4 Abr 2013 | Focolare Worldwide
Focolare.org/espana se estrenó el 14 de marzo, fecha en la que se celebró en todo el mundo el quinto aniversario del fallecimiento de Chiara Lubich (1920-2008), fundadora del Movimiento de los Focolares.
La nueva página web española mantiene la vocación de siempre: contar la vida del Movimiento de los Focolares y de su gente en todos los pueblos de España. Contar de su compromiso con la sociedad civil y eclesial, a partir de la espiritualidad de la unidad que lo anima y que lo impulsa a construir puentes de diálogo a 360 grados, dando así su aporte a la construcción de un mundo más justo y unido.
Los contenidos del nuevo sitio se pueden leer en castellano, català, euskara y galego, a la medida que se vaya actualizando, para facilitar la navegación a los diferentes pueblos que componen a España.
A través de la nueva versión del sitio se podrá acceder a un mayor conocimiento de los Focolares en España, comenzando por su historia, la fundadora, la espiritualidad, la composición, las obras y las noticias e iniciativas llevadas adelante en España, y también en el resto del mundo.
Una especial atención se le dará a los eventos de una cierta relevancia, como la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, o situaciones de conflicto como la guerra en Siria y en otros puntos del planeta. Situaciones narradas por los mismos protagonistas, miembros de los Focolares, que viven en esas tierras martirizadas y que se empeñan, arriesgando de persona, para ayudar a quienes se encuentran en necesidad y para dar su aporte, día tras día, a la construcción de relaciones solidarias y fraternas que conduzcan a la paz tan deseada.
3 Abr 2013 | Focolare Worldwide
«Nuestra historia es un camino largo y a veces accidentado, pero nuestra familia es el regalo más lindo que tenemos. El nombre de nuestra niña más pequeña es ya una promesa, en vietnamita significa “Primavera”.
Poco tiempo después de casarnos nos encontramos con una niña de casi un año, confiada a un centro de niños gravemente discapacitados donde mi esposa, en el ámbito de un proyecto internacional en Asia, hacía un voluntariado. Después de un período, nos propusieron la adopción. Con ella, experimentamos que la maternidad y la paternidad son un vínculo “de almas”, que va más allá de los aspectos biológicos. Lamentablemente la burocracia nos obligó a renunciar a nuestro proyecto. La alegría volvió con el nacimiento, en Asia, de nuestro primer hijo. Esta experiencia fue el primer encuentro con la cultura de Oriente, donde vivimos dos años.
Volviendo a Italia, nació nuestro segundo hijo y poco después renació también la idea de la adopción. Decidimos dirigirnos a la Acción de Familias Nuevas – onlus (AFN) del Movimiento de los Focolares. El primero de agosto de 2005 nos llamaron para decirnos que teníamos que prepararnos para ir a Vietnam. Nos quedamos en Vietnam un mes: una aventura muy complicada. Nuestro hijo mayor de nueve años nos dijo: «Fue como dar a luz todos juntos» El momento más emocionante, fue cuando mi esposa la tomó en brazos por primera vez y luego todos nosotros: parecía un pollito perdido.
Visitamos Saigon y conocimos el origen de nuestra hija. Después de algunos días apareció una sonrisa: la primera fue dirigida a sus hermanos, como si hubiera sabido lo importante que era el rol que ella iba a tener en sus vidas y en toda nuestra familia. Supieron “abrirle espacio” como por ejemplo cuando nuestro segundo hijo, que tenía seis años y le gustaba estar en el regazo de su padre, frente a las protestas de la hermanita se ofreció a dejarle su lugar.
La “red” de familias que frecuentamos desde que volvimos a Italia es una parte importante de la experiencia que estamos viviendo. Es como una única gran familia amplia, formada por familias adoptivas de Vietnam y de otros países. Hacemos largos viajes para podernos encontrarnos y permitir que nuestros hijos crezcan sabiendo que la adopción es una experiencia natural que muchas familias viven. Es una gran oportunidad para experimentar que el amor es posible entre personas de origen distinto.
Nuestra pequeña hija ahora tiene nueve años y es una hermosa niña, bien integrada, ya sea en la escuela como en la amplia familia. Con sus hermanos juega con naturalidad a juegos “de varones”, pero mantiene su delicadeza y su dulzura encantadoras. Ama mucho la música y el baile. Asiste con la mamá a lecciones de arpa celta.
Los últimos años, hermosos pero también muy intensos, nos han llevado a llevaron a concentrarnos en sus necesidades y su inserción y ahora tal vez debemos recuperar algún momento perdido con los otros dos hijos, pero el soplo de “primavera” que llegó a nuestra familia, con su entusiasmo de vida chispeante y la dulzura típica de su país de origen, nos ayuda a superar también las jornadas más difíciles y borrascosas».
Autora: Marzia Rigliani
Fuente: Spazio Famiglia, Boletín mensual de AFNonlus (www.afonlus.org), marzo 2013, pág. 12-13
2 Abr 2013 | Focolare Worldwide, Senza categoria

En el volumen “Comunión, las nuevas palabras de la economía”, el economista Luigino Bruni presenta la Economía de Comunión (EdC) a través de algunas palabras-clave: gratuidad, trabajo, empresa, cooperación, felicidad, reciprocidad, fraternidad y pobreza. Son palabras que, todas juntas, invitan a la comunión. Palabras antiguas que, en la experiencia de la EdC, toman un significado distinto.
“La comunión es la tensión profunda de la economía y el fundamento del proyecto de la Economía de comunión, que tiene como objetivo el surgimiento de empresas que se gestionan con una cultura nueva, la “cultura del dar”, escribe el autor en la introducción.
La EdC es un proyecto económico que involucra hoy a centenares de empresas, pero que es también mucho más que eso. La Economía de comunión, en efecto, incorpora también un humanismo.
Las empresas vinculadas a la EdC son empresas privadas, plenamente integradas en el mercado, que aún salvando la propiedad privada de los bienes ponen en común las utilidades.
En el prefacio de su libro, Bruni escribe que pretende relatar el significado de vivir la comunión en la economía hoy, pero también testimoniar la evolución de su comprensión de la EdC, así como se ha extendido en los primeros años de vida. “He viajado por varios países y pude penetrar las diversas dimensiones de este proyecto, que –hay que recordar siempre- nace de una espiritualidad, y se coloca por lo tanto constitutivamente entre ‘cielo y tierra’ es decir entre profecía e historia. Los diversos capítulos del libro son las etapas de un viaje, muy diferentes, pero vinculadas unas con otras: un viaje, personal y colectivo, que aún continúa. En especial, testimonia una nueva comprensión de las dimensiones de la empresa, del mercado y, sobre todo de la pobreza, una realidad que se me fue abriendo poco a poco que la fui mirando en sus diversos aspectos buscándola en las varias regiones del mundo”

Según el autor “comunión” es el nombre nuevo de la paz. En los años sesenta se hablaba mucho de desarrollo y se esperaba que el desarrollo generalizado y extendido a los países hasta entonces marginados, habría resuelto en sus raíces las razones de los conflictos y de las guerras. Hoy, después de decenas de gran desarrollo económico, constatamos que por sí solo no es suficiente para asegurar la paz. El crecimiento económico puede ocurrir menoscabando otros valores importantes para la convivencia civil, como por ejemplo el ambiente, la justicia, la solidaridad.
Por este motivo el autor está convencido que la profética frase de Pablo VI en la Encíclica Populorum Progressio: “Desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, hoy puede ser interpretada como “Comunión es el nuevo nombre de la paz”
Sin comunión, no existe desarrollo auténtico y sostenible, ni para los individuos, ni para los pueblos, ni para el planeta.
de Gina Perkov
Fuente: EdC online
29 Mar 2013 | Sin categorizar

«Un día, entraron los rebeldes a Alepo, al barrio en el que vivíamos. En ese momento estábamos en Facebook chateando entre nosotros. Preocupación, rabia… distintos sentimientos surgieron en cada una. Había quien, sofocada por el temor escribió: «Se ve que también Dios está contra nosotros»; «No, Él está llorando con nosotros»; «Pero ellos nos están arruinando la vida»; «Tratemos de amarlos también a ellos»; «Pero ¿cómo?»; «Rezando para que también ellos encuentren el amor».
Al final aceptamos el desafío de amar también a quien nos estaba haciendo daño.
Para decir la verdad – escribe Mira desde Alepo – no siempre logro vivir el Ideal de la unidad como quisiera; el odio que hay a mí alrededor casi ha logrado entrar en mi corazón, pero no logrará vencerme. He llegado al punto de que mi visión de las cosas se ha vuelto pesimista. Me he preguntado: ¿cómo pudo Chiara Lubich vivir la guerra cuando empezó el Movimiento? Pero después me respondí: si ella lo logró, quiere decir que quizás yo puedo hacerlo. Esto me ha dado el impulso para seguir adelante, para recomenzar. Siento que tenemos que tenemos que tratar de amar como lo haría Jesús en nuestro lugar si estuviera en Siria, por eso todos tratamos de ayudar en la medida que podemos; de repente son sólo pequeños gestos.
Quisiera pedirles a todos que recen porque, créanme, sus oraciones nos dan una gran fuerza. Espero que ninguna de ustedes vida estos momentos negros que nosotros vivimos ni vea lo que nosotros vemos. Perdonen si he escrito poco, traté de escribir velozmente antes de que nos desconecten la electricidad. Pedimos que el Señor le de paz a nuestros corazones».
Y precisamente esta cadena de oraciones ya está rodeando a tantos en el mundo: es el “Time Out”, todos los días a mediodía hora local. La idea nace poco antes del primer Supercongreso mundial (1987), la gran cita de los Chicos por la Unidad. Fue el nombre que sugirió un chico que jugaba baloncesto.
A Chiara Lubich le gustó tanto la idea que durante la guerra del Golfo pidió “permiso” para adoptarla, para hacer un tam-tam de oraciones por la paz. Y en diciembre de 2012 Maria Voce lo volvió a proponer: sólo Dios puede responder a la necesidad de paz que hay en la humanidad. Sería necesaria una oración fuerte, potente”, “con una fe renovada que Dios lo puede hacer, que si le pedimos en unidad Dios nos responde”:
Fuente: Revista Gen3 – n.1/2013
28 Mar 2013 | Sin categorizar
Al comienzo, en 1971, las pioneras fueron: dos destartaladas máquinas de escribir, placas de metal para estampar la dirección, constantes mudanzas de una sede a otra, y a pesar de todo el objetivo de la redacción de gen’s se mantiene intacto y tiene su audacia: ofrecer el carisma de la unidad de Chiara Lubich y del Movimiento de los Focolares al servicio de una pastoral que tenga el soplo del Concilio Vaticano II: comunión y diálogo, a partir de una penetración cada vez mayor en el misterio trinitario-pascual de Dios.
La base característica de la revista es: ofrecer reflexiones que tengan relación con la vivencia cotidiana y testimonios que no queden ligados a la genialidad de personas individuales y circunstancias particulares, sino que muestren orientaciones que puedan encontrar aplicaciones también en otros contextos.
El origen de la aventura de la revista gen’s nace tres años antes como la exigencia de mantener unidos a los seminaristas de varios Países que habían encontrado en el Evangelio vivido y en la espiritualidad comunitaria de la unidad un fundamento sólido para su vida y el estímulo para vivir como “nueva generación sacerdotal” – de aquí nace su nombre-, que, poniendo Dios en el primer lugar de sus vidas, viven el llamado al ministerio antes que nada como servicio y testimonio. Nació en aquélla época un ciclostil que en 1971 se transformó en una hoja impresa, semilla de la actual revista.
A través de este esfuerzo durante cuarenta años, gen’s se convirtió en un vivaz laboratorio de pensamiento y de vida que alternó entre sus páginas las firmas de Chiara Lubich, de Pascual Foresi, Igino Giordani, del teólogo y obispo alemán Klaus Hermmerle, además de otros actuales obispos que colaboraron ya desde seminaristas, y también se vio la colaboración del teólogo italiano Piero Coda, del padre Silvano Cola, padre Toni Weber y muchos otros.
Hoy gen’s, en su nueva presentación, sigue lanzando puentes entre la Iglesia y el mundo contemporáneo, integrándose con todos los derechos en el Grupo editorial Cittá Nuova con el cual, desde el comienzo, había compartido la inspiración fundamental: el sueño de Jesús «que todos sean uno».
Desde el portal de Cittá Nuova (cliquear Gruppo CN y luego gen’s) se puede acceder al amplio material de consulta, que recoge los números de la revista desde el ’71 hasta hoy, como archivo o búsqueda.
En el correr de los años, gen’s se imprimió también en otros idiomas, ya sea en versión escrita como online. En portugués con el nombre de Perspectivas de Comunhão, en inglés con el nombre de Being one, en alemán se llama Das Prisma, y existe también gen’s en India, Argentina y Polonia.



