30 Abr 2011 | Sin categorizar
“Sólo quienes son bastante locos como para pensar que pueden cambiar el mundo lo cambian realmente”. La impresión final de uno de los 500 JMU presentes en el encuentro 2011 es clara: ¡los Jóvenes por un Mundo Unido no creen en utopías, sino en un Ideal por el cual vale la pena gastar la vida!
Una alegría general y explosiva.
“Se necesita un gran corazón para creer en este ideal y ¡me han hecho creer también a mí!”. “Basta mirarlos a la cara: ¡toda gente que ahora es realmente feliz!” “No veo la hora de irradiar al mundo entero con esta luz, ¡regreso a casa sólo por esto!”; éstas son sólo algunas de las muchísimas impresiones recogidas.
La última mañana de programa, antes de que la fiesta prosiguiera en Roma con la vigilia en el Circo Máximo y la ceremonia del domingo en San Pedro por la beatificación del Papa Wojtyla, se tuvo la posibilidad de experimentar la naturaleza propia de los Jóvenes por un Mundo Unido, es decir dirigir la mirada al mundo entero.
Piero Coda, director del Instituto Universitario Sophia (en Loppiano, Florencia), junto con dos de sus estudiantes, guió la reflexión sobre la importancia del diálogo en cada situación, especialmente hoy que las civilizaciones –después de haberse desarrollado durante siglos aisladamente- están llamadas por la historia a una continua confrontación, a un intercambio, a la interdependencia. Fueron emblemáticas algunas de sus palabras: “La historia está hecha de algunas figuras proféticas que saben iluminar la acción humana siempre hacia nuevos horizontes, pero es al mismo tiempo es fundamental que existan cotidianamente también tantos constructores de puentes, como pueden ser ustedes, que enseñen con la vida el arte del diálogo”.
Estaba presente también una delegación de jóvenes del Movimiento budista japonés Rissho Kosei-kai quienes presentaron su asociación, -desde hace años en diálogo y en estrecha amistad con el Movimiento de los Focolares- (con la Acción Arms Down) y las actividades desarrolladas el año pasado a favor del desarme nuclear y recientemente a favor de las víctimas del terrible terremoto que sacudió el norte de Japón en 11 de marzo pasado.
Fue un límpido testimonio, de cómo ‘construir puentes’ entre Movimientos, culturas y experiencias diferentes trae frutos inesperados.
Decían los jóvenes de la Rissho Rosei-kai al final del encuentro: “¡Desde este momento de intercambio con los JMU nos llevamos sobre todo una cosa, la certeza de que cada uno de nosotros es distinto del otro, pero al mismo tiempo es bellísimo jugar con estas diferencias hasta llegar a la unidad entre todos!”.
Hasta el 8 de mayo de 2011 sigue la Semana Mundo Unido por: www.mondounito.net
29 Abr 2011 | Sin categorizar
Dos actores, Mercedes y el Comanche, y un viejo director de teatro agonizante, Adriano Di Marco, alias “el Conde” –tres personajes habitados por el nomadismo, la orfandad, el humor y un incondicional amor por la belleza– se descubren y establecen una tan entrañable como disparatada relación durante la corta pero obligada estadía que tienen que pasar en el hospital del Balneario de Santa Bernardita. La temporada y el glamoroso “Festival Internacional de Teatro” en el que Mercedes y el Comanche “se han alzado con todos los premios” ha terminado, y el lugar parece ahora un balneario del fin del mundo. En ese agujero casi siniestro que es para Mercedes el hospital, reino de Moby Dick –la enfermera de la noche– se irán desplegando distintos temas, como la imaginación con sus excesos y arideces, y los entrañables textos y personajes de otros (Shakespeare, Emily Dickinson, Espronceda, boleros populares), que nos sostienen tanto como lo hacen nuestros huesos. También los fantasmas de la infancia (puntos ciegos que en tanto no podamos mirarlos a la cara nos seguirán persiguiendo), harán lo suyo. Así como el dolor. Y la muerte, y su profundo misterio. Novela de amor que intenta soslayar los lugares comunes, en la que la pasión y el erotismo son como un fuego dentro de otro fuego: el de la suprema aventura de dar la vida los unos por los otros. Como una tenue luz de fondo o una musiquita que se escuchara a lo lejos, un Otro parece querer abrirse camino una y otra vez en El inútil combate, casi empeñado, pareciera, en descubrirnos que, paradójicamente, es aún más íntimo a nosotros que nosotros mismos (leer más)
29 Abr 2011 | Sin categorizar
Del 1 al 3 de abril de 2011, se ha desarrollado en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo el congreso promovido por el centro de los Focolares para el diálogo con personas de convicciones no religiosas. Ha sido la primera cita ‘a lo grande’, realizada desde y para ellos, después de la muerte de Chiara.
Los participantes (240) la mayoría jóvenes, provenían además de todas las regiones italianas, también de Rusia, Bulgaria, Croacia, Bosnia, Eslovenia, Albania, Alemania, Austria, Bélgica, Francia y España, con representantes de Angola, Argentina, Uruguay y Brasil.
Piero Tati, toscano de Prato y “amigo” desde los inicios, introduciendo ha dicho: “Chiara mujer una radical experiencia de tipo cristiano, evangélico, católico. Esto nos da curiosidad, nos interpela porque lo importante es la luz que ella ha encendido. Entonces el sentido de nuestra reunión es el de pedir que aquella luz no se oscurezca, no sea olvidada con el pasar del tiempo, si no que sea propuesta nuevamente. Chiara no está más, pero nosotros, creemos también hoy en aquella utopía de esperanza y fraternidad”.
Después de este nuevo inicio, el convenio se desarrolló entre profundizaciones culturales y testimonios sobre las distintas sugerencias propuestas por el título: “Humanismo diálogo fraternidad – Herencia de Chiara Lubich”: desde la división al compartir, el sentido del diálogo, la fraternidad universal. Todo expuesto mediante breves reflexiones, tanto en plenaria como en pequeños grupos lingüísticos.
Incluso estando de viaje en los Estados Unidos, María Voce, presidente del Movimiento, se ha hecho presente mediante la grabación de una conversación suya con algunos amigos de convicciones no religiosas el 6 de noviembre de 2010. Esta contribución, posteriormente ha estimulado el diálogo y la reflexión. Uno de los participantes: “Ha tenido un efecto fuerte en este contexto recordar el sueño loco de Chiara: “Llevarte el mundo entre mis brazos”. Allí se sentía el significado verdadero de lo que quiere decir llevar el mundo, y que esto será posible, si a través de la universalidad del carisma de la unidad, contribuimos a hacer que creyentes y no creyentes pongan en práctica el arte de amar”.
A estas declaraciones, ha hecho eco nuevamente Piero Taiti, que ha concluido así: “Las tres primeras palabras del título son los valores que nos habían fascinado y que con Chiara hemos compartido, es decir, apertura a cualquier civilización, a cualquier cultura, con tal de que se hiciera con el espíritu de respeto y del amor a los otros (…). Nuestra idea de fraternidad se construye sobre la convicción por un lado, evangélica y yo podría decir también estoica, de que todos pertenecemos a la misma familia humana”.
[nggallery id=32]