Movimiento de los Focolares
Cuba: rescatar su memoria histórica

Cuba: rescatar su memoria histórica

chiesa«Hemos recibido con gran alegría la noticia de la visita que el Papa Francisco hará a nuestra patria del 19 al 22 de septiembre próximo. El Santo Padre quiere mostrarnos su cercanía en un momento en que, gracias también a su mediación, se respiran aires de esperanza en nuestra vida nacional por las nuevas posibilidades de diálogo que están teniendo lugar entre los Estados Unidos y Cuba. ¡Es mucho y muy importante lo que viene haciendo él, como Pastor universal de la Iglesia, en la búsqueda de la reconciliación y la paz entre todos los pueblos de la tierra!». Así escriben, en un mensaje a los cubanos, los obispos católicos de Cuba. Y mientras la Isla caribeña se prepara a recibir al primer papa latinoamericano, dialogamos en La Habana con José Andrés Sardina Pereira, arquitecto técnico español, apasionado de la cultura cubana, con una especialización en arquitectura, arte sacro y liturgia. «Este trabajo –explica Sardina Pereira– quiere ser una aportación del arzobispado santiagueño al proceso iniciado por las instituciones civiles, encabezadas por la Oficina del Conservador de ésta ciudad, para lograr que el Centro Histórico Urbano de Santiago (con el conjunto de sus iglesias coloniales y las poblaciones de su entorno), sea incluido por la UNESCO, en la lista de los sitios patrimonio de la humanidad, como ya lo son los centros históricos de La Habana, Trinidad, Camagüey y Cienfuegos». Hijo de padre cubano, Sardina, además de arquitecto técnico es un apasionado de la historia de la “Isla Grande”. «Cuba ha sido una de las últimas colonias españolas en llegar a su independencia (1898) –precisa–, por lo tanto el proceso de “transculturación” ha sido también el más prolongado.  Los estudios sobre los orígenes de la cultura cubana, ya diferente de la matriz española, colocan su cristalización durante el siglo XVIII, cuando se despiertan con un cierto antagonismo, respecto a los intereses y a los modelos españoles, una serie de inquietudes sociales, económicas y culturales, que distinguen a los nacidos en la isla (criollos) de aquellos que provienen del otro lado del Atlántico». Sardina aclara «que, en los procesos étnicos y culturales que originaron “la cubanía”, los españoles y africanos que llegaron a la Isla trajeron consigo culturas mucho más complejas que los conceptos tradicionales que tenemos de “español” y “africano”». Y expone no sólo las fuertes diferencias regionales hispánicas, sino también de los esclavos traídos del África sub-sahariana. «Llegaron a Cuba hombres y mujeres pertenecientes a diferentes conjuntos lingüísticos, sociales y religiosos, con diversos grados de desarrollo económico, procedentes de lo que actualmente es: Senegal, Gambia, Mali, Guinea, Costa de Marfil, Benín, Nigeria, Congo y Angola». Sin excluir a personas de otros países de Europa, de Asia y de la misma América. «Basta pensar en la presencia francesa en Cienfuegos o en los cafetales del oriente de la Isla». Es en ésta convivencia de un «rico y variopinto abanico de individuos en una geografía diferente, que nace la cultura cubana, una de las últimas culturas que la humanidad ha generado: audaz, integradora, creativa y al mismo tiempo abierta, acogedora y respetuosa de la diversidad». En esta “génesis”, el mensaje evangélico -según Sardina- ha sido clave. De hecho explica que «esta nueva patria se ha forjado así como es, gracias a esta convivencia de individuos tan diferentes, blancos, de color y mestizos, libres y esclavos, muchos de ellos unidos por el amor que Jesús vino a enseñarnos, un amor que llega incluso a dar la vida. Basta pensar en el heroísmo, la coherencia y el amor de muchos de los padres de la nacionalidad cubana y de muchos hombres y mujeres que, siguiendo su ejemplo, la han generado con su vida».gente Seres humanos unidos por su fe, “viajando juntos en una nueva barca en el mar tempestuoso de la historia”. A este punto de la conversación, Sardina incluye otro elemento desde su punto de vista esencial: «Un pueblo bendecido por un extraordinario encuentro con la madre de Jesús». Su afirmación alude a lo que la tradición recuerda como “el hallazgo”. Se cuenta que corría el año 1612, cuando tres buscadores de sal (un mestizo, un negro y un blanco, tres etnias hasta entonces en conflicto) encontraron flotando en el mar un leño con la imagen de la Virgen María y con la inscripción “Yo soy la Virgen de la Caridad”. «Es este encuentro con una Madre –afirma convencido–, uno de los elementos que revela la verdadera fraternidad al pueblo cubano y se convierte en símbolo identificador de su nacionalidad. Madre de todos, de marineros de todas las orillas, colores y credos». Este mestizaje rico de diversidad, Sardina ama definirlo como “una suerte de ajiaco”, plato típico del centro de la Isla compuesto por una gran variedad de ingredientes. «En un mundo globalizado, cada vez más interdependiente –continua Sardina–, muchas veces, la intolerancia hacia la diversidad étnica, cultural y religiosa sigue siendo la causa primordial de los conflictos más graves. Chiara Lubich, una gran personalidad de la Iglesia católica, en su intervención en la sede de las Naciones Unidas (1997), llega a decir que para construir hoy un mundo más unido y en paz, es necesario llegar a amar la patria del otro como la propia, la cultura del otro como la propia». El arquitecto técnico español, concluye con una confesión personal: «Realizando este trabajo, me he dado cuenta hasta qué punto el conocimiento y la difusión de la cultura cubana puede ser una aportación a la construcción de la paz en el mundo, si se logra rescatar y mantener su más genuina memoria histórica y sus profundas raíces cristianas».

Nigeria. Yakoko y el don de la lluvia

Nigeria. Yakoko y el don de la lluvia

2En Nigeria hay un gran desnivel entre el desarrollo de las ciudades y el de las aldeas rurales, donde casi no hay infraestructuras, ni electricidad, ni atención médica, ni calles, etc. Yakko es una de estas aldeas –está ubicada cerca del desierto, en medio de las montañas- donde las comunidades cristiana y musulmana, desde siempre, viven en gran armonía. Por la noche, después del trabajo en el campo, los hombres se encuentran en la plaza para conversar alrededor de una bebida alcohólica que ellos producen, Guinea corn. Hace algunos años, una misionera, Sor Patricia Finba, llevó a Yokoko la espiritualidad de los Focolares y Felix, Abubacar, Nicodemus, Loreto, el Padre Giorge Jogo y otros la hicieron propia. El año pasado acogieron en su aldea a más de 200 personas provenientes de varias regiones de Nigeria para conocerse más. Este año, un grupo de jóvenes y adultos de Onitsha decidió pasar algunos días allí. Después de 24 horas de viaje –peligroso en algunas partes- en autobuses públicos repletos, cargados con bolsas y paquetes, fueron recibidos calurosamente en las casas de las personas de la comunidad. «Participamos de sus vidas –cuenta Luce- compartimos todo», «y – agrega Cike – nos dimos cuenta de que a los jóvenes lo que les interesaba no eran tanto los bienes materiales, la ropa y las medicinas que les llevamos, sino los bienes espirituales: nuestra amistad y el tesoro de nuestra vida, el descubrimiento de Dios Amor». Decidimos por esto, compartir una jornada de reflexión, haciendo una excursión a la montaña que, con su árida belleza, invita a la meditación. «Fue una jornada importante –cuenta Imma-. En una atmósfera de amistad profunda compartimos los valores en los que creemos y sobre los que basamos nuestra vida». Los días siguientes llevamos juntos una ayuda a quien estaba pasando necesidad, sobre todo a los ancianos y a los niños y a los muchos refugiados provenientes de las regiones del norte. Visitamos 5 aldeas. 5Una comunidad musulmana los acogió con especial alegría. Algunos de ellos ya vivían por la unidad del mundo y con ellos enseguida se creó un clima de familia que permitió compartir las alegrías y dolores del lugar. De hecho, las aldeas estaban pasando un periodo muy difícil por la sequía y, según la tradición, habían pedido a un “notable” de la aldea que rezara pidiendo la lluvia. Pero la lluvia no había caído y habían decidido matar a esa persona. «Cuando escuchamos lo que habían decidido nos asustamos y le rezamos a Dios para pedirle que lloviera –sigue contando Luce. Al tercer día Él nos bendijo con una buena lluvia! Estábamos contentos, no sólo por la lluvia, sino porque se había salvado la vida de una persona».

Madrid: De la empatía a la reciprocidad

Madrid: De la empatía a la reciprocidad

psy220720150001La Escuela de Verano se desarrollará bajo el título De la empatía a la reciprocidad: la contribución de la psicología a una sociedad multicultural y reunirá a jóvenes de todo el mundo del área de la psicología. El programa se articulará a través de talleres, debates, diálogo, intercambio,… Se desarrollará del 3 al 6 de septiembre en el CM Luminosa (a 26 km de Madrid) y está organizado por Psicología y Comunión. Cuota general (comida y alojamiento): 120 € – Jóvenes menores de 25 años: 100 € Para más detalles, información y preinscripción, en el correo electrónico en italiano o en castellano.

ROM, del desalojo a la inclusión

https://vimeo.com/133758828 Ya desde hacía algunos años el campo tenía que ser desalojado por serios motivos sanitarios y ambientales, pero esto no era un trabajo sencillo, dado que allí vivía una comunidad de treinta familias. Mario Bruno, intendente de Alghero, decidió hacerlo, tomando el parecer de las familias gitanas a la hora de elegir el lugar adonde querían trasladarse. En Alghero hay muchos desocupados y hay también mucha gente en lista de espera para tener acceso a una casa. Por lo tanto, como decía el intendente, podría ser difícil que los ciudadanos comprendieran «que se concedieran financiamientos ad hoc, que todos tuvieran en el corazón la inclusión social por lo que a veces las decisiones que se tomaron resultaban impopulares, no se comprendían». «Las 30 personas de la minoría gitana para mí son tan importantes como cada uno de los habitantes de Alghero. Los considero del mismo modo, y trato de mostrar con los hechos que ésta es una realidad», continúa el intendente Bruno «Y quiero ayudar también a los alghereses para que apoyen la decisión manifestándoles que yo tengo en el corazón todos los problemas y no sólo los de una parte». Concretamente, encontrar soluciones para los alghereses era un modo de demostrar que todas las personas tienen el mismo valor. Y lo hizo anunciando una financiación de 3 millones y 600.000 euros para construir 28 viviendas para ciudadanos alghereses. Bruni, como hombre político, se encuentra a veces en situaciones difíciles, que, nos cuenta, trata de enfrentar «con buen sentido, entrando dentro de los trámites administrativos, sin sobrevolar los mismos, porque francamente creemos que debemos defender los bienes que son de todos, que no son nuestros; nosotros somos sólo administradores de los mismos» En el intendente existe «la exigencia de enfrentar la complejidad del momento en que vivimos (…) donde uno puede ser parte de una respuesta, y creo que esta respuesta la podemos dar individualmente pero también de forma colectiva y dar una respuesta colectiva significa vivir por el bien común que va más lejos de nosotros mismos». Éstas son respuestas, que, dice él, le fueron inspiradas por Chiara Lubich y su pensamiento político.

Burundi: un dolor que genera amor

Burundi: un dolor que genera amor

hope (350 x 249)«Jean Paul cursa el último año de la facultad de ingeniería civil, y hace ya unos años que conoció la espiritualidad de la unidad. Burundi, como muchos saben, está atravesando actualmente una difícil situación política a causa de los próximos comicios electorales. La crítica situación política ha provocado un sinnúmero de controversias que desembocan en protestas y enfrentamientos. Incluso hay quien ha perdido la vida. Es en este contexto de gran inestabilidad y sufrimiento, que un día Jean Paul, junto a un amigo, decidió volver a casa caminando, porque no conseguían un medio de transporte público, y se encontraron ante un nuevo e inesperado rostro de Jesús Abandonado». Quien escribe es Marcellus, junto a toda comunidad de los Focolares de Burundi y Ruanda. «Era la noche del 2 de mayo, cuando los dos jóvenes fueron asaltados por un grupo de malhechores. Los golpearon brutalmente hasta dejarlos sin conocimiento. Algunos policías los encontraron tirados en un desagüe y los llevaron al hospital. El amigo resultó con leves lesiones, mientras que la situación de Jean Paul era grave: una fractura de la columna vertebral con parálisis de las extremidades inferiores. A pesar de la gravedad de su estado, Jean Paul sonreía siempre y esperaba recuperarse. Confiaba en Dios y en Chiara [Lubich]. “Todavía estoy vivo y éste ya es un milagro suyo” afirmaba. En poco tiempo, la noticia de lo sucedido a Jean Paul, llegó a toda la comunidad que, además de orar por él, se arremangó para encontrar el dinero necesario y la ambulancia para llevarlo a Ruanda, donde podía recibir cuidados adecuados. Junto a un enfermero y a Séverin, un joven de su mismo grupo Gen, partió el 12 de mayo hacia Kigali/Ruanda. La cadena de amor y de oraciones por Jean Paul se ensanchó, involucrando a la familia del Movimiento de los Focolares en Ruanda y en el mundo, sobre todo a los Gen. En Kigali/Ruanda, Jean Paul y Séverin dieron un fuerte testimonio de amor recíproco. En el hospital, la gente se sorprendía al ver que este chico recibía más visitas que todos los demás enfermos. Aún más, se maravillaban por el hecho que Jean Paul y Séverin no eran hermanos, no provenían de la misma aldea y no pertenecían ni siquiera a la misma etnia. Ellos explicaban a todos que el motor de su actuar era otro: la espiritualidad de la unidad basada en el amor recíproco, pedido por Jesús. Después de varios exámenes médicos, el 10 de junio, operaron a Jean Paul de la espalda y del tórax, en el hospital “Roi Fayçal”. Las tarifas de ese hospital son muy altas, pero no faltó la intervención de Dios con su Providencia. Jean Paul, que nunca se ha desanimado, ve en esta experiencia un verdadero milagro. La cirugía salió bien y esto animó a todos. Jean Paul fue trasladado a otra dependencia hospitalaria donde empezó la fisioterapia, bajo el cuidado del médico y del equipo que lo operó. Su salud ha dado signos increíbles de recuperación. Ha vuelto a sentir hambre, las necesidades fisiológicas, el dolor, la sensibilidad en los pies. Ahora ya puede dejar su cama y moverse por el hospital en una silla de ruedas. Afirma que, si no fuera por el amor de esta familia ensanchada, ya no estaría con vida. Jean Paul está muy agradecido con la comunidad de los Focolares de Ruanda, con todos los Gen esparcidos por el mundo, con los Centros Gen internacionales, y con todos aquéllos que le hicieron llegar su apoyo en dinero y oraciones. Ahora nos brota del corazón un inmenso gracias a Dios por habernos permitido vivir esta fuerte experiencia que ha suscitado una atención, una comunión, un amor verdadero entre sus hijos, un fuerte testimonio del amor que todo lo vence».