Movimiento de los Focolares
Difundir una mentalidad solidaria, valorar los recursos

Difundir una mentalidad solidaria, valorar los recursos

  En una de las regiones más pobres del noreste brasileño, afligida por una gran sequía, se ha dado vida a un proyecto de desarrollo que prevé la construcción de infraestructuras, intervenciones educativas sobre la salud, información sobre métodos de cultivo, valoración de los recursos e irrigación. El aspecto más innovador ha sido ilustrado por el Prof. Luigino Bruni, quien está entre los responsables del proyecto“Los campesinos deben descubrir sus propios recursos y sus propios talentos: aprender a compartir sus descubrimientos, sus habilidades, sus progresos, y a poner en común también los beneficios que comporta para ellos este camino.  Si la comunión no llega a ser una cultura no hay esperanza de que el problema social pueda resolverse algún día”. Con el objetivo de llegar a 4 millones de campesinos en los 180 municipios del semi-árido,  el proyecto gubernamental Sertão vivo, inaugurado oficialmente en julio pasado, es el resultado de la colaboración entre el Gobierno de Ceará, la Comunidad Shalom y la experiencia de la Economía de Comunión, nacida precisamente en Brasil hace 15 años, por iniciativa de Chiara Lubich.  El Estado de Cearà, ubicado sólo un poco más por debajo de la línea del Ecuador, tiene 7 millones de habitantes, una renta básica mucho más baja que la nacional, y una elevada tasa de desocupación, mortalidad infantil, analfabetismo. Desarrollo futuro – Después del primer curso de Economía humana y reciprocidad, y de la apertura, en junio 2005, de un centro de animación cultural, administrado por los tres Entes, el futuro prevé dos cursos de Economía al año, dirigidos a los formadores, y después estudios en el territorio, mediante la colaboración de las universidades y del ofrecimiento de becas. La dirección científica del proyecto ha sido confiada a Emmir Nogueira, co-fundadora de Shalom, y a Luigino Bruni, docente de Economía de la Universidad Bicoca de Milán (Italia) y responsable de la Comisión internacional de la Economía de Comunión. (de un artículo de “Il Regno” N. 2/2006)  

Atención global a la persona, y no sólo asistencia

Atención global a la persona, y no sólo asistencia

 Ayubu tiene 42 años y vive en Akum, en Camerún. Confecciona bolsos de rafia, una típica actividad artesanal de su aldea: «Cuando me dijeron que tenía Sida caminaba como un hombre muerto. Era dos personas al mismo tiempo: una estaba ya muerta, la otra era el cuerpo que se movía. Me invitaron al Club. Estaba sorprendido de ver tanta gente en mis condiciones que reía y hablaba normalmente. Poco a poco volví a la vida: ya no era dos, sino uno. Volví a ser un hombre viviente. También mis bolsos se venden y estoy aprendiendo a trabajar la cerámica». El “Club” al que se refiere Ayubu es uno de los grupos de apoyo para enfermos de Sida realizados por el Movimiento de los Focolares en Nigeria, en Camerún, Kenia y la República Democrática del Congo. Mediante la red de los “Clubes” en distintos distritos, se le ofrece un apoyo global a la persona, para sostener a los pacientes, sus familias y las personas en riesgo. El proyecto se ha convertido en parte del proyecto ONU, y los resultados alcanzados, es decir la constitución en cada comunidad local de una red de solidaridad social en expansión, que se auto-promueve, con costos de intervención muy bajos, han sido presentados en la XIV Conferencia Mundial sobre el Sida (Barcelona, 7-12 de julio de 2002) y han sido publicados en las Actas entre las “Intervenciones y programas de mejoramiento”. Como nace la idea – El proyecto tuvo inicio en 1992, en un hospital de una misión Nigeriana, bajo la guía de dos médicos y una religiosa; juntos se dieron cuenta de que para controlar la difusión del virus y evitar la marginación de los enfermos, no era suficiente seguir el protocolo hospitalario para el tratamiento de los enfermos de Sida. Era necesaria, de hecho, una colaboración entre: personal  sanitario, miembros de la familia, profesores, autoridades locales, curanderos tradicionales, para construir un sentido de fraternidad y una cultura de aceptación hacia las personas seropositivas. El testimonio de uno de los pioneros, el médico español Fernando Rico González: «Por distintas razones, especialmente por falta de formación y de conocimiento, las personas seropositivas a menudo se niegan a aceptar el diagnóstico. Me he sentido interpelado por el profundo sufrimiento, sin esperanza, que he encontrado en muchos. Entonces empecé a hablar de ello a mis pacientes y a preguntarles si les gustaría encontrarse junto con otras personas con sus mismos problemas, para ayudarse recíprocamente ». De Nigeria la experiencia se repite en otros países africanos. Por ejemplo hoy día son alrededor de cien las personas asociadas a los dos clubes de Akum y Bali, en Camerún. Unos veinte de ellos son niños. Otras personas gravemente enfermas son atendidas y visitadas en casa. Estos “clubes” son sostenidos por la ONG ‘Acción por un Mundo Unido’ (AMU). Para este proyecto han sido recogidos hasta ahora € 16.048,24. El presupuesto de gastos anual está por encima de los 18.600 €. La causal para un eventual depósito a la AMU –Acción por un Mundo Unido es “Proyecto Bamenda”. (de Amu Noticias 1/2004 – 2/2005 –  4/2005 y  Living City 5/2005)