20 Oct 2015 | Sin categorizar
Será asignado al Patriarca ecuménico de Constantinopla, su Santidad Bartolomé I, pionero del diálogo ecuménico y constructor de paz, el primer doctorado h.c. en la Cultura de la unidad del Instituto Universitario Sophia, el joven centro académico con sede en Loppiano (Florencia), fundado por Chiara Lubich. «Hoy el mundo necesita personas que busquen la unidad de la familia humana – explica el teólogo Piero Coda, decano del Instituto Universitario – «y el Patriarca desenvuelve una acción constante e iluminada al servicio de una cultura que tiene como objetivo poner la fraternidad en el centro de la historia humana». El Patriarca es una figura clave en el complejo panorama contemporáneo. Algunas etapas de importancia histórica lo vieron protagonista de un camino de unidad en varios frentes: la declaración conjunta con el papa Francisco redactada al final de la peregrinación a Jerusalén, el 25 de mayo de 2014, donde firmaron el compromiso de sus respectivas Iglesias; su presencia en el Vaticano, el 8 de junio de 2014, junto con el presidente Abu Mazen y al presidente Shimon Peres, para rezar con el Papa por la paz en Tierra Santa. Bartolomé I también es conocido como líder espiritual del movimiento cristiano por el medio ambiente. Su pensamiento fue divulgado ampliamente por el papa Francisco en la encíclica Laudato Sí. El 3 de diciembre, al margen de la Conferencia de las Naciones Unidas en París sobre el cambio climático, se le confió la predicación en la celebración ecuménica para la salvaguarda de la creación en la catedral de Notre‐Dame. El Patriarcado ecuménico de Constantinopla y los Focolares – La historia comienza con una reunión entre el patriarca Atenágoras I y Chiara Lubich. Fueron veintitrés las reuniones, entre 1967 y 1972, de Atenágoras I con la fundadora de los Focolares, que se convirtió en mensajera entre el papa Pablo VI y el Patriarca. Los contactos continuaron luego con su sucesor Demetrio I. Los contactos con el actual Patriarca ecuménico Bartolomé I han continuado con el mismo espíritu de amistad espiritual. Unos días antes de la muerte de Chiara Lubich (14 de marzo de 2008) su Santidad Bartolomé I la visitó en el hospital Gemelli de Roma: «He querido venir a traer mi saludo personal y del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla a la querida Chiara Lubich, que tanto ha dado y da con la vida a toda la Iglesia. También le impartí mi bendición con gratitud. Me alegra haberla podido saludar». Dos años más tarde recibió en el Fanar a Maria Voce, recién elegida presidente de los Focolares: «Deo gratias por su amistad, por su visita, por los frutos de su Movimiento, por la continuación de esta obra de Dios que da gloria a Su nombre». Este evento se enmarca en el 50 º aniversario del nacimiento de la ciudadela de Loppiano y añade una tesela más a la relación de estima y colaboración entre el Patriarcado de Costantinopla y el Movimiento de los Focolares. La entrega tendrá lugar el 26 de octubre en el Auditorium del Centro internacional de los Focolares. Se podrá seguir el evento en directa internet en www.loppiano.it Véase el comunicado de prensa 19.10.2015 Patriarca Bartolomé I – notas biográficas Patriarcado Ecuménico y el Movimiento de los Focolares – ficha Instituto Universitario Sophia – ficha Loppiano – ficha Atenágoras, Pablo VI y Chiara Lubich – vídeo (disponible en alta definición para los medios de comunicación, envíe su solicitud a sif.press@focolare.org) Photo gallery
20 Oct 2015 | Focolare Worldwide
http://vimeo.com/95726093 Jerusalén, 24 de mayo. El encuentro del Papa Francisco con el Patriarca Bartolomeo, recuerda el histórico abrazo de 50 años atrás entre Pablo VI y el Patriarca ecuménico de Constantinopla Atenágoras I. Un abrazo que marcó el comienzo de una historia nueva después de siglos de lejanía. Recorremos esta página de diálogo ecuménico con imágenes inéditas.
19 Oct 2015 | Sin categorizar
Éste es el título del 9° Foro de los jóvenes de la UNESCO que precederá la Conferencia General de la UNESCO. También Nancy Nanjala (Kenia) y Danilo Gomes (Brasil) estarán presentes en el Foro en representación de los jóvenes de New Humanity, Ong que representa al Movimiento de los Focolares en las organizaciones internacionales. El evento tendrá lugar en Paris, en la sede de la UNESCO, del 26 al 28 de octubre de 2015.
19 Oct 2015 | Sin categorizar
El premio, otorgado por la Schengen Peace Foundation, fue atribuido a New Humanity – Ong que representa al Movimiento de los Focolares en las organizaciones internacionales-, en ocasión del Foro mundial de jóvenes por la paz. Las dos organizaciones, junto al Rowad American College, colaboraron en la organización del proyecto Living Peace, en mayo pasado en El Cairo, involucrando a más de 80 mil estudiantes y a 200 escuelas en todo el mundo, en la planificación e implementación de acciones de educación a la paz. «Impresionados por tan extraordinario trabajo de voluntariado de tantos jóvenes miembros del Movimiento de los Focolares –escribió el presidente del Foro y de la Fundación, Dominicus Rhode – espontáneamente decidimos otorgar el Luxembourg Peace Prize 2015 a New Humanity». «Es una gran alegría para nosotros, porque ésta es la razón por la que nació –afirmó el presidente de la organización, Marco Desalvo, al retirar el premio-: contribuir a la creación de la unidad de la familia humana, respetando la identidad de todos, y promoviendo un espíritu universal de fraternidad. Este es un reconocimiento por el cual les agradecemos, pero es sobre todo un estímulo para proseguir nuestro trabajo». Al presentar la actividad de New Humanity en zonas «críticas» como Siria y Medio Oriente, pero también en toda Europa, Desalvo – junto con la vicepresidente Cecilia Landucci y la representante juvenil, Anita Martínez – anunció el lanzamiento de una recolección de firmas para respaldar una petición dirigida a los líderes internacionales, hasta llegar a las Naciones Unidas: «En este llamamiento – aclaró – pedimos a todos los gobiernos que combatan la pobreza extrema con un compromiso renovado de reducir las desigualdades, mantener los esfuerzos para garantizar a todos una educación básica, reducir el gasto público en armamentos de modo que se puedan liberar recursos para promover el desarrollo, revisar los sistemas actuales de gobierno buscando un mayor control democrático de las políticas económicas y monetarias, y adoptar nuevos sistemas de aplicación de la ley para combatir la criminalidad organizada».
El Foro Mundial de los jóvenes por la Paz, dentro del cual fue otorgado el premio, es como una plataforma a nivel mundial para mejorar el intercambio de buenas prácticas entre asociaciones e individuos comprometidos en el sector de la paz. Reúne a un gran número de profesionales de todos los sectores y de todos los rincones de la Tierra, para compartir su experiencia. A través de distintas intervenciones que quiso hacer evidente que buscar alternativas pacíficas a los conflictos da resultados más eficaces, a todo nivel y desde todo punto de vista, que las soluciones bélicas. Se presentaron también testimonios de refugiados sirios y de otros países, de quienes los han acogido, y de otros que han dado su aporte, médico, artístico, espiritual por la paz. El próximo Foro tendrá lugar en Florianópolis (Brasil) en septiembre del 2016, y ya empezó el trabajo de preparación: un trabajo que es a la vez un punto de llegada del compromiso cotidiano, como subrayan las numerosas impresiones y testimonios recogidos por las personas involucradas. Una mujer siria, por ejemplo, ante la pregunta de qué les diría a sus amigos de los Focolares que se han quedado en Alepo, Damasco y en otras localidades de Siria, respondió: «La vida es preciosa. Si ellos todavía están en Siria, quiere decir que todavía tienen un deber y un mensaje que llevar allí. Quien sale de Siria, tiene que seguir trabajando, en el espíritu de quien no puede dejar el país. Continuamente le pido a Dios que detenga la guerra y nos salve de esta tragedia, para poder vivir en paz».
18 Oct 2015 | Sin categorizar
«La inculturación es una exigencia intrínseca del cristianismo. Se trata de procesos difíciles y complejos que llevan su tiempo. Las mismas personas del lugar son particularmente importantes. Viviendo con autenticidad el Evangelio, las personas que ya tienen profundamente dentro su propia cultura, harán esa síntesis que luego donarán a los otros, a través de las costumbres, las manifestaciones artísticas, las estructuras del propio pueblo. Estoy totalmente convencido de que lo más importante es Dios mismo. Esto no significa, obviamente, que se pueda permanecer inactivos o indiferentes. También nosotros estamos recogiendo, por ejemplo, los proverbios africanos o de otros pueblos; publicamos libros sobre las grandes religiones en nuestra editorial; Chiara [Lubich] inició en África una escuela sobre la inculturación y posteriormente nació otra en América Latina… Pero si uno pensara que es suficiente estudiar las diversas culturas para luego hacer un vínculo con el Evangelio, estaría siguiendo un camino equivocado. Hay que llevar Dios, Él está abierto y plenamente “interesado” en lo que Él mismo creó y será Él quien hará la inculturación. Naturalmente existen muchas formas de inculturación, muchos intentos que se deben alentar y bendecir, pero la verdadera inculturación la hace sólo Dios. El mayor aporte que nosotros podemos dar es el de amar. Si cada uno se dona a sí mismo, perdiendo el propio yo en el otro y acogiendo al otro dentro de sí, entonces florece la personalidad de cada uno de la forma más linda y completa. Así ocurre entre los pueblos: si se sabe “perder” la propia cultura por amor, abriéndonos a Dios en el prójimo, “se salvará” lo mejor de cada cultura y emergerán y se enriquecerán no solamente las cualidades espirituales, sino también aquellas humanas, culturales, étnicas de cada uno de ellos. Al comienzo, el camino será lento, pero una vez que se encuentre el camino seguramente se producirá una aceleración que dará grandes frutos» Pasquale Foresi Extraído de: Pasquale Foresi, Colloqui, Editorial Città Nuova, 2009, pág.133-136. Recopilación de respuestas a las preguntas de los miembros del Movimiento de los Focolares entre los años 1990/98