23 Jul 2015 | Focolare Worldwide
La idea surge para dar respuesta a la situación de violencia que vive el País como consecuencia del uso de la lucha armada de ETA. Una Idea para sanar heridas, aún abiertas, y para intentar asegurar un futuro de paz. “Esto es una utopía, pero tal vez sea la única solución para nuestro pueblo.” Es el afligido lema de esperanza de algunos miembros del Grupo de Gipuzkoa cuando hace ahora una decena de años, algunos exponentes del Movimiento Político por la Unidad (MPpU) venidos de Italia, les hablaron de la fraternidad como categoría política. Una prospectiva que, por el clima que se vivía en el País Vasco debido a la lucha armada de ETA, resultó casi como un shock para el grupo. Con el fin de conseguir la independencia para el pueblo vasco, los grupos armados de ETA siembran continuamente un clima de violencia y terror, creando un ambiente de altísima tensión. En aquella época, comienzos de 2005, un grupo de políticos, pertenecientes no sólo a partidos diferentes sino también a ideologías diferentes, se unen para iniciar conjuntamente un camino para ir en busca de una regeneración política, basada en la acogida reciproca del otro, sin exclusiones. Se abre así un espacio de debate, de aceptación del otro, que involucra a políticos de diversas sensibilidades, funcionarios, sindicalistas, ciudadanos…, sedientos de una convivencia normalizada, de una paz verdadera. Se mantienen reuniones bimensuales, eligiendo cada vez una sede diferente, alternando entre los diversos partidos. Entre los participantes hay quien está amenazado por pertenecer a un determinado partido y acude a las reuniones con escolta; hay quien teme no ser entendido en su propio partido y teme, incluso, ser expulsado del
mismo, pero todos, con el apoyo mutuo y superando la desconfianza, quieren dar testimonio de que la fraternidad es posible, empezando por la fraternidad entre ellos mismos. Con el paso del tiempo se ve necesario el intercambiar experiencias con políticos de otros territorios, de otras comunidades. Y así algunos miembros del grupo acuden a Madrid, a participar en una serie de reuniones donde se conocen otras experiencias. Estos miembros invitan a los otros participantes a mantener una reunión en Euskadi con el grupo de Gipuzkoa. Es un encuentro histórico: cuatro horas de dialogo (después de haber comido juntos) para conocerse, escucharse, pedirse perdón. Como consecuencia de esa reunión surge la necesidad de elaborar un documento que sirva de alternativa a la crisis. Elaborado dicho documento, cada miembro que participó en su elaboración se comprometió a llevarlo a su partido, para su estudio. Muchos sienten la necesidad de compartir el contenido del documento, y nace la idea de convocar seminarios y mesas redondas en otras comunidades autónomas donde presentar la experiencia de la fraternidad así como la experiencia de la convivencia pacífica basada precisamente en la fraternidad. Con el cese de la actividad armada de ETA (2011), se inicia un proceso nuevo, esperanzador aunque no sencillo. Todavía son muchas las personas, las familias y los grupos que a pesar de compartir la misma identidad, están divididos, con enfrentamientos continuos y serias dificultades para dialogar. El laboratorio político que se había generado en los tiempos duros – familiarmente llamado “laboratorio para aprender la paz”- prosigue su camino de reconciliación y búsqueda de la paz, afrontando los distintos puntos de vista sobre hechos históricos, sanando heridas abiertas. En ese contexto, el grupo elabora un documento que lo denomina “Por el camino de la reconciliación de la sociedad vasca” (enero de 2013). Este es un documento que describe las bases por las cuales tiene que caminar el grupo de aquí en adelante. Coloquialmente se lo denomina “el suelo en el que pisamos”.
Cada vez que el diálogo parece bloquearse, se intenta reimpulsarlo ayudándose a creer que cada hombre es un hermano y que se puede construir todo con todos. Eso no significa no reconocer los delitos y el gran número de personas que han pagado con la vida. Todo lo contrario, aceptando lo pasado y reconociendo lo injusto e inexplicable de la violencia sufrida, se trata de mirar la historia como un lento y fatigoso camino hacia la reconciliación, hacia la paz, en el cual cada uno puede y debe dar su aportación. El 13 de Marzo, justamente en la vigilia del aniversario de Chiara Lubich, en el que se profundizaba en todo el mundo su visión de la política, este grupo se reunió en la casa de “las Juntas Generales de Gipuzkoa” (parlamento provincial) en San Sebastián, e invitaron a expertos, intelectuales y personalidades políticas, para debatir sobre la “Relación entre el bien común y los bienes comunes en la globalización”. El documento base, enviado a todos con antelación y muy bien aceptado, había sido elaborado por el “laboratorio para aprender la paz”. En un clima de acogida recíproca, surgieron aportaciones muy válidos que, con posterioridad se integraron en el mismo documento, que se divulgará después para promover a todos los niveles el valor de la fraternidad.
22 Jul 2015 | Sin categorizar
En la sala de espera. «Nuestro hijo y su compañera estaban en la cárcel por haber sido descubiertos vendiendo droga. En las largas esperas, antes de poder charlar con el familiar recluido, conocimos a una joven extranjera que tenía un semblante muy triste. Desde hace tres años, hace un largo recorrido a pie, para visitar con regularidad a su compañero preso. Cuando supo que de ahí en adelante, nosotros la podíamos llevar en el auto apareció finalmente una sonrisa en su rostro y nos agradecía repetidamente. En la siguiente visita, para que la espera fuera más liviana, sobre todo para los niños que acompañaban a sus madres, llevamos juguetes, caramelos y frutas. Cuando nuestro hijo se enteró de todo lo que ocurría en la sala de espera, donde existía un ambiente de mayor serenidad, mejoró su relación con nosotros». (Italia) Perdón. «Me fui a vivir con una colega de trabajo, abandonando a mi esposa y a nuestros cuatro hijos. Mi hijo mayor tomó mal mi actitud y se fue de casa. pero Mi esposa con los otros tres hijos comenzó a pedir a Dios la gracia de mi regreso al hogar. Poco a poco fui encontrando la fuerza para dejar a esa mujer. Además, para evitar verla con asiduidad, dado que ella trabajaba en mi misma empresa, dejé también el trabajo. Y volví con mi familia, permaneciendo desocupado hasta que encontré un empleo muy simple. Vivir la humildad me hacía bien. Agradezco a Dios por el apoyo que recibí de otras familias y sobre todo, por el perdón de mi esposa y de mis hijos, con quienes comencé un camino nuevo». (USA) En el teléfono. «Hace unos años, mi hijo de 23 años, murió en un accidente de auto. Desde ese momento me acompañó un sutil rencor hacia el amigo que manejaba el auto, que resultó ileso. Lo consideraba responsable de la muerte mi hijo. Ahora él está casado y tiene hijos. Un día en la iglesia, el sacerdote habló de la reconciliación, del perdón, sentí que esas palabras que iban dirigidas a mí. Con las manos temblando marqué su número de teléfono. Respondió la esposa. Se mostró sorprendida y turbada cuando le dije quién era. Le abrí el corazón: «Estuve pensando mucho en ustedes en estos días, quisiera verlos, conocer a sus hijos… Me harían muy feliz si vienen a visitarme». Ella, conmovida, prometió que pronto vendrían….Descubrí que estoy contenta y aliviada». (Suiza) Las cuentas cierran. «Soy madre de cinco hijos con problemas de salud, droga y alcoholismo, elecciones de vida que originaron familias casi todas irregulares, con tensiones y peleas. Ahora soy viuda. Estoy sola y
tengo problemas que la gente ni siquiera se imagina. Por el hecho de que me muestro siempre serena, si bien mi carácter me ayuda, tengo que debo decir que pude resistir ciertas situaciones sobre todo gracias al don de la fe y al apoyo de las amistades. Hoy vivo nada más que con la pensión, pero logro igualmente ayudar mensualmente a alguna persona necesitada. Algunas veces quisiera dejar de hacerlo. En el fondo, sería más cómodo ahorrar algún dinero para la vejez. Pero es más fuerte que yo. Y veo que la providencia llega puntual y las cuentas me cierran siempre bien». (Italia)
20 Jul 2015 | Focolare Worldwide
Ora aguije Papa Francisco pe, ha peeme avei pe ñembo’ehaguere ore rehe. En guaraní: «Nuestro gracias al papa Francisco y a todos ustedes por las oraciones por estos días». «Tal como nos lo habíamos imaginado, y mucho más, fueron súper abundantes las gracias que cayeron en todo el pueblo paraguayo, durante la presencia de Su Santidad entre nosotros», escriben Nelson Benítes y Margarita Ávalos, responsables de los Focolares en Paraguay, después del viaje del Papa a su tierra. «Los niños, los enfermos, los más pobres y los jóvenes fueron los protagonistas principales de la visita. Más de 80.000 “servidores” (casi todos jóvenes) de todo el país trabajaron día y noche durante tres días. Pero los preparativos para esta visita comenzaron por lo menos tres meses antes. ¡Éste fue un hecho concreto que da una esperanza verdadera!». «Fui un ‘servidor’ del Papa- cuenta Nahuel Espínola- ¡Fue algo genial! Tengo 15 años y no sé cuándo volveré a vivir algo parecido. Espero que sus mensajes lleguen a todos los jóvenes». «Un feeling inmediato con la gente», y algunas imágenes que no se borrarán de la memoria: los niños del coro de Luque que corren hacia Francisco para abrazarlo colectivamente, los millares de personas que se salieron a las calles, la visita a la cárcel de mujeres. «Los niños enfermos de cáncer de un hospital, cuando supieron que vendría el Papa a visitar el hospital, ¡no querían que les dieran el alta!». Y además, la visita al “Bañado Norte”, uno de los barrios más pobres de la capital, donde el Papa se entretuvo en la casa de una señora enferma. «Para esa ocasión, ella había preparado la “chipa” y la “sopa paraguaya”, comidas típicas que le gustan al Papa. O la visita a la parroquia de Cristo Rey que estaba fuera de programa, para ir donde está el corazón incorrupto de San Roque González de Santa Cruz, mártir y primer santo paraguayo». En Caacupé, Francisco consagró a María a todo Paraguay. Después estuvo en el encuentro con la sociedad civil. Fue uno de los momentos más sublimes, donde hizo un discurso magistral sobre el diálogo, invitando a dialogar perdiendo todo para comprender al otro y entrar en el otro. «Conceptos como desarrollo con rostro humano, colocar a la persona en el primer lugar, no utilizar a los pobres como objetos, me impresionaron mucho», afirma Julia Domínguez, del grupo de Economía de Comunión de Paraguay. «Ahora no debemos quedarnos en el sentimentalismo, sino vivir esto cada día». Y César Romero, quien está comprometido en el mundo de la familia, agrega: «En la frescura y en el dinamismo del programa vi una Iglesia que hace un esfuerzo enorme para ponerse al día en sus métodos y mensajes». «En estos tres países de la “periferia” de “su América Latina”, Francisco se alineó decididamente con los “descartados”, víctimas de la injusticia y la inequidad, pero para hacerlo, no “atacó” a nadie más que a las miserias humanas, única fuente de los graves y dramáticos problemas de estos países (corrupción, egoísmo, democracia de baja calidad)», escribe Silvano Malini, un periodista que está en Paraguay. «Las exhortaciones del Pontífice cayeron en el terreno preparado por la Iglesia paraguaya, como se pudo apreciar en los encuentros con los representantes de más de 1.500 organizaciones de la sociedad civil». Y continúa Malini «A ellos, Francisco les dio una brillante lección de diálogo práctico, de ese diálogo que es difícil pero que permite avanzar en pequeños pero seguros pasos hacia un proyecto común».
«En el campo Ñu Guasú lo esperaban por lo menos un millón de fieles. El sol brillaba sobre la multitud que estaba esperándolo desde hacía 15 horas en medio del barro, a causa de la lluvia de los últimos días. Pero nada detuvo la fiesta». «Ni el barro ni el cansancio nos hicieron perder la alegría inmensa que sentíamos», cuenta Esteban Echagüe. «Me impresionó la afirmación del Papa cuando dijo que las parroquias sean verdaderos lugares de encuentro con el hermano, que sean lugares de acogida, de fraternidad, porque si no es así, no somos verdaderos cristianos». «Después de un momento breve pero intenso con los obispos paraguayos, el Papa se restableció, como por “milagro”, ¡después de este viaje pastoral intensísimo! ¡Se sentía el normal cansancio de una persona de 78 años!… pero todos estábamos convencidos de que con los jóvenes, Francisco se habría transformado!». ¡Eran más de 200.000 jóvenes! Lo esperaban en la costa del rio Paraguay. La invitación fue la de tener siempre un corazón libre y además, «sigan haciendo “lío”», «pero un “lío” organizado». «El Papa despertó en los jóvenes y en todos el deseo de ser mejores… porque nos ha visto en nuestro ‘deber ser’ – confiesa Leonor Navarro- y a través de sus ojos el mundo nos ha descubierto. Ahora todos deseamos reflejar ¡lo que sus ojos vieron!». En el camino de regreso hacia el aeropuerto, se conmovió bendiciendo un lugar que recuerda un gran dolor del país. Son las ruinas de un hipermercado en el cual hace diez años murieron 400 personas en un incendio. «A través del obispo Monseñor Adalberto Martínez, secretario general de la Conferencia Episcopal Paraguaya, le comunicamos al Papa que el Movimiento de los Focolares reza por él. Como regalo le enviamos un libro sobre la cultura guaraní y sobre el desarrollo de la Economía de Comunión en el país», explican Nelson y Margarita. «Esta visita –concluyen- como la de San Juan vida civil del país. Francisco nos habló claro pero ¡con la ternura de un Padre! A nosotros nos corresponde que estos momentos de gracia marquen “un antes y un después” “de la visita del primer Papa latinoamericano a Paraguay».
18 Jul 2015 | Focolare Worldwide
14 Jul 2015 | Sin categorizar
Escasa comunicación, incapacidad de acoger al otro, de ver lo positivo de su diversidad, de establecer la justa distancia con las familias de origen. Todas estas cosas son a menudo, las causas de las crisis conyugales, en una sociedad individualista que no cree en el matrimonio y en el compromiso de una relación para siempre. Este año, la experiencia del curso de Loppiano, organizado por Familias Nuevas, con la finalidad de consolidar la unidad de pareja (del 20 al 27 de Junio), llegó a su séptima edición. Esto demuestra que la voluntad de reconsiderar las diferencias, unida a una profunda comunión con los animadores y las demás familias, y a la ayuda de expertos, pueden hacer que se vuelva a poner en marcha una relación que se había atascado. Y si esto se da, entonces se pueden superar hasta las más grandes dificultades, como lo demuestra una pareja que se volvió a unir después de nueve años de separación, que ofreció un conmovedor testimonio sobre el perdón incondicional. Sin embargo, el camino para “reencontrarse” es difícil. «Al llegar, los rostros tensos y la expresión triste de las parejas, más que cualquier palabra, describían un profundo sufrimiento», cuentan Marina y Gianni Vegliach, animadores de Familias Nuevas. «Algunos hablaban de la búsqueda de sentido, otros de un cónyuge desconocido, otros de la duda si seguir caminando juntos en el futuro, otros de la imposibilidad de diálogo… Alguien dijo: ‘jamás lograré perdonarme’». «El título del curso era: Trayectoria de luz en la pareja. A medida que penetrábamos en el programa del curso – siguen los Vegliach – la espiritualidad de la unidad de los Focolares, junto al acompañamiento psicológico, a las experiencias, a los ejercicios prácticos, a los coloquios y a los momentos de relax, favoreció la transformación de los corazones y de las almas. Y esto se reflejaba en el cambio de los rostros y de las miradas, que se volvían más serenos». «Llegamos vacíos, obsesionados por la palabra fin; volvemos con la palabra inicio», decía una pareja. Entre las familias animadoras, había dos parejas que habían hecho el curso en años anteriores y que ahora deseaban ponerse a servicio de los demás, de manera que con compromiso, seriedad y competencia, supieron entrar en el túnel con quienes estaban en la oscuridad y así animar y sostener a las parejas con su propio testimonio. Durante el curso se afrontan los temas del conocimiento de sí mismos, de la diversidad, del conflicto, de la acogida. Se trata de identificar esa herida particular que requiere ser sanada, también con un adecuado apoyo psicológico, si fuera necesario. El hecho de compartir con otras parejas, ayuda a observar la situación personal desde varios puntos de vista. Además, permite encontrar la fuerza y el valor necesarios para reconstruir una relación de calidad, saliendo de esa soledad que hace que la crisis parezca irreversible. La cita cotidiana en el Santuario de la “Theotokos” y la atmósfera especial que se respira en Loppiano, la ciudadela internacional de los Focolares, en Incisa Valdarno (FI) – en la que se aprende espontáneamente a ponerse en el lugar del otro viviendo la fraternidad – contribuyeron positivamente al éxito del curso, que abrió nuevas posibilidades para “mirar juntos al mañana, compartiendo altos y bajos”, “redescubrir el diálogo, la esperanza y para volver a ocuparse el uno del otro.” Alguien dijo: «Ahora tenemos las herramientas para salir del erizo cerrado en el que nos convertimos. Esperamos seguir usándolas en el momento preciso». En invierno, para consolidar los logros, se llevará a cabo un fin de semana de verificación y evaluación. Además, del 24 al 27 de septiembre de 2015, está agendado un encuentro internacional en Castelgandolfo, abierto a unas 60 personas entre animadores y expertos, para estudiar la posibilidad de multiplicar las “trayectorias de luz” también a nivel local.