Movimiento de los Focolares

Protestar y actuar hasta que el cambio sea irrefrenable

El próximo 24 de mayo en todo el mundo tendrá lugar una nueva jornada de movilización global por el clima. Esta acción nació de la idea de una chica de 16 años, sueca, y coincide con el cuarto aniversario de la publicación de la Carta Encíclica del Papa Francisco “Laudato Si’”. Le preguntamos a Lorna Gold, economista, miembro de los Focolares, que trabaja para la agencia católica irlandesa para el desarrollo «Trocaire» y es autora del libro “»Climate Generation: Awakening to our Children’s Future», que nos explicara por qué es necesario un esfuerzo inmediato, individual y colectivo, en pos del planeta tierra. Eres especialista en el ámbito del desarrollo internacional y has trabajado durante casi dos décadas en contextos académicos y en Organizaciones no Gubernamentales. ¿Cómo nace tu compromiso por el ambiente? Mi compromiso comenzó cuando era pequeña y, con los chicos del Movimiento de los Focolares, hice acciones para construir un mundo más unido. Recuerdo, en particular, cuando los jóvenes de la Amazonia (Brasil) me contaron que estaban destruyendo las selvas. Quedé horrorizada. Entonces empecé rápidamente a hacer una campaña en mi colegio y en mi comunidad para proteger esa región. Luego, estudié e hice un doctorado, investigando sobre el desarrollo sustentable, concentrándome en la Economía de Comunión, como ejemplo de economía en la que las personas no se concentran tanto en el consumismo, sino más bien en la compartición y la construcción del bien común. En mi trabajo en “Trocaire”, que se ocupa de apoyar a las personas que viven en la pobreza, entendí que si no logramos proteger la tierra, estamos fracasando también con los pobres, y con todos nosotros. Sin proteger las condiciones de base de la vida de la que todos dependemos, no hay un camino para salir de la pobreza. Has adherido a la inciativa «FridaysForFuture» promovida por Greta Thunberg involucrando en Irlanda a chicos y padres. ¿Qué hacen ustedes cada viernes? Estoy muy preocupada por el cambio climático y desde hace años trabajo para influenciar las políticas de los gobiernos. Quedé impactada por Greta Thunberg. Hubo otros como ella en el pasado, pero ahora, con el poder de las redes sociales, existe la posibilidad de que las palabras de un niño lleguen a ser un “fuego” que nos haga mover a todos. Ella invitó a todos a protestar los días viernes, particularmente el 15 de diciembre de 2018. Desde el comienzo percibí esa invitación como dirigida a mí personalmente; entonces fui a protestar delante de nuestro Parlamento. Y volví todos los viernes. El número de las personas que se encuentran todas las semanas crece y nacen nuevos grupos similares en toda Irlanda. El 15 de marzo de 2019 todo el país se movilizó: 15.000 niños y adultos salieron por las calles de Dublín y en otras 40 localidades. ¿Cómo hacer para que el compromiso por el planeta cambie nuestro estilo de vida? Debemos protestar y actuar. Cualquiera puede iniciar la protesta de los viernes en su comunidad local y registrarla en el mapa global en el sitio Fridaysforfuture.org. Pero también se puede hacer una acción positiva como plantar árboles. Esto generaría un doble impacto: protestar y plantar. Mientras tanto continúan las protestas globales, como la de hoy. Junto al Global Catholic Climate Movement, del que forman parte también los Focolares, les pedimos a todos, a personas de toda creencia y de toda comunidad, que nos unamos a los estudiantes en esta jornada. ¿Cuánto influyó en tus opciones de trabajo y de vida el encuentro con el carisma de los Focolares? Mis opciones de vida han sido influenciadas seguramente por el encuentro con el Movimiento de los Focolares. Aprendí que el amor todo lo vence. Para resolver el problema climático es necesario que todos trabajemos juntos. Tenemos tecnologías, ideas y también dinero, pero a menudo faltan la colaboración y una auténtica voluntad de trabajar por el bien común. Creo que el Movimiento de los Focolares tiene un rol importante que desempeñar en la generación de espacios en donde todos puedan ser ayudados a trabajar en espíritu de auténtica colaboración. ¿Cómo te ha venido la idea de escribir un libro y con qué objetivo? ¿En qué consiste el compromiso que propones para la salvaguarda del planeta? La idea nació de la profunda preocupación de ver que los padres no se dan cuenta de lo que está sucediendo con el clima y no entienden a menudo cuánto influirá en los hijos. He trabajado en este tema durante dos décadas. La situación es terrible. Si no cambiamos radicalmente nuestras sociedades, en los próximos diez años, nuestros hijos tendrán que afrontar un cambio climático con el aumento de 4 ó 5 grados antes de finales de siglo. Significa que la civilización, como la conocemos, no sobreviviría. La gran mayoría de las especies desaparecería. Nuestros hijos se encontrarían con un peso imposible de soportar. Para mí, como madre, esto es inaceptable. Hay un enorme interés por mi libro aquí en Irlanda y acaba de ser publicado en los Estados Unidos por New City Press. Espero que se publique en otros países también. En el libro sugiero tres cosas: volver a conectarnos con la tierra, la maravillosa creación de Dios y volver a encontrarnos nosotros mismos en la gran comunión, no sólo con los demás seres humanos, sino con todo el cosmos. En segundo lugar, cambiar nuestro estilo de vida para reducir al mínimo el impacto ambiental, y para ello es necesaria una “conversión ecológica”, como la llama el Papa Francisco. Un buen punto de partida es marcar la propia huella ecológica online (hay muchas maneras de hacerlo en la web) y ver cómo hacer para reducirla. Ninguna opción será fácil, algunas requerirán cambios importantes. Por último, tenemos que unirnos a los demás, para hacer presión, incluso a nivel político, y obtener grandes cambios. Las acciones individuales no son suficientes. Acabar con las inversiones públicas en combustibles fósiles es un paso fundamental en esta dirección. También las campañas de sensibilización son esenciales, hasta que el cambio sea irrefrenable.

Anna Lisa Innocenti

Perú: acompañar a los migrantes para superar el dolor y el trauma

Perú: acompañar a los migrantes para superar el dolor y el trauma

Muchos son los migrantes venezolanos que abandonan su tierra y se mudan a Perú, como en otros países de América Latina, en busca de mejores condiciones de vida. Irene Indriago Castillo es una psicóloga clínica y cognitiva venezolana que trabaja con el Movimiento de los Focolares y trabaja en Perú como asesora organizacional internacional. Le preguntamos cuál es su experiencia humana y profesional en este ámbito. Adolescentes Autoestima¿Cuáles son los dolores que los migrantes traen con ellos y cuáles son sus esperanzas? Las personas que llegan a Perú a menudo han dejado Venezuela con pocos medios económicos, separándose de bienes materiales y de sus seres queridos. Después del viaje y el paso de los controles migratorios, comienza un proceso para ellos que llamo “de la ilusión a la desilusión”: casi no tienen recursos económicos, pero les gustaría obtener mejores condiciones de vida lo antes posible, encontrar una casa y también un trabajo para ayudar las familias que se quedaron en Venezuela. Lamentablemente, estas expectativas pronto se vienen abajo y comienza un itinerario doloroso. Sufren por la separación de las familias de las que no tienen noticias, por la pérdida de su vida cotidiana y los espacios en los que se sentían seguros. A menudo viven en condiciones menos favorables que en Venezuela. La adaptación es por lo tanto difícil, a veces trae dificultades incluso en las parejas. Se mueven en un mar de incertidumbres que socavan su fuerza emocional y espiritual. Solo aquellos que vienen con un objetivo claro y una fe fuerte pueden superar estas circunstancias en menos tiempo. ¿Cuáles son sus mayores y más urgentes necesidades? La principal necesidad es económica para poder mantener. Deben legalizar su presencia en el país de destino y asistencia en caso de enfermedades. También es muy importante que logren mantenerse en contacto con la familia en Venezuela. Y necesitan ayuda y relaciones de apoyo para manejar la frustración, la incertidumbre y el dolor. Muchos son los menores que llegan, ¿cuáles son los traumas más grandes que experimentan y cómo tratan de ayudarlos? Los niños y adolescentes no escapan del shock emocional, aun sabiendo que el objetivo de la migración es lograr una mejor calidad de vida. No tienen las mismas herramientas que los adultos para procesar los cambios. En los talleres que hago con ellos, me di cuenta de que, para todos, la decisión de venir al Perú fue tomada por los padres, ellos no fueron interpelados. Aunque entendieron la perspectiva de mejorar las condiciones de vida, no todos querían venir. Ven poco a sus padres, viven preocupados, se comunican menos, no tienen amigos. No todos pueden ingresar a las escuelas peruanas de inmediato, pero quienes asisten a menudo reciben palabras ofensivas de sus compañeros de clase. Su tristeza, ira y miedo se manifiestan con comportamientos que a veces los padres no comprenden, como la rebelión, el llanto, el aislamiento. Es esencial prestarles atención, abrir la comunicación y apoyar la formación de grupos de pares para que se sientan contenidos. ¿Crees que todavía hay espacio para la esperanza de reconstruir un futuro en estos niños y jóvenes? Mientras haya vida, hay esperanza. Necesitamos promover la resiliencia como una herramienta que fortalece cognitiva y emocionalmente a aquellos que están atravesando los grandes desafíos de la vida. El país anfitrión, en el marco de los derechos humanos, debe garantizar el acceso a la salud, la alimentación y la educación. Es esencial brindar apoyo para construir nuevas relaciones afectivas, mantener la comunicación familiar y establecer puentes de adaptación a los nuevos lugares y fortalecimiento espiritual. Así formaremos personas con valores más estables, con una visión del futuro y con las herramientas necesarias para tomar decisiones que les permitan realizar sus sueños.

Anna Lisa Innocenti

Una pequeña semilla con una fuerza irresistible

Una pequeña semilla con una fuerza irresistible

Nueva etapa del viaje de Maria Voce y Jesús Morán en el Líbano: en las raíces de la cultura del país, con su complejidad social, política y religiosa. El desafío de un diálogo auténtico como llave para el renacimiento del Líbano. “Es hora de construir una nueva nación”, así dice un gran cartel que mira hacia la carretera, pero la velocidad del tráfico libanés no permite entender de quién sea el llamamiento, ni tampoco las intenciones que desea expresar. WhatsApp Image 2019 05 15 at 16.16.00La pequeña delegación del Movimiento de los Focolares encabezada por la presidente Maria Voce y el copresidente Jesús Morán regresó de un viaje al norte del país donde visitó el Valle de los Santos, el centro espiritual de la Iglesia Maronita del cual forma parte la gran mayoría de los cristianos libaneses. También es la zona de los famosos cedros del Líbano: un pequeño bosque a 2000 metros de altura, donde todavía hay ejemplares que probablemente se remontan a la época del rey Salomón y, por tanto, a 3000 años atrás. Regresando a Beirut, cargados de impresiones que afirman la gran capacidad de este pueblo que cuenta con 7000 años de historia y que ha sabido sobrevivir en la encrucijada de tres continentes y de tres grandes religiones, pero que también ha sabido preservar su creatividad en condiciones extremadamente difíciles. Cuanto más te acercas a la capital, más viene a la mente la realidad actual que en su complejidad no da muchas razones para la esperanza. Actualmente, hay 18 comunidades religiosas en el Líbano. El estado y la administración pública trabajan “en estado de emergencia”. Existe una indisoluble interrelación entre grupos étnicos, religiosos y políticos, entre grandes familias, intereses económicos, potencias externas. Las viejas heridas de la llamada guerra “civil”, de 1975 a 1990, aun no se han sanadas. “No hemos tenido el coraje de afrontar el mal que nos hemos causado los unos a los otros”, ha dicho uno de los obispos que hemos visto en estos días, y, en consecuencia, nadie ha pedido perdón al otro”. Y varias veces en estos días escuchamos que la situación podría estallar en cualquier momento. WhatsApp Image 2019 05 14 at 18.15.45“Es hora de construir una nueva nación”, dice el cartel de la carretera, y es natural preguntarse cómo podría suceder esto. La respuesta que Jesús Morán ha delineado en un discurso en una mesa redonda en la Facultad de Filosofía de la Universidad Santo Espíritu (USEK) cerca de Beirut, se puede resumir en una única palabra: diálogo. “El diálogo – ha subrayado el copresidente de los Focolares – es parte de la naturaleza del hombre. En el diálogo, el hombre se vuelve más humano porque se completa con el don del otro. Por lo tanto, no se trata tanto de palabras o de pensamientos, sino de dar el propio ser. Esto requiere silencio, escucha y el riesgo de poner en juego la propia identidad, incluso cultural, incluso eclesial, que no se perderá sino que se enriquecerá en su apertura”. ¿Entonces, el diálogo para construir una nueva nación? Esta no será otra teoría hermosa, una de las muchas que los libaneses han escuchado en los últimos años. WhatsApp Image 2019 05 13 at 18.48.15 ¡Absolutamente no!, podrían responder los 150 cristianos y musulmanes que se reunieron el 13 de mayo en la llamada “casa amarilla” construida sobre lo que solía ser la línea de demarcación entre las áreas Este y Oeste de Beirut y que ha sido reconstruida, para no olvidar las heridas de la guerra. Los testimonios de amistad, nacida durante la guerra sobre la base de una simple acogida por parte del Movimiento de los Focolares, han sido conmovedores y convincentes. Pequeños gestos de cercanía y atención, visitas recíprocas, relaciones sin interés, han transformado – como describió una mujer musulmana – la amistad en una verdadera familia. “El diálogo solo es posible entre personas verdaderas. Solo el amor nos hace verdaderos”, ha dicho Jesús Morán en su discurso. Los amigos cristianos y musulmanes y sus experiencias son una prueba de ello. Tal vez sea solo una pequeña semilla, que puede crecer lentamente, al igual que los cedros del Líbano. Pero ciertamente es una semilla con una fuerza irresistible, de la cual puede nacer una nación nueva.

Joachim Schwind

Una comunidad grande como el mundo

Luigi Butori, italiano, es un focolarino que vive en Ho Chi Minh City. En Asia desde hace más de 20 años, conoce toda su belleza, pero también los dramas y los contrastes. Lo acompañamos en su trabajo de apoyo y rescate de los más pobres de los pobres, primero en Tailandia (ver Conexión CH de septiembre de 2015) y ahora en Vietnam. https://vimeo.com/333332052  

En la Aldea por la Tierra, la protagonista es la Amazonía

En la Aldea por la Tierra, la protagonista es la Amazonía

Se ha discutido el tema de salvaguardar la Amazonía, uno de los ecosistemas más ricos del planeta y al mismo tiempo una “selva de culturas”. Mirar la Amazonía con los ojos de quienes viven allí, “hacerse uno” con las poblaciones indígenas que la habitan en una relación de intercambio y equilibrio perfecto: la tierra es una madre que da vida y el hombre cuida y protege la riqueza de sus criaturas, siendo ellas mismas una criatura en la Creación. Esta es la mirada con la que los promotores y participantes en la cuarta edición de la Aldea de la Tierra, promovida en Roma por el Movimiento de los Focolares con Earth Day Italia, del 25 al 29 de abril, abordaron el tema de la salvaguardia de la región panamazónica, unos de los ecosistemas más ricos del planeta y al mismo tiempo una “selva de culturas”. Desde el parque de Villa Borghese, ha sido renovado el llamado a la protección de la biodiversidad ambiental y étnico-cultural del “pulmón” del planeta, largamente explotado y saqueado por multinacionales y gobiernos que consideran a esa tierra como una fuente de ingresos. La actividad extractiva de petróleo, gas y minerales preciosos, y la creciente deforestación de las áreas destinadas a la agricultura intensiva o a la construcción de represas e infraestructuras – denuncia Francesca Casella, directora de Survivor International Italia – es un “ataque deliberado” que pone en riesgo la supervivencia del ecosistema y las tribus que lo habitan, desalojadas ilegalmente de sus tierras, privadas de sustento o incluso exterminadas. cq5dam.thumbnail.cropped.750.422“Tenemos hambre y sed de justicia por todos aquellos que murieron luchando por nuestra gente y por nuestras vidas, dijo Hamangaì, una estudiante, representante del pueblo aborigen Patax – en el estado brasileño de Bahía – y pidió que “la humanidad se detenga y escuche a los pueblos originarios”, portadores de una sabiduría milenaria. Este grito fue respondido por las cientos de organizaciones, instituciones y realidades – civiles y eclesiales – que participaron en el evento, formando un frente común para la protección de la región amazónica. Una tierra que constituye un inestimable patrimonio ecológico, pero que también se ofrece como modelo para la coexistencia de cientos de diferentes poblaciones con diferentes culturas, grupos étnicos y religiones. Un modelo para ser protegido, por lo tanto, de acuerdo con el espíritu indicado por el Señor a Moisés en la Biblia: “Quítate las sandalias, porque el lugar que pisas es suelo sagrado” (Ex 3, 5). Un pasaje bíblico que el Papa Francisco citó durante su viaje apostólico a la Amazonía, en 2016, y que el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos, propuso nuevamente a los participantes en la Aldea, como modelo de relación en el encuentro con los indios y su tierra. Los obispos del mundo se reunirán en octubre para discutir el tema de la Amazonía, en busca de “Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”, como dice el título del Sínodo querido por el Papa. La presencia de la Iglesia en la Amazonia, recordó el cardenal, es de hecho significativa, con “7 conferencias episcopales, 106 obispos y miles de sacerdotes y operadores pastorales”. Una atención especial que proviene de la conciencia de que todo está relacionado, como lo subraya el Santo Padre en la Laudato si, donde invita a una “conversión ecológica”, que es asumir la interdependencia de toda Creación, de la naturaleza con el hombre y entre los hombres, y por tanto cambiar los estilos de vida para superar el individualismo y adoptar la solidaridad global como criterio para la acción. En este sentido, se lee también el trabajo de los frailes capuchinos en Tierra Santa, presentes en 72 aldeas junto a los pueblos indígenas, comprometidos en la lucha contra el prejuicio contra los indios, vistos como pueblos atrasados, y que en cambio tienen mucho que enseñar. “Somos esclavos del tiempo, mientras estás con ellos, entiendes lo sagrado que es estar juntos, escucharnos”, dice el padre Paolo Maria Braghini, misionero capuchino durante 20 años en la Amazonía, que dice “San Francisco hoy estaría feliz de vivir en esa parte del mundo”. Un modelo amazónico, que en su biodiversidad puede y debe ser replicado en otros lugares, pero adaptado a cada realidad, como lo demuestra Rafael Padilha, profesor de la Universidad de Vale do Itajaì, en Brasil, quien destaca también la importancia de promover una economía que ponga a la persona en el centro, por ejemplo, a través de proyectos como los inspirados por la Economía de Comunión, nacida del carisma del Movimiento de los Focolares. El desafío, incluso en los llamados países desarrollados – añade el padre Laurent Mazas, Director Ejecutivo de Cortile dei Gentili – es pasar de la multiculturalidad a la interculturalidad, “del duelo al dúo, respetando los tesoros de cada cultura”. Al final de la charla, en el Viale delle Magnolie de Villa Borghese, como testimonio del compromiso común de salvaguardar la selva y los pueblos que la habitan, se plantó una encina utilizando tierra de la Amazonía.

Claudia Di Lorenzi

La economia de Francisco

La economia de Francisco

Del 26 al 28 de marzo de 2020 el Papa Francisco invita a Asís (Italia) a jóvenes economistas de todo el mundo para dar vida a un cambio que permita transformar la economía actual y dar un alma a la del futuro. “Les escribo para invitarlos a participar de una iniciativa que aprecio mucho: un evento que permita que nos encontremos con quien se está formando o está empezando a estudiar y ejercer una economía diferente, que hace vivir y no mata, que incluye y no excluye, que humaniza y no deshumaniza, que se preocupa por la creación y no la explota. Un evento que nos ayude a estar juntos y conocernos, y que nos conduzca a establecer un “pacto” para cambiar la economía actual y dar un alma a la economía del mañana”. logo The Economy of Francesco ENGÉstas son las primeras líneas del mensaje que el pasado 11 de mayo el Papa Francisco dirigió a los jóvenes economistas, empresarios y agentes de cambio comprometidos a pensar y poner en práctica una economía diferente. Francisco los invita a participar y construir juntos el evento internacional “The economy of Francesco”, que tendrá lugar en Asís (Italia) del 26 al 28 de marzo del 2020. Quiere encaminar con ellos un proceso de cambio global de modo que la economía de hoy y de mañana sea más justa, inclusiva y sostenible, y que no deje a nadie fuera. El evento es promovido por un Comité compuesto por la Diócesis de Asís, la Alcaldía de Asís, por el Instituto Seráfico de Asís y por Economía de Comunión. El Papa espera a todos, sin distinción de credo o nacionalidad, para tratar con ellos los problemas más complejos del mundo actual, desde la salvaguardia del ambiente a la justicia para con los pobres; cuestiones que tienen necesidad de un valiente compromiso y de repensar los paradigmas económicos de nuestro tiempo. El Prof. Luigino Bruni, director Científico del Comité, declara que «La invitación del Papa Francisco a los jóvenes economistas es un evento que marca una etapa histórica, porque se unen dos grandes temas y pasiones del Papa: su prioridad por los jóvenes y su interés en otro tipo de economía. Estamos invitando, a nombre suyo, a los economistas y empresarios más sensibles al espíritu de la Oikonomia de Francesco (Francisco de Asís y Papa Francisco), para poder dar a los jóvenes lo mejor de las reflexiones y praxis económicas de hoy en el mundo. La palabra Oikonomia evoca al mismo tiempo muchas realidades: la raíz griega hace referencia a las normas de la casa pero también se refiere al cuidado de la casa común, el OIKOS. Y nos referimos también a la Oikonomia entendida por los Padres de la Iglesia como categoría teológica de salvación universal. Asís es parte esencial de una economía diversa, porque es una ciudad-mensaje. Los distintos lugares de la ciudad de Asís, hospedarán el programa del evento construido alrededor de los tres pilares de la Oikonomia de Francisco: los jóvenes, el ambiente, los pobres». Son muchos los temas que encontrarán un espacio en los dos días de Asís: los derechos de las futuras generaciones, la acogida de la vida, la equidad social, la dignidad de los trabajadores y la salvaguarda del Planeta. Del 26 al 28 de marzo de 2020, The Economy of Francesco se articulará en talleres, manifestaciones artísticas, seminarios y plenarias con reconocidos economistas y expertos en el campo del desarrollo sostenible y de disciplinas humanistas, que reflexionarán y trabajarán junto a los jóvenes. Las candidaturas para participar en la iniciativa se abrirán en junio 2019. La carta integral del Papa Francisco y todas las informaciones están disponibles en el sitio www.francescoeconomy.org

Stefania Tanesini