Movimiento de los Focolares
Un oasis de paz para los niños-soldados

Un oasis de paz para los niños-soldados

En Colombia una Fundación para los niños obligados a empuñar las armas o trabajar en las plantaciones de coca. “Crear un espacio en donde los niños pobres encuentren dignidad, puedan pensar en la realización de sus sueños y hacer un camino en el que se forman con una mentalidad de justicia y paz”. Con estos objetivos el Padre Rito Julio Álvarez, sacerdote de la diócesis de Ventimiglia-Sanremo (Norte de Italia), hizo nacer en 2006, en el corazón de la región del Catatumbo, en el noreste de Colombia, la Fundación Oasis de Amor y Paz. logo ONG 2017Esta ONG vio la luz en una de las áreas pobres de la región, en donde el Padre Rito nació y vivió durante 20 años, y quiere ofrecer una oportunidad para poder rescatar a tantos niños que en el país están enrolados en las milicias de guerra u obligados a trabajar en las plantaciones de coca. Un proyecto que surgió de la experiencia personal del Padre Rito, quien – se lee en la página web de la Fundación http://www.oasisdeamorypaz.org/ – “desde pequeño conoció la guerrilla, los grupos revolucionarios ilegales que a menudo pasaban por el pueblo y trataban de convencer a los más pequeños a enrolarse. Algunos de sus compañeros, de incluso 11 o 12 años, se dejaron seducir por los revolucionarios y murieron en los combates contra el ejército regular. Un amigo de infancia, él también, partió con los grupos armados y a los catorce años fue una de las víctimas fatales. Ni siquiera se supo nunca nada de su cuerpo, abandonado en el campo de batalla”. “En la década de 1990 – cuenta – los campesinos del territorio se ilusionaron con que la plantación de coca cambiaría sus vidas, pero en cambio ello no hizo más que agravar situación. En 1999 entraron los paramilitares y hubo grandes masacres”. En el año 2000, ya sacerdote, observaba desde Italia el dolor de su gente herida en la guerra que se había desencadenado por el control de las plantaciones de coca, que veía enfrentarse paramilitares, grupos armados filo-gubernamentales y guerrilleros. En un territorio de 250.000 habitantes hubo alrededor de 13.000 muertos en pocos años. Sus familiares también se vieron obligados a dispersarse y muchos amigos murieron. Bambini Sfruttati Coca Foap OngLa necesidad de ayudar a esas personas era fuerte. Con sus familiares en Catatumbo decidió fundar una casa para los niños-soldados y para los que provenían de las plantaciones de coca. “Empezamos en 2007 – recuerda – en una pequeña choza en donde acogimos a los primeros 10 chicos. No teníamos nada de dinero, tan sólo la buena voluntad. Instalamos camas, mi hermana hacía la función de madre y se encargaba de cocinar. Mi madre me prestó los cubiertos, los platos, las ollas y las mantas. Así comenzó la aventura”. En el día de hoy la Fundación tiene dos sedes, hay proyectos que se refieren a la cría de peces y ganado y plantaciones de bananas y café. Son cientos los chicos que recibimos: algunos de ellos son ahora formadores y responsables de la ONG. Uno, que tenía un pariente narcotraficante de la zona, se metió a trabajar en política. “Me gusta mucho ver en la Fundación a esos niños que antes veía recoger las hojas de coca con las manos llagadas – dice conmovido el Padre Rito – aquí crecen y viven en un ambiente de paz, se sienten seguros y pueden pensar en un futuro distinto. Todo eso me impulsa a seguir adelante sin miedo. La confianza en el Señor me da la certeza de que esta obra podrá crecer”.

Claudia Di Lorenzi

Educar es hacer del mundo un lugar mejor

Educar es hacer del mundo un lugar mejor

Amine Mohammed Sahnouni, un joven sociólogo argelino, ve la educación como un proceso: “Hay que dar a los niños más responsabilidades, confiar en ellos y guiarlos porque las habilidades de liderazgo se desarrollan desde una edad temprana”. “El pilar de nuestro trabajo son los niños, a quienes siempre nos hemos dedicado con el objetivo de hacer que crezcan fuertes porque son el futuro”. Con motivo de una conferencia promovida en Italia por el Movimiento de los Focolares, el pasado 2 de marzo, dedicada al tema de la educación, Amine Mohammed Sahnouni, un joven sociólogo de Argelia, habla sobre su compromiso educativo en favor de los jóvenes: para construir un mundo mejor es necesario empezar por ellos. Amine AlgeriaAmine, dijiste que para obtener resultados es importante tener una “visión”, metas a largo plazo y, si es posible, compartirlas con los demás. ¿Cuál es tu “visión” en el campo educativo? Creo que los sociólogos somos los médicos de la sociedad y, como tales, deberíamos salir al campo y enfrentar fenómenos sociales de todo tipo. Desde esta perspectiva, mi visión es “hacer del mundo un lugar mejor”, no solo para nosotros sino también para las generaciones futuras. Todos podemos hacerlo, pero solo si empezamos a cambiarnos a nosotros mismos, incluso a partir de cosas pequeñas. Si queremos construir una sociedad más justa, es esencial dedicarnos a la formación de los jóvenes. ¿Cuáles son los contenidos, las habilidades y métodos a proponer? Mis padres me animan, me apoyan y siempre me guían. Me han transmitido un sentido de responsabilidad desde que era un niño. Todavía recuerdo las palabras de mi padre: “Amine, haznos sentir orgullosos de ti”. Decía siempre poner “Allah”, “Dios”, en primer lugar, en todo lo que hacía: solo de esta manera sería una persona exitosa. Así, para mí, el primer pilar de la educación es la familia. Luego hay algunas habilidades que hay que trabajar: debemos darles más responsabilidad a los niños, confiar en ellos y guiarlos porque las habilidades de liderazgo se desarrollan desde una edad temprana; es necesario darles confianza, apoyarlos y usar palabras positivas, para que puedan desarrollar su autoestima, sus deseos y objetivos; debemos alentar el pensamiento crítico en los niños y enseñarles a compartir sus opiniones frente a los demás. Todas estas habilidades se adquieren solo trabajando en campo, también a través de programas de intercambios donde se encuentran jóvenes de diferentes países, y también cambiando el método de enseñanza tradicional para que el aprendizaje sea fácil y divertido. Los líderes religiosos, las instituciones y las ONG piden atención al medio ambiente, pero sus iniciativas son insuficientes. Mientras que para la joven sueca Greta Thunberg, promotora de las marchas climáticas juveniles en toda Europa, se habla de una nominación para el Premio Nobel de la Paz. ¿Eso significa que necesitamos jóvenes para despertar a los adultos? Admiro mucho el coraje y la determinación de esta chica, que a pesar de ser muy joven tiene pleno conocimiento de los problemas ambientales, y esto es muy raro hoy en día, incluso entre los adultos. Esta gran “luchadora” está enviando un fuerte mensaje al mundo, le tengo mucho respeto, debemos sentirnos inspirados por su ejemplo. Creo que los grandes logros parten de pequeñas cosas. Salir en bicicleta y cruzar Argelia, desde la frontera con Marruecos hasta la frontera con Túnez, puede ser una forma de solicitar el compromiso con el medio ambiente. ¿Puedes decirnos cómo te fue? Somos un grupo de amigos llenos de pasión y motivación, y con el deseo de inspirar a los jóvenes. Desde 2012 nuestra filosofía es: si quieres un cambio duradero, comienza a cambiarte a ti mismo. Con el tiempo, nuestros objetivos han crecido y hemos decidido asumir el desafío de un nuevo proyecto: cruzar Argelia de este a oeste en 15 días. Un proyecto nacido para sensibilizar sobre la protección del medio ambiente, promover los valores de ciudadanía, educar a través del deporte. Mis dos amigos, Elhadi y Naim y yo hicimos un video sobre nuestro proyecto y en solo una semana el video se difundió tan rápido que la gente comenzó a contactarnos y ofrecernos ayuda. Incluso durante el viaje, en agosto de 2017, recibimos mucho apoyo y los resultados fueron increíbles: 2 millones de seguidores en las redes sociales y en la televisión. Hemos colaborado con más de 15 asociaciones, estructuras para niños y club para ciclistas. Escuchamos “Allah”, “Dios”, con nosotros todos los días y le pedimos coraje, apoyo y fortaleza para llevar a cabo la misión. También fue una experiencia espiritual, recibimos las oraciones de todos los argelinos y el apoyo de nuestras familias. En solo dos semanas hemos suscitado otras campañas de sensibilización y, después del proyecto, muchas personas han seguido nuestro camino.

Claudia Di Lorenzi

Mozambique: “Nos quedamos aquí, decididos a ayudar a esta gente”

A finales de marzo la Coordinación de Emergencias del Movimiento de los Focolares se puso en marcha para ayudar a las comunidades afectadas por el aluvión en África sudoriental, en especial a una misión en Dombe. Ildo Foppa, el responsable, nos ha mandado un mensaje. “Aquí tenemos cuatro casas de recuperación, una escuela agrícola y un centro diurno, que quedaron totalmente bajo el agua. Perdimos todo: muebles, documentos, animales, tractores. Ahora estamos alojados en nuestro pequeño hospital, que se salvó junto con la iglesia, la casa de las religiosas y el colegio. Nos estamos haciendo cargo de 1.300 personas alojadas en las dos escuelas. Las necesidades son muchas. Sobre todo necesitamos tiendas de campaña, comida, cobijas, botes sencillos para poder atravesar el río. Alrededor de nuestra misión murieron muchas personas, sobre todo niños. Son muchos más de los que se han reportado. Cuando bajó el nivel de las aguas, se encontraron cuerpos colgados a los árboles. Ayer por la calle encontré a un joven desesperado, que no sabía dónde ir, buscando quién sabe a quién. Cuando me contó su historia no pude contenerme, lo tomé conmigo y lo traje a la misión a vivir con nosotros: “El agua subió repentinamente”, me dijo. “Perdí a mi niño de ocho meses, mi esposa y mis dos hermanos subimos a un árbol. De repente el árbol se cayó y vi como el agua se los llevaba uno a uno. Sólo yo me salvé porque me aferré al tronco. Estuve 30 horas en el agua, a tres millas de mi casa”. Su nombre el Silvestre y tiene 22 años. Historias como éstas las escuchamos continuamente. Nos quedamos aquí, decididos a ayudar a esta gente que ya antes sufría mucho. Pero algo me dice que algo muy bueno nos espera. Les pedimos sus oraciones para que tengamos salud y fuerza suficientes para seguir adelante en esta misión que Dios nos ha confiado. ¡Un gran abrazo!”. Ildo Foppa   Quien quiera puede contribuir con las siguientes modalidades: Acción por un Mundo Unido ONLUS (AMU) IBAN: IT58 S050 1803 2000 0001 1204 344 Banco Popolare Etica BIC: CCRTIT2T Emergencia Mozambique   O bien: Acción Familias Nuevas ONLUS (AFN) IBAN: IT55 K033 5901 6001 0000 0001 060 del Banco Prossima Código SWIFT/BIC: BCITITMX Emergencia Mozambique  

En todos los países me sentí en casa

Vivió casi 30 años en el continente asiático, del que era un profundo conocedor y cuyos idiomas, en gran parte, hablaba. Se trata de Silvio Daneo, fallecido recientemente, quien dio un aporte importante en el ámbito del diálogo interreligioso, y no sólo en el Movimiento de los Focolares. En los últimos años se había dedicado a los más solos y marginados. Ahora descansa en el cementerio de Loppiano. “No es fácil describir en pocas palabras una vida intensa y llena de aventuras como la suya. En su reciente libro afirma que vivió ¡siete vidas!, en un continuo descubrimiento de la riqueza de lo divino en toda persona con quien se encontraba”. Con estas palabras María Voce, Presidente de los Focolares, recordó a Silvio Daneo, que durante su vida, para difundir la espiritualidad de la unidad, vivió en muchos países: Estados Unidos, Filipinas, China, Hong Kong, Macao, Taiwan, India, Thailandia, Pakistán, y luego Singapur, Malasia, Indonesia y Vietnam. El primer viaje lo afrontó cuando tenía 21 años en 1962. Iba a Estados Unidos, para hacer nacer, junto con otros dos focolarinos, el primer centro masculino del Movimiento en Norteamérica. Cuatro años después, se traslada al otro lado del mundo: con Guido Mirti, conocido en el Movimiento como Cengia, llega a las Filipinas. En Asia, a lo largo del tiempo, contribuyó al nacimiento de las comunidades de los Focolares en muchos países. Tenía un amor incondicional por la gente, sin esquemas fijos, orientado al bien de cada persona: ayudaba a todos con corazón generoso, para que pudieran percibir el amor divino a través del servicio concreto y cotidiano. Pocas palabras y muchos actos concretos. Un día acompañó a un joven del Movimiento a un templo budista para su ordenación. Durmió en el suelo durante varios días, comiendo lo que le daban los monjes, con temperaturas tropicales intensas, acosado por los mosquitos. Fue un gesto que marcó el comienzo del diálogo interreligioso en Thailandia. Silvio dio un aporte fundamental para conocer a los monjes budistas thailandeses. En 1995 organizó el primer encuentro entre el monje budista Phra Mahathongrattanathavorn y Chiara Lubich, y siguió luego los progresos del diálogo hasta que la salud se lo permitió. Silvio conocía a musulmanes, hindúes, parsis, gurúes y su relación con ellos era la búsqueda del bien de las personas que tenía delante. A mí personalmente, Silvio me dio mucho: a él le debo la apertura que siento dentro de mí por las grandes religiones y el hecho de no sentir obstáculos frente a personas que profesan un credo diferente al mío. “A menudo mencioné – decía en uno de sus libros – que, en cada uno de los países asiáticos en donde viví, y de los cuales traté de asimilar cultura y tradiciones, me vi enriquecido por el conocimiento de las varias tradiciones religiosas. Tuve muchas ocasiones concretas de conocer a personas de lo más variadas, y justamente a través de su testimonio de vida, oración, meditación, coherencia, dedicación a los demás, de honestidad en su actuar cotidiano, nació en mí la exigencia de conocer el contenido de las doctrinas que sus religiones enseñaban”. Juntos trabajamos en la apertura de un emprendimiento comercial en Vietnam, en 1990, con gran éxito. Un día, en Bangkok, nos quedamos sorprendidos al verlo inclinarse frente a algunos trabajadores que estaban construyendo la calle delante de nuestra casa. Les curaba sus heridas, y arrodillándose las desinfectaba y se las vendaba. Era un gesto impensable, sobre todo en esa época, que impresionó a aquellos obreros. Ellos mismos, algunos días después, por iniciativa y voluntad propias, construyeron la rampa de acceso a nuestra casa, sin querer dinero a cambio; cosa que nos impactó a todos. Silvio se reunía con obispos, sacerdotes cristianos, jefes musulmanes, rabinos y monjes budistas, y los saludaba a menudo en sus lenguas de origen, dejando atónitos a todos. “Si a alguien se le ocurriera elogiarme – escribía Silvio Daneo en la introducción de su último libro – involuntariamente cometería un error. Estoy convencido, por lo menos lo espero, de que he sido sólo un instrumento, incluso muchas veces bastante poco dócil. (…) Todo el mérito y los reconocimientos hay que dirigirlos a él, a Dios, el único capaz de realizar obras tan grandes”. En sus últimos años, ya en Roma, marcado por la enfermedad, no bajó la guardia, prodigándose por los presos, por la gente sola, abandonada, recogiendo alimentos y lo que podía serles útil. Hace un año lo vi mientras él hablaba con un grupo de monjes budistas thailandeses, y me di cuenta de cuánto la enfermedad lo había purificado. Le quedaba la sonrisa inconfundible y un rostro luminoso, a pesar del dolor. Porque la vida es eso también – pensé – saber llegar hasta el fondo conservando lo que tiene valor, saber transformar en amor, cada vez más fuerte, todo el dolor que nos llega.

Luigi Butori

Papa Francisco in Marruecos

Papa Francisco in Marruecos

“A Dios le importa que seamos hombres y vivamos el amor recíproco”. Entrevista a Claude Gamble, pionero de los Focolares en Marruecos. Después del viaje apostólico a los Emiratos Árabes, el viaje del Papa a Marruecos será otra ocasión importante, como él mismo dijo, “para desarrollar aún más el diálogo interreligioso y el conocimiento mutuo entre los fieles de ambas religiones”. Claude Gamble, que siguió el nacimiento de las primeras comunidades de Focolares en el país, nos ofrece breves flashes tomados de su experiencia: ¿Cuáles son los desafíos para los cristianos en Marruecos hoy? El desafío es construir puentes. Hoy estamos en una fase de extremismo que involucra a todos, cristianos y musulmanes. En los barrios pobres es muy peligroso porque las personas son atraídas por idealismos que los radicalizan. Yendo a misa, en Tánger, con un grupo de personas que comparten el espíritu de los Focolares, varias veces encontramos piedras arrojadas para intimidar fuera de la iglesia, pero creemos en la fraternidad universal y esto es lo que debemos testimoniar. Lentamente alguno acepta esta amistad. En Argelia, donde vivía, hay muchos ejemplos de fraternidad: cada vez que iba a visitar a una familia me sentía en casa. Todos eran musulmanes, pero nosotros éramos hermanos. La amistad es el antídoto contra el extremismo. A Dios le importa que seamos hombres y vivamos el amor recíproco. ¿Qué podemos esperar de este viaje en el camino hacia el diálogo? El diálogo no es la búsqueda de quien tiene la verdad, porque solo Dios tiene la verdad. Creo que el Papa, como representante de la Iglesia Católica, puede mostrar cómo vive su ser cristiano. Por lo tanto, es un testimonio y como tal no puede ser rechazado. Sobre todo porque viene en paz. La belleza de la mentalidad árabe es la acogida, por eso, le darán la bienvenida al Papa como a un querido hermano. El encuentro entre el Papa y el rey es una invitación a proceder juntos por el bien del hombre. En el Movimiento hablamos de diálogo pero también de “comunión”. Vivir en comunión significa que puedo hablar como cristiano y tú como musulmán, pero podemos vivir juntos compartiendo experiencias. Esto se puede hacer a nivel de relaciones personales, no de pueblos, porque el diálogo es de tú a tú. DSC 0113¿Cómo pueden las personas de diferentes creencias y convicciones sentirse hermanos? A nivel humano es necesario valorar lo que es común. En el Corán, todos los suras, excepto uno, comienzan con la frase: “En el nombre de Dios, el Misericordioso”, y con la palabra misericordia, un musulmán se acerca mucho a lo que entendemos por amor. Así que con los musulmanes podemos compartir la palabra misericordia, que proviene del término rahma, que significa el seno de la madre, donde está la cuna de la vida. Y Dios, que es misericordia, recuerda el amor de una madre que cuida a su hijo. Lo mismo se aplica al hebreo rehem, que tiene la misma raíz semántica que rahma, y traduce las “entrañas”, incluso aquí, de nuevo, el seno materno. Por lo tanto, también para el judío la misericordia de Dios significa que debemos tener un amor de madre por los demás. Para los ateos es lo mismo: un ateo que cree en el hombre, cree en el amor maternal por el otro. San Francisco, hace 800 años, se encontró con el sultán al-Kāmil en el signo de la paz. En Marruecos envió a los primeros frailes. Desde entonces, la presencia de los franciscanos en el país siempre ha sido muy respetada. En Marruecos, los frailes Menores se dejaron encarcelar para dar valor a los presos en las cárceles. Dos de ellos fueron martirizados. Recientemente, el vicario general de Tánger encontró más de 160 cartas en las bibliotecas españolas y marroquíes entre franciscanos y los sultanes de Marruecos, donde los sultanes expresaban su aprecio por su trabajo. Esto demuestra que hay un profundo respeto por la Iglesia Católica. El rey actual solicitó el libro que recoge las cartas para aprender sobre esta antigua relación. En definitiva, ¿qué terreno común puede haber entre cristianos y musulmanes? En común está Dios. A los que dicen que no tenemos el mismo Dios, les respondo que no es verdad. Es como en una familia donde hay muchos hijos. Con el primero el padre pudo haber sido duro en el corregirlo. El último es quizás el favorito. Si a ambos le preguntas cómo era el padre, el primero dirá que le tenía miedo, el último que era un amor de padre. Sin embargo, es el mismo padre visto desde diferentes ángulos.

Claudia Di Lorenzi

Protección de menores de edad: formación, prevención y tolerancia cero

Tras la conclusión del primer congreso internacional de los encargados de los Focolares para la protección de menores, la Presidenta María Voce y el Copresidente Jesús Morán han escrito una carta a todos los miembros del Movimiento sobre el compromiso de los Focolares en este aspecto. “Invitamos a todos ustedes a comprometerse con gran responsabilidad en este objetivo tan importante de la promoción del bienestar y de la protección de menores”. Son estas las palabras de la Presidenta María Voce y del Copresidente Jesús Morán en una carta enviada el pasado 27 de marzo a todos los miembros de los Focolares en el mundo, al finalizar el primer congreso internacional de los encargados de los Focolares para la protección de  menores. (Ver carta anexa). Con 162 participantes provenientes de 38 países de todos los continentes, este encuentro, realizado del 14 al 17 de marzo en Castel Gandolfo (RM), fue la ocasión para hacer un balance del compromiso de los Focolares en relación al bienestar y la protección de cada persona; compromiso desde siempre presente en el Movimiento como lo demuestran las múltiples actividades de formación, las iniciativas y los proyectos realizados en todo el mundo para la promoción de los niños y los adolescentes. Líneas-guía y comisiones para la protección de menores En abril de 2014 el Movimiento elaboró también las “Líneas-guía para la promoción del bienestar y la protección de los menores” (en anexo introducción a las Líneas-guía) y en 2015 se constituyó una Comisión Central para la “Promoción del Bienestar y la Tutela de los menores” (CO.BE.TU.). En el mundo se han constituido comisiones regionales o están presentes encargados competentes. Su tarea es la de “proteger, pero también promover actividades de formación para nuestros miembros, especialmente aquellos que desarrollan actividades con los niños y adolescentes”. Las Comisiones tienen también la tarea de acoger las notificaciones de presuntos abusos y encaminar verificaciones internas. María Voce y Jesús Morán explican en la carta que durante estos años han llegado una veintena de estas notificaciones y comunican: “Con profundo dolor tenemos que reconocer que, también en nuestra gran familia de los Focolares, se han verificado algunos casos de abuso de menores, provocados por personas del Movimiento, o bien por personas que han participado en manifestaciones organizadas por nosotros. En su mayor parte son episodios sucedidos en un pasado lejano (incluso más de 20 años), pero lamentablemente otros han ocurrido en un pasado reciente. En ellos estaban involucrados también miembros consagrados”. La institución de la Comisión Central y de las regionales –afirman con mucha gratitud la Presidente y el Copresidente– ha sido una ayuda no solo para facilitar las notificaciones de casos de presuntos abusos, sino también “para comprender cómo hacer justicia a las víctimas, cómo acompañarlas, tanto a ellas como a sus familiares, y qué medidas internas llevar a cabo con los autores de los abusos, además, lógicamente, del proceso judicial previsto por las leyes de los respectivos países”. Tolerancia cero María Voce y Jesús Morán reafirman la línea de “tolerancia cero” del Movimiento de los Focolares ante cualquier forma de violencia, abuso, maltrato o actos de acoso, realizados directamente o a través de la Web, contra cualquier persona, con especial atención a los menores y a los adultos vulnerables. “Ello significa – explican – avisar a las comisiones locales o a la Central, de cualquier sospecha de abuso o de violencia”. Y consideran “una verdadera tentación pensar no reportar los casos por el bien de nuestro Movimiento, para evitar un escándalo o para proteger la buena fama de alguien”. Especialmente añaden “cada caso en particular significa una profunda purificación para el Movimiento. Aceptémosla con humildad y con profunda compasión hacia quien –quizás también por nuestra falta de atención- haya sufrido traumas indescriptibles.” Un compromiso, por tanto global, que no se limita solo a los miembros de los Focolares y que, como María Voce y Jesús Morán señalan al final de la carta, debería abrirse cada vez más a toda la humanidad. “No podemos dejar de sentir nuestro el grito de dolor de todos los niños y adolescentes del mundo. (…) Forma parte de nuestra vocación ir a su encuentro. Por eso deberíamos estar en primera línea en la defensa de las personas más débiles, en cualquier parte donde sean víctima de cualquier forma de violencia o abuso”. Carta Maria Voce e Jesús Morán -Protección de los Menores .ES