4 Oct 2014 | Focolare Worldwide
A las 19 horas (hora italiana) se abrirá oficialmente un período de festejos del 50º de Loppiano (FI), el primer centro internacional de los Focolares y lugar de experimentación permanente de un estilo de vida basado en el diálogo y en la acogida intercultural. El Papa Francisco saludará a todos los ciudadanos de Loppiano y a todos los que se conectarán al evento a través de un mensaje transmitido por video. Confirmó su asistencia el Presidente del Consejo Matteo Renzi, por la amistad que lo vincula desde hace años con la ciudadela, desde el período de su compromiso polítio en la Toscana. El evento será transmitido en directo por streaming en loppiano.ity por TV2000 a las 22,30. Comienza así un año de iniciativas culturales, un período de comunicación y difusión de los valores que animan la vida de Loppiano y que ha atraído hasta el día de hoy la visita de más de un millón doscientas mil personas de todo el mundo. Con sus actuales 800 habitantes provenientes de más de 60 países, Loppiano posee la fisonomía de un laboratorio intercultural permanente, al servicio de la paz y de la armonía entre los pueblos. Los primeros 50 añosdel Centro internacional serán recorridos a través de entrevistas con los protagonistas de los primeros tiempos, con expresiones artísticas internacionales, testimonios de tradiciones culturales y religiosas no cristianas, de muchas personas que, volviendo a sus propios países, han llevado lo vivido en Loppiano al campo de la política, del trabajo, a modelos educativos y a los distintos ámbitos sociales y culturales. La sinergia con el territorio y las instituciones son relatadas gracias a la contribución de diversos componentes culturales y económicos de la ciudadela y de las comunidades locales. La velada será conducida por la actriz Bárbara Lo Gaglio junto con los actores Paolo Bonacelli y Fabrizio Bucci. El evento completo es una co-producción del Centro Internacional Loppiano – TV 2000 La cita se encuadra en el marco de LoppianoLab, laboratorio nacional de economía, cultura, ciudadanía, comunicación y formación con la metodología étodo y el horizonte de la cultura de la unidad.
Link evento Loppiano: www.loppiano.it Blog Facebook: www.facebook.com/loppiano.it Twitter: #50Loppiano Twitter @LoppianoLab El evento se transmitirá en directo por loppiano.it y por televisión TV2000 22.30
3 Oct 2014 | Sin categorizar
Sinopsis: La alegría de vivir la fe es el título que el arzobispo François-Xavier Nguyên Van Thuân (1928-2002), que fue presidente del Consejo Pontificio «Justicia y Paz», eligió para la serie de charlas aquí publicadas. Fueron recogidas por algunos jóvenes que tuvieron el privilegio de asistir a ellas en persona. Se trata de textos pronunciados en distintas ocasiones con el fin de educar en la fe a sus amados compatriotas, con quienes se reunió en distintas partes del mundo. Según dice el propio autor, este libro representa una especie de síntesis general, sencilla y humilde, de su experiencia de fe. Al publicar estos escritos del cardenal Van Thuân, el Consejo Pontificio «Justicia y Paz», mediante su enseñanza de la fe y su mensaje de amor y perdón, espera favorecer una nueva primavera no solo para el pueblo vietnamita, sino para toda la Iglesia. Sobre el autor: Monseñor François-Xavier Nguyên Van Thuân nace en 1928 en Hue, región central de Vietnam. Es ordenado sacerdote en 1953 y licenciándose en derecho canónico en Roma el año 1958. Obispo de Nhatrang de 1967 a 1975, ese año Pablo VI le nombra obispo coadjutor de Saigón, actualmente ciudad de Ho Chi-Minh. Algunos meses más tarde, con la llegada del régimen comunista es arrestado permaneciendo en la cárcel de 1975 a 1988, nueve de los cuales en régimen de aislamiento. Juan Pablo II le nombró Presidente del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz y posteriormente le creó cardenal. «Ha fallecido un santo» explicó el obispo Gianpaolo Crepaldi, secretario de este mismo Consejo, al dar la noticia del fallecimiento del cardenal, el 16 de septiembre de 2002. De entre sus diversos libros están publicados «Plegarias de esperanza» (San Pablo, 1997), «El camino de la esperanza» (Città Nuova, 1992), publicado en ocho idiomas. «Testigos de esperanza», «Cinco panes y dos peces» y «El gozo de la esperanza» (Ciudad Nueva, Madrid). Editorial Ciudad Nueva, Madrid
2 Oct 2014 | Focolare Worldwide
Reconciliación Hace algunos años, mi madre y sus hermanos vendieron una propiedad. Uno de los tíos, insatisfecho por la parte recibida, se opuso a la venta de unas ruinas que habían quedado, y rompió su relación con los demás. Considerando absurdo este litigio que se armaba por tan poca cosa, fui a visitarlo con mi madre y le llevamos de regalo un libro sobre la familia con experiencias positivas. Con el tío litigante tratamos sobre todo de escuchar sus motivos, comprender los motivos de su rencor. Sólo pocos momentos antes de irnos, pude decirle algo sobre el valor de la paz en la familia. Para mi sorpresa se ofreció a llevarme en su auto hasta el ómnibus y, al saludarme, abrazó también a su hermana a quien antes ni siquiera había saludado. M. F. L. – Italia No habría nacido Los padres y las amigas la impulsaban para que abortara. Pero ella, joven madre, segura de poder contar con nosotros, se mantuvo firme y así nació María, una niña lindísima pero delicada. Durante cinco meses, para completar sus estudios en el extranjero, la confió a nuestro cuidado. A veces nos preguntábamos si habíamos hecho bien. Con ninguno de nuestros hijos nos tuvimos que despertar tantas veces durante la noche, ¡ninguno estuvo tan enfermo como María!. Pero prevalecía un pensamiento: sin nuestra disponibilidad, María no habría ni siquiera nacido y su madre no se sabría dónde habría terminado. Cuando volvió, sus familiares la recibieron. Un año después se casó y ahora tiene tres hijos. F. Z.- República Checa Solidaridad Desde hace casi diez años estoy viviendo con mi papá debido a la evolución de su enfermedad. Ya no es más el negociante dispuesto siempre a las bromas con todos ni el abuelo orgulloso de sus nietos. Ahora él es una persona dependiente en todo de los demás. Después de mi inicial rebeldía, que veía todo lo negativo de la situación, me di cuenta de que su enfermedad movilizó mucha solidaridad. Aparecieron personas que vienen a acompañar a mi mamá, los parientes se volvieron más atentos y dispuestos…. Y luego está el acompañamiento de una cuidadora filipina que tiene una óptima relación con todos nosotros a tal punto que la consideramos como un integrante de la familia. Ella fue abandonada por su marido y venir a cuidar a mi papá le ha permitido mantener a sus tres hijos. N. B.- Italia Un hilo de oro Nuestros hijos recién habían terminado sus estudios superiores cuando, Michele, mi marido se enfermó gravemente. Él que era fuerte como una roca. Comenzó su calvario de postración e intervenciones quirúrgicas que lo debilitaban. Teniendo a Dios como nuestro único sostén, Michele y yo nos fuimos preparando al desapego ya cercano. En un momento de confianza entre nosotros, mientras el dolor lo atormentaba, me alentaba: «Eres una mujer maravillosa, nuestros hijos son afortunados al tenerte como madre» Y devolviéndome la alianza matrimonial, agregó: «Te quiero mucho, te quiero por siempre. Te ayudaré más cuando me haya ido». Cuando Michele murió es como si nos hubiera llevado con él; al mismo tiempo lo sentimos cercano a nosotros, vivo como nunca. Un hilo de oro une el cielo y la tierra. L.S.Italia
29 Sep 2014 | Sin categorizar
El 28 de septiembre, a las 12.30 una conexión en directo vía internet marcó la conclusión de los trabajos de la Asamblea general de los Focolares. Se retoma el camino con el compromiso de vivir como “hombres-mundo”, según la expresión acuñada por Chiara Lubich y mencionada por el papa Francisco en la audiencia del 26 de septiembre: «Hombres y mujeres con el alma, el corazón, la mente de Jesús y por lo tanto, capaces de reconocer e interpretar las necesidades, las preocupaciones y las esperanzas que anidan en el corazón de cada ser humano». Durante la audiencia pudieron saludarlo algunos focolarinos de varias Iglesias y personas de convicciones no religiosas presentes. Las palabras que dirigió a los Focolares tuvieron mucha resonancia en los 494 representantes de 137 países. De hecho, era evidente la consonancia con las conclusiones a las que llegó la Asamblea general 2014 después de tres semanas de intenso trabajo – a partir de las más de 3000 instancias previas que llegaron de todo el mundo – y resumidas en las líneas guía que orientarán el compromiso del Movimiento en los próximos seis años. Son tres las palabras en las que se concentró el discurso de Francisco: contemplar (“sumergidos en la multitud, hombre junto a hombre”, citando un escrito de Chiara Lubich), salir, hacer escuela, acompañadas por la fuerte invitación a la gratuidad, la creatividad y el arte del diálogo, “que no se aprende barato”. También tres las palabras contenidas en las líneas guías surgidas de la Asamblea: salir, juntos, oportunamente preparados. Se trata de orientaciones que llevan como título el fin específico de los Focolares “Que todos sean uno”, y que ahora las comunidades de los Focolares, esparcidas en los cinco continentes, aplicarán según las necesidades concretas y las exigencias específicas de cada área geográfica. Ver también: Contemplar, salir, hacer escuela: las tres palabras de Francisco a los Focolares Entrevista a María Voce y a Jesús Morán Asamblea Focolares: un camino de unidad que se ve Documentación asamblea
26 Sep 2014 | Sin categorizar
Alegría, emoción, sorpresa y también curiosidad. Muchos y distintos sentimientos y también gran expectativa de los 500 participantes de la Asamblea general de los Focolares en audiencia con el Papa Francisco. El grupo, en efecto, está compuesto por personas procedentes de 137 países. Entre ellos hay católicos, cristianos de otras iglesias; hay también alguno que no tiene referencias religiosas.
Así se ha expresado la Presidente Maria Voce presentando a la Asamblea. Estaban reunidos en la Sala Clementina, en el Vaticano, y dirigiéndose al Papa le dijo: «Las personas aquí presentes, de varias edades, culturas, vocaciones, laicos y consagrados, vírgenes y casados, vivieron una experiencia apasionante de comunión en la cual, por el constante y siempre renovado amor recíproco, recorrieron un camino de discernimiento comunitario, en escucha del Espíritu, en la distinción de las líneas a seguir para poder responder a los dolores y a las esperanzas de la humanidad de hoy con nuestro específico carisma de la unidad» Fue significativa su mención a la Evangelii Gaudium: «Ésta fue casi una escuela-laboratorio para ejercitarnos en compartir, en pensar y trabajar con Jesús entre nosotros, redescubriéndonos el pueblo nacido del Evangelio y llamado por lo tanto, a vivir y testimoniar nuestro carisma y donarlo a todos. Su exhortación apostólica fue, sin duda, uno de los faros que iluminó nuestros trabajos». Otra nota significativa que testimonia el carácter “ecuménico” de la Asamblea de los Focolares: «Nos hemos sentido particularmente solicitados (llamados, interpelados) a buscar con fe nueva los posibles caminos para unirnos y que se produzca una participación cada vez más plena en la vida y en la conducción del Movimiento de los hermanos y hermanas cristianas de las varias Iglesias que lo integran» Y el Papa Francisco, alentando a vivir el carisma de la unidad hasta el fondo, se expresó de esta forma: «Queridos hermanos y hermanas: Os saludo a todos los que formáis la Asamblea General de la Obra de María y queréis vivirla plenamente insertados en el «hoy» de la Iglesia. Saludo de especial manera a Maria Voce, que ha sido ratificada como presidenta durante otro sexenio. Al darle las gracias por las palabras que me ha dirigido también en vuestro nombre, formulo a ella y a sus más estrechos colaboradores mis cordiales deseos de una provechosa labor al servicio del Movimiento, que durante estos años ha ido creciendo y enriqueciéndose con nuevas obras y actividades, incluso en la Curia Romana. Cincuenta años después del Concilio, la Iglesia está llamada a recorrer una etapa de la evangelización testimoniando el amor de Dios por toda persona humana, empezando por los más pobres y por los excluidos, y para fomentar con la esperanza, la fraternidad y la alegría el camino de la humanidad hacia la unidad.
La Obra de María –de todos conocida con el nombre de Movimiento de los Focolares– nació, en el seno de la Iglesia católica, de una pequeña semilla, que con el paso de los años ha dado vida a un árbol que ahora extiende sus ramas por todas las expresiones de la familia cristiana e incluso entre miembros de las diferentes religiones y entre muchos que cultivan la justicia y la solidaridad junto con la búsqueda de la verdad. Esta Obra surgió de un don del Espíritu Santo –¡sin duda!–, el carisma de la unidad que el Padre quiere dar a la Iglesia y al mundo para contribuir a realizar con incisividad y profecía la oración de Jesús: «Para que todos sean uno» (Jn 17, 21). Nuestro pensamiento va con gran afecto y gratitud a Chiara Lubich,, testigo extraordinaria de este don, quien durante su fecunda existencia llevó el perfume de Jesús a tantas situaciones humanas y a tantas partes del mundo. Fiel al carisma del que nació y del que se alimenta, el Movimiento de los Focolares se encuentra hoy ante la misma tarea que aguarda a toda la Iglesia: aportar, con responsabilidad y creatividad, su peculiar contribución a esta nueva época de la evangelización. La creatividad es importante: no se puede seguir adelante sin ella. ¡Es importante! Y, en este contexto, quisiera transmitir tres palabras a los que pertenecéis al Movimiento de los Focolares y a quienes, de diferentes maneras, comparten su espíritu y sus ideales: contemplar, salir y hacer escuela. (leer más el texto íntegro del Papa) (RV).- (Con audio)