10 Ene 2014 | Sin categorizar
Entrevista concedida por Maria Voce a Roberto Catalano, del centro de los Focolares para el diálogo interreligioso, con motivo de la IX Asamblea General de las Religiones por la Paz, que se celebró a finales de noviembre de 2013 en Viena. (segunda parte) Chiara Lubich había intuido que en el diálogo interreligioso estaba la solución de muchos de los desafíos de nuestro tiempo… «Chiara, como tuve ocasión de decir también en mi intervención aquí en Viena, nos puso delante de una visión muy clara y muy sencilla: todos somos hijos de Dios y, por lo tanto, todos somos hermanos. Al inicio, no era una perspectiva específica de las grandes religiones, sino, más bien un mirar al hombre. Posteriormente, esta actitud llevó al diálogo y a la relación con los seguidores de otras religiones. Esto, me parece que era profético. De hecho, Chiara, empezó a abrir el Movimiento al diálogo incluso antes del Concilio Vaticano II, después del cual, los diálogos se asumieron como uno de los caminos de la Iglesia, precisamente porque se toma este punto de vista sobre el hombre. Además, Chiara, preparó los medios y los instrumentos para estos diálogos. A medida que se establecían contactos con personas de otras tradiciones religiosas, comprendió que era necesario especializarse en ellos. Por eso fundó centros especiales, […] donde se trata de conocer más en profundidad a los cristianos de otras iglesias, a fieles de otras religiones y a personas de diversas culturas. De hecho, a partir de una comprensión más profunda surge una mayor posibilidad de amor y de abertura. Descubrimos los valores y nos ponemos en una actitud, no de defensa, sino en una actitud de diálogo, tal como debe ser.
[…] Hoy nos encontramos con personas budistas, musulmanas y de otras religiones que son una parte integrante del movimiento y no podemos decir que tenemos un diálogo con ellos. Ellos son parte de nuestro movimiento y, junto con nosotros, dialogan con los demás. Por lo tanto, hemos superado la etapa de diálogo para llegar a una etapa de unidad y plena colaboración también con ellos». ¿Cuáles son las perspectivas de diálogo interreligioso para el Movimiento de los Focolares? «Vemos que cuando hacemos encuentros de diálogo siempre hay personas nuevas de diferentes religiones, que se sienten atraídas por la relación que han visto entre los miembros de diferentes religiones. Este testimonio abre la posibilidad de que el diálogo se alargue. Se trata de hacer posible la tolerancia, la comprensión y la amistad, todos ellos aspectos a menudo comprometidos por muchos juicios. Tenemos que abandonar los prejuicios para descubrir la belleza que hay en cada persona, sobre todo destacando que la parte más valiosa es precisamente la de pertenecer a una religión. Esto permite poner de relieve la relación de cada persona con Dios.
[…] Los diálogos nos permiten crecer en la capacidad no sólo de entender a aquellos con quienes vivimos […], sino también de contener a otros que provienen de diferentes tradiciones e inspiraciones espirituales diferentes de la nuestra. […] Nuestro movimiento tiende, […] al ut omnes [el “Que todos sean uno», como pidió Jesús al Padre] y, por lo tanto, debe contener en la medida de lo posible todas las dimensiones. No puede contentarse con la dimensión católica, en la que nació y que también tiene en sí una perspectiva universal, porque católico significa universal. Para ser verdaderamente universal, tenemos que llegar a descubrir toda la belleza que existe en la humanidad». Lea la entrevista completa en Città Nuova online (en italiano)
9 Ene 2014 | Focolare Worldwide
Ali: «Perdí el trabajo y no sabíamos si podríamos comprar un carnero, como lo exige la tradición para la fiesta, ya cercana, de Aid El Kebir (en memoria del sacrificio de Abrahán)
Zohour: «Simultáneamente, recibimos de una familia de la comunidad de los Focolares, de Orano (Argelia), una cantidad de dinero para comprar un lavarropa. La familia que nos daba este dinero vio que me cansaba mucho lavando la ropa a mano, con dos hijos todavía pequeños. Y precisamente una tienda de electrodomésticos de Tangeri ofrecía los lavarropas a buen precio.
Pensando en la fiesta de Aid El Kebir, le propuse a Alí que el dinero que habíamos recibido para comprar el lavarropa, lo usáramos para adquirir el carnero. Pero después reflexionamos que teníamos que respetar el objetivo por el cual habíamos recibido ese dinero. Fuimos al negocio donde vendían el lavarropa a mejor precio y lo compramos. En la caja nos invitaron a asistir a un sorteo que se hacía entre los clientes que habían comprado algo en ese período. Volviendo a casa, estábamos contentos de haber tomado esta decisión juntos. Nos pusimos en las manos de Dios para la compra del animal».
Ali: «Esa misma tarde nos llamaron del negocio para decirnos que habíamos salido sorteados y que ¡el premio era justamente un carnero! Tres días después de la fiesta religiosa, pudimos sacrificarlo con gran alegría, respetando la tradición.
Este hecho significó para nosotros un signo de la inmensidad de Dios. Constatamos su amor, cada vez que nos amamos y estamos unidos en su nombre, dispuestos a dar la vida uno por el otro. Esa misma semana, ¡también encontré un trabajo!».
8 Ene 2014 | Focolare Worldwide

La aldea de Kanazogone
«Desde su fundación en 1860 –cuenta el párroco P. Carolus Su Naing –, la parroquia ha servido a la iglesia local interesándose sobre todo en el desarrollo social y pastoral de los habitantes del lugar y, desde hace tiempo, la Iglesia fundó otras cuatro parroquias: Pinle, Aima, Pein ne gone, Myitkalay y Wakema, donde habitan un total de 8.000 católicos. Kanazogone siempre ha ejercido un papel vital en la atención de las personas necesitadas de la región. Cuando, en el 2008, el ciclón “Nargis” se abatió sobre la región del Delta, nuestra aldea se convirtió en el centro de acogida de los refugiados: alrededor de 3000 personas afectadas por el ciclón».

Un silo para almacenar la cascarilla del arroz
¿Cuál es su situación actual, padre?
«Kanazagone, todavía hoy no tiene energía eléctrica municipal –nos explica el sacerdote focolarino–. Todos los habitantes de la aldea deben procurarse con sus medios una forma de iluminación utilizando velas y linternas. Sólo algunas casas tienen un pequeño generador a base de petróleo. Junto a las autoridades de la aldea, recientemente dialogamos sobre la necesidad de tener un generador más fuerte y potente que suministre electricidad a todas las familias del lugar. La instalación de un potente generador a bio gas servirá para mejorar la vida de la aldea y la capacidad laboral de sus habitantes».
¿Cómo funcionará el generador?, le preguntamos al suizo, Rolf Infanger, de los Focolares, uno de los protagonistas del proyecto:
«El generador se alimenta con bio gas, hace trabajar una dínamo de 200 Kw, suficiente para toda la aldea. Es una invención de Myanmar. La novedad está en el hecho de que el bio gas es generado por la combustión de la cascarilla del arroz, que se desecha, y puede ser utilizada en modo eficaz para producir energía eléctrica con biogás. Además, el soporte técnico lo asegura el productor local del motor. Ya en Myanmar están en uso, con buenos resultados, muchas máquinas de este tipo. Esta región está rodeada de plantaciones de arroz. La arrocera donde se procesa el cereal está aquí en la aldea. El proyecto, promovido por el ingeniero inventor y autoridad de la aldea, comenzó en abril del 2013, con la llegada de un préstamo de € 25.000. Es necesario devolverlo dentro de 5 años pero los intereses son mínimos. Hacemos la fuerte experiencia de advertir que Dios nos guía y nos orienta a hacer cosas útiles para la vida de la aldea».

Motor de biogas
¿Cuáles son sus expectativas cuando el generador entre en funcionamiento?
«Gracias al equipamiento de luz y energía generadas por la planta de bio gas cuando esté funcionando –asegura el Padre Su Naing –, las familias de la aldea mejorarán su vida cotidiana. El rendimiento de los habitantes podrá aumentar, al tener la posibilidad de trabajar en sus casas en las primeras horas de la noche. El suministro de luz y energía beneficiarán a las escuelas y al ambulatorio de la aldea en momentos ordinarios y de emergencia. Los niños tendrán facilidades para hacer sus tareas. La luz en la calle dará una sensación de seguridad, favoreciendo la vida social».
Si quieres apoyar el proyecto:
Cuenta bancaria en Alemania:
Maria Schregel Hilfswerk e.V.
Sparkasse Uelzen – IBAN: DE39 2585 0110 0009 0079 49
Swift: NOLADE21UEL
7 Ene 2014 | Focolare Worldwide
««Nací en Moscú en una familia que pertenece a la iglesia rusa ortodoxa. En 1989, cuando tenía tres años, mi familia conoció a los focolarinos que recién llegaban a Moscú. Mi madre y mi abuela quedaron impresionadas por estas personas auténticas que conducían una vida cristiana tan novedosa. Mi mamá le pidió consejo al párroco porque deseaba continuar la amistad con los focolarinos y él, conociendo esta comunidad no ortodoxa, le dio su bendición. Hoy, la comunidad de los Focolares en Moscú ha crecido y la mayoría de sus miembros pertenecen a la iglesia ortodoxa.
En estos veinticinco años, mi familia ha mantenido una relación lindísima con la comunidad de los Focolares, comparten el sentimiento de profunda unidad y también la libertad y el respeto recíproco.
En el 2000 se produjo un gran cambio en mi vida, cuando tenía 13 años. Tuvo lugar un encuentro con Chiara Lubich en Polonia y yo fui junto con un grupo de personas de Rusia. En esos días sentí una especial unión con Dios. Fue un momento de gran maduración de mi fe. Fui claramente consciente de la existencia de Dios y de su presencia constante y real en mi vida. Después de algunos meses, con un pequeño grupo de jóvenes de Rusia, viajé a Japón para asistir a una conferencia internacional de chicos de los Focolares y chicos budistas japoneses. Era la primera vez que encontraba jóvenes, que en esta etapa tan temprana de su vida, que trataban de vivir seriamente el Evangelio, con espíritu de unidad y comunión. Nació en mí un gran deseo de seguir viviendo así en especial con mis coetáneos de Moscú.
Después de estos dos eventos, el de Polonia y el de Japón, comencé a sentir un profundo deseo de crecer en la relación personal con Dios. Tenía sed de Dios. Comencé a asistir a la iglesia incluso solo, sin mis padres. El párroco, que me vio crecer, observó este cambio y me propuso que fuera monaguillo. Durante ocho años viví esta linda experiencia de cercanía al altar y al sacerdote
Como fruto de esta vida, por un lado en la iglesia ortodoxa, y por otro, en la comunidad de los Focolares, comprendí que Dios me llamaba a dejar todo por Él.
En el 2010 me fui de Rusia para entrar en el focolar. Tuve la posibilidad de vivir de un modo nuevo la participación en las celebraciones litúrgicas. Comencé a cantar en el coro. Éste era un deseo que sentía desde niño, pero que había dejado de lado, y que ahora lo vivía como un regalo de Dios.
Ahora vivo en el focolar con otros focolarinos católicos. Entre nosotros tratamos de vivir el amor mutuo que frecuentemente nos hace experimentar la presencia espiritual de Jesús entre nosotros».
6 Ene 2014 | Sin categorizar
Con motivo de la IX Asamblea General de las Religiones por la Paz, que se celebró a finales de noviembre de 2013 en Viena, Maria Voce fue nombrada una de los 62 co-Presidentes de esta organización que desde hace 43 años promueve el diálogo entre personas de diferentes religiones y culturas. Como conclusión de los trabajos, Roberto Catalano – del centro de los Focolares para el diálogo interreligioso – le dirigió algunas preguntas sobre la importancia del diálogo entre los seguidores de diferentes religiones y el papel que el Movimiento de los Focolares tiene y puede tener en este contexto. La proponemos de nuevo en dos tiempos. Religiones por la Paz. ¿Cuál es la impresión de esta experiencia en la que el Movimiento de los Focolares está comprometida desde 1982? «He sacado una impresión muy positiva. De hecho, representa una respuesta a la necesidad de que las diferentes religiones puedan expresar su apoyo y su ayuda para la paz. Lo que me parece muy importante es que se mantenga esta inspiración: es decir, que sea siempre el valor de los principios religiosos para construir la paz. […] La paz debe nacer de una visión que sólo las religiones pueden dar, la del hombre y la humanidad como una familia. […] Me parece lógico que también nuestro movimiento forme parte de esta Asamblea».
¿Qué impresión tienes acerca de la experiencia del diálogo del Movimiento en el mundo? «Una impresión extraordinaria. En todas partes donde existe nuestro movimiento hay personas de diferentes religiones que pertenecen a él. Digo por todas partes, porque no se puede pensar en excluir a alguien de nuestro rayo de acción. De hecho, como Movimiento de los Focolares, tenemos ante nosotros el ut omnes – el «Que todos sean uno», como Jesús pidió al Padre – y en el ut omnes cada uno encuentra un lugar. Los contactos en el lugar de trabajo, en las familias, en las calles, en todas partes, nos lleva a conocer personas de diferentes religiones. Sin embargo, lo más bonito es que con estos hombres y mujeres se construye una relación profunda […]. La sorpresa es ver que, junto con los cristianos, hay personas de diferentes tradiciones religiosas que hacen parte de nuestro movimiento. Los cristianos son los hermanos mayores porque empezaron antes, pero en la misma familia acogemos a los demás. […] Una gran parte del episcopado católico tiene una gran estima de los Focolares, porque se da cuenta de la posibilidad de establecer relaciones con personas de diferentes religiones. Esto, para los obispos que se encuentran en países como la India, por ejemplo, o en otras partes de Asia, es muy importante. De hecho, esto significa contar con alguien que propone un cristianismo abierto, no cerrado a defenderse, un cristianismo de diálogo y de cooperación y no de conquista”. Fin de la primera parte (segunda parte) Lea la entrevista completa en Città Nuova online (en italiano)