Movimiento de los Focolares
El mundo tiende a la unidad: una mirada sociopolítica

El mundo tiende a la unidad: una mirada sociopolítica

2015-09-22-Delegati-intervista-Prodi-Ferrara-T-Klann9 (1)«Tenemos posibilidades de reaccionar ante las situaciones actuales con formas de reorganización, que tal son vez imperfectas, pero que juntan a los países y a las personas de diversos ámbitos. En Europa tenemos un problema de una unidad imperfecta, que hay que construir y que hoy con la emigración sentimos que es indispensable para nuestro futuro». Lo declara Romano Prodi, quien fue dos veces Presidente del Consejo de Ministros de la República italiana y Presidente de la Comisión Europea, además de ser economista, académico y político, en una entrevista después de su intervención en el encuentro de Delegados de los Focolares del mundo. Y continúa diciendo: «Las razones de la esperanza las debemos construir de forma distinta, según las diversas partes del mundo. Por lo tanto tenemos necesidad de energías que surjan desde la base. En Medio Oriente, en cambio, se necesita que los países más potentes de la tierra dialoguen entre ellos porque de lo contrario no se resuelve nada». Es el 21 de septiembre, y comienza en el Centro internacional de Castel Gandolfo la segunda semana de trabajo, con una sesión cuyo título es: “El mundo tiende a la unidad. Una mirada socio-política”. Es un argumento álgido, pero coherente e integrado con el tema de la unidad, que este año los Focolares están profundizando, y que es el eje transversal de todo el programa. Junto con Romano Prodi, está también Pasquale Ferrara, diplomático, Secretario General del Instituto Universitario Europeo de Florencia, con actividad académica y de investigación en el ámbito de las relaciones internacionales. «La globalización tiene efectos positivos – afirma-. Sin embargo, existe un problema: no es universal, representa el intento de extender a todo el mundo un único modelo económico, el modelo liberal, y un único modelo político que es el de la democracia liberal». De estas premisas nace su invitación a «escuchar las exigencias de todos los pueblos de la tierra», para que no existan «pueblos de clase A y de clase B, miembros del Consejo de Seguridad y todos lo demás. Debemos considerar todas las exigencias expresadas por todos los pueblos». ¿Una propuesta? «Partir desde la base, construir la sociedad civil, internacional. Tenemos demasiada confianza depositada en las instituciones, en los gobiernos, en las organizaciones, en las autoridades, que son elementos importantes. Pero en muchas situaciones, sobre todo en las sociedades divididas en lo interno del país, que deben enfrentar, por ejemplo, procesos de reconciliación, es fundamental que esta obra parta de las relaciones interpersonales, de las relaciones intercomunitarias, con la conciencia de que se está haciendo una obra de reconstrucción política, civil, social e institucional». Son intervenciones estimulantes que se abren al diálogo con una platea realmente representativa de todas las áreas del mundo, con las propias expectativas, desafíos y recursos. Los dos expertos ofrecieron una lectura documentada sobre la actual situación sociopolítica mundial, compleja y en continua transformación. Una contribución que enriqueció la reflexión sobre el aporte real de todos los que han hecho propios los ideales de los Focolares y desean colaborar en la realización de la fraternidad universal y en la construcción de la paz. Mira la entrevista completa en italiano – Traducción en español https://vimeo.com/140062041

Burkina Faso en medio de la incertidumbre política

Burkina Faso en medio de la incertidumbre política

BurkinaFaso “Desde el jueves 17 de septiembre –día del golpe de Estado- estamos todos en casa; las escuelas, las oficinas, el comercio, todo está cerrado. Escasea la gasolina y los víveres, y si se logra conseguir algo, es a precios muy costosos”, explica Aurora De Oliveira del Focolar de Bobo-Dioulasso, la segunda ciudad de Burkina Faso. Allí la protesta se siente, pero no tan fuerte como en la capital Uagadugú (1.500.000 hab.) que ha sido el centro de los principales acontecimientos de la última semana, donde han habido más de cien heridos y al menos diez muertos. “Es una población valiente que ya no quiere estar subyugada. En las grandes ciudades de Burkina Faso todos han participado en las manifestaciones, pero en paz. Se siente mucho temor, no se puede negar, porque la guerra podría explotar de un momento a otro”. “Las actividades en Uaga –donde ya entró el ejército- se han paralizado”, escribe Jacques Sawadogo, de la comunidad de los Focolares en la capital. “Los bancos, el comercio, las estaciones de servicio, están cerradas. Se mantienen abiertas sólo pequeñas actividades de subsistencia. Como miembros del Movimiento en Uagadugú, tratamos de mantenernos en contacto, por e-mail o por teléfono. Tratamos de ser artesanos de paz mediante las acciones y las palabras”. También localizamos por teléfono al padre Sylvestre Sanou, vicario general de la diócesis de Bobo-Dioulasso. La situación está en continua evolución y se teme que pueda empeorarse. “Hay una huelga general en todo el país –explica el P. Sylvestre – En realidad no se trata de un auténtico golpe de Estado sino de la irrupción de un pequeño grupo de la Guardia Presidencial, comandado por el general Gilbert Diendéré, hombre cercano al expresidente Blaise Compaoré, quien subió al poder mediante un golpe de Estado en octubre de 1987 y a quien obligaron a huir en octubre del 2014, después de 27 años, después de días de protestas. Desde entonces está refugiado en Costa de Marfil. “El general Diendéré ha intentado negociar su inmunidad, por lo que se entiende, después de haber sido la mano derecha del presidente Compaoré”. Por lo tanto no se trata de conflictos religiosos, entre musulmanes (50%), cristianos (30%) o religiones tradicionales (20%) sino que son de naturaleza política. “Parece que el ejército ha tomado posición a favor de la población, y también los gobernadores de las distintas regiones están en contra del ‘golpe’, incluso en el pueblo natal de Diendéré fue quemada su casa. Sin embargo, la violencia engendra violencia”, prosigue el P. Sylvestre. “El 22 de septiembre nos quedamos sin aliento ante el ultimátum del ejército, que llegó a la capital procedente de 4 ciudades. El futuro político del país es incierto, a pesar de la mediación de los presidentes de Benín y Senegal, a nombre del CEDEAO (Communauté Economique Des Etats de l’Afrique de l’Ouest) y del regreso del presidente de transición de Burkina Faso, Michel Kafando y del primer ministro Isaac Zida (arrestados y liberados)”. “Yo recién había llegado de una estadía en la ciudadela “Victoria” del Movimiento de los Focolares en Costa de Marfil y me encontré en esta situación” concluye el P. Sanou.” Fue bloqueado el proceso de diálogo que estaba en curso entre varios partidos y que estaba llegando a un consenso. Pero ahora todo quedó sin resolución. Rezamos para que se llegue a una solución rápidamente sin esparcimiento de sangre. Mientras tanto, con los sacerdotes, los religiosos/as y los catequistas de la diócesis y nuestro obispo, hemos empezado el encuentro pastoral que teníamos programado antes de estos eventos. Nos parece importante seguir adelante y rezar por nuestra gente y nuestro país”. “¿Cómo estamos viviendo? Al inicio estábamos enojados, desilusionados –cuenta Aurora De Oliveira- porque después de los hechos del 2014 la situación política estaba yendo muy bien. A un paso de las elecciones previstas, programadas inicialmente para el 11 de octubre (y ahora postergadas para el 22 de noviembre), llegó un grupo armado y generó caos en todo el país. Ésta fue la primera reacción, que nos hizo sentir la necesidad de protestar. El paso siguiente fue reconocer en este dolor un rostro de Jesús Abandonado y tratar de saldar la unidad entre nosotros para poder transmitir la paz y el perdón. Hemos tratado de contactar a cuantos comparten la espiritualidad de la unidad, porque el amor debe vencer”. “Seguimos rezando y viviendo en una unidad aún más fuerte con todos ustedes, seguros de la protección de María”, escribe la presidente de los Focolares, María Voce a la comunidad de Burkina Faso, durante el curso del encuentro de los delegados de los Focolares de varias naciones, que hace sentir más cercanas las expectativas y los dolores de tantas partes del mundo. https://vimeo.com/140074710

Un programa de refuerzo escolar gratuito

Un programa de refuerzo escolar gratuito

doposcuola_01«Para que mi decisión de vivir la espiritualidad de la unidad, en red con otros políticos que, como yo tratan de comprometerse a favor del bien común, sea concreta, y también para que nazca la fraternidad como categoría política, acepté la tarea». Cuenta María Elena Loschiavo, vice-alcalde responsable de las políticas sociales y de la educación, en una Comuna de más de 7.000 habitantes. El año pasado me enteré de que varios niños y jóvenes presentaban dificultades de aprendizaje en la escuela y que por motivos varios no podían contar con el apoyo familiar. «Quería inventar algo para ellos, pero los amigos de la Administración me recordaron que no había recursos. Dialogando con mi marido y luego con amigas y colegas jubiladas, decidí llamar a algunos jóvenes conocidos. Al ver mi disposición se sumó un lindo grupo de personas procedentes de culturas y tradiciones religiosas diferentes. Con ellos nació la idea de hacer un proyecto de clases de refuerzo, cada tarde, desde las 15 a las 17 horas. Es un lindo desafío porque comenzar algo significa concluirlo. Significa también decir adiós, durante meses, a nuestra linda siesta de la tarde. Pero quisimos intentarlo, quisimos entrar en el corazón de las familias que se sienten marginadas». Apenas el comunicado comunal se publicó, llegaron muchas solicitudes, pero el límite era de 25 alumnos. «Cada uno de ellos es una historia única, con ambientes familiares complicados que lamentablemente no facilitan la inclusión en el proceso de aprendizaje. Apenas tenemos tiempo de organizarnos y el 9 de marzo, con gran entusiasmo, comenzamos. Tal vez empezamos de forma un poco ingenua, sin saber exactamente con qué nos encontraríamos. Pero a fin de año se vieron los resultados, ¡y cuánto! Ya sea por parte de las familias, que con insistencia están pidiendo que el experimento se repita también el año próximo, pero sobre todo por parte de los chicos». «Como administradora de una ciudad debo admitir que crear un equipo de personas dispuestas a dar, no es algo fácil. Pero no es tampoco una empresa imposible. Seguramente fue apasionante ver como cada uno del grupo aceptó poner toda su capacidad para amar a estos pequeños, dándoles una parte de su propia vida. Y después experimentar juntos, que abrirse a la gratuidad es un camino fatigoso, pero que te hace sentir un constructor de la fraternidad universal, dentro de la Comuna de residencia». doposcuola-02En octubre se recomenzará con el proyecto que tendrá nuevos desarrollos, siempre gratis, sea para la Administración como para el fisco. «En este segundo año – explica María Elena- se podrá contar con un mayor número de profesores y por lo tanto podrán acceder al programa una mayor cantidad de niños. La sede será en la escuela, lo que facilitará un trabajo en sinergia con el maestro de clase, que puede señalar las dificultades de los niños permitiéndonos así trabajar más específicamente sobre el problema. Siempre gracias al voluntariado podremos disponer también de un laboratorio médico-psico-pedagógico. Los muchachos tendrán también momentos lúdicos (en el pueblo hay pequeños grandes talentos en el área de la animación, la pintura, la danza, etc…) y para las mamás habrá también una hora de yoga por semana. No faltarán tampoco, con el apoyo de las Asociaciones deportivas del territorio, actividades de educación motora». «Las ideas que se están concretando son muchas, pero estoy segura de que habrá más, justo porque, como alguien me dijo un día, en el campo de la solidaridad basta con dar el primer paso. Luego la misma solidaridad guiará los pasos siguientes».

Religiones en un mundo global

Religiones en un mundo global

20150921-01«La Escuela de Verano se realizó en Tonadico, en las Dolomitas, sea por el magnífico paisaje de esta zona como por el vínculo que existe entre Chiara Lubich y esas localidades de montaña. En esos lugares, de hecho, en 1949, con algunas jóvenes que estaban con ella, Chiara vivió momentos que significaron mucho en la historia de la Obra iniciada por ella. La idea de una escuela de verano sobre “Religiones en un mundo global” nació en el pasado mes de abril en la conclusión de un seminario interdisciplinario que tuvo lugar en el Instituto Universitario Sophia, En esa ocasión un grupo de expertos en el tema empezó la elaboración de una reflexión interdisciplinaria, interreligiosa (estaban presentes estudiosos cristianos, musulmanes siítas y sunitas, un experto en budismo además de un representante del pensamiento laico) e intercultural (estaban estudiosos del Norte de África, Turquía, Irán, China y Estados Unidos, además de los europeos) 20150921-aEl programa de la Escuela consistía en seis sesiones generales de las cuales cuatro eran privadas y las otras abiertas a la participación de la ciudadanía. Luego de las clases más polémicas tuvieron lugar momentos de debate y se trabajó en grupos. El espíritu de Sophia es de saldar la dicotomía que existe entre vida y pensamiento, entre experiencia espiritual e investigación científica. En esta perspectiva surgió la necesidad de aclarar cómo armonizar la propia comprensión de la verdad con la verdad de las personas de otras religiones y culturas. Una estudiante eslovaca puso en evidencia que la búsqueda del saber ya no puede ser una búsqueda individual o monodisciplinaria, sino que es un compromiso académico comunitario que une, en el esfuerzo de la investigación, a docentes y estudiantes, y conjuga el compromiso y la vida. Progresivamente, se fue creando un ambiente en el cual los contenidos culturales y las dimensiones de la vida se armonizaron, saldando no sólo las tradicionales dicotomías, sino favoreciendo también la destrucción de barreras culturales y religiosas. También los momentos de relax fueron una ocasión para la comunión profunda, para encarar la profunda diversidad de los propios mundos y dar así una densidad concreta al diálogo, haciéndolo posible y sostenible. En la cima, a 2500 metros, los cristianos se reunieron para la celebración de la Misa, mientras que los musulmanes rezaban sus oraciones rituales. La conclusión de la Escuela vio a estudiantes muy distintos que se sintieron mancomunados en una profunda experiencia de fraternidad. No sólo desaparecieron las diferencias, sino que se puso en evidencia que incluso éstas diferencias pueden ser fuente de riqueza. Una joven musulmana siita, volviendo a su casa, escribió: “Quisiera dedicar mi primer post de Facebook al extraordinario grupo con el que tuve la fortuna de vivir la Escuela de Verano de Sophia. Pude presentar mi fe en su forma auténtica, una oportunidad única frente a las falsas representaciones que se están transmitiendo de mi religión. Asimismo, también yo pude adquirir un profundo conocimiento de sus vidas, de la fe de mis hermanos y hermanas. La experiencia que hice, en el mágico marco de las Dolomitas, me permitió hacer un nuevo descubrimiento de la religión católica: rezo para que podamos continuar este trabajo tan importante” Fuente: Istituto Universitario Sophia (nuestra traducción del inglés)

Misericordia: el cemento de la civilización

«En los otros veo y descubro mi misma Luz, mi verdadera Realidad; en los otros, mi verdadero yo (a veces enterrado o secretamente camuflado por vergüenza). Y tras encontrarme a mí misma, me reúno conmigo resucitándome.» Chiara Lubich, La resurrección de Roma. «La misericordia es el cemento con el que hemos aglutinado nuestra civilización durante siglos. Sin conocer y amar la misericordia no es posible entender la Biblia, la Alianza, el Éxodo, el libro de Isaías, el evangelio de Lucas, ni tampoco a Francisco de Asís, Teresa de Ávila, Francesca Cabrini, don Bosco, las obras sociales cristianas, la constitución italiana, el sueño europeo, la vida y el amor después de los campos de concentración, las familias que viven unidas hasta el final. La misericordia hace que nuestras relaciones sean maduras y duraderas; transforma el enamoramiento en amor, la simpatía y la sintonía emocional en proyectos fuertes y grandes; da cumplimiento a los “para siempre” que pronunciamos en la juventud, e impide que la madurez y la vejez se conviertan en una simple y nostálgica narración de sueños rotos. La misericordia vive de tres movimientos simultáneos: el de los ojos, el de las vísceras (el racham bíblico) y el de las manos, la mente y las piernas. En primer lugar, el misericordioso es capaz de ver con más profundidad. La primera misericordia es una mirada que reconstruye, en el interior de la persona misericordiosa, la imagen moral y espiritual de aquel que le suscita misericordia. Antes de “ocuparse de él” con actos, el misericordioso le ve con una mirada distinta: ve el “todavía no”, más allá del “ya” y de lo que “ya ha sido” que todos ven. La misericordia es, antes que una acción ética, un movimiento del alma, que permite ver al otro en su diseño original, anterior al error o la caída, y amarle con el fin de recrear su naturaleza más verdadera. Permite reconstruir dentro del alma la imagen rota y recomponer la trama interrumpida. Ver que existe una solidaridad humana más profunda y verdadera que cualquier delito. Creer que ningún fratricidio puede anular la fraternidad. Después de Caín, ver de nuevo al Adam. Mientras la pureza aparece en la impureza, la belleza en la fealdad, la luz en la oscuridad, el cuerpo también se mueve y la carne se ve involucrada. Las vísceras, las entrañas, se conmueven. La misericordia implica a todo el cuerpo, es una experiencia total, parecida al alumbramiento de una nueva criatura. Si no existiera la misericordia, la experiencia del parto sería totalmente inaccesible para nosotros, los varones. Sin embargo, podemos intuir algo de este misterio, el mayor de todos, cuando volvemos a dar la vida con la misericordia. La misericordia se siente, se sufre, es trabajosa. Es una experiencia encarnada, corporal. Por este motivo, los que conocen la misericordia también conocen la indignación. No podemos ser misericordiosos sin sufrir visceralmente por la injusticia y el mal que nos rodea. Con las mismas entrañas que se mueven hoy con indignación y rabia por los niños muertos de asfixia en un camión o ahogados en un brazo de mar y mañana por la traición de un amigo necesitado de perdón. (leer más) de Luigino Bruni Publicado en el diario italiano Avvenire el 06/09/2015