16 Mar 2004 | Focolare Worldwide
Es el gobernador de la Banca de Irlanda, Laurence Crowley, quien inaugura un Congreso hospedado por la Facultad de Economía de la Universidad Estatal de Dublín, con el título: “Humanizando la economía global, hacia una Economía de Comunión”. Se trata de una propuesta innovadora, nacida en el humus de la espiritualidad de la unidad, de los Focolares, que suscita un vivo interés por parte del mundo académico irlandés. Lo ilustra el mensaje de Chiara Lubich. Se trata de un auditorio calificado: académicos, empresarios, estudiantes. 200 personas. La Economía de Comunión, un taller de nuevas ideas, portadora de una cultura económica innovadora, es ilustrada por expertos. Las experiencias de algunos empresarios, empezando por los pioneros del Polígono Spartaco (Brasil), han dado una mayor credibilidad al proyecto. El gobernador Crowley, declaró: “La Economía de Comunión ciertamente me interesa por los aspectos que se refieren a la teoría económica y empresarial que están detrás. Pero por lo que he podido comprender, el proyecto nace de una cultura espiritual que me parece muy importante. La Economía tiene necesidad de una profunda dimensión ética que la Economía de Comunión puede traer también a Irlanda, donde el dinamismo económico necesita de un suplemento de valores éticos”.
16 Mar 2004 | Focolare Worldwide
Irlanda, que se enorgullece de tener una antigua y profunda tradición cristiana, en estas últimas décadas está sufriendo el violento impacto de la descristianización, también debido al estallido económico. El Presidente de la Conferencia Episcopal Irlandesa, Mons. Sean Brady había invitado a Chiara Lubich a hablar a un grupo de obispos sobre la espiritualidad de comunión y sobre su experiencia de evangelización. En el diálogo, los obispos revelaron sus preocupaciones más graves por el difícil momento que está atravesando el País. El problema más serio: las nuevas generaciones. Chiara habla de la exigencia que ellos tienen de modelos, de testimonios. Después el diálogo prosigue sobre la relación con las otras religiones, la política, la colegialidad, la familia. La búsqueda de la luz, hilo conductor de la antigua historia de Irlanda El redescubrimiento de las antiquísimas raíces de una historia que se remonta a 5000 años atrás, la evangelización iniciada por San Patricio en el siglo V, la época misionera, la actual crisis que presenta los signos de la búsqueda de esa luz que recorre toda la historia irlandesa, y la acogida de la luz del carisma de la unidad, ya desde hace 30 años: otras tantas etapas, delineadas con expresiones artísticas y musicales, todo en la fiesta de la familia del Movimiento con Chiara, en la Universidad de Dublín donde, alrededor de 1000 personas, llegaron desde Irlanda del Norte y de las otras regiones. Chiara lanzó a todos a vivir la fraternidad entre católicos y protestantes y en las relaciones con las otras religiones, en especial con el Islam, en ésta que hoy día es también, por primera vez, una tierra de inmigración. En la mañana, fueron fuertes los testimonios de la comunidad irlandesa: una joven que cuenta de su búsqueda de Dios en la turbulencia juvenil; una pareja de Irlanda del Norte, que resiste a la tentación del odio, entre bombas y atentados, para hacer vencer ese amor que lanza puentes entre la comunidad protestante y la católica de Ulster. El arzobispo Diarmuid Martin, coadjutor de Dublín, presente en el encuentro, en la homilía durante la Misa animó a todos a vivir y difundir este carisma de la unidad que –dijo- “refuerza la unidad entre los cristianos y trabaja por un ecumenismo de los corazones, donde el amor está vivo en cada uno y ayuda a comprendernos mejor y a superar las tensiones de las divisiones”.
La inauguración de la ciudadela Lieta, “laboratorio de unidad” Como conclusión de la visita, asumió un significado especial la inauguración de la incipiente ciudadela del Movimiento: la Mariápolis Lieta, pequeño boceto de un mundo renovado por el Evangelio, en el contexto de la política y de la Iglesia en Irlanda. Estaban presentes sea personalidades civiles que religiosas.
Las raíces espirituales de la difusión del ideal de la unidad en Irlanda Varias veces, durante este viaje a Irlanda, fueron recordados aquellos que están en la raíz de la difusión del ideal de la unidad en este País: los primeros que lo acogieron y difundieron, Margaret Neylon y su hijo Eddie, el primer gen, clavado a una silla de ruedas. Impresionante el momento en el que se develó la placa con la foto de Lieta, focolarina argentina, durante la inauguración de la ciudadela que lleva su nombre. Por este Ideal, Lieta trabajo durante 30 años en Irlanda: desde el inicio de los años Setenta, hasta el 2002, cuando nos dejó. Vivos en el corazón de todos, Joe McNamara, uno de los primeros focolarinos y el focolarino Stephen Lukong, de Camerún, que partió repentinamente para el Cielo hace pocas semanas. Sus últimos días habían sido marcados por una profunda experiencia espiritual. Sus nombres quedaron marcados en las calles y las plazas de la ciudadela.
29 Feb 2004 | Palabra de vida, Sin categorizar
El pueblo de Israel, exiliado en Babilonia, mira el pasado con nostalgia, el tiempo glorioso en el cual Dios intervino con poder y liberó a sus antepasados, esclavos en Egipto. La tentación es la de pensar: Dios ya no mandará otro Moisés, ya no obrará esos grandes prodigios que hacía en un tiempo y nosotros tendremos que permanecer por siempre en esta tierra extranjera.
En cambio, el rey persa Ciro, en el 539 a.C. libera al pueblo elegido, cuyo retorno a la tierra prometida será aún más extraordinario que el éxodo de Egipto.
¡Dios no se repite nunca! Su amor es capaz de obrar cosas mucho más grandes que las realizadas en el pasado, cosas que no podemos siquiera imaginar. Por eso pone en los labios del profeta Isaías la invitación:
«No se acuerden de las cosas pasadas, no piensen en las cosas antiguas: yo estoy por hacer algo nuevo»
Además Isaías, al final de su libro, anuncia un futuro más luminoso que nunca: la creación de cielos nuevos y de una nueva tierra. Lo que Dios realizará será tan grande que “no quedará el recuerdo del pasado, ni se lo traerá a la memoria”.
También el apóstol Pablo, remitiéndose a las palabras de Isaías, anunciará la inimaginable intervención de Dios en nuestra historia. En la muerte y resurrección de Jesús, Dios hace nueva a la criatura humana, la recrea en su Hijo para una vida nueva. Por otra parte, en el Apocalipsis, al final de la historia, Dios anuncia que todo el cosmos será recreado: “Yo hago nuevas todas las cosas”.
Las palabras de Isaías recorren toda la Biblia y también nos hablan a nosotros hoy:
«No se acuerden de las cosas pasadas, no piensen en las cosas antiguas: yo estoy por hacer algo nuevo»
Somos nosotros ese “algo nuevo”, la “nueva creación” que Dios ha generado. A través de su Hijo, que llega a nosotros en sus Palabras y en todos sus dones, ha hecho nuevos nuestro ser y nuestro obrar: es Jesús mismo el que ahora vive y obra en nosotros. El es el que renueva nuestras relaciones con los demás: en la familia, en la escuela, en el trabajo. El es quien regenera, a través de nosotros, la vida social, el mundo de la cultura, de la diversión, de la salud, de la economía, de la política… en una palabra, de todos los sectores de la actividad humana en los que estamos involucrados.
No miremos más al pasado para quedarnos añorando lo hermoso que fue aquello o para llorar nuestros errores: creamos firmemente en la acción de Dios, que puede seguir realizando “cosas nuevas”.
Dios nos ofrece la posibilidad de volver a recomenzar siempre. Nos libera de los condicionamientos y de las cargas del pasado. La vida se simplifica, se vuelve más llevadera, más pura, más fresca. También nosotros, al igual que el apóstol Pablo, olvidando el pasado, estaremos libres de correr hacia Cristo, hacia la plenitud de la vida y de la felicidad.
«No se acuerden de las cosas pasadas, no piensen en las cosas antiguas: yo estoy por hacer algo nuevo»
¿Cómo vivir entonces esta Palabra? Tratemos de realizar con amor lo que Dios quiere de nosotros en cada momento presente de la jornada: estudiar, trabajar, atender a los hijos, rezar, jugar… cortando con todo lo que en ese momento no es Voluntad de Dios. De esta manera permaneceremos siempre abiertos a lo que él quiera obrar en nosotros y fuera de nosotros, y estaremos dispuestos a recibir esa gracia particular que nos ofrece siempre, para cada momento presente.
Viviendo de esta manera, ofreciendo cada acción a Dios, diciéndole explícitamente “es por ti”, Jesús vivirá en nosotros y realizará siempre obras que permanecen.
Chiara Lubich