Movimiento de los Focolares

De la Secrataría de Estado del Vaticano

Estimada señora:

En ocasión de la Santa Navidad y por el nuevo año, Usted, también en nombre de este Movimiento, le hizo llegar al Sumo Pontífice cálidas expresiones de augurio, corroboradas por la oración y acompañadas por el deferente don de un pesebre filipino y algunos productos típicos para Su mesa.

Su Santidad desea manifestar viva gratitud por el sentido testimonio de afecto y expresa la esperanza de que el nacimiento de Jesús, venido a la historia para donarnos la luz, la gracia, la misericordia, la ternura del Padre, ayude a redescubrir la verdadera alegría de la Navidad.

Con dichos deseos, el Santo Padre, invoca sobre Usted y todos los que se han unido al cortés homenaje, la celeste intercesión de la Inmaculada Madre del Salvador, y se complace en enviar la Bendición Apostólica.

Con sentimientos de gran estima,

Angelo Becciu
Sustituto

 

La economía europea tiene necesidad de los carismas

La economía europea tiene necesidad de los carismas

150306-08_Loppiano_T4E_Common_Good_volantinoEuropa sigue luchando contra la incertidumbre económica y presenta graves desafíos a las empresas, a los responsables de las políticas económicas y a los ciudadanos. Cristianos que provienen de diversos ámbitos de la economía y del mundo empresarial se han dado cita en Loppiano (en las cercanías de Florencia), desde el 6 al 8 de marzo, para compartir experiencias y puntos de vista, para contribuir con una voz profética que proporcione esperanza. «Hasta este momento en Europa ha hablado sólo la voz de las instituciones – afirma el prof. Luigino Bruni-. Nuestro sueño es que en los Ministerios de Economía haya franciscanos, focolarinos, personas que han elegido a los últimos…. Se necesita la voz de la gratuidad. En los últimos decenios estas voces han estado completamente calladas. Una economía sin alma, sin carismas capaces de incluir también a los pobres, no tiene futuro. ¿Qué pueden decir los movimientos cristianos, hoy, en el plano de la economía? Hemos comenzado el camino de Juntos por Europacon Chiara Lubich desde los comienzos de este milenio. Habiendo trabajado juntos ya durante 15 años en el plano del conocimiento mutuo, nos parece que este camino se puede convertir en un trabajar juntos por una economía distinta, por una política distinta. Llegó el momento de decir algo». La iniciativa del congreso nació en noviembre de 2012 en Mónaco, Baviera, durante el encuentro de los “Amigos de Juntos por Europa” (Together for Europe). En esa ocasión, varios peritos en el ámbito económico de algunos Movimientos y comunidades de distintos países e iglesias, se pusieron de acuerdo para crear un momento de profundización en común, con el objetivo de ofrecer, a partir de los carismas, una contribución específica en el campo económico. El programa tiene previsto un espacio para profundizar los “signos de los tiempos” que vivimos, con momentos en los que se compartirán las propias experiencias. También está pensado un espacio para la reflexión sobre los “signos de esperanza” con una mesa redonda sobre la economía del compartir y la cultura del dar”. Habrá también una experiencia de «trabajo con las manos, no sólo con la cabeza», en la “Granja Loppiano Prima”, y un taller artístico con el grupo musical Gen Verde.    El título elegido es “Juntos hacia una Economía del Bien Común” y se articulará en tres áreas de trabajo: pobreza, empresas e instituciones. Se preparará una exposición con las realizaciones de cada comunidad. «No sólo bancos, mercados y finanzas – continúa Bruni- sino también la contribución de las bases, de la solidaridad, para que todos tengan voz, tanto los pobres como los excluídos. Tratamos de caminar juntos, con algunos Movimientos católicos y evangélicos (Giovanni XXIII, Schönstatt, Focolares, Ymca e Vineyard), como Comité organizador y con la tarea específica de escuchar la voz de los carismas sobre la crisis económica que vive Europa». La idea, pues, es dar una perspectiva sobre Europa a partir de la economía considerada como reciprocidad y don y no sólo como interés y ganancia. La Economía que nace de las cooperativas, de lo social, de lo civil. «La Europa económica – explica el prof. Bruni- la construyeron también los carismas de Benito, de Domingo, de Francisco (pensemos en la institución de los Montes de Piedad), y no sólo ellos, recordemos los carismas sociales que inventaron las escuelas, los hospitales, paralelamente al mundo del comercio que hacía nacer las empresas y los mercados. La nueva Europa que nacerá de esta crisis, para que sea una Europa buena, tiene todavía hoy necesidad de la contribución de los carismas, carismas modernos, que hablen el lenguaje de la economía. La vida de los Movimientos cristianos europeos tiene algo que decir, es una voz distinta de la del Banco Central Europeo. Comenzaremos humildemente, pero nuestro objetivo es ir a Bruselas para dirigirnos a las instituciones con una contribución específica».

Taiwán: “Nuestra África”, solidaridad con las víctimas del ébola

Taiwán: “Nuestra África”, solidaridad con las víctimas del ébola

20150116-03«En Taiwán, la cuestión de la epidemia del ébola no ha sido noticia, con excepción de cuando parecía que el peligro se podía extender más allá de las fronteras africanas. Para la mayor parte de la gente es un problema lejano que no tiene que ver con ellos. Pero nosotros, Jóvenes por un Mundo Unido (JMU) –tanto los de Taiwán como algunos estudiantes de otros países que vinieron acá a estudiar chino- sentimos otra cosa, porque cada uno de nosotros, en este mundo, forma parte de la misma familia humana. Gracias a un amigo que vivió en Sierra Leona nos pudimos poner en contacto con John, un joven por un Mundo Unido que reside precisamente en Sierra Leona. Nos contó sobre la terrible situación que viven, por la falta de alimentos, el aumento de los precios, las muchas personas que han perdido la vida y un gobierno que no tiene recursos suficientes para ayudar. También nos habló de los esfuerzos que tanto él como otros hacen para asistir a las personas en necesidad. Por eso decidimos entrar en acción, y organizamos una venta de dulces. Aunque era una cosa pequeña, nos sentimos felices porque al final no estábamos pasivos ante un sufrimiento tan grande. El tiempo que gastamos cocinando juntos nos ha ayudado a reforzar nuestra amistad y ha renovado en nosotros el impulso de promover la paz y la unidad en nuestra vida cotidiana. También hemos tenido momentos de duda, sobre si lograríamos o no vender todos los dulces que habíamos hecho, pero decidimos seguir adelante, confiando que si hacíamos cada cosa por amor a los demás, todo iba a funcionar. El día de la venta fue fantástico porque vendimos todo y algunas personas nos donaron dinero extra, por eso ganamos mucho más de lo que habíamos previsto. Y lo más importante, muchas personas tomaron conciencia del terrible sufrimiento provocado por el ébola, y vieron que los Jóvenes por un Mundo Unido tratan de vivir por toda la familia humana. 20150116-02Tres chicos africanos, que pasaban de casualidad, nos agradecieron por lo que estábamos haciendo para “su” África. Uno de nosotros respondió: “No es vuestra África, sino nuestra África”, resumiendo así el espíritu de toda la iniciativa. Dos impresiones de nuestros amigos: “Cuando escuché de la epidemia del ébola –dice Chung Hao- no sabía cómo ayudar, y este evento de solidaridad, aunque sea un pequeño aporte, me ha hecho sentir que cuando los jóvenes están unidos, son realmente una potencia, no sólo en la ayuda concreta”. Y Xin Ci: “La venta de los dulces ha sido una oportunidad importante para dar un aporte a cuantos están sufriendo por causa del ébola. Cuando llegué y vi las mesas llenas de ricos dulces invitantes, me conmoví pensando en el esfuerzo que las personas hicieron para realizarlos. Siempre quise hacer algo por este mundo, y estos pequeños gestos, hechos con infinito amor por parte de cada uno, pueden ser comunicados en todos los rincones del mundo”. La experiencia prosiguió después –escribe Brian de Taiwán- con otra venta en la que se involucraron estudiantes de la Fu Jen University. Además de ser por una causa muy importante, estas acciones nos han devuelto la energía y nos han dado un fuerte sentido de lo que significa construir un mundo unido».  

Haití, para no olvidar

Haití, para no olvidar

haitiUna tragedia «que dejó detrás de sí muertes, destrucción y también desesperación» tras la que «mucho se realizó para reconstruir el país» pero donde «mucho trabajo queda aún por hacer». Lo recordó el papa Francisco a los participantes del encuentro promovido por el 5º aniversario del terremoto en Haití, que ocurrió el 12 de enero de 2010.

Aún viviendo en un contexto muy pobre, también la comunidad del Movimiento de los Focolares presente en Savanette (Mont-Organisé del Nordeste), desde el comienzo se puso a disposición para recibir y ayudar a los damnificados que llegaban desde Puerto Príncipe, la capital, que sufrió devastaciones sin precedentes. La asociación local PACNE (Acción Contra la Pobreza del Nordeste) tuvo la idea de crear un centro para poder hospedar a los damnificados, y así, con la contribución de muchísimas comunidades de varias partes del mundo, y con la asistencia de las asociaciones AFN (Acción por Familias Nuevas) y AMU (Acción Mundo Unido), se construyó el centro comunitario “Maison de la Providence” (Casa de la Providencia), que ha dado oportunidades de trabajo y hospitalidad a familias damnificadas. Hoy recibe a personas ancianas e indigentes que no tienen a nadie que los pueda socorrer. En los primeros dos años de actividad este centro ha sostenido en conjunto a casi 500 personas.

Foto: Dieu Nalio Chery/AP

En Puerto Príncipe, AMU realizó dos proyectos en estrecha colaboración con los Misioneros Scalabrinianos, como signo de la «comunión eclesial», que ha sido  la característica de la reconstrucción de Haití, en la cual han participado muchos organismos eclesiales Y no eclesiales. El primer proyecto se refiere a un plano de urbanización para familias que quedaron sin casa e incluye la creación de una nueva línea eléctrica que provee a dos pueblos. Son 41 las familias que de este modo tuvieron acceso a la energía y muchas otras han tenido la posibilidad de conectarse a la red eléctrica. Además, para completar la construcción del pueblo “Montebelluna-Bassano” constituido por 27 unidades habitacionales que alojaban a 135 personas, la contribución de AMU permitió la realización del sistema de acueducto y alcantarillado del pueblo, y la conexión de cada vivienda a la red de energía eléctrica. Se fortaleció la red eléctrica de un polo productivo con un generador más potente. De este modo las distintas pequeñas empresas presentes (una fábrica de bloques, una carpintería, una panadería, una fábrica de fideos, una cocina industrial y un criadero avícola) pudieron aumentar su propia producción. Finalmente AMU sostuvo la creación de un criadero avícola –que da trabajo a 10 personas- a través de la construcción de una cisterna indispensable para la provisión de agua de los 3.000 animales y las actividades de matanza de las mismas.

AMU también dio su contribución para un segundo proyecto organizando un centro comunitario-escuela, un centro de reuniones y una gran área deportiva. A través de AMU, el Movimiento de los Focolares ha sostenido también otras actividades sociales en favor de la población de Haití. En Carice (siempre en el Nordeste), durante varios años fue contratada una enfermera profesional que trabajaba en la pequeña clínica de las Hermanas de María Inmaculada, a la espera de que una de las religiosas completara su propia especialización y luego tomara ese trabajo en la clínica que es una de las pocas estructuras sanitarias al servicio de la población local. Finalmente, con PACNE y con la contribución de los Jóvenes por un Mundo Unido, se encaminó un programa de becas para una decena de jóvenes haitianos de modo que pudiesen realizar sus estudios universitarios; algunos de ellos en Haití y otros en la vecina República Dominicana, adquiriendo así buena competencia profesional para poner a disposición del propio país.

Información: www.amu-it.eu