5 Nov 2013 | Focolare Worldwide
““Periferias existenciales”, son las dos palabras que más resonaron en el Seminario que desde el 21 al 24 de octubre reunió a representantes de más de 40 organizaciones sociales, que nacieron del carisma de la unidad de los Focolares. Son organizaciones sociales de Brasil y de 12 países de América Latina. . Por el intercambio de experiencias, el encuentro con las periferias, tan solicitado constantemente por el Papa Francisco, aparecía ya como una realidad, allí donde el narcotráfico desde hace años ocasiona muertes especialmente entre los jóvenes; allí donde los niños en su más tierna edad viven en la calle; donde los campesinos por falta de medios para subsistir emigran a las ciudades multiplicando las favelas. Y podríamos continuar. Impresionantes las historias de quienes trabajan en las más diversas organizaciones de rescate social incluso con enormes dificultades a causa de la escasez de recursos materiales y humanos. Ante esta realidad nació la exigencia de crear una red, para lograr un intercambio permanente de experiencias, problemáticas y recursos. Las organizaciones sociales de los países de lengua española lanzaron el sitio www.sumafraternidad.org para tejer una red que tiende a extenderse, también en las otras expresiones de los Focolares ya sea en el campo de la economía, la política, la educación, del derecho, al ámbito de la familia, de los jóvenes. “Sumafraternidad.org es mucho más que una simple plataforma de ‘crowdfunding’ (de financiamiento colectivo) – dicen los creadores de la plataforma digital -, pues a lo que realmente se apunta es a generar, a través de este instrumento, vínculos que nos transformen”. Con el objetivo de tener una mayor incidencia en la transformación social. El Seminario “La fraternidad en acción: fundamento para la cohesión social en el siglo XXI” afrontó el panorama socio-político del continente al día de hoy plagado por el déficit de cohesión social que provoca exclusión y profundas desigualdades, como sostuvo el politólogo argentino Juan Esteban Balderrain. Por su parte, la uruguaya Susana Nuín, de la Comisión de las comunicaciones del CELAM, profundizó los aspectos de la doctrina social de la Iglesia vinculados con la problemática latinoamericana.
El análisis de la potencialidad de encarnación del carisma de la unidad radicado en el pensamiento de Chiara Lubich, se enfocó en el “ser el otro”, que fue definido por la socióloga brasileña Vera Araujo como el método evangélico indispensable para construir relaciones. El horizonte de la fraternidad supone la destrucción de las desigualdades. Es el rostro de Jesús crucificado y abandonado, “que se identificó con todos los crucifijos de la tierra” y “abre nuevos espacios de resurrección”. “Es este grito –dijo el Padre Wilson Groh, quien desde hace años está comprometido en la recuperación de jóvenes de las periferias- el que nos hace entrar en el abandono de los excluidos, el que nos hace capaces de entrar en comunión con ellos y no permite que nos acostumbremos a las injusticias sociales” Desde el público presente en el Seminario surgieron interrogantes preocupantes: “¿Estamos considerando normal que en el continente sigan existiendo fuertes desequilibrios sociales? ¿Acaso hemos hecho callar nuestra conciencia, porque existen ya algunos comprometidos en proporcionar solución a estos dramas?”. Fue un fuerte llamado a asumir en forma nueva esta responsabilidad colectiva.
3 Nov 2013 | Focolare Worldwide

El premio Mount Zion, instituido en 1986 por Wilhelm Salberg, un sacerdote católico alemán, ha sido atribuido a personas e instituciones reconocidas por haber dado un aporte importante al desarrollo del diálogo entre las religiones y las culturas en Tierra Santa y a la comprensión entre hebreos, cristianos y musulmanes.
La edición 2013 fue atribuida a Margaret Karram, cristiana, delegada del Movimiento de los Focolares en Tierra Santa y a Yisca Harani, judía, formadora y consultora gubernamental para las relaciones con los cristianos.
Margaret Karram (1962) nació en Haifa, en una familia católica de origen palestino. Estudió Judaísmo en los Estados Unidos (Lee College, Universidad Hebrea de Los Ángeles). En 2001, fue nombrada delegada del Movimiento de los Focolares para Israel y los Territorios Palestinos. Es miembro de la Comisión Episcopal para el diálogo interreligioso de la Asamblea de ordinarios católicos de Tierra Santa. También colabora con la dirección del Interreligious Coordinating Council en Israel (ICICI).
Yisca Harani (1961) nació en Jerusalén en una familia judía observante. Se ha especializado en Cristianismo en Tierra Santa en la Universidad de Tel Aviv, con particular interés por las Iglesias orientales. Es formadora y consultora para cuestiones religiosas en los sectores público y privado. Ha promovido proyectos de capacitación para personas no relacionadas con el mundo académico; de particular importancia un proyecto de la escuela de comunicación y correspondencia entre jóvenes judíos y musulmanes de Tel Aviv y de la Ciudad vieja de Jerusalén.
La ceremonia de entrega se realizó el domingo 27 de octubre de 2013 en la Iglesia de la Dormición (Monte Sión, Jerusalén).
2 Nov 2013 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Canta la esperanza y el deseo vivo en las nuevas generaciones de arremangarse para construir el futuro, sin rebajarse en comprometer el propio ideal de vida: éste es el pentagrama de MariTé, joven cantante soul y afro pop, guitarrista italiana, autodidacta , hija de padres congoleses. Es la ganadora de la edición 2013 de la sección musical, del premio “La Bella e La Voce”, entregado en Saint Vincent.
En una entrevista para Africa News responde algunas preguntas:
MariTè, ¿puedes decirnos algo de tu música?
El trío que integro prefiere una mezcla entre soul y música africana, diría Afro-Soul. Ahora me estoy acercando al Evangelio. Dirijo un coro de 30 voces, y retomé una antigua pasión mía, el Rhythm and blues, pero siempre con raíces africanas.
¿Hay algo en particolar que inspira tu arte en particular?
Saco inspiración de todo lo que me rodea. Soy cantautora y los textos de mis canciones expresan cosas que vivo. Mi inspiración proviene de la vida cotidiana: un hecho de la actualidad que tal vez me ha impresionado de forma particular, el encuentro con una persona, etc.
¿Cuáles son los obstáculos que encuentras más a menudo en tu carrera como cantautora?
No es siempre fácil para una mujer. Se puede tener la oportunidad de realizar trabajos importantes, de gran visibilidad, pero a cambio de algo. Rechazar el trabajo para ser fiel a mis valores es un gran desafío. A veces cuesta, pero creo que es también una meta alta: demostrar que es posible cantar, tocar y bailar, sin bajar a compromisos.
¿Cuál es tu mensaje a los jóvenes de la segunda generación, es decir, los nacidos en Italia de padres emigrados?
Creo profundamente que las segundas generaciones son el puente entre su país de origen y el país de nacimiento. Es importante formarse, estudiar, para poder convertirse en una valiosa contribución para nuestros países de origen y al mismo tiempo, ayudar al país donde hemos nacido a que se abra cada vez más a las segundas generaciones. Estas son parte integrante, viva y pujante del país. Cuando pienso en mi persona y en el hecho de que también yo soy un miembro de las segundas generaciones, estoy muy orgullosa. Amo a mis dos países y estoy feliz. Siento el honor de poder llevar la bandera de las dos culturas.
Y agregamos otra pregunta:
Vivir la espiritualidad de la unidad, ¿influye en tu modo de concebir el arte y expresarlo?
Conozco a Chiara Lubich y al Movimiento de los Focolares desde que soy pequeña. Cuando tenía 20 años asistí a un congreso para artistas en Castel Gandolfo que me dio mucha luz. Le escribí a Chiara para agradecerle, porque sentía que había comprendido mi “misión”. La música, mi voz son un don que Dios me dio y que quiero poner a disposición para dar mensajes de unidad. Yo canto fuerte la esperanza que hoy parece escondida detrás de la vida superficial. Los jóvenes no debemos y no podemos desalentarnos. Somos nosotros los que creamos nuestro futuro. Y para hacerlo mejor debemos arremangarnos.
Mira el video http://www.youtube.com/watch?v=ooCiwDvV2ss
1 Nov 2013 | Sin categorizar
La vida es como un teatro. En el teatro los que sobresalen son los casos patológicos: divorcios, adulterios, manías. En la vida, lo que más resalta son las guerras, las tragedias, los estragos y sus protagonistas: demagogos, ladrones, locos… Y uno cree que está en un teatro, donde la inspiración fue sustituida por la locura. Es necesaria la sensibilidad y la visibilidad del espíritu para advertir, más allá de los problemas las virtudes que surgen en las sombras, el heroísmo que se consume dentro de cuatro paredes, la resistencia de trabajadores y madres, de estudiosos y maestros. Es necesario volver a crear dentro de uno mismo, el silencio para sentir la corriente del bien, esa corriente en la que circula con la bondad de los hombres y la gracia de Dios, de la que muchos han perdido la noción e ignoran la experiencia.
Si bebemos de esa fuente, vemos que la imagen de hombres importantes, que hacen bulla en los periódicos y en la vida cotidiana, se convierte en una sombra débil. Si no bebemos de esa fuente, corremos el riesgo de empobrecernos, y de quedarnos solos, sin ayuda, cada uno solo ante la tragedia del mundo. Esta soledad se anida dentro de nosotros, pero el alma necesita la solidaridad de otras almas; requiere vida social. Las almas que aman, que donan solidaridad, son las de los santos, no sólo aquéllos eminentes de los altares y del martirologio, sino también aquellos humildes, esas innumerables almas que en este momento sufren con nosotros por las acciones dañinas de los hombres en los rincones del planeta. ¿Una ilusión?… No más que aquella que le permite a nuestro pensamiento dar un salto e ir más allá de los confines del mundo.
Conocemos las fuerzas cósmicas por sus efectos. Experimentamos la comunión de los santos por sus frutos. Y sobre todo, por la energía que dan a nuestra vida interior, y por la ayuda que ofrecen en todas partes a nuestra vida externa. Si hoy tantas criaturas comparten lo que tienen para ayudar a las poblaciones en dificultad, si miles de misioneros, enfermeras, voluntarios de la humanidad van a asistir a seres humanos que nunca han visto y se prodigan por ellos hasta sacrificar sus vidas; si tantas personas sufren por el sufrimiento de otros y dan su vida para hacer el bien a favor de los hijos de otros, es porque siguen la voz del amor que es la voz de Dios.
Con los dones espirituales que derivan de estas acciones se actúa una convivencia de almas, que es superior a las divisiones políticas y territoriales, lingüísticas y de castas: una comunión que actúa en la sustancia y que está hecha de la sustancia misma de nuestras almas, así como salieron de las manos de Dios, por lo tanto, sustancia divina. Nosotros pensamos en todas estas criaturas humildes que visitan los tugurios, curan las llagas, llevan el pan a los hambrientos y la esperanza a los atribulados.
Y detrás de ellos y con ellos, pensamos en los grandes hermanos y las luminosas hermanas que los precedieron en la donación y en el esfuerzo: los santos de los altares y los que no están en el santoral, pero están escritos en el libro de la Vida, e incansablemente participan en nuestra experiencia, sostienen nuestra paciencia y alimentan nuestra fuerza.
Igino Giordani en: Le Feste, Sociedad Editorial Internacional, 1954.
1 Nov 2013 | Sin categorizar
Creo en el amor
Dolidos y desilusionados al haber descubierto que nuestro hijo Bob, con dos amigos, robó bebidas alcohólicas, tratamos de demostrarle nuestro amor a pesar de todo. En el tribunal, mientras esperábamos la sentencia, viendo que uno de los otros muchachos responsables del hurto había sido abandonado por sus padres, fuimos a alentarlo. Al ver nuestra conducta, el juez aceptó el arrepentimiento expresado por nuestro hijo, reconociendo el apoyo que había recibido en casa, y no emitió condena ni para él ni tampoco para los otros dos chicos. Días después, cuando le preguntamos a Bob en qué creía, si no creía en Dios, nos dijo: «Creo en el amor, porque lo he visto en ti y en mamá » (K. A. L. – Australia).
Ese gesto de solidaridad
Una llamada telefónica me informa que un pariente de la señora que trabaja en casa como empleada doméstica está muy mal. Me piden que lo vaya a ver. Estoy cansado y hace frío. Busco la mirada de mi esposa y comprendo que también ésta es una posibilidad para ser fiel al estilo de vida por los demás que tratamos de vivir juntos. Salgo, voy a ver al enfermo, lo llevamos al hospital y los médicos se ocupan en seguida de su situación. Volviendo a casa muy tarde, encuentro mi esposa que me espera aún para cenar. No nos dijimos muchas palabras, pero entre nosotros algo cambió; nuestra relación se enriqueció por ese gesto de solidaridad. (D. R. – Colombia).
En el campo de refugiados
Me confiaron el servicio social del campo de refugiados. Allí no había medios económicos, no había nada para darles. En el grupo donde estaban los huérfanos había un niño de siete años que había quedado separado del resto de su familia. Su madre, después de días de mucho caminar, llegó al campo y lo encontró, pero estaba muy debilitada porque hacía varios días que no comía. Me quedaban 300 francos, casi un dólar: una fortuna. Yo los necesitaba, pero ella los necesitaba más que yo. Se los di y así pudo comprar comida, agua y una pequeña choza para refugiarse. Volví a casa convencido de que Dios habría pensado en mí. Poco después llego mi hermana mayor, que hacía tres días estaba en el campo buscándonos. Me traía 1000 francos. (C. E. – Ruanda).
Fuente: El Evangelio del día, noviembre 2013, Città Nuova Editrice.