7 Sep 2022 | Senza categoria
Los Chicos por un Mundo Unido conocieron una familia carenciada en las periferias del Gran Buenos Aires en Argentina. A partir de entonces, comenzaron una relación que los llevó a compartir momentos y experiencias inesperadas. El trabajo que comenzaron hace unos meses los Chicos por un Mundo Unido (CHxMU) de las localidades de Rodríguez y Luján, en la provincia de Buenos Aires a poca distancia de la capital Argentina, junto con los Jóvenes por un Mundo Unido y miembros de la comunidad, fue dando pasos tan inesperados como providenciales. El puntapié inicial había sido la Navidad pasada. La sensibilidad de CHxMU los había llevado a pensar que la idea de que existan familias que no puedan darse el gusto de festejar las Fiestas de fin de año con algo sabroso en la mesa, era injusta. Así, contactaron con la familia de Tiziano, que tenía cinco años y vivía con sus padres en condiciones muy humildes. Prepararon una rica caja navideña, en la que incluyeron todo lo que comerían ellos en un momento tan especial como ese: compraron un pollo, hicieron una ensalada, incluyeron vino, sidra, pan dulce, budín, gaseosa. Incluso llegaron a conseguir algunos regalos. Pero la alegría del trabajo hecho no quedaría ahí. Cuando los CHxMU llevaron la caja navideña a la familia, conocieron la realidad en la que vivían. Una situación en la que tener una vivienda digna, siquiera para no pasar frío, era solo una utopía. “Fue muy impactante”, recuerdan los referentes de CHxMU. Al mismo tiempo, los padres de Tiziano les contaron que su hijo estaba muy entusiasmado por empezar el primer año de la escuela primaria. La repuesta concreta frente a eso fue unánime: apadrinarlo. “Nos propusimos comprarle todo lo que necesitaba para la escuela. Zapatillas, medias, remeras, pantalón, guardapolvo, mochila, cuaderno, lápices”, cuentan los CHxMU –que además tuvieron la ayuda económica de otros jóvenes amigos de Mendoza y de Guatemala– y recuerdan el primer día de clases de Tiziano. “La madre nos mandaba fotos del nene con sus cosas nuevas, estaban muy contentos”. 
Pero si los CHxMU creían que el trabajo terminaría ahí, estaban equivocados. Después de la caja navideña, después del colegio de Tiziano, todavía había otro paso más que dar. Tiempo después de esas experiencias, algunas voluntarias, adherentes, simpatizantes y amigos que integran el grupo de Amas de Casa del Movimiento Humanidad Nueva les comentaron que habían conseguido providencialmente algo de dinero para comprar materiales y construir una casa para la familia. Ricardo, el padre de familia, sabía de albañilería e incluso ya contaba con algo de arena y piedras, así que esa ayuda económica se transformó en ladrillos y cemento. “Nosotras hacemos nuestra parte, estando atentas a las necesidades de los hermanos y poniendo en común; luego ¡la Providencia se hace tangible!”, comentan. En 20 días, la casa estuvo en pie; se acercaba el invierno y fue muy importante para ellos. Un mensaje de voz de Tiziano al Whatsapp lo confirma: “Gracias por los ladrillos para mi habitación”.
De Ciudad Nueva Cono Sur
25 Ago 2022 | Focolare Worldwide
La Mariápolis Ginetta ha celebrado sus bodas de oro el 15 de agosto de 2022. El sueño de los pioneros hoy es una realidad: un faro de unidad, diálogo y una nueva sociedad para todos. Desde su génesis, la Iglesia católica ha tratado de vivir de diversos modos el mandato de Jesús en la llamada oración sacerdotal: “Padre, que sean uno, como nosotros somos uno” (cf. Jn 17-21). La unidad y el diálogo siguen siendo hoy la base de las acciones y de las teorías eclesiales, y fue precisamente durante la Segunda Guerra Mundial, en la ciudad de Trento, en Italia, cuando Chiara Lubich, con veintiún años, comprendió que quería vivir y difundir la unidad entre todos los pueblos del mundo, creyentes y no creyentes. En Brasil, a través de la Mariápolis Ginetta, esta misión ha sido fructífera durante los últimos 50 años. La “ciudad sobre el monte”
Al fundar el Movimiento de los Focolares, y siguiendo el ejemplo de sus experiencias, Chiara pensó que sería bueno crear ciudades visibles y luminosas ubicadas “sobre el monte”, que fueran verdaderos faros para la sociedad, donde pudieran vivir el amor recíproco en comunión, el Evangelio y la presencia constante de Dios. En el mundo existen hoy 35 Mariápolis, como se llaman las Ciudadelas nacidas de los Focolares. Tres de ellas están ubicadas en Brasil: la Mariápolis Santa María cerca de Recife, la Mariápolis Gloria cerca de Belem y la Mariápolis Ginetta, ubicada en el Estado de San Paulo, en la Vargem Grande Paulista que, en el día de la Fiesta de la Asunción, el 15 de agosto celebró sus bodas de oro. La Mariápolis Ginetta Fruto de la providencia de Dios, testimoniada por muchas acciones, ha sido lugar de encuentro espiritual y social para miles de personas en todo el mundo. Habitada por familias, personas consagradas, laicos, sacerdotes e incluso personas de otras confesiones religiosas, la ciudad faro, es un espacio donde cada visitante puede hacer una experiencia de Dios. Karina Gonçalves Sobral, que vive con su esposo y sus dos hijas en la comunidad, subraya la importancia de la espiritualidad de la unidad y los valores contenidos en la cultura local: “La Mariápolis tiene como misión ser un lugar de encuentro, una casa abierta a todos. Y es verdaderamente para todos. Quien viene aquí debe sentirse acogido. La acogida es parte de nuestro carisma”. “Ante los diversos terrenos que habíamos propuesto hace cincuenta años, este en Vargem Grande realmente parecía tener las características adecuadas para ser un espacio fecundo, donde podemos encarnar visiblemente el Ideal de la unidad. Aquí nos hemos establecido y hoy celebramos un hito importante”, dice Maria do Socorro Pimentel, una focolarina que vive en la ciudadela desde hace más de 40 años. La presencia de la fundadora 
Chiara Lubich visitó varias veces la Mariápolis Ginetta y en uno de sus viajes, en 1991, al encontrarse con la gran desigualdad social de la población brasileña, se inspiró particularmente y es aquí donde creó la Economía de Comunión, cuyo principal objetivo es el de desarrollar una red de empresas que comparten sus ganancias, contraponiendo a la cultura del tener con la cultura del dar. La Mariápolis toma su nombre de una de las primeras compañeras de Chiara Lubich, la Sierva de Dios Ginetta Calliari, una de las más grandes impulsoras de la construcción de esta “ciudad sobre el monte” y corresponsable del inicio del Movimiento de los Focolares en Brasil. Su cuerpo está enterrado en el cementerio de la Ciudadela, donde acuden varios fieles a pedir gracias. Reconocimiento Ya en mayo de 2022 el Municipio de Vargem Grande Paulista ha reconocido el trabajo social y espiritual realizado por el Movimiento de los Focolares en la ciudad y la importancia no solo de su Centro Mariápolis, sino de todas las obras que se realizan y que involucran a niños, adolescentes y jóvenes. No hay que olvidar el trabajo de los albergues para personas sin hogar y su Sistema de Comunicación, que trajo inversiones, alianzas y notoriedad al municipio. Con motivo de la Santa Misa celebrada el lunes 15 de agosto de 2022 por Don João Bosco, obispo de Osasco, el Papa Francisco envió la Bendición Apostólica escrita en señal de agradecimiento por esta misión realizada por el Movimiento de los Focolares en la ciudad, en el Estado de San Paolo y en todo Brasil.
Ronnaldh Oliveira (de un artículo publicado en cancaonova.com)
19 Ago 2022 | Sin categorizar
Amar nos impulsa a salir de nosotros mismos, haciendo el bien y acercándonos al otro venciendo la indiferencia. Ensuciarse las manos, comprometerse, nos recuerda que Dios nos amó primero y cuál es el sueño que colocó en nuestro corazón. Diecisite quintales de libros Hablando con amigos sobre la crisis en Argentina supimos que había una grave carencia de textos escolares en ese país. Entonces, surgió la idea de hacer circular entre las familias conocidas la propuesta de realizar una recolección de libros. La respuesta fue inmediata y generosa. Hubo también otras iniciativas: avisos en los periódicos, en la radio, ir a hablar a las parroquias y a varias asociaciones de padres. Muchos participaron en primera persona, incluso en otras ciudades. Recogimos diecisiete quintales de libros de todos los niveles escolares para enviar a la Argentina por mar. Hubo quien, también, recolectó otros dos quintales en el lapso de un mes, haciendo participar a otros, y consiguió el dinero para el transporte. Por nuestra escasa experiencia, en algunos casos fue difícil tener en cuenta muchos detalles importantes (por ejemplo el tipo de cajas adecuadas para el transporte, los trámites aduaneros, etc.). Pero a todo se le encontró una solución. Tuvimos ocasión también de contarles a muchos qué era lo que nos impulsaba a efectuar esa acción: el ideal de un mundo más unido y solidario. (S.A. – España) Juntos en el servicio Soy enfermera en un centro asistencial. Una pareja necesitada, con un niño de nueve meses, se había dirigido a mí requiriendo mis servicios. Ni siquiera tenían dinero para el autobús; la mujer se había lastimado la mano y el pequeño necesitaba completar su vacunación. Yo no habría podido atender a sus pedidos a causa de ciertos procedimientos muy rígidos, pero dentro de mí sentía la obligación de hacer algo por esos prójimos. Cuando conseguí solucionar una emergencia pendiente y terminar, me dediqué a responder a todas las exigencias de esa familia, y así evitar que tuvieran que comprar los billetes del autobús para una nueva cita. De pronto, espontáneamente, otra enfermera se ofreció a atenderlos ella en mi lugar. Le curó la mano a la señora, le dio todo el material para nuevas curaciones y vacunó al niño. Estaba feliz por haber podido ayudarlos y yo también lo estaba. (Maina – Canadá)
A cargo de Maria Grazia Berretta
(extraído de “Il Vangelo del Giorno”, Città Nuova, año VIII, número 2, julio-agosto2022)
15 Ago 2022 | Sin categorizar
Nel 1976, en la rúbrica de la revista Cittá Nuova “Diálogo abierto”, un lector hizo a Chiara Lubich esta pregunta: De vez en cuando siento, como un reproche, que no amo suficientemente a María, que pienso poco en ella. ¿Qué crees tú que haría falta hacer para tener una verdadera devoción por María? Esta fue su respuesta. María está más cerca de Dios que del hombre, y eso que es criatura como lo somos nosotros, es criatura ante el Creador. De ahí la posibilidad que ella tiene de ser para nosotros como un plano inclinado que toca el cielo y la tierra. En cuanto a poseer una verdadera devoción por ella –aunque ensalcemos las distintas devociones que han florecido durante siglos para dar al pueblo cristiano la sensación de un amor materno seguro, que piensa en todas las pequeñas y grandes desgracias que la vida conlleva– yo te aconsejaría un camino que provoca en el corazón un amor a María semejante al que Jesús tiene por ella. Mira, si María tiene todas esas magníficas y extraordinarias cualidades que tú sabes, ella también es la perfecta cristiana. Y lo es porque, como puedes deducir del Evangelio, no vive su vida, sino que deja que la ley de Dios viva en ella. Es quien puede decir mejor que nadie: «No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí». María es la Palabra de Dios vivida. De modo que si quieres amarla de verdad, imítala. ¡Sé también tú Palabra de Dios viva! Y ya que no podemos vivir todo el Evangelio a la vez, reevangeliza tu vida tomando en serio y viviendo cada día una de las «palabras de vida» que contiene.
Chiara Lubich
(Chiara Lubich, Maria, Ciudad Nueva, Madrid 2017, pp. 189-190)
8 Ago 2022 | Sin categorizar
La palabra de vida de agosto de 2022 nos pide perdonar siempre. Cuando nos presentamos delante de Dios –en la liturgia, en la oración– debemos estar en armonía con todos. Como dice el papa Francisco, no podemos ir a dormir si estamos en discordia con nuestros hermanos o hermanas. Dice Jesús, utilizando un lenguaje paradójico para subrayar la importancia ante Dios de la plena concordia entre los hermanos: si cuando vas a ofrecer tu sacrificio te acuerdas de que hay alguna discordia entre tu prójimo y tú, interrumpe tu sacrificio y ve primero a reconciliarte con tu prójimo. Pues la ofrenda del sacrificio – como es para los cristianos el participar en la Misa– sería un acto vacío de contenido si estamos en discordia con nuestros hermanos. El primer sacrificio que Dios espera de nosotros es que nos esforcemos por estar en armonía con todos. Con esta exhortación suya, el pensamiento de Jesús no parece presentar novedades sustanciales respecto al Antiguo Testamento (…) Pero hay una novedad, y consiste en esto: Jesús afirma que debemos tomar siempre la iniciativa para que la buena armonía sea constante, para que se mantenga la comunión fraterna. Y así lleva el mandamiento del amor al prójimo hasta su raíz más profunda. Pues Él no dice: «si te acuerdas de haber ofendido tú a un hermano», sino «si te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti». Para Él, el mero hecho de quedarnos indiferentes ante la discordia con el prójimo, aunque no seamos nosotros los responsables de esta sino los demás, es ya un motivo para no ser gratos a Dios, para ser rechazados por Él. Jesús quiere ponernos en guardia no solo contra las más graves explosiones del odio, sino también contra toda expresión o actitud que de un modo u otro denote falta de atención o de amor a los hermanos. (…) Tendremos que procurar no ser superficiales en las relaciones, sino rebuscar en los rincones más recónditos de nuestro corazón. También trataremos de eliminar la simple indiferencia, o cualquier falta de benevolencia, toda actitud de superioridad, de desinterés hacia cualquier persona. Normalmente intentaremos reparar un desaire o un arranque de impaciencia pidiendo disculpas o con un gesto de amistad. Y si a veces esto no parece posible, lo importante será el cambio radical de nuestra actitud interior. A una actitud de rechazo instintivo del prójimo debe sucederle una actitud de acogida total, plena, de aceptación completa del otro, de misericordia sin límites, de perdón, de compartición, de atención a sus necesidades. Si actuamos así, podremos ofrecer a Dios cualquier regalo que queramos y Él lo aceptará y lo tendrá en cuenta. Nuestra relación con Dios será más profunda y llegaremos a esa unión con Él que es nuestra felicidad presente y futura.
Chiara Lubich
(Chiara Lubich, en Palabras de Vida/1, Ciudad Nueva, 2020, pp. 295-297)