11 Oct 2012 | Focolare Worldwide
Leyland es una simpática ciudad de Lancashire, cerca de Preston, que creció rápidamente después de los años ’50 con la expansión de la industria automovilística y otras industrias. Conviven desde hace trescientos años católicos, anglicanos, metodistas y otros cristianos de varias Iglesias.
En los años ‘80 –cuenta John-algunos de la parroquia de Santa María participaron en una Mariápolis y quedaron tan bien impresionados, que enseguida invitaron a otros parroquianos. Para encontrar los fondos para participar, vendían pancitos después de la Misa….! Otros, tomados por la curiosidad, ofrecieron sus talentos organizando fiestas, veladas musicales, juegos, producciones teatrales, que no solo sirvieron para recaudar fondos sino también para juntar a los miembros de la parroquia. Así, cada año el número de los asistentes a la Mariápolis iba creciendo y, a la vuelta, trataban de vivir en su comunidad eclesial el espíritu de unidad que habían conocido.
La evangelización no es una teoría –cuenta Leslie- sino que es un modo de vivir que involucra a todos: a los que asisten regularmente a la Iglesia, a los que van de vez en cuando y también aquellos a quienes la religión no les interesa para nada. Cada persona es apreciada por sí misma y contribuye a la tarea común, como Julie, que no habla y se mueve con dificultades pero que ayuda en la limpieza de la parroquia, dando ánimo y esperanza al que trabaja con ella. Julie, que encontró la fe hace pocos años, es un símbolo de lo que sucede aquí: recibir a todos, recibir a los pobres y a los necesitados, preocuparse por los enfermos, por los ancianos, y siempre con espíritu de alegría. La Iglesia está abierta a todos. Una vez , incluso, se realizó el funeral de un hindú, dado que la familia no sabía donde hacerlo. Para esa ocasión vinieron muchos amigos y parientes, que se quedaron impresionados por la buena acogida que recibieron.
Este año hubo 200 confirmaciones – continúa John- y la preparación a los Sacramentos exigió un trabajo enorme, pero la relación de unidad entre los animadores hizo superar todos los obstáculos. Como servicio a la población celebramos ceremonias especiales para niños que están en silla de ruedas, que son pre escolares, y también para las personas que los cuidan. Llegamos así a muchas personas que no frecuentan la Iglesia. Con la Sociedad de S. Vicente nos preocupamos por los ancianos, por los enfermos, por los que están solos, haciéndoles compañía y llevándoles también ayuda material, a menudo fruto de la comunión con otras parroquias vecinas. Recientemente se instituyó el “Fondo Newman”, esponsorizado por nuestra parroquia con el fin de ayudar a las personas necesitadas. Este cubre, por ejemplo, los gastos de transporte escolar de los niños que viven en los alrededores. Gestiona también la comunión de bienes y la sucesiva distribución de muebles e indumentaria a familias necesitadas”.
“El Consejo pastoral –sigue contando John- está atento a la población y apoya todas las iniciativas que conciernen a la participación y comunión entre todos gracias a la ayuda de muchos animadores voluntarios. Colaboramos además, con otras 10 iglesias cercanas. El grupo ecuménico nacido espontáneamente es muy activo. Cuando murió la esposa de un pastor laico metodista, la primera persona a quien llamaron fue a nuestro párroco. Muchos católicos fueron a su funeral realizado en la Iglesia metodista. Relaciones de este tipo, están a la orden del día.
Fuera de nuestra Iglesia –concluye-hay un escrito en latín que dice: “Donde está la caridad y el amor, allí está Dios”. ¡Es un hermoso programa! De hecho, quisiéramos que nuestra parroquia sea una chispa de luz para el mundo que la rodea”.
9 Oct 2012 | Sin categorizar
Terminó el sábado 6 de octubre el encuentro anual de los delegados del Movimiento de los Focolares que desde el 13 de septiembre reunió en el centro internacional de Rocca di Papa a 300 asistentes, entre responsables del Centro y delegados de las distintas áreas geográficas donde el Movimiento está presente.
Un mes de intenso trabajo en el que se vio en qué punto están los Focolares en el mundo y se lanzó una mirada hacia el futuro. El programa se alternó con momentos de plenario, encuentro por sectores (eclesial, juvenil, social) y por grupos de zonas geográficas. Se recorrió la vida del Movimiento, que atraviesa las culturas de los distintos pueblos, compartiendo con ellos metas y expectativas, a menudo pruebas y situaciones difíciles como por ejemplo en Siria y en los Países sacudidos por la violencia, conflictos y catástrofes naturales. Además, se dio una mirada especial a la “fraternidad” en el mundo, a través del proyecto United World Project, lanzado en el Genfest, y explicado en detalles en sala. Se anunció el seminario de estudios sobre el pensamiento de Chiara Lubich, que se realizará el 14 de marzo de 2013 en la Universidad La Sapienza de Roma, en el 5º aniversario de su desaparición física. En la era de la “conexión continua”, y conociendo el tema del nuevo mensaje de Benedicto XVI para la jornada de las comunicaciones sociales (“Redes Sociales puertas de verdad y de fe, nuevos espacios de evangelización”) se le dedicó un lugar privilegiado a la comunicación: un seminario sobre los new media que impactan en la transformación de la sociedad, desarrollado por el sociólogo italiano Gennaro Dorio, por la sicóloga chilena Paula Luengo y el economista italiano Benedetto Gui. Además se dio una visión panorámica sobre las redes sociales de los Focolares, como por ejemplo la editorial Cittá Nova, en Italia y en el extranjero, la imprenta, el servicio informático en el noticioso interno, el sitio web con los network sociales, todo orientado en un camino de comunicación coordinada.

“Por las noticias traídas por los delegados y por las que ustedes mismos nos han transmitido directamente –dijo la presidente Maria Voce en un saludo en vivo, mundial, vía web, el sábado 6 de octubre, concluyendo el encuentro-, hemos visto lo que Dios ha trabajado en el año recién terminado. Estamos seguros que El realizará igual o mucho más en este año que empieza, si nosotros nos ponemos a su servicio para reconocerlo y amarlo en cada hermano”.
En el año en que la Iglesia católica se dedica de forma particular a la profundización de la “Nueva Evangelización”, el Movimiento de los Focolares sintoniza con la Iglesia profundizando este año un punto de la espiritualidad de Chiara Lubich: el amor al hermano. “El otro para mi: es otro yo” es el título que la presidente María Voce propone este año a los Focolares, partiendo de la invitación del Evangelio: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mt. 22, 39)
Es éste el augurio lanzado por María Voce en su saludo vía web a los miembros del Movimiento: “Que este año sea un año de gran expansión de amor en el mundo”. Estrechar “este pacto de amor recíproco, pero no solo para nosotros, sino para toda la humanidad que tiene necesidad de una inundación de amor, que precisa un río de amor, que precisa encontrar a Jesús”
Se abrió el domingo 7 de octubre, con una solemne ceremonia en el Vaticano, el Sínodo de los Obispos sobre el tema “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”, Sínodo al cual también la presidente de los Focolares participa como oyente.
7 Oct 2012 | Focolare Worldwide
“Me llamo Nacho, soy argentino y tengo 25 años. Durante muchos años jugué al fútbol en un equipo importante de la Argentina y mi vida despacito se encaminaba hacia ese mundo de una manera profesional. Estaba ennoviado con una chica que vivía desde chiquita el mismo ideal basado en los valores evangélicos. Soñábamos con casarnos y tener muchos hijos. Tenía mil planes sobre como sería pasar el resto de mi vida con ella.
Resumiendo, era un joven feliz con mi vida cristiana y con el ideal de un mundo unido por el cual había elegido vivir! Fue así que un día mientras le agradecía a Dios por haberme acompañado siempre en mi vida, y por lo que estaba viviendo junto a Lucía, sentí dentro que El me decía: “Nacho, ¿estás dispuesto a seguirme, a dejar todo y consagrar tu vida solo a mi?” Y en seguida sentí el impulso de responder: “Por supuesto que estoy dispuesto”.
Después me puse a pensar qué quería decir “mi todo”, y comprendí que Dios me pedía que lo siguiera, dejando mi familia actual, mi papá, mi mamá, mis hermanos, pero sobre todo dejando a mi posible familia futura. Lo hablé con Lucía. No fue un momento muy fácil para ninguno de los dos. Incluso ese mismo día, y con lágrimas en los ojos, tuve la confirmación de la decisión que estaba por tomar: seguir a Jesús como focolarino, como lo hizo tantos años antes Chiara Lubich.
No es simple expresar con palabras lo que experimento hoy sobre aquella famosa promesa de Jesús que Todo aquel que haya dejado casa,padre, madre, hijos, recibirá cien veces más…
Y esto lo vivo cada día, por ejemplo cuando doy un poco de mi tiempo a alguien que lo necesita, sintiéndolo realmente como un hermano…y sufrir o gozar con él. Hace algunos días llegué a casa cansadísimo después del trabajo, con ganas de no hacer otra cosa más que descansar. Otro focolarino estaba preparando la cena y me pidió que le diera una mano porque estaba un poco atrasado. Me puse a ayudarlo, y así, olvidándome de mi cansancio, sentí adentro una felicidad inmensa de poder vivir por él.
Haciendo estas pequeñas experiencias, logro descubrirme a mi mismo un poco más. Veo que mis límites se convierten en un trampolín de lanzamiento y que mis horizontes se amplían sobre todo hacia otras culturas. En la convivencia con personas de otros países siento que las únicas barreras que pueden existir son las que están dentro de nosotros mismos. Y esto me hace también superar el miedo de ir contra algo desconocido, hacia aquello que es distinto de mí mismo, porque he comprendido que la diversidad no crea la división sino que sirve para complementarnos.
Ahora estoy completando mi formación en la Escuela de los focolarinos en Suiza. Luego, no sé a cual focolar del mundo iré, con quien viviré, pero siento que Dios me ha llamado personalmente para contribuir a la realización de la fraternidad universal, y abrazar a la familia humana con un corazón libre. Por este ideal quiero dar mi vida”.
Por Genfest 2012
6 Oct 2012 | Sin categorizar

El año 2012 conlleva un aniversario muy especial: el 11 de octubre de 1962 fue abierto por Juan XXIII el Concilio Vaticano II. La misma fecha fue elegida por Juan Pablo II, treinta años más tarde, para la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica (11 de octubre de 1992). Y siempre el 11 de octubre iniciará el Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI con la Carta Apostólica Porta fidei: «Este año –explica la Congregación para la Doctrina de la Fe- será una ocasión propicia para que todos los fieles comprendan más profundamente que el fundamento de la fe cristiana es “el encuentro con un acontecimiento, con una Persona que da un nuevo horizonte a la vida y con él la dirección decisiva”. Basada en el encuentro con Jesucristo resucitado, la fe puede ser descubierta en su integridad y en todo su esplendor. “También en nuestros días la fe es un don que hay que descubrir, cultivar y testimoniar”, para que el Señor “nos permita vivir la belleza y la alegría de ser cristianos”».
Para la Iglesia católica este tema tiene una importancia central, como lo testimonia la decisión de Benedicto XVI de constituir, el 20 de septiembre de 2012, un nuevo dicasterio: el Consejo Pontificio para la promoción de la nueva evangelización. Se trata de un entramado de acontecimientos y de temáticas que se encuentran en el primer y relevante acontecimiento del Año de la Fe, constituido por la XIII Asamblea General Ordinaria de Sínodo de los Obispos, que tendrá lugar del 7 al 28 de octubre de 2012 sobre el tema de La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana.
Hemos pedido a tres teólogos una reflexión sobre la temática del Sínodo.
- Piero Coda, en el texto ‘Vaticano II y nueva evangelización – Un único Kairós’, se refiere al tema de la nueva evangelización desde sus raíces, y de las opciones tomadas en el Concilio Vaticano II.
- La reflexión de Julie Tremblay, ‘La calidad de nuestra fe’, subraya la condición esencial de la nueva evangelización como tema del Sínodo: vivir el Evangelio en forma nueva.
- El teólogo anglicano Callan Slipper, en su intervención ‘La “nueva evangelización” desde una perspectiva anglicana’, subraya cómo el compromiso emprendido por la Iglesia católica ofrece una visión convincente y útil también para las otras Iglesias, que comparten el mismo horizonte problemático. En este contexto se ve muy oportuno el “intercambio de dones” entre las Iglesias.
Para profundizar continua en: Nuova Umanità online
Editorial a cargo de Antonio María Baggio, tomado de la Revista trimestral de cultura Nuova Umanità
4 Oct 2012 | Sin categorizar
Klaus Hemmerle (1929-1994), obispo de Aachen (en Aquisgrana, Alemania), teólogo y filósofo de alto nivel, gracias a su especial característica, dio un aporte importante a la profundización doctrinal del carisma de la unidad y a su difusión entre los obispos.
Mons. Hemmerle, refiriéndose a la frase de Jesús: “Lo que hicieron al más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hicieron” (Mt 25, 40), escribe:
- «Esta Palabra nos dice en modo definitivo quién es el hombre y cuál es su realidad… Esta interpretación del hombre ciertamente es un escándalo, no menor de aquel con el que Jesús escandalizaba a los hombres declarándose Hijo de Dios. En nombre de la propia libertad, en nombre de la propia identidad y peculiaridad el hombre considera que debe objetar el hecho de que se le identifique con Jesucristo. El hombre quiere ser amado por sí mismo, por lo que es, y no ser degradado a una especie de máscara de Jesús. Más bien teme que este amor ´extra’ que él recibe por amor a Jesús, sea algo que no lo tome en cuenta, algo que lo deje fuera, algo que le quite el amor que él desea recibir por sí mismo, del que tiene necesidad. Quien ama de modo tal que por amar a Jesús en el otro descuida al otro como persona, en realidad descuida a Jesús también. Quien considera la presencia de Jesús de forma que disminuye su realidad de hombre, en realidad no ha comprendido absolutamente la presencia de Jesús en el prójimo.
- Jesús se hace uno conmigo, es decir, no me deja solo. Él está de mi parte en forma radical, me acepta así como soy, y lo que a mí se refiere se refiere a Él. Yo sigo siendo yo mismo, me vuelvo plenamente yo mismo, precisamente porque no estoy solo.
- El misterio de Cristo es el misterio de cada hombre. ¿Qué significa esto para la persona que encuentro y qué significa para mí y para mi vida? Con respecto al otro significa que yo no me encuentro con un eslabón de la cadena, o un engranaje que una maquinaria, o un simple número en la gran cantidad de material humano. Cada vez que encuentro un rostro humano me encuentro con Dios en su realidad incondicionada, encuentro esa voz que, más allá de ese rostro humano, pronuncia lo que dijo de Jesús en la montaña de la Transfiguración: “¡Éste es mi hijo predilecto!” (Mc 9,7). No hay excepciones.
- Encontramos a Cristo especialmente en los últimos, en quien parece más lejano de Él, es las personas en las que el rostro de Cristo parece disiparse. ¿Cómo? En la cruz, viviendo el abandono de Dios, haciéndose incluso pecado (2 Cor 5,21), Jesús se identifica con quien está más lejos de Dios, con quien parece oponerse a Él. Sólo descubriendo a Cristo en el prójimo, en quien está más lejos de la persona y del misterio de Cristo, y donando a la persona ese amor humano que se dirige en forma unitaria a él y al mismo Cristo, el prójimo puede descubrir su propia identificación con Jesús, su cercanía a Él, el haber sido plenamente asumido en Él”.
Pensamientos tomados de “Offene Weltformel”