Movimiento de los Focolares
Dos perspectivas comunicacionales de Papa Francisco

Dos perspectivas comunicacionales de Papa Francisco

Card. Bergoglio con miembros de algunos movimientos. Susana Nuin esta a su izquierda (2011)

Vivimos tiempos cargados de significado, detrás de las puertas que se cerraron como símbolo de un servicio que llegó a su fin, se abrieron de “par en par” puertas en la misma Iglesia. El mismo papado de Francisco, es hoy heredero de los nuevos aires, a los que llamó en causa la decisión de Benedicto XVI.

Estamos ante un hito del Espíritu, esta vez lo marca el hecho de la elección de un Papa latinoamericano por primera vez en la historia… Francisco llega a la cátedra de Pedro, siendo expresión de una Iglesia continental de la cual ha sido constructor comprometido en el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). No trae solo el legado de su pueblo de origen, trae el legado de un episcopado Latinoamericano que desarrolla un ejercicio de servicio como lo expresa la vida de los casi 60 años del CELAM, servicio a la comunión y colegialidad. Llega como hijo espiritual de San Ignacio de Loyola, como conocedor y reconocedor de la vida de San Francisco de Asís, en quien se inspira, y toma su nombre. Trae consigo una vida personal y comunitaria latinoamericana, y una trayectoria fundada en las instituciones que lo respaldan.

Dos pistas comunicacionales emergen en estas primeras semanas de su servicio a la Iglesia universal. La primera: austeridad, sobriedad, sencillez, desprovista de apariencia y centrada en la cercanía con los demás. La segunda potente comunicación: se basó en realidades centrales del Vaticano II, evento que marcó época y del cual celebramos los 50 primeros años.

Desde el momento de su primer aparición en público, expresó un camino de reciprocidad entre el pueblo y su pastor: “Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad”.

Ante los 6000 periodistas reunidos en la sala Pablo VI, confirmó su concepción eclesial: somos el Pueblo de Dios en camino… Y Subrayó la decisión del camino del diálogo hecho realidad, al segundo día de su Pontificado, en la reunión con los representantes de las otras iglesias cristianas, y en la misma línea se dirigió a los representantes de las distintas religiones que lo acompañaron en la asunción del ministerio de Pedro. Queda claro en papa Francisco el deseo de una Iglesia pobre como lo manifestó en su encuentro con los comunicadores cuando dijo: “¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”. Sus palabras manifiestan el anhelo del papa de caminar según las huellas de Jesús de Nazaret.

Una propuesta desafiante abre su papado, una comunicación esencial: la de Jesús con los suyos, la de Pedro, una marcha emprendida hacía la Iglesia de los orígenes, cuando afirma: “Ciertamente Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? (…). Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio”.

Un año y medio atrás tuvimos el gusto, con un grupo de amigos de distintos movimientos de Argentina, de compartir una prolongada conversación mano a mano con el entonces cardenal Bergoglio. Nos convocaba la Doctrina Social de la Iglesia, una de sus pasiones. La atención con que siguió cada uno de los comentarios y aportes de la conversación, manifestaba claramente su interés por el tema, por llegar a los barrios más necesitados y poder operar una real transformación en el orden de la acción evangélica capaz de no dejar las cosas como están.

De Susana Nuin (desde Roma)

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La Pasión: un Dios que sufre por nosotros

Fue la pasión, libremente aceptada, que dio prueba a Dios y a los hombres del amor con el que Cristo nos ama, es decir nos vivifica. Sufriendo, experimentó su humanidad. Amándonos, afirmó su divinidad. Después de entonces, siempre lo humano se diviniza si transforma el dolor en amor. Este es el milagro inaudito de un Dios que sufre, desde el nacimiento en una gruta a una vida errante, a una muerte horrenda…

El camino de Cristo, que él nos enseña y el que tenemos que seguir si queremos recibir vida de gracia, es vivir el Evangelio aceptando los dolores y con ellos ensimismarnos con él. Ello quiere decir que amar no es una operación que deleita. Tener que dar aun cuando justamente el dar provoca amargura, esto es amar como Cristo nos amó. Si uno, al amar, busca satisfacciones, quiere decir que piensa en sí mismo, se ama a sí mismo. Ama a las criaturas, no por ellas y menos aún por Dios, sino por si mismo.

El amor es don y pertenece al sacrificio. Amor y dolor reaccionan uno frente al otro. Uno es la mayor sensibilización por el otro. Siempre naturalmente si se trata de movimientos guiados por la gracias divina.

¿Quieres construir proyectos de estabilidad sobre los hombres cuando su humor cambia de la mañana a la noche, cuando tu humor, y hasta la visión de la vida, cambian por causa de la digestión o después de una lectura o una conversación? En ti mismo, en tus nervios, en tu mutación física está la inestabilidad. Cuando tienes necesidad de actuar, tal vez estás cansado, cuando tienes necesidad de dormir, tal vez tienes insomnio. Y no puedes apoyarte en tus dotes naturales, en la cultura y los afectos porque también ellos cambian, alternando la confianza y la desconfianza, la luz con la sombra, la paz con la ira. Y ni siquiera los hombres te ofrecen una base, en la familia encuentras, tal vez, caracteres que no se adaptan al tuyo, existencias cerradas en sí mismo o abiertas a otros horizontes. Encuentras la fiesta cuando tu estas triste, el desprecio por tu fe, la incomprensión de tus sacrificios, conductas cambiantes, incoherencias…

Saliendo de la familia, la tierra se mueve bajo tus pies. El dinero te puede dar el pan para nutrirte, pero no la paz para serenarte. Entre los amigos, traiciones e incomprensiones, si eres pobre te evitan, si eres rico te traicionan. Cuando tienes necesidad no tienen ni fuerza ni voluntad para ayudarte.

Así, tu vida, es un pensar de noche para buscar sostén durante el día, es ver como durante el día se oscurece la esperanza bajo la noche de las desilusiones. Y así el tiempo pasa.

Encontrarás la verdad solo en Dios, es la única estabilidad, lo único que no pasa; y la multitud de afuera y la fantasmagoría de paisajes y personajes cambiantes, si está Dios, no te sorprende y no te toma, tu permaneces anclado a lo Eterno. Pasa la escena del mundo, Dios permanece”.

Traducción libre de: Igino Giordani, Il Fratello, (Città Nuova, aprile 2011, III edizione Figlie della Chiesa 1954)

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Cuando la puerta de casa está abierta

«Sandra, desde pequeña, demostró siempre una gran apertura hacia todos. Se lo enseñamos nosotros, sus padres, sin embargo, cuando un día nos pidió que alojáramos en nuestra casa a una amiga suya con dificultades, quedamos un poco perplejos. Sandra, estaba tan firme, que no le pudimos decir que no.

Decidimos por lo tanto ceder a todos los prejuicios y recibir a su amiga como a una hija. Esta chica, sintiéndose amada, poco a poco, comenzó a contarnos sus problemas familiares. Se quedó con nosotros algunos días y cuando se fue nos lo agradeció mucho. En realidad, éramos nosotros los agradecidos a nuestra hija, que nos había dado la oportunidad de abrir nuestro corazón y crear una relación profunda con su amiga. Junto con ella, nuestra hija organizó ayudas varias  para la gente que había sufrido el terremoto, recogiendo una gran cantidad de ropa, juegos y huevos de Pascua.

Nuestro hijo Máximo, cuando era pequeño, nos había sorprendido, pues un día, abriendo la puerta de casa a un pobre que tenía un niño chico, corrió a su cuarto a buscar un autito de colección, su preferido, para dárselo a ese niño. Cuando creció, nos pareció que se alejaba de nosotros, indiferente a lo que le decíamos, intolerante con nuestra disponibilidad hacia los demás. Como padres sabíamos que no lo teníamos que molestar con sermones, estábamos seguros que Dios habría continuado indicándole el camino justo. El año pasado, cuando subía al avión que lo llevaba al extranjero a estudiar, nos entregó una carta para sus amigos, diciéndonos que podíamos leerla también nosotros. Era un modo de revelarnos los tesoros de su alma que no habíamos sabido ver. Un regalo inesperado que colmaba un vacío en nuestros corazones.

Siempre tratamos de transmitir a nuestros hijos la apertura hacia todos. Así comenzó también la historia de la amistad con Joe. Con un ruidoso timbrazo. Cuando abrimos la puerta, nos encontramos delante de un joven de Nigeria que quería vender algún objeto. Como muchos compatriotas suyos, vivía trabajando como vendedor ambulante. Le compramos algo, un fregón para la cocina, era un pequeño objeto útil. Pero nos pareció poca cosa. Lo hicimos entrar, nos intercambiamos los números de teléfono, prometiéndole que lo habríamos invitado a uno de nuestros encuentros en la parroquia. Cuando se acercó el día de la reunión, nos acordamos de Joe. Estábamos en duda sobre si llamarlo o no, pero cuando lo llamamos él respondió con entusiasmo, diciendo: “Todos parecen amables al principio, pero luego enseguida se olvidan”. Desde entonces, mantuvimos con él un vínculo fuerte, compartiendo las dificultades y buscándole un trabajo, algo que no era fácil a causa de su situación irregular. Lo ayudamos a encontrar alojamiento y éramos muchos los que lo apoyábamos. Más adelante Joe se casó, tuvo un hijo. Cuando nos pidió que fuéramos los padrinos del hijo, con emoción pensamos en nuestra larga amistad, una de las muchas amistades que nacieron abriendo la puerta de casa».

  (Maria Luisa y Giovanni, Italia)

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Austria: señales de Iglesia viva

Entre los varios desafíos que la Iglesia católica enfrenta hoy, existe  la disminución de las vocaciones sacerdotales que vuelve arduo el desarrollo de las tareas tradicionalmente reservadas al párroco.

Por otro lado el Concilio Vaticano II confirió gran dignidad a los laicos, abrió puertas a la acción concreta de los fieles, que, en el ámbito parroquial, sostienen y a veces sustituyen la actividad del sacerdote donde es posible.

He aquí algunas experiencias maduradas en Austria en algunas parroquias católicas, donde hay miembros del Movimento parroquial del Movimiento de los Focolares.

Traunkirchen, a 80 Km de Linz. Brigitte pertenece a un pequeño grupo pastoral encargado de una parroquia. Se ocupa de la liturgia y de la atención a los enfermos. Este grupo tiene confiada toda la gestión dado que el párroco no está presente y debe atender  los servicios religiosos de 5 parroquias. Un rol que no es fácil porque los grupos pastorales son una novedad también en Austria donde el primado de Viena, Card. Schönborn, hace pocos años lanzó la “unidad pastoral” para dar mayor responsabilidad a los laicos. Así los sacerdotes están más libres para las tareas de su exclusiva competencia.

Rif es una parte de la ciudad de Hallein en la provincia de Salisburgo, en la periferia de la gran ciudad.

Aquí fue necesario construir una nueva iglesia porque la comunidad cristiana está creciendo. Un sacerdote, una religiosa y un asistente pastoral se ocupan de 3 parroquias, en una “unidad pastoral” armoniosa. Y pensar que una de ellas recién nació mientras que las otras reciben desde hace siglos la alta burguesía de Salisburgo.

Gabi, en Viena, es asistente pastoral y hace todo lo necesario para que la parroquia salga adelante. Participa en el  Consejo pastoral y trajo un entusiasmo nuevo y contagioso organizando grupos donde se intercambian experiencias sobre la palabra de Dios.

María Rudorf, dejó un trabajo estable e interesante en un negocio para ponerse a disposición de una comunidad de sacerdotes. Con ellos durante muchos años ayudó a sacar adelante la parroquia y ahora que los sacerdotes cambiaron y llegó uno de distinta nacionalidad, lo ayuda a integrarse y a entrar en la cultura europea.

Son personas comprometidas, ladrillos de una comunidad cristiana que forman la Iglesia viva. Aquí no se tiene la impresión de una Iglesia que decae, como dicen las estadísticas, sino que es una Iglesia que crece, madura, que tiene mucho que dar a la sociedad y a la humanidad de hoy.

 

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Servicio y realeza

El Papa Francisco pronunció palabras fuertes durante la Misa de inicio de su ministerio petrino: Una de ellas es el servicio, ¿cómo resonó en ti? Resonó exactamente como tenemos que vivir nuestra tarea, no importa cual sea, todos los formamos parte del Movimiento de los Focolares. Realmente un servicio, pero un servicio de amor. Y quien sirve por amor -recordaba Chiara Lubich, puede decir que ‘reina’. No se trata de un servicio que rebaja o humilla, sino la actitud de quien se dona completamente por amor. Quien se comporta así pone en su lugar a los demás y los pone en la condición de ser los que tienen que ser. A partir de allí se deduce que el servicio y la función de gobierno se atraen recíprocamente”. Otra palabra del Papa Francisco, por la que hizo oir su voz, es la atención a los pobres. ¿Hay algo que revisar en el Movimiento de los Focolares? No podemos quedarnos observando solamente al Papa Francisco. Pienso que tenemos que mirarnos a nosotros, hacernos un examen de conciencia de modo que utilicemos, con sobriedad, sólo lo que realmente necesitamos, poniendo a disposición de los demás lo que podemos: todo lo que podemos dar. Al mismo tiempo me pareció percibir en las palabras del Papa el eco de una pobreza que no es sólo material, sino que entiende como tal también a quien se encuentra solo, a quien se siente incomprendido, a quien está abandonado, a quien no conoce a Dios y quizás no lo sabe. Delante de todas estas pobrezas creo que cada uno de nosotros tiene que preguntarse: ¿qué puedo hacer yo? El Movimiento de los Focolares está sometiéndose a un examen de conciencia, tratando de convertirse a una nueva medida de amor, de donación, de servicio. Siempre hay posibilidades de crecimiento en este sentido». Victoria Gómez    Lee  fragmentos de los mensajes de María Voce a Benedicto XVI y al Papa Francisco