23 Mar 2011 | Focolare Worldwide
“El Islam es un reto para la Iglesia. ¿Cuáles son los contactos del Movimiento con los musulmanes?”, preguntó el Card. Jean-Claude Turcotte, arzobispo de Montreal. “¿Qué autores han alimentado el pensamiento de su fundadora con respecto a la espiritualidad de comunión?”, pregunta Mons. Paul-André Durocher, obispo de Alexandria-Cornwall, en la frontera entre Ontario y Quebec. Estamos al inicio de la cita y ya la reflexión entra en el meollo del asunto.
El acogedor Centre International di rue Grenet, en una Montreal emblanquecida por la nieve, hospeda, el 22 de marzo, a un grupo de siete obispos de la Iglesia canadiense que quisieron encontrarse con María Voce y Giancarlo Faletti, durante su estadía en el país. El tema elegido ha sido la espiritualidad de comunión, factor fundamental del carisma de Chiara Lubich.

Experiencia de una joven
Introducida por el obispo de Valleyfield, Mons. Luc Cyr; la presidente Voce delineó con eficaces pinceladas la espiritualidad focolarina, subrayando que “es un fruto maduro del carisma de la unidad” y la basó en algunos pilares: el descubrimiento de Dios Amor, como primera chispa; el amor al hermano hasta dar la vida, como terreno; el amor recíproco, corazón del Evangelio, típico mandamiento de la espiritualidad de comunión; la unidad, para contribuir a realizarla en todos los ambientes; Jesús crucificado y abandonado, modelo para revivir y construir la única familia humana.
Después, prontamente las preguntas de los prelados –desde la secularización a las nuevas generaciones-, que permitieron acoger mejor los frutos de una espiritualidad de comunión. Giancarlo Faletti, co-presidente de los Focolares, los ilustró con algunos ejemplos, empezando por el Año sacerdotal y llegando hasta el reciente viaje de María Voce a Tierra Santa. Siguieron algunos testimonios, ofrecidos por un párroco, una pareja, una joven y la dueña de una empresa de Economía de Comunión, que demostraron el vital, directo y cercano aporte de la espiritualidad de la unidad.

Testimonio de un matrimonio
«La actitud de recíproca acogida y de humilde escucha permitió un efectivo encuentro de comunión entre institución y carisma. La alegría en el rostro de todos confirmaba el éxito», comentó María Voce. El día anterior, antes de dejar Toronto, la presidente de los Focolares fue a visitar a Mons. Thomas Collins. La cita, que duró treinta minutos, tuvo lugar en el sexto piso del edificio que alberga las oficinas diocesanas. En el cordial diálogo, el prelado subrayó más de una vez el precioso aporte ofrecido por el Movimiento a la vida de una diócesis tan cosmopolita.
Después, viaje desde la capital de Ontario (anglófona) a Montreal (francófona). Desde Quebec: 540 kilómetros en dirección al noreste a lo largo de una autopista que va en medio de los bosques con una visibilidad reducida. A las puertas de Montreal, cambio de escena: desapareció la neblina. Y efectos especiales: empezó a nevar precisamente cuando María Voce y Giancarlo Faletti entraban en la ciudad. ¿Quién podía imaginar un comité de acogida tan bien organizado?
Del enviado Paolo Lòriga
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23 Mar 2011 | Focolare Worldwide
De Venezuela a Burundi, de Australia a Vietnam. En todos los idiomas, de todos los credos religiosos. Cristianos, hebreos, musulmanes. Nuncios apostólicos, niños, jóvenes, familias. Por doquier se veía la gratitud hacia el carisma dejado por Chiara en la tierra. En todas partes, en un clima de familia, se renovó el compromiso de llevar adelante su sueño, de ver realizada la oración de Jesús al Padre: “que todos sean uno”. “A partir de ese 14 de marzo de 2008 –dijo en Caracas el Nuncio Apostólico de Venezuela, Mons. Pietro Parolin- este canto, este himno de alegría y de gratitud del corazón y de los labios de Chiara Lubich, no se apagará más por toda la eternidad”. En una Misa concelebrada por 4 obispos y doce sacerdotes, ante la presencia de distintos Movimientos eclesiales, el Nuncio indicó el camino a seguir. “Si en una ciudad, como en esta ciudad, en Caracas, se encendiera el fuego que Jesús ha traído a la tierra y este fuego resistiera, por la buena voluntad de sus habitantes, al hielo del mundo, dentro de poco veríamos toda la ciudad incendiada por el amor de Dios”. De Perú a San Salvador. Y también en Honduras, Guatemala, Nicaragua. “En las homilías de las varias Misas –escriben Martita y Gustavo desde San Salvador- resonaron las palabras ‘santidad’, ‘carisma para toda la Iglesia’, signo de una espiritualidad que ya es conocida y apreciada”. Una difusión que ha ido más allá de los confines de la Iglesia Católica. En Tucumán –en la zona de Córdoba, en Argentina- Chiara fue recordada con un encuentro interreligioso en el que participaron cristianos de varias iglesias, hebreos y musulmanes. “Yo estoy entre aquellos que no conocieron a Chiara –dijo el Rabino Salomon Nusbaumm – pero he conocido sus frutos. Y conociendo el fruto se puede bendecir el árbol. Dios Omnipotente acoja a Chiara junto con todos los justos”. Desde Quito, en Ecuador, escribe la comunidad del Focolar: “También la tragedia de Japón y el peligro de un tsunami que vivimos aquí, nos parecía un llamado del Eterno Padre a radicarnos en lo esencial”. La comunidad de Costa Rica en cambio pensó en un programa “en la plaza” con stands sobre los frutos del carisma de Chiara y momentos de música y espectáculo para atraer la atención de los transeúntes. Participación del pueblo en las manifestaciones promovidas por el aniversario de Chiara en Brasil. De la Mariápolis Ginetta a Porto Alegre, a la Mariápolis Santa María en la zona de Recife, donde –escriben- “en 35 ciudades, con una participación conjunta de 4.273 personas, hemos recordado el tercer año de su llegada al Paraíso”. Un salto interoceánico y llegamos a Cebú, en Filipinas, donde el arzobispo de la ciudad, Mons. José Palma, se quedó en el programa de toda la jornada. Refiriéndose a la beatificación de Chiara Luce Badano, Mons. Palma habló de la futura beatificación de Chiara, augurando que antes de un par de años se inicie el proceso. Chiara fue recordada también en Bangkok, en Vietnam, en Myanmar. En India en las ciudades de Mumbai, Bangalore, Delhi y Goa. En la nunciatura –escriben desde Mumbai los dos responsables de la zona- “el Nuncio empezó la Misa pidiendo la gracia de que todos puedan ser como ella, testimonio de amor con fuerza y valentía para dar la luz a todos como ella hizo”. En Medan, en Indonesia, parece realmente que estamos en los últimos confines de la tierra. Sin embargo también desde allí nos escriben: “La atmósfera es muy bella, se sentía que Chiara estaba vivísima y en todos era tangible la alegría y la gratitud por haber sido generados como hijos suyos y por formar parte de su extraordinaria familia”. El aniversario de Chiara ha sido “un momento de Dios” también para toda la zona de Australia: desde Nueva Caledonia a Nueva Zelanda, a Perth, Melbourne y Sídney.
Y, para finalizar este viaje alrededor del planeta, vayamos a África. De Buyumbura, en Burundi, nos escribe la comunidad: “Chiara estaba con nosotros, en el centro de la fiesta. Impresionante la nutrida presencia y el regreso de personas que habían tenido una relación con Chiara. Ella pasa y sigue atrayendo”. Son jóvenes la mayoría de los 800 presentes en la Ciudadela Piero en Kenia; todos hablan de “alegría, renovación, santidad abierta a todos”. Queremos seguir llevando la consigna de Chiara y ofrecer nuestros brazos para llevarle a Dios nuestra parte de continente”, escriben. También en algunas ciudades de Congo – Kinshasa (700), Kikwit (2000), Lubumbashi, (400), Goma (200) y Bukavu (100) – el 3° aniversario de la partida de Chiara fue recordado por muchos. La característica común: una fuerte presencia de Chiara y un fuerte impulso a transformar y santificar el ambiente donde se vive. El alcalde del Municipio de Nzinda expresó su gratitud por haber sido invitado. “He descubierto la riqueza y la realidad de la vida de la Obra, esencial para realizar la fraternidad universal capaz de remover la injusticia y los antivalores de la sociedad congolesa”.
23 Mar 2011 | Focolare Worldwide
El 24 y 25 de marzo de 2011, en París, con un congreso internacional en la Sorbona, la UNESCO y el Instituto de Francia, asistiremos a la inauguración oficial del “Atrio de los Gentiles”.
Ha sido el mismo Benedicto XVI quien ha querido este departamento para el diálogo entre creyentes y no creyentes, puesto en marcha en el Vaticano por el Consejo Pontificio para la Cultura.
Toma el nombre del homónimo atrio que en el antiguo Templo de Jerusalén hospedaba a los no hebreos, fieles de alguna religión o agnósticos.
El nuevo departamento ya está en funcionamiento. La Universidad de Bolonia organizó un primer encuentro donde quienes dialogaron fueron laicos. El “Atrio de los Gentiles” no es un lugar de confrontación institucional –no es un intento de llegar a un documento común-, es un lugar de diálogo.
La sede de la inauguración es París, ciudad símbolo de la laicidad. La nueva fundación vaticana nace con el propósito de promover un intercambio abierto en materia de fe entre creyentes y no creyentes. “El diálogo –explica Mons. Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, quien lleva adelante la iniciativa– presupone una confrontación a partir de argumentaciones rigurosas basadas en la propia identidad, sin sincretismo o acuerdos vagos”.
Ya han adherido a la iniciativa muchas personalidades e intelectuales laicos de cierta fama: el organismo permanente está abierto a todos, en plena libertad, con respeto. En la inauguración parisina estarán presentes, a nombre del Movimiento de los Focolares, Claretta Dal Rì y Franz Kronreif, responsables del diálogo con personas de convicciones no religiosas. Estos días son de grandes preparativos para otra cita que involucra a creyentes y no creyentes, personas reunidas por el mismo deseo de colaborar para componer la fraternidad de la familia humana. Se trata de Humanismo diálogo fraternidad – herencia de Chiara Lubich, programada en Castelgandolfo del 1° al 3 de abril próximos, dirigido a un público internacional.
Para saber más visita el blog: www.incamminodialogando.blogspot.com)
22 Mar 2011 | Focolare Worldwide
Como es típico en pocos países del mundo, aquellos más vastos, las distancias aquí en Canadá se miden en horas de vuelo. Por ejemplo, entre Vancouver y Toronto hay cinco horas de vuelo, igual que el trayecto entre Roma y La Meca. Por eso ha sido inolvidable la jornada del domingo 20 de marzo, cuando se reunió una representación de las comunidades de los Focolares provenientes de todo el país, tanto de las metrópolis como de ciudades como Whitehorse, en el norte, en territorios poco habitados en el confín con los glaciares de Alaska.
Por este motivo en la sala de la Michel Power School reinaba por doquier, desde un inicio, una gran efervescencia. Por primera vez, la delegación de la comunidad de Vancouver, en el extremo oeste, se encontraba con las personas de Toronto o de Montreal, del extremo este. Para todos era la primera vez desde cuando el Movimiento está presente en Canadá. Ha sido un evento histórico que se produjo y se selló por la presencia de la presidente María Voce.
Una sugestiva serie de experiencias de vida de las distintas ciudades presentó los frutos maduros de una presencia de varias décadas e hizo tomar mayor conciencia a los seiscientos presentes de cuan radicado está el Movimiento en el territorio. Un Movimiento que reúne –lo vimos también en la fiesta musical de la tarde- personas provenientes de los contextos más distintos y comprometidas en muchos ámbitos.
Son numerosos los inmigrantes –gente valiente que ha sabido volver a empezar de cero-, y que han descubierto una familia más grande, la espiritual de los Focolares. Admirable, al mismo tiempo, la relación de solidaridad que se ha desarrollando (debido al francés que es el idioma común) con la lejana isla caribeña de Haití, que es quizás el país más pobre del mundo. Son numerosas las obras sociales sostenidas en esa isla por parte de varias comunidades canadienses.
El centro de la jornada fue el esperado encuentro con María Voce y Giancarlo Faletti. Ochenta minutos de preguntas y respuestas, en los que se afrontaron muchos temas, desde el diálogo interreligioso hasta la relación con los jóvenes, desde el después de la fundadora hasta la comunión de los bienes. Todo en el horizonte de una sociedad traspasada profundamente por el secularismo y el laicismo.
«El Movimiento nació en un contexto de fuerte tradición religiosa, pero ha sido enviado por el Espíritu Santo– aseguró el co-presidente Faletti- precisamente para este tiempo. El secularismo nos está quitando la seguridad pero nos invita a ser la respuesta ante dicho fenómeno, a convertirnos en los anunciadores del Evangelio, portadores de una novedad revolucionaria».
La Misa por el tercer aniversario de la partida de Chiara Lubich, presidida por el obispo William McGrattan, fue el ápice de la cita. «En esta celebración por Chiara –subrayó María Voce- festejamos con ella el paso que hacemos hoy aquí en Canadá hacia el mundo unido ».
Del enviado Paolo Lòriga
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20 Mar 2011 | Focolare Worldwide
El hecho sorprendente ha sido ver el estupor en los rostros de los jóvenes del Movimiento. Muchos coetáneos que venían por primera vez a un encuentro con la espiritualidad de la unidad, se pusieron en fila de modo ordenado para hablar con María Voce. Espontáneamente se acercaron a ella después de escucharla responder a sus preguntas. No era un saludo dictado por la buena educación. Los impulsaba el deseo de comunicar enseguida algo íntimo a esa señora de cabello blanco, con la edad de sus abuelas, que había sabido llegarles hasta lo más hondo.
«Gracias por haberme revelado el sentido del dolor», le confiaba un estudiante de origen filipino. «Has explicado de forma tan sencilla que puedo superar el sufrimiento con el amor, que me dije: “Lo lograré”, agregó Cheryl, con el pelo rubio y ojos celestes, mientras que una chica afro-canadiense decía: «La vida que nos has propuesto es radical, pero nos has dado un gran impulso». Ha sido sorprendente. Alma y Len nos dicen: «Nunca hemos visto algo así. No está en nuestra cultura canadiense ir a referir el propio estado de ánimo».
A la sala del St. Joseph’s College llegaron un centenar de muchachos, también de Vancouver, de la costa pacífica, y de Calgary, a cuatro horas de avión. Pero valía la pena. El hilo conductor del encuentro fue la presentación de la vida de Chiara Luce Badano, quien hace poco fue proclamada beata. El título no tenía escapatoria: “Héroes de hoy, santos de mañana. ¿Te animas?”. Una propuesta exigente en todas las latitudes, pero aquí en Canadá pone la espalda contra la pared, porque significa ir contra todo.
Aquí la secularización en pocos años ha reducido la práctica religiosa, del 80% a menos del 10%. Aquí la mujer puede abortar por cualquier motivo y en cualquier momento del embarazo; en el 2005 se legalizó el matrimonio entre parejas del mismo sexo; la religión y sus símbolos cada vez más los excluyen del espacio público; los medios de comunicación son intolerantes hacia la fe y los creyentes; los derechos fundamentales de libertad religiosa e incluso de la conciencia son cuestionados por los tribunales.
Sin embargo María Voce, ante la pregunta de si es posible transformar la sociedad, no se conformó con medias tintas. «Si ustedes no cambian el mundo, no lo cambia nadie – y enseguida puso en claro -. La sociedad nos induce a pensar: si tuviera más, sería más feliz. En cambio yo tengo la impresión de que los jóvenes tienen muchas cosas, pero no la felicidad, porque no saben que la felicidad la da el amor».
La presidenta encendió el fuego. «En la jornada de hoy han experimentado el amor evangélico. Ahora no pueden contentarse con menos. No vuelvan para atrás. No corran el riesgo de cerrarle la puerta a Dios». Y agregó: «Él confía en ustedes. Ustedes hoy han hecho esta experiencia. Llevadla a todos. El futuro de Canadá depende de ustedes. Y no se sientan solos, porque los jóvenes de los otros países son sus partidarios. Juntos es posible cambiar el mundo».
La consigna fue entregada. Y los que estaban en fila fueron a decir a esta mujer, que una hora antes no conocían, que aceptaban su desafío. Luego, un abrazo o dos besos y una foto para no olvidar el momento. Estalló la alegría cosmopolita de estos muchachos durante la foto de grupo con María Voce y el co-presidente Giancarlo Faletti.
Del enviado Paolo Lòriga