27 May 2015 | Focolare Worldwide
Città del dialogo, è uno dei nomi di Katowice – nel sud della PoloniaCiudad del diálogo, es uno de los nombres de Katowice –localidad del sur de Polonia, ciudad minera por excelencia- se llama así porque es el municipio polaco con mayor representación interreligiosa. Es allí donde está, además de un Centro de Cultura islámica destinado a la oración y a la formación, el Centro de Cultura y Diálogo ‘Doha’, destinado en primera instancia al diálogo. El centro celebra el 29 de mayo la ‘III jornada del cristianismo entre los musulmanes’, con el tema ‘Jesús hermano de cada uno de nosotros’, en la perspectiva cristiana y musulmana. Participarán, entre otras personas, también María Voce y Jesús Morán, presidente y copresidente de los Focolares, quienes en estos días se encuentran de viaje por Bielorrusia y Polonia para visitar las comunidades del Movimiento. Pero damos un paso atrás. En Katowice, un grupo de personas desde hace tiempo está tejiendo una red de relaciones fraternas y de colaboración entre cristianos de varias iglesias, judíos y musulmanes, del ámbito académico y de las instituciones civiles. En ocasión de los 150 años de fundación de la ciudad, invitaron al conjunto internacional Gen Verde, que transmite con su música un mensaje de fraternidad. Desde hace algunos años propone un proyecto artístico educativo que, a través de talleres, lleva a los jóvenes al escenario y junto a las artistas se ejercitan en varias disciplinas: danza, canto, teatro, percusión con instrumentos varios e incluso “body percussion”. En Polonia fueron 140 los chicos y chicas que, con sus talentos, contribuyeron con el espectáculo. Pero lo que suscitó un auténtico interés fue que en el proyecto participaron jóvenes musulmanes, judíos y cristianos de varias denominaciones. Los afiches que anunciaban el evento llamaron la atención de muchos, tanto que después de 6 horas de haber comenzado a vender, las 1450 entradas se habían agotado.
Una chica musulmana que participó en los talleres y después en el espectáculo, agradecía porque nunca se había “sentido tan escuchada”. Y esto se evidenció aún más por el marco de los recientes hechos terroristas. «En los talleres trabajamos con 140 chicos maravillosos, talentosos, que son la expresión de un pueblo abierto, profundo y sensible, forjado en una fe probada por tantos sufrimientos. Los jóvenes nos dijeron que experimentaron una unidad y una confianza que los transformó y los hizo volar», escriben del Gen Verde a su regreso de Polonia. «El espectáculo fue en la NOSPR, una novísima sala construida sobre una antigua mina, templo de la música sinfónica que se abrió (por primera vez en su historia) a nuestro rock. El público apiñado por todas partes vibró con nosotros desde el inicio y después cada vez más; después de las primeras palabras cantadas en polaco (tradujimos el estribillo de dos piezas) estalló en un aplauso emocionado; al final del concierto había una gran alegría». Espectáculo en el espectáculo, fue ver al final, en el escenario, al alcalde, a un representante de la comunidad católica, a un representante de la comunidad judía y al imán que se abrazaron, expresando con este gesto, el testimonio de una fraternidad cultivada durante años. Un sacerdote comentaba: “Quizás somos testigos de un milagro. Si tenemos entre nosotros a estos jóvenes, como los hemos visto hoy, el mundo no morirá. Con este método de diálogo pueden salvar al mundo”. Y un rabino agregaba: “No tenemos que tener miedo del futuro”, porque estamos juntos”.
26 May 2015 | Focolare Worldwide
«Somos una nueva generación que quiere tomar las riendas de la Economía de Comunión. Somos conscientes de nuestra falta de experiencia y de nuestra inmadurez, pero también estamos felices de experimentar que ésta es exactamente nuestra fuerza, no queremos dejar de soñar». Liliane Mugombozi, periodista de Kenia, recoge la voz de un joven camerunés, uno de los participantes de la escuela internacional de Economía de Comunión (EdC) que está en curso desde el 22 al 26 de mayo en la Mariápolis Piero, ciudadela de los Focolares situada cerca de Nairobi, Kenia. «Entrando en esa aula–escribe- era imposible, no darse cuenta de la energía de un pueblo joven: vigoroso, lleno de expectativas, esperanzas, aspiraciones y sueños casi impensables en medio de todos los desafíos del continente». Los participantes son estudiantes de Economía, Desarrollo, Ciencias Sociales, empresarios e interesados en el tema, provenientes de todas las regiones sub-saharianas y de Líbano, Egipto, Italia, Hungría, Argentina, Brasil, Chile, México y Australia. Entre los saludos que llegaron de distintas partes del mundo, fueron recibidos con un aplauso los saludos y el mensaje de la Rectora de la Universidad de Cagliari, la profesora María Del Zompo, que, recordando el dolorosísimo evento de la masacre de los jóvenes estudiantes de Garissa, quiso recordar a los jóvenes presentes la importancia de las estructuras de instrucción, alentándolos en su deseo de vivir y difundir los ideales de la EdC. Vittorio Pelligra, uno de los docentes, presentó el método y el programa de estos días: la reciprocidad aplicada: «Es una escuela especial de diálogo, de intercambio, donde compartimos nuestras intuiciones, nuestras dudas, nuestros proyectos y sueños. Aquí todos somos protagonistas, estando dispuestos ¡a donar todo y a recibir todo de todos!».
Después de una breve historia de la Economía de Comunión, de su nacimiento y desarrollo desde 1991 hasta hoy, surgió una pregunta: ¿La EdC es un camino para África? El diálogo entre los docentes y los asistentes suscitó en el auditorio un entusiasmo contagioso. «¿Cómo hacer para influenciar nuestros gobiernos?», se pregunta alguien. «Nosotros los jóvenes estamos cansados de ser usados por nuestros políticos como el objeto de sus declaraciones. No sólo nosotros, sino que el mundo espera hoy nuevas formas de relación… la EdC es una de las soluciones, nosotros lo sentimos así». No falta el momento para echar una mirada a los desafíos y a los recursos de los jóvenes del continente: la crisis de identidad en la sociedad globalizada, la pobreza, los conflictos y la familia extendida, la fuga de cerebros del continente y la falta de trabajo, la educación cada vez más internacional que no piensa en cómo dar una solución a las necesidades actuales de la sociedad que nos rodea. Estos son sólo los primeros pasos de la escuela, comenta Liliane Mubomobozi «pero los jóvenes presentes al conocer categorías económicas nuevas, descubren ya un futuro mejor y no ven la hora de volver a sus países para difundirlo a la mayor cantidad de personas posible».
Los docentes comparten también sus propias historias de vida que los condujeron a realizar elecciones comprometedoras. Nace un diálogo profundo: docentes y estudiantes comparten sueños, frustraciones, desilusiones, pero también pequeñas y grandes historias de éxitos. Pasan por temas como la crisis económica mundial y su impacto en los países en vías de desarrollo. Se refieren a las multinacionales a la ONU, a grandes temas como el del “cambio climático”, las relaciones internacionales. Los jóvenes procedentes de la región minera de Katanga (RDC), demuestran ser hábiles conocedores del drama que los afecta. Y un gran sueño toma forma: jóvenes, es más adolescentes, llenos de entusiasmo y de vida, creen fuertemente en el Ideal del Mundo Unido que comparten con muchos otros jóvenes en el mundo entero y no sólo con ellos. Se trata nada menos que “el sueño de un Dios”, como le dijo una vez Chiara Lubich precisamente a ellos, a los jóvenes. Un sueño que no han de perder de vista ni siquiera cuando se trata de las elecciones importantes de la vida como la de la carrera universitaria, para poder tener un impacto en la sociedad y para realizar en la vida concreta, y no sólo con las palabras, una sociedad justa, digna para cada ser humano. Después de la escuela, que concluye el 26 de mayo, comenzará el Congreso Internacional de EdC: en el cual empresas, empresarios y trabajadores debatirán, en un espacio donde el ideal se transforma en prácticas empresariales, en desafíos que están presentes en el mundo del trabajo, en elecciones creativas. Entre los temas a tratar se verán algunos como la creatividad y la comunión, la cultura de comunión, la empresa y el trabajo, la pobreza y la riqueza y el sí a una Economía de Comunión. Son temas que se trabajarán en los talleres sobre Política, microfinanzas y pobreza; startup (empresas emergentes); expertos y jóvenes investigadores; gerencia; redes empresariales y la EdC en diálogo con las culturas africanas. Pagina Facebook del evento Lee también: Nota de prensa sobre el Congreso internacional de EdC, Nairobi 27-31 mayo de 2015 Conexión streaming en directo Live streaming: http://live.focolare.org/eoc/ on 27.5.2015, 15.00 – 18.30 (Kenyan time, 14.00 – 17.30pm), and then morning sessions of the scheduled program 9.00am -12.30pm Kenyan time.
25 May 2015 | Focolare Worldwide
Mardiana. Así se le llama sencillamente, un nombre que, como sucede algunas veces en Indonesia, es también apellido. También en los documentos. Actualmente es vice-presidente a nivel nacional de una importante compañía multinacional de seguros. Recientemente Heryento, un periodista del Indopost, la señaló como una de las mujeres más exitosas de Jakarta, y le hizo una entrevista para su columna. Su historia es interesante, y el punto central es una profunda espiritualidad, vivida con sencillez y convicción desde cuándo, siendo chica, encontró a los Focolares. En 1997 se graduó en Economía en el Universidad de Medan (Isla de Sumatra), al año siguiente Mardiana se casó con Mulianta, también él quedó fascinado por la espiritualidad de la unidad. Juntos quieren fundar una familia con bases profundamente cristianas. Nacen dos espléndidos niños. En un momento dado la compañía de seguros donde trabaja Mardiana tiene que cerrar, pero surge una nueva oportunidad; entra en Reliance Insurance, otra compañía de seguros con varias sedes en el mundo. A menudo Mardiana tiene que viajar a la capital, Jakarta (Isla de Java), para participar en reuniones de trabajo. Es un gran sacrificio para ella, que desea tanto estar con sus hijos. Pero Mulianta le ofrece su confianza y la apoya, alternándose en el cuidado de los niños. Después de un ascenso a Mulianta le proponen asumir un cargo en Jakarta, que sin embargo él rechaza para permanecer al lado de su esposa y de sus hijos y con su agudo espíritu empresarial abre una empresa propia en Medan. Trascurren seis años, en los que la agencia donde trabaja Mardiana registra un buen índice de ventas y un alto grado de satisfacción por parte de sus dependientes. Y en ese momento le hacen la propuesta a Mardiana de transferirse a Jakarta para asumir el cargo de vice-presidente de Reliance Insurance Indonesia. Mulianta y Mardiana reflexionan: también lo podrían rechazar. En realidad en Medan todo está yendo bien. “Pero –se dicen- no tenemos que mirarnos sólo a nosotros mismos. Tenemos que interrogarnos cuál es la misión que Dios nos quiere confiar a cada uno de nosotros”. Y es precisamente Mulianda quien anima a Mardiana a que acepte, a pesar de que él tiene que dejar la empresa de Medan y encontrar un nuevo trabajo en Jakarta. Durante los primeros meses Mardiana viaja continuamente para dar las debidas consignas al nuevo responsable y hacer que el cambio de administración en el mercado de Medan no tenga traspiés. «¡Le agradezco a Dios por tener un marido increíble! –confía Mardiana al periodista de Indopost- Si no me hubiese dado la confianza, no lo habría logrado». «Juntos compartimos todo –sigue contando- sobre todo el compromiso de poner en práctica el amor del Evangelio que nos lleva a ver a cada prójimo como a un hermano para amar. Por eso nosotros no discriminamos a nadie, no importa su posición social: somos todos iguales. Cualquiera sea el color de su piel, su etnia o religión, para nosotros todos son hermanos». Y le cuenta al periodista una experiencia personal: «Nuestra empleada, que desde hace tiempo está con nosotros, es musulmana. Además de ser honesta y laboriosa, es inteligente. Por eso le propusimos –y ella aceptó con gusto-, que estudiara en la universidad. Muchos nos dijeron: cuanto tenga una buena posición los va a dejar y olvidar. Pero para nosotros amar significa darle a los demás oportunidades, ocuparnos de su futuro. Ella siempre será parte de nuestra familia, pero no tenemos que pensar que una empleada tienen que quedarse siempre como tal, igual nuestro chofer, también ellos tienen que tener una vida mejor». Es significativo el comentario del periodista, musulmán, en uno de los dos artículos publicados en Indopost: «Para Mardiana ser gerente regional de Reliance estaba en los planes de Dios, aunque el cargo es muy estresante, con problemas de todo tipo. Pero ella logra afrontarlos serenamente porque en la base de su vida está el amor que aprendió de la espiritualidad del Movimiento de los Focolares del que ella y su marido forman parte. Ciertamente el hecho de que ponga toda la confianza en Dios, no quiere decir que se quede sólo viendo, sino que realiza el trabajo con gran compromiso, cosa que hace desde que era estudiante de colegio y ya trabajaba».
24 May 2015 | Focolare Worldwide
23 May 2015 | Chiara Lubich, Cultura, Focolari nel Mondo, Sin categorizar, Spiritualità
Mayo de 1995. Ciudadela internacional de Loppiano (Italia). Es de noche. Un grupo de personas de convicciones y procedencias culturales distintas discuten animadamente durante la cena. Estuvieron reunidos todo el día para comprobar si es posible comprenderse, aceptarse y estimarse siendo cristianos y no creyentes, superando barreras ideológicas y preconceptos milenarios. El encuentro con personas tan distintas por su idioma y sus convicciones, comenzó en 1978 cuando Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, instituyó el “Centro para el diálogo con los no creyentes”, en el ámbito de la más vasta experiencia que llevan adelante los Focolares. El encuentro en Loppiano es por consiguiente un balance y un desafío para para mirarse a los ojos y certificar que sí, que estimarse es posible. En el transcurso de los años, llegaron a ser incluso “amigos”, por lo cual el debatir y el estar juntos, además de un estímulo, es un placer. En esta cena, sin embargo, falta uno de ellos, tal vez el más activo de todos: Ugo Radica, focolarino un tanto especial que tuvo una idea. Fue a “hacer la guardia” delante de la casa de Chiara que esa misma noche llegaba a Loppiano. Su paciente espera fue premiada pues finalmente llegó el auto de Chiara. Ugo se acerca. Chiara asombrada, baja el vidrio y le pregunta: «Ugo, ¿qué estás haciendo aquí?» Y él responde con decisión: «Estoy con un grupo de amigos de convicciones distintas. ¿Por qué no vienes a reunirte con nosotros mañana? Creo que sería importante para ellos conversar directamente contigo». Chiara primero no está segura, pero luego acepta. Le dice a Ugo que preparen algunas preguntas que ella les responderá. Ugo vuelve entusiasmado al lugar donde se encuentran los demás.

Loppiano, 7 de mayo de 1995
Y es así que al día siguiente, el 7 de mayo de 1995, Chiara Lubich pasa media hora con algunas de estas personas que serán más adelante las columnas de una experiencia verdaderamente especial, delicada y también fuerte. Es la experiencia del diálogo entre personas que normalmente les cuesta hablarse y estimarse. El así llamado “cuarto diálogo” del Movimiento de los Focolares nace oficialmente allí, en esa media hora con esas respuestas a un pequeño grupito al cual Chiara les habla de respeto recíproco, de “no proselitismo” (¡un concepto casi revolucionario en esa época!), de amor recíproco que es posible entre personas de ideas y culturas distintas. Una experiencia que entusiasma, que va adelante y se difunde con tenacidad y convicción porque, si el fin del Movimiento es “que todos sean uno”, sin los no creyentes faltaría una parte esencial e insustituible de la humanidad. Esa noche, Tito, uno de los amigos que había llegado a Loppiano justo a último momento, llama a su esposa, “ferviente católica”, miembro del Movimiento desde hace muchos años, para anunciarle, con mucha alegría, que mientras ella en todos esos años no había logrado ver a Chiara ni siquiera de lejos, él ¡había incluso hablado con ella personalmente!
Mayo de 2015, veinte años después. Se festeja nuevamente en Loppiano. ¿Una conmemoración nostálgica? No. Armando, Morena, Tito, Dolores, Piero, Luciana, Roberto, Silvano y muchos otros se alternan en el palco para recordar aquellos momentos, hacer un balance de los veinte años trascurridos y organizar los próximos veinte años. Si algo está claro para todos es lo precioso que es este tipo de diálogo.
Diversamente a lo que sucede en los momentos de diálogo entre personas creyentes, en un encuentro del “cuarto diálogo” no se sabe nunca que va a pasar. Pero precisamente ésta es la garantía de la autenticidad, porque cada uno debe entregarse completamente, dispuesto a ofrecer la propia idea pero también dispuesto a recibir la idea del otro en un intercambio difícil pero fructífero. Un diálogo, que en el transcurso de los años, no sin dificultad, se ha vuelto internacional, llegando a muchísimos países, es una difusión que los presentes sienten como una responsabilidad cada vez más urgente. Un estilo de vida que hay que vivir antes que nada entre los miembros del Movimiento, para ofrecerlo posteriormente a toda la humanidad.