Movimiento de los Focolares

“Iglesia hoy – Espiritualidad de comunión y diálogo”

  Miércoles 19 de abril Sacerdotes y diáconos hoy – lo vivido y los retos 09.00 Bienvenida – Wolfgang Schneck y Andrea Caelli – moderadores Saludo – Silvano Cola, Lino D’Armi, Enrico Pepe, Hubertus Blaumeiser – responsables del Movimiento sacerdotal del Movimiento de los Focolares Testimonios-flash de sacerdotes y diáconos de distintos Continentes COREOGRAFÍA “DEL INDIVIDUALISMO A LA COMUNIÓN ” (SEMINARISTAS DE LOPPIANO) 10.30 Sacerdotes, diáconos y seminaristas hoy: retos y preguntas Entrevista deAndrea Caelli a: Wilfried Hagemann (Alemania), Thomas Norris (Irlanda), Enrique Cambón (Argentina), Léon Sirabahenda (Burundi) Dos seminaristas presentan los resultados de una encuesta APORTE ARTÍSTICO (MIMO PÉREZ – FILIPINAS) Mensaje de Chiara Lubich 11.45 Concelebración Una espiritualidad para la Iglesia-Comunión 16.00 Espiritualidad de Comunión: del “Castillo interior” al “Castillo exterior” – Giuseppe Maria Zanghì, Responsable del Centro estudios del Movimiento de los Focolares Flash histórico: los sacerdotes y el Movimiento de los Focolares – Silvano Cola PIEZA MUSICAL Construir la Iglesia-Comunión – Testimonios de Marco Tecilla, Centro internacional del Movimiento de los Focolares, y otros 18.00 La profecía de las ciudadelas del Movimiento de los Focolares (Presentación de la Mariápolis permanente de Loppiano / Incisa Valdarno) Formarse a la comunión: escuelas para sacerdotes, diáconos y seminaristas – Lorenzo Campagnolo, con participantes en el curso anual del Centro internacional de espiritualidad para sacerdotes y seminaristas – Loppiano APORTE ARTÍSTICO – MIMMO IERVOLINO (NÁPOLES) La comunión como estilo de vida (Testimonios) 19.10 Momento de oración animado por los participantes ortodoxos (Instituto de las Iglesias orientales – Regensburg / Alemania) Jueves 20 de abril Nuestras raíces más profundas 09.00 Momento de oración animado por participantes de varias Iglesias “Te entrego este crucifijo” – Testimonio de Dante Sementilli PIEZA DE PIANO – ALFONSO GUILLAMON (ESPAÑA) “Ponerse EN el lugar del otro” – Testimonio de Carlo Malavasi 10.20 El abandono de Jesús – vía a la unidad – Natalia Dallapiccola – primera compañera de Chiara Lubich Jesús crucificado y abandonado en la experiencia del Movimiento de los Focolares (video-grabación de Chiara Lubich) APORTE ARTÍSTICO – PIERLUIGI GRISON – LOPPIANO Jesús Abandonado– modelo del sacerdote (testimonios) 11.45 Concelebración Evangelización y diálogo 16.00 Por una pastoral de la comunión – Aldo Giordano, Secretario general del Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas El primado de la caridad (fragmento de video de Chiara Lubich) PIEZA MUSICAL Ir hacia todos (testimonios) 17.50 Concierto – testimonio sobre el Card. Van Thuan Carlo José Seno y sacerdotes de Milán 19.10 Momento de oración: “Tengo un solo esposo sobre la tierra” Viernes 21 de abril “Que todos sean uno” 09.00 Una nueva escuela de pensamiento (Pasquale Foresi – Dirección central del Movimiento de los Focolares) APORTE ARTÍSITICO “Alma del mundo”: nuevos horizontes de la misión de hoy – Vera Araújo y Carlos Clarià – Centro internacional del Movimiento de los Focolares PIEZA DE PIANO – CARLO JOSÉ SENO Y ALFONSO GUILLAMON Impresiones de los participantes Conclusión – Silvano Cola, Lino D’Armi, Enrico Pepe, Hubertus Blaumeiser 11.00 Concelebración

Comentario de Chiara Lubich de la Palabra de vida del mes de Abril 2006

Estas palabras de Jesús, más elocuentes que un tratado, desvelan el secreto de la vida. No hay alegría de Jesús sin dolor amado. No hay resurrección sin muerte. Jesús nos habla de sí mismo, explica el significado de su existencia. Faltan pocos días para su muerte. Será dolorosa, humillante. ¿Por qué morir, precisamente él que se ha proclamado la Vida? ¿Por qué sufrir, él que es inocente? ¿Por qué ser calumniado, abofeteado, burlado, clavado en una cruz, el final más denigrante? Y, sobre todo, ¿por qué él, que ha vivido en la unión constante con Dios, se habrá de sentir abandonado por su Padre? También a él la muerte le da miedo; pero tendrá un sentido: la resurrección. Había venido a reunir a los hijos dispersos de Dios (1), a romper toda barrera que separa a pueblos y personas, a hermanar a hombres divididos entre sí, a traer la paz y construir la unidad. Pero es necesario pagar un precio: para atraer a todos a sí tendrá que ser elevado de la tierra, en la cruz (2). Por eso esta parábola, la más hermosa de todo el Evangelio:

«Si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto».

Ese grano de trigo es él. En este tiempo de Pascua se nos muestra en lo alto de la cruz, su martirio y su gloria, en el signo del amor extremo. Allí ha dado todo: el perdón a los verdugos, el Paraíso al ladrón, a nosotros la madre y su cuerpo y su sangre, su vida, hasta gritar: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. En 1944 escribía: “¿Sabes que nos ha dado todo? ¿Qué más podía darnos un Dios que, por amor, parecía olvidarse de ser Dios?”. Así nos ha dado la posibilidad de volvernos hijos de Dios: ha generado un pueblo nuevo, una nueva creación.
El día de Pentecostés el grano de trigo caído en tierra y muerto ya florecía en espiga fecunda: tres mil personas, de distintos pueblos y naciones, se volvían “un solo corazón y una sola alma”, y luego cinco mil, y luego…

«Si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto».

Esta Palabra da sentido también a nuestra vida, a nuestro sufrir, a nuestro morir, un día. La fraternidad universal por la cual queremos vivir, la paz, la unidad que queremos construir a nuestro alrededor, es un sueño vago, una quimera, si no estamos dispuestos a recorrer el mismo camino marcado por el Maestro. ¿Cómo hizo él para “dar mucho fruto”? Compartió todo lo nuestro. Se adosó nuestros sufrimientos. Con nosotros se hizo tiniebla, melancolía, cansancio, contrariedad… Probó la traición, la soledad, la orfandad… En una palabra, se hizo “uno con nosotros”, haciéndose cargo de todo lo que nos pesaba. También nosotros, entonces, enamorados de este Dios que se hace nuestro “prójimo”, tenemos un modo de decirle que estamos inmensamente agradecidos por su amor infinito: vivir como vivió él. Volvernos por nuestra parte “prójimos” de cuantos pasan a nuestro lado en la vida, queriendo estar dispuestos a “hacernos uno” con ellos, a asumir una falta de unidad, a compartir un dolor, a resolver un problema, con un amor concreto hecho servicio. Jesús abandonado se ha dado todo. En la espiritualidad que se centra en él, Jesús resucitado tiene que resplandecer plenamente y la alegría tiene que ser su testimonio.

Chiara Lubich

1) Cf Jn11, 51; 2) Cf Jn 12, 32.

 

Y por escuela… una ciudad

Y por escuela… una ciudad

 

 

 No se puede negar que está en acto un gran esfuerzo mundial para vencer el analfabetismo de los pueblos. Pero, simultáneamente, se perfilan en el horizonte, sobre todo en las sociedades más opulentas, los riesgos de un nuevo analfabetismo: el de las conciencias. Para esto, sobre todo, es necesario re-crear una cultura de la educación.

Poner nuevamente en el centro de la atención la relación entre el educando y el educador, entre educadores, entre grupos, entre teoría y práctica, es el objetivo de este primer Congreso internacional que se desarrollará en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo, desde el 31 marzo al 2 de abril promovido por EDU-EducazioneUnità, centro de estudio pedagógicos del Movimiento de los Focolares, que tuvo inicio en el año 2002 por iniciativa de Chiara Lubich. Se profundizará en temáticas de especial actualidad:

En la escuela ¿de quién? – Frente a la creciente desorientación educativa, el congreso intenta imprimir un nuevo empuje a una vocación en crisis: pondrá de relieve la figura del educador, del docente, del maestro, que sepa conjugar teoría y prática, palabra y testimonio.

Comunidad en diálogo – Una finalidad, un desafío irrenunciable para dar vida a una cultura de la relación educativa y de los vínculos entre educadores, entre familias, entre grupos asociados en los cuales los jóvenes puedan reconocer los signos de una rehumanización de las relaciones y de un nuevo sentido de comunidad, entretejida por un interés recíproco.

El sentido del pensamiento – Paradójicamente, en un mundo rico de datos y de información, el riesgo es el de no saber pensar. Se vuelve, entonces, una absoluta prioridad estimular la educación del pensamiento, de la reflexión, de la búsqueda de sentido.

Aprender: un instrumento para servir – Cada vez más frenética es la carrera del éxito y a menudo, el aprender está finalizado a la competencia egocéntrica. Aprender para servir revierte esta óptica, en la búsqueda de un saber compartido, en el interés por el bien común.

A los educadores, docentes y estudiantes de Ciencias de la Educación, políticos comprometidos en este campo, el congreso ofrecerá los primeros frutos de la investigación que han encaminado expertos en el capo pedagógico de varios países, sobre el rico patrimonio de espiritualidad y de realizaciones educativas, llevadas a cabo en los 60 años de vida de los Focolares, en varias áreas del mundo.