Le agradecemos por esta pregunta. En general la gente nos juzga y en el mejor de los casos, ni nos mira. No somos lo que aparentamos, sólo queremos darle una cachetada a esta sociedad paralizada y sin médula espinal». M.I. – Francia Un cochecito para Jamal Era un domingo por la tarde. Jamal, un conocido mío que es obrero marroquí, me había traido manzanas. Hablando con él, me enteré de que en diciembre iba a tener un hijo. Pero no tenía nada de las cosas necesarias para el bebé y sobre todo, necesitaba un cochecito. Después de haberlo escuchado atentamente, se me ocurrió una idea: «¿Por qué no le pedimos entre los dos ayuda a Dios? Él es el mismo para todos, lo puedes llamar con otro nombre, pero es siempre Dios. El sabrá qué hacer para conseguir el cochecito». A Jamal le gustó la propuesta. Estábamos en el patio, afuera; levantamos los ojos al cielo y rezamos así: «Señor Dios, haznos llegar un cochecito. Ocúpate tú». Éramos un joven musulmán y una mujer católica. Dos credos distintos, sin embargo estábamos unidos al pedir. Dios escuchó nuestra oración: el jueves siguiente llegó el cochecito que habíamos pedido. M. – Italia
1 Nov 2015 | Sin categorizar
«¿Quiénes son los santos? No son figuras superhumanas inalcanzables de una cristiandad que pretende incomodar, abatir a los mediocres, no están en cimas supremas, inaccesibles a tal punto, que, para personas como nosotros, es mejor quedarnos donde estamos y `arreglarnos’ en lo plano. Los santos son los pequeños, los realmente pequeños. Ésos que Jesús proclama beatos en el Discurso de la Montaña, los pobres y los afligidos, los mansos y aquellos que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos y los puros de corazón, los que trabajan por la paz y los perseguidos por causa de la justicia. Personas que se ponen a sí mismas y su propio destino en las manos de Dios – y así la mano de Dios está libre de hacer de su destino algo que sea una bendición para el mundo. Viven cerca de Dios y viven por nosotros – y nosotros podemos vivir con ellos. Su ejemplo es un pasado que nos arrastra, su vida cerca de Dios es presente que nos acoge en una comunión a la que la muerte no puede poner límites, su bienaventuranza es futuro que nos invita y nos infunde coraje» Klaus Hemmerle, La luce dentro le cose, Editorial Città Nuova, 1998, pág. 339
31 Oct 2015 | Sin categorizar
Es en el espíritu de un fecundo trabajo ecuménico que se desarrolló en la pequeña ciudad alemana de Zwochau, el pasado 12 de septiembre, un encuentro en el que participaron alrededor de 80 cristianos de distintas denominaciones. Ya en su visita a Zwochau en el 2013 la presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce, había expresado el deseo de conocer mejor a Martín Lutero y a los fieles luteranos; y más recientemente, del intercambio de correspondencia, en mayo pasado, entre el Cardenal Marx – Presidente de la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica Alemana- y el obispo Bedford Strohm – responsable del Consejo de la Iglesia evangélica de Alemania-, se presentó la propuesta de llevar adelante iniciativas conjuntas en vista de los 500 años de la Reforma, que se recordará en el 2017. Son dos las líneas de reflexión pensadas para la jornada. La primera, guiada por el teólogo luterano Florian Zobel, estuvo centrada en la figura de Lutero y su vida, y puso en evidencia varios aspectos poco conocidos, concluyó con las palabras del Papa Benedicto XVI, quien dijo: “Para Lutero la teología no era una cuestión académica, sino la lucha interior consigo mismo (…) Él se preguntaba: ¿Cuál es la posición de Dios hacia mí, quién soy yo delante de Dios? (…) Pienso que éste es el primer llamado que deberíamos sentir al encontrarnos con Martín Lutero”. La segunda reflexión estuvo a cargo del teólogo católico e investigador sobre Lutero Hubertus Blaumeiser. Estuvo centrada en la espiritualidad del monje reformador y, en especial, en la “teología de la cruz” y el significado del término “Reforma” que se deriva: “No solamente una transformación o mejoría según un plan personal –afirmó- sino un nuevo inicio, a partir de las raíces. Vale decir, un regreso a la Escritura (…) al evangelio de la gracia de Dios y a una nueva elección de una vida con y por Cristo Crucificado”. En la tarde tuvo lugar una mesa redonda moderada por Hermann Schweers, con el pastor luterano Axel Meissner de Schkeuditz e con el obispo emérito Joachim Reinelt de Dresda: fueron numerosas las intervenciones del público, se refirieron a temas relevantes como la importancia del trabajo ecuménico en una sociedad no creyente y el significado de la Reforma hoy. La jornada se concluyó con una celebración ecuménica.

Pastor Jens-Martin Kruse. Foto: Harald Krille
También en Italia, el camino ecuménico ciertamente no está detenido: el Papa Francisco visitará la Iglesia de Cristo –“casa” de los luteranos en Roma- el próximo 15 de noviembre. Será acogido por el pastor Jens-Martin Kruse, quien en una entrevista de la agencia de noticias Sir definió al Papa como “nuestro obispo”. No en sentido jurídico sino simbólico. Nosotros luteranos de Roma siempre hemos tenido una relación muy cercana con los Papas. También en este momento, tan difícil para el mundo, según mi parecer el Papa es el portavoz de los cristianos”.