Movimiento de los Focolares
Navidad, la potencia del amor

Evangelii Gaudium, un comentario de María Voce

¿Qué significa para el Papa Francisco “Iglesia-comunión”? Se puede vislumbrar en los 4 puntos de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium que se refieren al  No a la guerra entre nosotros. La frase clave que lo explica, -afirma María Voce– está en el punto 99: “A los cristianos de todas las comunidades del mundo deseo pedirles especialmente un testimonio de comunión fraterna que sea atractiva y luminosa”. Este pedido – continúa la presidente de los Focolares en su comentario- está dirigido «a los cristianos, a quienes se encuentran en todas las comunidades, y por consiguiente a la Iglesia». Solicita que ellos den, diversas comunidades en que viven, «un testimonio de amor recíproco, de comunión fraterna».

Pero, ¿de qué comunidad habla el Papa? Según María Voce se podría pensar en primer lugar en grupos particulares, pero si se ve desde una perspectiva más amplia, «puede tratarse de todos los cristianos – comenta- que se encuentran en comunidades no cristianas o en comunidades donde todavía se debe comenzar el anuncio del Evangelio: ya sea que se encuentran reunidos en un convento, en una asociación, en una familia»

¿Por qué este pedido? «Lo explican sus dos últimas palabras: “Que sea (esta comunión) atractiva y luminosa”. Existe siempre el ansia de la evangelización, ya sea que se trate de una “primera” evangelización o de  una “nueva” evangelización: la comunión fraterna entre los cristianos debe tener la capacidad de atraer por su simple testimonio» Es una visión que se expresa de forma concreta: el Papa «invita a empezar. Comenzamos rezando por esa persona que en este momento nos resulta antipática, que no quisiéramos amar. Es una invitación a dar el primer paso, aunque sea mínimo, incluso simplemente recordándola en la oración. Esto ayuda a superar cada obstáculo viviendo la comunión fraterna… da la posibilidad a aquellas personas que se encuentran destruidas por odios y rencores, que han sufrido por enemistades y traiciones, a vivir un “alegre retorno” ». La alegría como característica, que desde el título, impregna toda la exhortación apostólica: «se da testimonio del Evangelio- comenta María Voce- a través de la alegría».

¿Cuáles podrían ser los impedimentos? María Voce vuelve al párrafo precedente: el obstáculo «es la mundanidad espiritual que “consiste en buscar la gloria humana y el bienestar personal, en lugar de buscar  la gloria del Señor” (93). Por lo tanto, el impedimento es el egoísmo, el mirarse a sí mismos en lugar de mirar a Dios y a los demás; el buscar la seguridad en las cosas de esta tierra, en el dinero, en el poder, en las lisonjas, en lugar de confiar completamente en Dios». Esta mundanidad «impide en su misma raíz a los cristianos que tengan entre ellos una comunión fraterna».

«El Papa estigmatiza particularmente las disputas y las envidias, los celos que pueden nacer entre los cristianos, especialmente si están dentro de comunidades religiosas o dentro de comunidades de personas comprometidas de alguna manera en el camino del testimonio del Evangelio». Según la presidente de los Focolares, de  las palabras del Papa se deduce que es imposible pensar en evangelización de este modo: «No hay ninguna posibilidad de fecundidad si en estas comunidades cristianas no existe un testimonio auténtico de amor fraterno»

Finalmente, una confidencia: «Recuerdo un pensamiento de Chiara Lubich: “A nosotros – decía a los animadores parroquiales en el año 2005- el Señor nos donó un carisma para el mundo de hoy, el carisma de la unidad. Estoy segura de que este carisma puede ayudar también a las comunidades parroquiales a renovarse, a que sean lo que deberían ser: Iglesia viva, donde todos encuentran a Jesús. Sentimos entonces la responsabilidad de haber recibido un don muy grande de Dios y tenemos la fuerza de difundir la espiritualidad de la unidad, especialmente ahora que Juan Pablo II la transmitió a toda la Iglesia como `espiritualidad de comunión´ (NMI 43)”» «Por lo tanto es también para hoy la invitación a que tomemos conciencia de que «somos portadores de un carisma y podemos contribuir a tejer vínculos de comunión fraterna en todas las comunidades donde nos encontramos, ya sea dentro de nuestro Movimiento como fuera de él».

Fuente: Città Nuova online

Navidad, la potencia del amor

Desde el Congo a Bélgica, el viaje de Belamy

Clip completo de la canción – http://www.youtube.com/watch?v=ymXHLfOal4U

Belamy Paluku es originario de Goma, pero estuvo en Bélgica durante tres meses. En su país, Congo, forma parte del grupo Gen Fuoco, una banda musical cuyo mensaje se inspira en la espiritualidad de la unidad; es el responsable del “Foyer culturel”, un centro cultural de su ciudad. Gracias a su talento musical, el Centro Wallonie-Bruxelles le ha ofrecido una beca para estudiar canto en Verviers, Bélgica. Belamy es un compositor, que destaca la búsqueda de la paz, el diálogo y el valor del sufrimiento. Su canción más conocida se llama «Nos couleurs et nos saveurs» (Nuestros colores y nuestros sabores), y es una invitación a apreciar los diferentes colores y diferentes gustos de los diversos pueblos, ya que «un mundo con un sólo color y un sólo sabor sería muy pobre”. En el video, se propone una entrevista al joven músico congoleño y a una joven belga. Belamy, tú naciste en Goma, en el Congo. En este momento estás en Bélgica como parte de un intercambio intercultural, para especializarte como músico. ¿Cómo te sientes en un mundo tan diferente? “Descubro muchas personas de diferentes orígenes, y me doy cuenta de que todo el mundo siempre tiene algo que dar y algo que recibir de los demás. La diferencia de cultura y de idioma no nos puede impedir el convivir y comunicarnos”. Y para ti, Elisabeth, que naciste en Bélgica, ¿qué significa acoger la presencia de personas que llegan de todo el mundo?

Entrevista al Belamy Paluku

“Es cierto que en Europa y especialmente en Bruselas hay una inmensa riqueza de nacionalidades y culturas diversas. Personalmente, he conocido a chicos del Movimiento de los Focolares de Siria, Eslovaquia, Italia, etc. Lo que también me ha ayudado siempre ha sido el arte de amar que concretamente te hace dar el primer paso hacia el otro. Pero pienso que no basta con vivir unos al lado de los otros, sino que podemos dar un paso más allá. El desafío para nosotros europeos, que quizás somos más reservados, es precisamente el de ir al encuentro del otro, construir puentes para que todos seamos una sola familia, a fin que nos reconozcamos todos verdaderamente hermanos”.

Navidad, la potencia del amor

Siria, futuro incierto

«Desde hace bastantes semanas se interrumpió nuestra correspondencia con Siria. Gió se vio obligada a dejar su casa de Damasco y a mudarse cerca de la costa buscando una ubicación más segura. La electricidad de todo el país es discontinua: tres horas en la mañana y luego se corta, o también a veces hay electricidad durante alguna hora de la tarde y vuelve sólo  al día siguiente. Llamando por teléfono al apartamento de Damasco, casualmente nos comunicamos con una amiga de quien escribe que fue a ver cómo estaba la situación. «Sabes, también en la capital caen bastantes bombas, pero se está bien». Intenta tranquilizarme y tranquilizarse ella misma aunque sigue declarando: «Vivimos momento a momento, no sabemos cómo será el mañana, por lo tanto lo único que vale es el hoy». Hace dos meses que dejó el trabajo,  porque su jefe le pidió que realizara tareas deshonestas y ella decidió renunciar. Se niega a decirme el tipo de trabajo: lo mantiene reservado por ella misma y por su jefe. Hace dos días presentó un currículum, ahora está esperando un cambio de su situación. Me cuenta algo de sus padres: viven en Talfita, cerca de Maaloula, el pueblo donde el 3 de septiembre pasado fueron raptadas unas religiosas ortodoxas. Existe  mucha angustia por el fin que hayan tenido estas religiosas.  «Una amiga mía las llamaba todos los días, pero ese martes el teléfono sonaba, sonaba y nadie respondía ». Mientras tanto, en un mensaje de video que pasó el canal de televisión de los rebeldes, las religiosas declararon que no fueron raptadas, sino que fueron protegidas de los ataques de la zona. Esto nadie lo cree. La vida es muy difícil en el norte del país donde los rebeldes son tan feroces como el ejército. Hace frío y la falta de electricidad no permite que se pueda llevar una vida normal. Se reemplaza con generadores a gasoil, pero el combustible sirve más para calentarse que para iluminar. «Nuestro pueblo fue casi completamente quemado. La gente no sale de la casa ni siquiera para comprar los artículos de primera necesidad. Pero Dios continúa interviniendo y salvando nuestra vida, pero no vemos aún espirales de paz, al contrario, vemos las cosas sin sentido, sin una finalidad. ¿Cuándo podremos decir basta a esta violencia? ». A cargo de Maddalena Maltese fuente: Città Nuova