18 May 2015 | Focolare Worldwide
«Florencia: comenzando por quien lo vive. Este quisiera ser el espíritu del Congreso eclesial». Así lo anunció en la inauguración, el secretario general de la CEI, Monseñor Nunzio Galantino, subrayando, que la participación en este encuentro de representantes de distintas realidades eclesiales que trabajan en el ámbito social, es ya una prueba. «El Congreso Eclesial empezará el mes de noviembre en Prato, periferia de Florencia, y asistirá también el Papa» El Prof. Piero Coda, sintetizó, en una entrevista, el objetivo de los dos días de trabajo del encuentro de preparación (15 y 16 de mayo) con estas palabras: «Ofrecer el aporte de algunas de las realidades vivas de la iglesia en Italia, que trabajan al servicio de los más necesitados y del diálogo en todos los ámbitos, a través de la reflexión y del testimonio de experiencias». El encuentro tuvo como tema “El Siervo del Señor y la humanidad de los hombres” y fue organizado por el Grupo Abele, a través de la revista “Il Regno”, en colaboración con la Acción Católica Italiana, Cáritas, el Cnca, las Redes de la Caridad y el Movimiento de los Focolares. Junto a otras, éstas son experiencias que, continúa Coda, «se abren a todas las fronteras existenciales de nuestra sociedad», como dice el papa Francisco. «En la Evangelii Gaudium, el Papa usa una linda expresión: ‘sí a las relaciones nuevas generadas por Jesús’. Todas las realidades que están participando en este evento plasman de distintas formas este “sí a las relaciones nuevas”. Relaciones nuevas en la diversidad cultural, social, con las personas marginadas, con el mundo que está a nuestro alrededor, con la casa común que es la Creación, precisamente como expresión de esta capacidad relacional». La presencia de María Voce subrayó la adhesión de los Focolares a este camino, que quiere sobre todo, poner en evidencia la vida de todos aquéllos que cada día se esfuerzan en la construcción de un “nuevo humanismo”. «La Iglesia va más allá de los límites de los edificios dedicados al culto y, en la plena comunión entre el clero y los laicos, se hace más cercana a la humanidad de hoy», afirmó en su intervención, María Voce. El presente congreso «quiere marcar una nueva etapa en la vida y la misión de la Iglesia en Italia, no sólo por lo que respecta a la urgente “conversión pastoral”, sino también por lo que se refiere al rol y la praxis pública de los cristianos ante la realidad social, económica, política de nuestro país, con la mirada abierta a Europa y al mundo». María Voce se refirió más adelante al desafío del pluralismo y a la necesidad de integrar las múltiples diversidades que encontramos en el ámbito público. «Esta nueva etapa significa transformar el mundo, partiendo de la conversión radical del corazón y de la mente para estar dispuestos a encontrar a Jesús en cada uno. Dios no nos puede aceptar aislados; quiere que vayamos a Él con los hermanos… Dar el nombre cristiano de la fraternidad al vínculo social, quiere decir comprometerse en armonizar el entretejido de las relaciones humanas, reconociendo nuestra co-pertenencia recíproca y los vínculos de responsabilidad que se derivan, y orientar nuestra acción personal y colectiva al bien de todos». Por esto «es necesario darle voz y dignidad a todos los que están marginados, ensanchar los círculos de inclusión, sanar y reconstruir el tejido social disgregado. Los jóvenes son los primeros que quieren dar su aporte, ¡Cuántas iniciativas difundidas localmente, en el corazón de innumerables fragmentos de vida civil “fraterna”!» La presencia de casi 200 personas pertenecientes a los Focolares en este encuentro, confirmaba las palabras de María Voce. Son personas que están comprometidas de distintas maneras en los organismos eclesiales y que ejercen su actividad en el campo del diálogo interreligioso, de la acogida a los emigrantes, de la política, en la cultura, de la promoción de la legalidad, en el ámbito educativo, auténticos laboratorios abiertos para el bien de Italia. Una participación que indica que se está asumiendo un compromiso nuevo y concreto, junto con muchas otras asociaciones que están trabajando en este sentido. «Hay necesidad de esperanza – ha afirmado el padre Ciotti, fundador del grupo «Abele» y de «Libera» – y tenemos que comenzar por los que han sido excluídos de la esperanza». Esta mayor “atención por los excluídos”, expresada por Ciotti, fue acogida por los presentes como humilde estímulo que “nos colega al «jubileo de la misericordia”.
16 May 2015 | Sin categorizar
Audio mp3 en italiano «Pero Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo» (Ef. 2, 4-5)
«El comentario de esta Palabra subraya dos características del amor de Dios con respecto a nosotros. La primera es que el amor de Dios ha tomado la iniciativa y nos ha amado cuando nosotros no éramos dignos de ser amados («muertos por el pecado»). La segunda es que Dios, con su amor, no se ha limitado a perdonar nuestros pecados, sino que, amándonos sin límites, nos ha hecho partícipes de su misma vida («nos ha hecho revivir con Cristo»). Estas palabras y estas consideraciones me recuerdan los comienzos del Movimiento, cuando Dios encendió en nuestro corazón la «chispa» de nuestro gran ideal. En efecto, a la luz de esta espléndida Palabra, me doy cuenta de que aquella chispa o aquel fuego no eran otra cosa que participación del Amor mismo que es Dios. ¿Acaso encontrábamos, en medio de la desolación de la guerra y en el desierto que nos rodeaba, a algún otro que tomara la iniciativa de amarnos? ¿Y no éramos nosotros quienes, por un don particular de Dios, encendíamos la llama del amor en muchísimos corazones con el deseo de que se extendiera a todos? ¿Mirábamos acaso si nuestros prójimos eran amables para decidir amarlos? ¿No eran más bien los más pobres quienes nos atraían y en los cuales entreveíamos mejor el rostro de Cristo, o los pecadores, que eran quienes necesitaban de su misericordia? Sí, por un milagro divino (esos milagros que ocurren cada vez que se enciende un carisma del Espíritu sobre esta Tierra) también nuestro pequeño corazón podía afirmar que era rico en misericordia. Y, tal como sabemos, amar a los prójimos no significaba para nosotras simplemente hacernos uno con ellos hasta llevarlos a Dios. Significaba enrolarlos en nuestra misma revolución de amor, en nuestro mismo ideal. Al ser todos candidatos a la unidad, podían participar, y de hecho participaban, en esa dinámica vida divina que Dios había desencadenado en un punto de su Iglesia. Entonces era así. También ahora tiene que ser así. Ciertamente los tiempos han cambiado, pero no es difícil admitir que si en aquellos días lejanos, el mundo se nos mostraba como un desierto por las destrucciones de la guerra, no es menos desierto ahora, aunque sea por otros motivos. Muchos factores han determinado una nivelación de nuestra sociedad moderna por lo cual se vive en un peligroso equívoco. Antes la sociedad era fundamentalmente cristiana y se distinguía muy netamente el bien del mal. Hoy es distinto: en nombre de una libertad, que no es verdadera libertad, el bien y el mal, el cumplimiento o el no cumplimiento de la ley de Dios han sido colocados en el mismo plano. Es un nuevo desierto, donde lo que ha sido bombardeado no son las casas, las iglesias, los edificios, sino las leyes morales y, consecuentemente, las conciencias. ¿Qué hacer entonces? ¿Nos encontramos desarmados para combatir nuestra batalla a fin de llevar el perdón y el amor de Cristo a los hombres, cuando éstos tienen tan poco en cuenta el pecado? No, no estamos desarmados. Este mundo que ha perdido el sentido de lo sagrado tiene un rostro para nosotros: el de Jesús Abandonado, en quien lo sagrado y lo divino se ha ocultado completamente. Él, Dios que se siente abandonado por Dios, refleja toda situación negativa. En su nombre y por amor a Él encontraremos la fuerza de amar lo que hoy es tan poco digno de ser amado. Con la llama encendida en nuestro corazón, tomando siempre la iniciativa como nuestro Dios, seremos capaces de ir al encuentro de todos. Y Dios en nosotros despertará e iluminará las conciencias, suscitará arrepentimiento, volverá a dar esperanza, llenará de entusiasmo hasta que, en muchos que estaban muertos, nazca el deseo de revivir con Cristo de vivir en Cristo. La Palabra nos pone en el corazón estos tres propósitos: mantener encendido el fuego en nuestro corazón, ser los primeros en amar, amar de un modo no restringido sino ilimitado, de manera que sepamos llevar a todos a vivir nuestro ideal, que es vivir a Cristo. Sólo de esta manera estaremos de acuerdo con lo que la Escritura nos pide este mes» […] (Chiara Lubich Rocca di Papa, el 3 de enero de 1985) (Juntos en camino, Ciudad Nueva, Buenos Aires 1988, págs. 54 – 57) Fuente: Centro Chiara Lubich
15 May 2015 | Focolare Worldwide, Senza categoria
«El Forum de la Paz fue una experiencia única. Disfruté cada momento del programa. Un encuentro como éste (…) nos permite esperar que llegarán días mejores y que algún día la pobreza, el hambre, la discriminación y la guerra, acabarán». Así describe Rasha, docente de inglés en el Rowad American College, el Living Peace 2015 que se llevó a cabo en El Cairo del 4 al 6 de mayo, precedido por tres días de congreso en Alejandría, siempre en Egipto, fundamentales para crear una base de conocimiento entre los jóvenes y los estudiantes procedentes de todas partes del mundo, para asegurar el éxito del Forum organizado por el Rowad American College del Cairo,junto a New Humanity y a la Schengen Foundation de Luxemburgo. “Hoy en día involucra a más de 25.000 estudiantes en todo el mundo”, aclaran los organizadores y el proyecto involucra a más de 80 mil chicos de 200 escuelas. El Forum ha sido organizado por la Rowad American College, en colaboración con New Humanity (a través del Proyecto Cayrus, aprobado por la Unión Europea) y con Shengen Foundation de Luxemburgo. Al mismo han adherido otros ocho patrocinadores de distintos Países que han enviado a Egipto una delegación de jóvenes y estudiantes. Living Peace nació en 2011 por iniciativa de un docente de inglés, en el Rowad American College de El Cairo, como proyecto de educación a la paz. Actualmente, involucra a más de 80 mil estudiantes de 200 escuelas. Una de sus características es la participación de estudiantes y docentes, que en primera persona se comprometen en la creación de iniciativas de educación a la paz, en una red mundial de personas e instituciones. Adhiriendo a este proyecto, cada escuela puede desarrollar varias iniciativas según sus posibilidades, favoreciendo la creatividad de los chicos con la conciencia de que están contribuyendo a una finalidad común. Esto crea una dinámica de participación que entusiasma a los varios integrantes de la escuela, consolidando la solidaridad entre estudiantes, docentes, directores y padres de familia, con consecuencias directas también en la sociedad civil. En Alejandría hubo momentos de intercambio y de conocimiento recíproco, además de la posibilidad de compartir alegrías y dolores que cada uno de los participantes traía de sus propios países. Luego, en El Cairo, una hermosa acogida, con una fiesta fascinante a lo largo del Nilo, a bordo de una gran enbarcación, con juegos, cantos y danzas, que luego dejaron espacio al Forum Mundial de los estudiantes por la Paz. Tres días durante los cuales los 1300 participantes, entre estudiantes y profesores de muchas escuelas nacionales e internacionales, testimoniaron el compromiso común por la paz entrelazando varios lenguajes: testimonios, buenas prácticas, presentación de más de 50 proyectos educativos por la paz, talleres, seminarios, exposiciones y momentos artísticos. Estaban presentes los embajadores y otros representantes diplomáticos de Argentina, Brasil, Uruguay, Guatemala, Cuba, R.D de Congo, Camerún, Pakistán, Portugal, Croacia, México, Alemania y Sudán. El Forum 2015 fue la ocasión para presentar Scholas Occurrentes, la gran red mundial que conecta a más de 400.000 escuelas de todo el mundo, una iniciativa querida por el Papa Francisco cuando aún era arzobispo de Buenos Aires. La presencia de Dominicus Rohde de Alemania, Presidente del Forum Mundial de la Paz, le dio peso y valor a cada momento del mismo. Seguramente, siendo el primer forum mundial realizado para los jóvenes, abrió las puertas a un camino nuevo. El Foro mundial por la paz le otorgó a New Humanity el premio por la paz de Luxembourg, y le entregó la prestigiosa medalla «Nelson Mandela» a Cecilia Landucci, en representación de la Ong, precisamente allí en El Cairo. Para ver las imágenes más significativas de Living Peace 2015 https://www.youtube.com/watch?v=nugDbxgoccg&feature=youtu.be Fuente:ONG New-humanity, AMU y Humanidad Nueva. Actualizado al 27 de mayo 2015
14 May 2015 | Focolare Worldwide
13 May 2015 | Sin categorizar
«La Iglesia universal, cuando llega a María, canta. En medio de la mediocridad y del aburrimiento, aparece su nombre y la atmósfera se aclara, un sinnúmero de luces se encienden. Ella es el sol en el que Dios puso su habitación». Así escribió Igino Giordani (en María modelo perfecto, Città Nuova, Roma, 2012) y también él canta con la Iglesia, ubicándose entre los numerosos artistas, teólogos, santos, quienes, casi compitiendo entre ellos, ilustraron las virtudes de la Madre de Dios, su belleza, la grandeza de su función en la economía de la redención. En el libro mencionado se concluye una trayectoria: el camino recorrido por Giordani en la comprensión del misterio de María, en su actitud de vida hacia ella. Giordani ya había escrito sobre ella repetidas veces en artículos y en numerosas páginas de sus libros. Ya le había dedicado un volumen: María de Nazaret, de 1944. Pero hasta ese momento, el tema siempre había sido contemplar, alabar, invocar a María. En María modelo perfecto aparece una diferencia, que refleja totalmente el salto de madurez que había dado: ahora el tema es, sí, contemplar, pero sobre todo imitar a María. La relación intelectual y de vida de Giordani con la Madre de Jesús adquiere una dimensión más profunda en 1948, a partir de su encuentro con Chiara Lubich y con el movimiento al que ella dio vida, conocido como Movimiento de los Focolares, pero cuyo nombre verdadero es Obra de María. Desde sus inicios, la experiencia de Chiara y de las personas que han entrado en comunión con ella – experiencia centrada en la Palabra y de manera especial en la oración de Jesús por la unidad – tuvo un «sello mariano». Esto se aclara y se desarrolla por etapas sucesivas. A saber, entre otras: la total disponibilidad en hacer germinar la presencia de María en la vida espiritual, personal y comunitaria; el compromiso de repetir su vida, en la medida de lo posible, recorriendo su camino – la Via Mariae – tal como éste se manifiesta en los Evangelios; una especialísima elección de ella como madre. Estas realidades impregnan el discurso de Giordani. Él lo desarrolla enriqueciéndolo con su cultura teológica y literaria y con ese ardor característico que lo convierte en testigo singular de amor entusiasta a la Madre de Dios. «María encarna la fuerza, porque encarna el amor, y el amor es más fuerte que la muerte. Sólo en él la desesperación del mundo se disuelve en nueva vida, desde este calvario en el que la culpa universal nos une a todos. (…) Poesía, ciencia, sabiduría, amor, se condensan en María, que es el refugio en la desolación, es la estrella en la tempestad, es la belleza en el horror; ella marca el camino para llegar al Hijo, de la misma manera como Él llega a nosotros más amorosamente a través de ella. No estamos solos porque está la madre. Es suficiente encender su nombre en la noche del desierto. (…) Cada santo, cada cristiano consciente, está en la cruz, como Cristo, pero teniendo a su lado a la Madre. En el momento más aterrador, entrevé los ojos implorantes de ella, siente su unidad, y entonces, con confianza, vuelve a encomendar su espíritu en las manos del Padre». Giordani indica «la imitación de María» como meta válida para mujeres y varones, para vírgenes, sacerdotes y laicos con aplicaciones tanto espirituales como sociales. «Es la hora de María», escribe Giordani. Esta hora en la que ella quiere revivir en almas que, «transformadas místicamente en ella», logren generar nuevamente a Jesús en medio de los hombres de hoy, cada vez más necesitados de él. Y especialmente en la profundidad abismal de su desolación, Giordani la ve convertirse en madre de los redimidos, llegar a ser alma de quien sabe hospedarla, transformarse en camino practicable para la santificación de cada uno de nosotros. Tommaso Sorgi www.iginogiordani.info