26 Feb 2015 | Focolare Worldwide

Los restos de los policías asesinados en la masacre de Mamasapano el 25 de enero pasado
«La nación está viviendo momentos muy difíciles. Un batallón de policías, enviados a arrestar a dos personas sospechosas de ser terroristas, fue asaltado por combatientes del Frente Nacional de Liberación Islámico y 44 de ellos fueron asesinados. El Parlamento estaba precisamente deliberando sobre el nuevo tratado de paz entre el Gobierno y los musulmanes de Mindanao, con amplias concesiones en muchos ámbitos. Ahora, con mucho pesar, se ha cancelado todo tipo de deliberación. Y ayer apareció en las redes sociales el video de un policía herido que un militante del Frente golpeó repetidamente hasta matarlo. ¡Es de imaginar la indignación de la población!». Así nos escriben Carlo y Ding desde Manila.
Oscar trabaja en el Oficina de Comunicaciones del Gobierno y que por lo tanto debía escribir sobre lo sucedido. Una tarea verdaderamente nada fácil para alguien como él que se esfuerza todos los días en vivir la espiritualidad de la unidad con todos. «Por mi trabajo – escribe- debo leer todo lo que aparece en las Redes Sociales. Esta mañana vi el video de nuestros hombres SAF (los policías) asesinados por los rebeldes musulmanes. Me impresionó mucho ver a uno de ellos en el suelo, herido pero todavía con vida, que fue golpeado dos veces en la cabeza y otro que tenía todo el vientre abierto con un facón clavado en el pecho… Era horroroso, casi irreal, no lograba respirar. En el video se ve también que los rebeldes recogen las armas y los efectos personales de los policías asesinados y luego siguen disparando las armas. Era tan difícil pensar en la paz mientras miraba estas imágenes. Quería reaccionar, hacer algo. Casi se me salían las lágrimas.
Luego, miré las sesiones del Parlamento sobre lo acontecido. Había algunos que culpaban a un general por sus imprecisiones, otros que acusaban a otro por la falta de coordinación. Volvía a pensar, ¿cómo se puede hablar de paz?
El video en internet ya había sido visto por lo menos por 4 millones de personas. Parte de mi trabajo es el de comprender los posibles escenarios y cómo afrontarlos. Entonces me pregunté ¿cuál podría ser el peor escenario? Y sentí miedo. Imaginé que, después de haber mirado esas imágenes, muchos podrían sentir rabia y buscar la venganza. Podrían ver a cada musulmán como un posible agresor y lanzarse en su contra. “¿Y si se desencadena una Guerra civil?”, me preguntaba.
En la oficina, como era de prever, las emociones de los colegas eran muy fuertes. Traté de escuchar lo que Dios decía a mi corazón: “Ahora más que nunca debemos hablar de paz. Si nosotros que comprendemos mejor la situación, experimentamos estos sentimientos de venganza, ¿cómo reaccionarán los más emotivos y los menos informados?”
Uno de mis colegas, imprevistamente, dijo: “La palabra paz es impronunciable en este momento. Debemos aspirar a la unidad de todos los filipinos, más allá de su fe religiosa”. Y otro dijo: “Lo que ha ocurrido fue una acción de hombres violentos, que no se identifican con toda la comunidad musulmana”. La rabia se fue disolviendo lentamente. Recordamos también lo que un diputado de Mindanao había dicho: “Es fácil enojarse y dejarse llevar por nuestras emociones, cuando no se ha visto cara a cara el efecto de la guerra a la puerta de casa. La guerra no es la respuesta”. Quedé felizmente sorprendido y me fui del trabajo con una cierta paz en el corazón.
En estos momentos, más que cualquier otra cosa, pienso que debemos trabajar juntos para llevar el ideal de la unidad a la mayor cantidad de gente posible. La amenaza de la guerra es real. La amenaza de que nuestros compatriotas se enojen con nuestros hermanos musulmanes es real. Pero el Evangelio nos indica el camino del diálogo y de la paz. Mañana es un nuevo día para mí. Otro día de escuchar muchas conversaciones online. Tendré la posibilidad de construir relaciones de confianza y de paz».
25 Feb 2015 | Sin categorizar
Adelantémonos al tiempo e imaginemos… «Son las 7 de la mañana del 28 de abril en la estación central. Una fecha y un lugar que los estudiantes del Campus jamás olvidarán. Algo imprevisto está a punto de suceder y… deben tomar su decisión. ¡Es hora!». CAMPUS, el nuevo musical del Gen Rosso, se abre con una escena de alto impacto emotivo y teatral. El preestreno será el 14 y 15 de marzo en Loppiano, en el Auditórium del Centro Internacional.
El estreno mundial de la gira se hará en Nápoles el 28 y 29 de marzo en el Teatro Mediterráneo Mostra d’Oltremare.
La obra surgió de una idea original de Chiara Lubich, como tantas ideas originales de la fundadora de los Focolares ahora nos referimos a la de “morir por la propia gente”, una propuesta que el Gen Rosso adopta y que se inspira en hechos reales. Llega a los escenarios después de 10 años de investigación artística y de contenidos.
El campus como nuestras ciudades
Valerio Ciprì cuenta: «Me pareció en seguida que el ambiente del campus representaba bien la metáfora de la cotidianidad de nuestra convivencia urbana globalizada. Las ciudades hoy contienen graves contradicciones que van de la degradación de la delincuencia, de la droga, de la corrupción, a la presencia de lugares de recuperación en donde los ciudadanos rescatan espacios de solidaridad, de humanidad. Y el mensaje de Campus es precisamente éste: una sociedad unida no se realiza anulando las diferencias, sino mirando a los ojos los desafíos y arremangándose para construir relaciones auténticas. El marco es una época, la actual, marcada por el drama del temor y el terrorismo, allí se entrelazan las historias de un grupo de estudiantes, cada uno de ellos con sus sueños y proyectos para el futuro y con un presente marcado por una pesada carga de heridas, angustias e interrogantes».
Un espectáculo audaz, que se desarrolla entre sonoridades cautivadoras y una intensa actualidad.
El musical está compuesto por 23 piezas, coreografías que interactúan con secuencias video-grabadas, escenas teatrales y movimiento. «El proyecto artístico es el resultado de la colaboración de un equipo profesional internacional» – explica Beni Enderle. «La sonoridad es fuerte y rica de una contaminación acústica que se entreteje con armonías cautivadoras, con una lírica que va desde la alegría del ambiente latino, al pathos de los ritmos afro, en una síntesis sonora que impresiona y cautiva».
«En la medida en que nos sumergimos en la historia y en la atmósfera del espectáculo – sigue José Manuel García – se advierte el respiro global que surge de una estructura narrativa que penetra directamente en el corazón de los desafíos de la contemporaneidad, dentro de una banda sonora original y rigurosamente en vivo, que va desde los ritmos y sonoridades del Rock, Pop, Reggae, Samba-axe, la música Electrónica contemporánea, el Hip-hop hasta el Dubstep…».
El impacto escénico es de vanguardia. Jean Paul Carradori explica: «Trabajé en muchas producciones de carácter internacional. Para mí, Campus ha sido un desafío inesperado por su estructura dramática y teatral tan fuerte. Era necesario crear una atmósfera que valorara sus contenidos y al mismo tiempo condujera al espectador a sumergirse en la historia».
El Musical, producido por el Gen Rosso International Performing Arts Group (16 artistas de 9 naciones) con una metodología innovadora de trabajo artístico, técnico, directivo y gerencial, es el fruto de la convergencia y sinergia de un equipo internacional.
Pre-venta boletos: CLICK AQUÍ (tel.055 9051102 – mail genrosso.campus@loppiano.it)
On-line: el evento se puede adquirir en Internet en las direcciones concierto 14/03 – concierto 15/03
Descarga aquí el afiche
24 Feb 2015 | Sin categorizar
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«Pocas veces como en este tiempo nuestro planeta ha sido y es atravesado por la desconfianza, por el temor, incluso por el terror: basta recordar el 11 de septiembre de 2001 e, incluso más cerca, el 11 de marzo de 2004, sin olvidar los cientos de atentados que en estos últimos años han nutrido la crónica cotidiana.
El terrorismo: una calamidad tan grave como -por lo menos- las decenas de guerras que siguen ensangrentando nuestro planeta.
¿Y cuáles son sus causas? Muchas. Pero no se puede dejar de reconocer que una de las más profundas es el desequilibrio económico y social que existe en el mundo entre los Países ricos y los Países pobres. Desequilibrio que genera resentimiento, hostilidad, venganza, favoreciendo de este modo el fundamentalismo que germina más fácilmente en un terreno semejante.
Ahora bien, si las cosas están así, para que el terrorismo se apague y desaparezca, la guerra ciertamente no es una respuesta, es necesario buscar los caminos del diálogo, caminos políticos y diplomáticos. Pero no es suficiente; hace falta generar más solidaridad entre todos en el mundo, y una comunión de bienes más equilibrada. Sin dejar de lado que son aún más numerosos los temas candentes que interpelan la política, tanto en la dimensión nacional como en la internacional. Incluso en el mundo occidental el modelo mismo de desarrollo económico está ahora indudablemente en crisis, una crisis que exige no solamente algunos limitados ajustes, sino un replanteo global para superar la recesión en curso.
El avance irrefrenable de la investigación científica no puede continuar sin que se garanticen la integridad y la salud de la especie humana y de todo el ecosistema.
El reconocimiento de la función esencial de los medios de comunicación en el mundo moderno debe encontrar reglas eficaces frente a las exigencias específicas de promoción de los valores y de la defensa de las personas, de los grupos y de los pueblos.
Otra cuestión fundamental surge de la necesidad de defender y valorizar la riqueza que se origina por las distintas proveniencias étnicas, religiosas, culturales, incluso en el horizonte de los irreversibles procesos de la globalización en acto.
Estos desafíos, que se nos presentan como algunos de los más grandes de la actualidad, reclaman con insistencia la idea y la práctica de la fraternidad, y teniendo en cuenta la extensión del problema, de una fraternidad universal».
Centro Chiara Lubich: Discurso integral
23 Feb 2015 | Focolare Worldwide
“Acuérdate, Luigino, de que la EdC nació para los pobres. Hacéis bien en estudiar, pero acuérdate siempre de los pobres”. Chiara Lubich me repitió muchas veces estas palabras a lo largo de los diez años en los que estuve a su lado, con la comisión internacional, para coordinar la EdC.
El rescate de la pobreza sufrida (bien diferente de la elegida) sigue siendo el fin último del proyecto y el sentido de nuestra acción. Mientras siga habiendo en la tierra personas que no puedan vivir una existencia decente por falta de recursos, ningún sistema económico y social podrá considerarse justo, y mucho menos de comunión.
Las pobrezas amadas y aliviadas por la EdC en estos 23 años de vida se han diversificado y ampliado. De las favelas de Sao Paulo y del Brasil, pasamos en seguida a las favelas de muchas otras ciudades; luego comprendimos, gracias a la acción tenaz de empresarios como Paco Toro (España), que para reducir las pobrezas podíamos crear puestos de trabajo y junto a la ONG Acción por un Mundo Unido (AMU) comenzamos a apoyar el desarrollo de micro actividades productivas en varios países del mundo. Por último, hemos constatado que la presente crisis ha traído pobrezas antiguas y nuevas también a la rica Europa. Una de ellas es la plaga de los juegos de azar, que está devastando centenares de miles de familias, sobre todo entre las más pobres. De aquí el esfuerzo de la EdC Italiana por apoyar la campaña Slotmob, que en un año ha llegado a más de 70 ciudades y está cambiando la mentalidad de muchas personas.
En los últimos años, la EdC está extendiendo especialmente en el continente africano, las empresas que este año han empezado a pagar beneficios para apoyar a los pobres del mundo aumentó a 10, mientras que otras 12 se han acercado al proyecto; hay varias becas a jóvenes africanos, algunos de los cuales asisten con entusiasmo al Istituto Universitario Sophia.
Así, atraídos por esta vida nueva y floreciente, como expresión de reciprocidad, hemos pensado celebrar en Nairobi (Kenia) nuestro congreso internacional, a cuatro años de distancia del que tuvo lugar en Brasil en 2011.
Estaremos en esta gran ciudad del 27 al 31 de mayo, mientras que del 22 al 26 tendrá lugar la primera escuela panafricana para jóvenes. África –que hoy sigue sufriendo todavía mucho por las relaciones predatorias que muchos países industrializados han mantenido y mantienen con ella, primero olvidándola y luego aislándola, cuando siente el peligro del contagio – está destinada a ser la gran protagonista de la economía y de la sociedad del mañana.
Su deseo de vivir, sus jóvenes, sus culturas antiquísimas, lo dicen ya con fuerza. La EdC quiere ir a África para amarla, para aprender de su cultura de la vida, para practicar la comunión y la reciprocidad. Y para construir juntos un nuevo modelo de desarrollo y una nueva economía. Pero juntos y en la mutua estima. En la fiesta de los pueblos.
Luigino Bruni
Fuente: EdC online
Inscripciones:www.eoc-nairobi-2015.info
Info: info@eoc-nairobi-2015.info
22 Feb 2015 | Sin categorizar

«En un mundo racional el escritor debería situarse en el centro de la vida colectiva: como quien dirige e interpreta el alma del pueblo.
Para un grupo de personas el mundo está gobernado por la racionalidad, para otros muchos por el instinto, las pasiones irracionales: por ejemplo el miedo, y entonces el escritor se vuelve popular en la medida que capta y exacerba el instinto de la masa.
Hoy día prevalecen la técnica, la mecánica, el deporte, el cine por una parte, la demagogia, el comercio, la politiquería por otra: y el escritor –si no quiere quedarse al margen- tiene que ponerse al servicio de intereses materiales y pasionales; escribir para un periodismo que, debido a los costos enormes, a menudo se ve en la necesidad de someterse a grupos de industriales, a los partidos políticos, a las ideologías y a las profesiones que son más rentables. La libertad de prensa disminuye porque la prensa libre se disipa bajo la presión financiera; y así se reduce la libertad del escritor.
Esto puede explicar que cada vez encontremos menos al gran escritor; y ayuda a explicar por qué más de uno traslade su ejercicio a la arena política o busque salida en otros campos.
Por otra parte, si es la decadencia racional de los pueblos la que produce la disipación del escritor y su aislamiento, también es verdad que la decadencia espiritual, moral e intelectual de quien escribe aleja a los lectores. La verdad es que el escritor es la causa y el efecto de su ambiente social. Sería necesario que fuese más causa y menos efecto. Si fuese lo que tiene que ser: un maestro, o, casi diría, un apóstol o un profeta, el pueblo lo seguiría o lo lapidaría: en fin mostraría mucho interés en las manifestaciones de su espíritu. El lugar del escritor debería ser de vanguardia, casi el de un visionario, en todo caso, de alguien expuesto al riesgo.
De hecho, para realizar una misión apostólica, de formación y de elevación, el escritor corre el riesgo de quedarse pobre o de ser incomprendido.
La posición del escritor es relativa al valor del mensaje que ofrece y a la fuerza y la forma de la expresión artística con el que lo transmite.
En un mundo donde la técnica y la organización, la planificación y la centralización, la vulgaridad y la falta de libertad, han sofocado al alma humana, saturándola de ruido y de mandatos, un escritor libre que apunte a la liberación espiritual –a la redención del hombre-, ayudándolo a superar la “descompensación” entre el enorme mundo externo y el exiguo mundo interno, desarrolla una tarea aun mayor que la del estadista más en boga.
En un mundo desgastado por las rupturas y tembloroso por el miedo, explotado por el odio, una palabra de fraternidad y humanidad, es decir de caridad, dicha con claridad, belleza y potencia, consagraría a su autor por la gratitud de los pueblos, confiriéndole un lugar central en la órbita de la civilización».
(De: Igino Giordani, Il compito dello scrittore, «La Via», 2.2.1952, p. 3)