30 Ene 2012 | Focolare Worldwide
¿Quieres saber qué marca la diferencia en la vida? Basarla en la Palabra vivida. Esta podría ser la síntesis de una cita nacional que ha visto converger a más de 700 jóvenes, muchos adolescentes, desde todos los rincones de Portugal al Centro Comunitario Sra Da Boa Nova, un auditorio de reciente construcción situado en Estoril, a pocos kilómetros de Lisboa.
El día antes habían llegado también de las lejanas islas Azores y de Madeira. Los que bajan de los autobuses provenientes del norte del país revelan una cara somnolienta, dado el viaje de 4-5 horas y la madrugada para no faltar a la cita, pero cuando a las 11 se abren las puertas del auditorio explota la vivacidad típica de esta tierra: es enseguida una sala compacta, atenta, partícipe. Todos están “sincronizados”, como dice la canción de apertura.
Quien los invitó y preparó el programa, denso de aportes de todo tipo, con cantos, coreografías, testimonios, reflexiones, un trabajo desde hace meses en un período que aquí en Portugal era el más intenso de la vida universitaria, con un montón de exámenes. También por esto la sala con 700 jóvenes es algo extraordinario. Tantos de los presentes en los próximos días afrontarán algún examen, e incluso alguno decidió no presentarse con tal de asistir.
En el palco, además del conjunto, los acoge un escrito de cinco letras sobre grandes carteles: ID GEN. En la época de los mjs y de twiter, bastan pocas letras para entenderse; las cinco citadas hablan de todo un programa, y no sólo el de la jornada: identidad gen, o bien la vida, los ideales, las acciones de los gen, los jóvenes del Movimiento de los Focolares que animan la jornada. Joao, Adrián, Tiago, Rita, Violeta, Antonio, Ana, Ricardo, Joana, Inés hablan del gusto de vivir el Evangelio en distintas circunstancias de su existencia. Hay quien logra ir más allá de las injusticias en la universidad, quien intenta no dejarse arrastrar por la competencia en el mundo del trabajo, quien entiende que el cambio en las relaciones empieza con alguna renuncia a las propias comodidades. Efectos del amor de innumerables matices.
Violeta cuenta que vivió un período de estudio en Barcelona, donde compartió la experiencia con 18 chicas de distintas nacionalidades. Una de ellas era de Egipto, musulmana. No siempre sus costumbres son entendidas por los demás, pero para Violeta amar quiere decir hacer a los demás lo que quisiéramos que nos hicieran a nosotros”, y por esto no deja sola a su amiga en algunas situaciones que los otros lo hacen. Gestos que no quedan aislados, sino que poco a poco involucran uno, dos, tres y más colegas. Un mundo más unido y fraterno pasa también por esto. Se habla es de un amor por el cual uno se “ensucia las manos”. Y le sucedió, en el auténtico sentido de la palabra, a Tiago quien, invitado por un sacerdote, hizo un período de voluntariado a favor de la gente que vive en la calle. Al principio le resulta difícil estrecharles sus manos malolientes, lavar los cubiertos que usan, limpiar los baños del centro donde poco a poco empiezan a ir a bañarse. También en esta ocasión el Evangelio viene en su ayuda. “En verdad os digo, cada vez que hiciste algo a uno de estos pequeños hermanos míos a mí me lo hiciste”. No sólo mejora decididamente la situación de estas personas que redescubren su dignidad, sino que también Tiago al final de los cinco meses transcurridos con ellos puede afirmar: “Podía mirarlos como ‘profesores’ que me enseñaron a amar, a ensanchar el corazón”.
Amar, también cuando el dolor toca fuerte, como cuenta Ana Filipa en la experiencia con sus dos hermanos afectados con una distrofia muscular. Una experiencia compartida con otros gen de la ciudad hasta la muerte de uno de los dos, confirma Ricardo quien testimonia cuanto son auténticas las palabras de Chiara Lubich, en una respuesta dada en el 2000, donde explica que “el más grande dolor, si se abraza, deja en el corazón el amor”. Y entonces, también ésta puede ser llamada la “generación del futuro”, porque al chocar con la precariedad de la vida de hoy, descubre que en este amor más grande hay una salida, que la meta de un mundo unido, lejana para muchos, está al alcance de quien ama. Pregúntenlo a Joana quien cuando era pequeña quería cambiar el mundo y ahora lo hace viviendo según el Evangelio en su trabajo en el Parlamento del país.
La presidente de los Focolares, María Voce, no quiso faltar a la cita y grabó un mensaje video para los jóvenes presentes. “Hoy han oído hablar de un sueño, un gran sueño -dijo la Presidente de los Focolares, María Voce-: el mundo unido. Se les presentó un camino para realizarlo, un estilo de vida, basado en una revolución, la revolución del amor evangélico. (…). Se ha vuelto claro para ustedes cuál es el camino que hay que recorrer, un camino que hay que emprender con valentía, sin excitación”. Si el sueño “el sueño es grande”, el camino no es fácil ni libre de obstáculos, pero de todas formas “entusiasma”, asegura María Voce y “garantiza una felicidad que ninguna otra experiencia humana, por bella que sea, por rica o grande que pudiera ser, se puede igualar”. Es de todas formas una revolución, que tiene “la garantía del éxito, porque no se basa en nosotros, se basa en la Palabra de Dios” Y es esto lo que hace la diferencia en la vida de un gen, de un joven. ¡Y no sólo! Se concluye la jornada con una llamada telefónica entre los jóvenes y María Voce quien estaba conectada durante el programa por Internet. La presidente da a todos una cita: el Genfest en Budapest del 30 de agosto al 2 de septiembre próximos.
de Aurora Nicosia, corresponsal
29 Ene 2012 | Sin categorizar
La República Democrática del Congo en encuentra en el centro de África. Tiene 60 millones de habitantes en un territorio que es 5 veces Francia. Es un país potencialmente muy rico, pero realmente muy pobre.
Después de una dictadura que duró más de treinta años, con consecuencias negativas en el plano económico, social y político, el país celebró las segundas elecciones democráticas.
Es una tierra habitada por personas que acogen con alegría el anuncio del Evangelio.
Cuenta Marisa, focolarina: “Estuve en una provincia muy lejana, cerca del Ecuador. El obispo, amigo del Movimiento de los Focolares, varias veces nos había invitado porque desde hacía treinta años nadie del focolar había podido volver debido a la lejanía. Después en el lugar, en otra diócesis cercana, donde pensábamos que había sólo una pequeña comunidad de 10 personas, la sorpresa: supe que desde hace muchos años hay una comunidad nuestra que vive del otro lado del río Congo.
A pesar de las distintas vicisitudes debidas a la guerra y a la partida de los misioneros, se ha mantenido unida. Con algunos de ellos atravesamos el río en piragua para ir a visitarlos. Descubrimos una comunidad muy activa que con gran fidelidad se reúne todas las semanas. Hacen muchas experiencias: por ejemplo, recorren kilómetros a pie para visitar a un enfermo o hacerse cargo de él, y hacen turnos con los otros de la comunidad, se hacen cargo de las viudas y de los huérfanos… Este testimonio atrae y convierte. Conocen la historia de Chiara Lubich que les contaron ya hace tiempo y que siguen pasando de boca en boca. Algunos recuerdan de forma vaga cómo empezó el Movimiento de los Focolares y cuando descubren en cuántos otros puntos de la tierra está difundido quedan encantados. Allí, como en tantos otros lugares, se hace la experiencia de que la Palabra vivida crea la comunidad, con conversiones radicales y experiencias de perdón y reconciliación. En los últimos años la comunidad ha crecido y hay varios jóvenes. En estos lugares es difícil mantener un contacto estable porque no hay ni siquiera teléfono. Entonces escribimos y tratamos de hacer llegar las cartas mediante personas que van porque tampoco hay correo.
Algo de historia. El ideal de la unidad de los Focolares llegó a la República Democrática del Congo en los años ’60 y, a pesar de la extensión del territorio, se difundió en casi todas las provincias, gracias a misioneros y misioneras, como el Padre Quintard en el Este, el Padre Enrico Casali en la Provincia Oriental, Sor Roseline en Kikwit, el Padre Giovanni Santolini en Kinshasa, el P. Angelo Pozzi en Lubumbashi, P. Arthur Duvernay de los Padres Scheut de Bélgica, y tantos otros. A partir de los años ’70 los focolarinos y focolarinas de Camerún y de Italia realizaron viajes frecuentes y desarrollaron escuelas de formación, las Mariápolis (congresos veraniegos), encuentros para familias y congresos para jóvenes.
En 1991 se abrió el primer focolar femenino en Kinshasa y en el 2004 el masculino. En el 2011 se inauguró el focolar femenino en Lubumbashi, como punto de irradiación del Movimiento en la provincia de Katanga.
Con el traslado de dos familias focolar, en Kikwit para la provincia de Bandundu, y en Goma para el Norte y Sudkivu, se pudo responder ulteriormente a la gran necesidad de seguir la gran familia de Chiara en esta vasta región. Una familia que, a pesar de las dificultades, siempre ha podido avanzar unida.
Hoy los miembros del Movimiento en Congo/RDC promueven muchas iniciativas, también sociales, para socorrer a quien está en necesidad extrema de alimentación y educación sobre todo los niños. Entre ellas, la obra social «Petit Flamme» que está presente en varios puntos del territorio y el Centro Médico “Moyi Mwa Ntongo”, que en idioma oficial significa “Alba de la mañana”. Todo un programa, que habla de un país en camino, ¡abierto a la esperanza!
29 Ene 2012 | Focolare Worldwide
Con la iniciativa Petite Flamme el Movimiento de los Focolares en la República Democrática del Congo trata de dar su aporte a la solución de uno de los problemas más graves del país: la urgente necesidad de atención médica, de educación y de una sana nutrición en muchos niños. El origen del proyecto de remonta a 1993, cuando un pequeño grupo de congoleses puso en común sus ahorros para ofrecer instrucción a algunos niños pobres. Petite Flamme nace oficialmente 3 años después, en N’dolo, un barrio de Kinshasa en el que había un campo militar con 750 familias en necesidad. Se empezaron los dos primeros grupos de preescolar y un tercer grupo en el barrio Masina. Muchos de los niños eran los hijos de los militares.
El objetivo inicial era dar una instrucción, pero enseguida se dan cuenta de que los niños estaban desnutridos. Empiezan a dar una comida diaria y después la atención médica necesaria. En los años que siguieron, Petite Flamme abre nuevos centros, amplía el ciclo escolar y extiende su intervención a los adolescentes y a las familias. En el 2002 empieza también la experiencia de las “tareas dirigidas bajo el árbol”: 16 grupos bajo 16 árboles diferentes, a falta de otras estructuras. Actualmente Petite Flamme acoge en sus instituciones a alrededor de 1286 niños, pero sigue atendiendo, en colaboración con los padres, los niños que ya cursaron primaria y que ahora están inscritos en las escuelas públicas en secundaria. Comprende preescolares y escuelas primarias; hay también una escuela para niños ciegos y otra para niños sordomudos. Sus sedes se encuentran en barrios muy poblados o de la periferia de Kinshasa, donde la pobreza es extrema. Recientemente se abrieron dos nuevas escuelas: en Idiofa, en Bandundu, a 750 km de Kinshasa; y en Kisantu, en el Bas-Kongo, a 160 km de distancia de Kinshasa. En Kikwit, siempre en Bandundu, Petite Flamme trabaja en un ambiente rural y pobre. Por la falta de agua, se construyó una gran cisterna y dos cántaros recogen el agua de lluvia para la preparación de la comida cotidiana.
El proyecto es sostenido por distintos entes y ONG’s y sobre todo por el proyecto “Sostenimiento a distancia” de Acción por Familias Nuevas (AFN). Todos los niños son atendidos con un programa educativo, alimentación cotidiana y asistencia médica regular. Una vez inscritos en las escuelas superiores, los muchachos son acompañados con un programa de apoyo. 2005. Nace el Centro médico «Moyi Mwa Ntongo», que en la lengua local significa “Alba de la mañana”. Abierto en Limete, barriada del centro de Kinshasa, es sostenido por la Acción por un Mundo Unido – AMU. Ofrece servicios de calidad a precios accesibles, no sólo a los niños de “Petit Flamme”, sino también a todos los enfermos que requieren sus servicios, y tiene convenios con distintos entes locales.
Además de los consultorios médicos, el Centro está dotado de un laboratorio de microbiología, de una farmacia y de un dispensario con 15 camas. Uno de sus resultados más destacados es el ambulatorio de oftalmología, entre los más avanzados de la región, especialmente importante para el tratamiento y la prevención de la ceguera, enfermedad muy difundida aquí. Además, en la República Democrática del Congo, hay muchas iniciativas para difundir los valores de la fraternidad mediante acciones concretas, como las que llevan adelante algunos miembros del Movimiento de Goma (provincia del Nord-Kivu) en el ámbito de la agricultura, del microcrédito y de la formación. [nggallery id=85]
26 Ene 2012 | Sin categorizar
Advertencia: Todas las informaciones geocodificadas presentes en este sitio son meramente indicativas. Los objetos representados (por ejemplo lugares de encuentro y otros) y los servicios de localización o de navegación, pueden ser imprecisos o errados a la hora de establecer direcciones, ubicaciones, distancias, indicaciones y orientaciones.
25 Ene 2012 | Cultura
Todo un año de Economía de Comunión. Los datos y las noticias que aparecen en el Informe EdC van desde septiembre de 2010 hasta septiembre de 2011. El informe se articula en tres partes: las empresas, la cultura de comunión y los pobres, en referencia a los «3 tercios» en que se dividen los beneficios, pilar del proyecto EdC. Este informe del 20º aniversario del proyecto, va acompañado de cifras y gráficos de fácil interpretación así como de las palabras de sus protagonistas. Particularmente interesante es el anexo que contiene los resultados de una encuesta sobre la EdC, «Identidad y futuro«, realizada por Simona Di Ciaccio durante la Asamblea Internacional celebrada en Brasil en mayo de 2011. El Informe está disponible online. Puede descargarse aquí en italiano Muy pronto disponible también en español.