Movimiento de los Focolares
En Nepal para crear vínculos

En Nepal para crear vínculos

Lo que los empuja a salir para dar vida a un focolar temporal es el deseo de compartir el descubrimiento que ha dado sentido y alegría a sus vidas. Para que otros puedan experimentar que vivir por la fraternidad universal es la más bella aventura. Son jóvenes, adultos y familias, que en pequeños grupos parten hacia países lejanos, donde los esperan comunidades y aldeas que quieren recorrer juntos una parte del camino y hacer la experiencia de la acogida y del intercambio entre culturas diferentes, de donarse al otro y “hacerse uno” en las alegrías y en los dolores. Porque –están seguros- de que el hombre se realiza plenamente a sí mismo amando al prójimo. Y la fraternidad es posible también para personas de credos y convicciones diferentes: “Haz a otro lo que quisieras que te hicieran a ti” es la Regla de oro que todos los hombres pueden hacer propia. Estos pequeños grupos son los llamados “Focolares temporales”, son la versión itinerante de los tradicionales Focolares, centros del Movimiento en un territorio y corazón palpitante de su vida interna. En los últimos años han nacido decenas. Siguiendo la huella de los “pioneros” del Movimiento de los Focolares, que a partir de los años ’50 fueron enviados por Chiara Lubich a los distintos continentes para llevar el carisma de la unidad. Como apóstoles modernos. Nepal es punto de encuentro para las poblaciones móngolas de Asia y las caucásicas de la llanura india, la población tiene una espiritualidad profunda donde se suma al budismo, el cristianismo y el hinduismo. Allí viajó un grupo de focolarinos, del 20 de octubre al 7 de noviembre, a la capital Kathmandu a Dharan, en el sur, y después al norte hasta llegar a Pokhara. Sobre todo crearon vínculos. Provenían de India, Italia y Gran Bretaña, y enseguida los miembros del focolar se sumergieron en la cultura nepalesa. A su llegada estaba en curso el Dashain Hindú festival, el más grande festival hindú que involucra a todo el país, y participaron en el rito de la Tika, recibiendo la tradicional bendición. En Daharan el grupo fue acogido en algunas parroquias, donde contaron la historia del Movimiento y presentaron su compromiso por la fraternidad universal. Fue muy grande el entusiasmo suscitado tanto en las personas que encontraron como en los sacerdotes. En la capital se unieron al grupo dos jóvenes nepaleses que participaron en el Genfest 2018 de Manila, compartiendo su experiencia con los estudiantes de una escuela que tienen los padres jesuitas. En Pokhara se encontraron con algunas familias hindúes, pobres y sin recursos, pero la armonía y la dignidad llenaban sus casas. Los focolarinos hablaron del ideal de la unidad, antes de ser invitados a almorzar escucharon juntos música tradicional. Después el grupo fue a visitar al Obispo Paul Simick, Vicario apostólico de Nepal, quien dijo que estaba feliz por su presencia en el país y los invitó a ir a visitar a los sacerdotes. El de Nepal fue un viaje de enriquecimiento recíproco, donde el ideal de la unidad se encontró con la cultura local. Un budista lo describe eficazmente: “Quienes tienen pensamientos ‘altos’, no se sienten felices quedándose en el mismo lugar, sino que, como los cisnes, dejan su casa y vuelan hacia una casa más alta”.

Claudia Di Lorenzi

Corea: un invitado excepcional en la Sung Sim Dang

Corea: un invitado excepcional en la Sung Sim Dang

El 24 de enero, Moon Jae-in, Presidente de la República de Corea, visitó la Panadería Sung Sim Dang, que forma parte del proyecto Economía de Comunión. Para un empresario, la visita del Presidente de la República a su empresa es un evento excepcional, pero si la visita se realiza en el día de su cumpleaños, ¡aún más! Esto es lo que pasó en Daejeon a Amata Kim y a Fedes Im, empresarios coreanos de la Economía de Comunión (EdC) de la conocida panadería Sumg Sim Dang. Moon Jae-in, presidente de Corea del Sur desde mayo de 2017, conocido en Occidente por haber logrado iniciar el proceso de paz con Corea del Norte después de casi 70 años de guerra fría, celebró su cumpleaños en Sung Sim Dang con una magnífica torta y pudo conocer de cerca la historia y realidad. Su publicación en Instagram ha recopilado más de 76 mil “me gusta” en pocas horas. Su comentario en la foto es interesante: “Hoy me sorprendió celebrar mi cumpleaños en la panadería Sung Sim Dang, en Daejeon. Durante la guerra de 1950 mi padre y el fundador de la panadería (padre de Fedes ndr) estaban en la misma nave de evacuación, la Victoria, para escapar de Corea del Norte. Para nosotros es muy grato y precioso recordar aquel momento de la historia. El día de mi cumpleaños es un día como cualquier otro, pero hoy recargo con nuevas fuerzas gracias a los buenos deseos de muchos. ¡Gracias!”. El evento tuvo gran repercusión en los medios, también por el gran valor, universalmente reconocido, que la empresa Edc Sung Sim Dang representa para toda la ciudad de Daejeon.

Haga clic aquí para ver las imágenes del video de los aspectos más destacados de la visita.

Antonella Ferrucci

Fuente: www.edc-online.org

Migrantes: más allá del asistencialismo

Migrantes: más allá del asistencialismo

En Trieste (Italia) historias de acogida en la vida cotidiana. La narración de quien lo vive en primera persona. “Junto con Caritas y el Consorcio de Solidaridad Italiano (ICS), nos ocupamos principalmente de familias de migrantes y de refugiados con sus hijos, huéspedes en una estructura de recepción en nuestra ciudad, Trieste y en la provincia. Desde hace tres años, cada semana, con continuidad, hemos puesto en marcha algunas acciones concretas: un pequeño grupo de nosotros enseña italiano a las madres a fin de permitirles completar los cursos de estudio para ayudarles a afrontar la vida cotidiana; otros juegan con los niños y los ayudan en sus tareas escolares. Muchas familias han pasado por el centro y con casi todas ha continuado la relación, incluso después de su traslado a otras casas. En colaboración con AFN – Asociación Familias Nuevas, comenzamos un proyecto, autofinanciado por algunas personas de la comunidad, para ayudar en particular a una familia de nacionalidad kurda en dificultades que, después de dos años de apoyo, ha logrado su autonomía, permitiéndoles vivir en un departamento rentado gracias al trabajo que finalmente tiene ahora el padre. Con otros proyectos pequeños, estamos apoyando las necesidades de otras familias, asegurándonos de que las madres puedan seguir cursos de especialización para un eventual trabajo y que los niños puedan integrarse en las diversas actividades con sus compañeros, por ejemplo, en actividades deportivas. Los seguimos en las visitas y la atención médica, en la búsqueda de la casa, encontramos algunos trabajos para las madres, pudimos inscribir a un padre en la escuela de manejo y hoy trabaja conduciendo los camiones en una empresa del puerto. Con la ayuda de algunas familias logramos que una madre viuda africana con dos hijos participara en unas “vacaciones familiares”, que necesitaban. Tratamos de vivir con ellos momentos de la vida diaria, como cumpleaños, excursiones a los parques los domingos, un viaje en bote, la fiesta de fin de año, el carnaval, pero también momentos de oración como con motivo del Ramadán con los de la religión musulmana. El domingo 25 de noviembre de 2018, quisimos responder concretamente al llamamiento del Papa Francisco, que convocó el Día Mundial de los Pobres: “El pobre llora y el Señor lo escucha” e invitaba a los cristianos y las diferentes comunidades a escuchar este clamor y tratar de ofrecer respuestas con gestos concretos. Añadió: “Para que este grito no caiga en vano”. Decidimos organizar un almuerzo, llamado “Festival de la Amistad”, en nombre del compartir con personas en dificultades: refugiados, prófugos, desempleados, pobres de nuestra ciudad. También logramos involucrar a nuestra comunidad de los Focolares solicitando ayuda concreta tanto para el almuerzo como para ayudar en el salón y también a los amigos que fueron invitados. Para aquellos que pudieron y disponían de una cocina, se solicitó contribuir con un puñado de comida típica de sus países de origen. Éramos unos ochenta: de Camerún, Nigeria, Egipto, Túnez, Rusia, Pakistán, Kurdistán, Kosovo. Para nuestra sorpresa, para Caritas nos estamos convirtiendo en un punto de referencia, un “proyecto” que va más allá del asistencialismo. Nos llaman para compartir programas, proyectos y, a veces, incluso para buscar soluciones. Nos parece que han sido involucrados en esta forma de acoger que, una vez que finaliza la fase de emergencia, apunta a la reciprocidad. Sentimos que, en medio de este caos, donde cada uno tal vez, no encuentra un punto de referencia de valor, como el de acoger a los últimos, no podemos detenernos, sino que debemos seguir dando esperanzas”.

Paola Torelli Mosca en nombre del grupo de acogida migrantes Trieste

Fuente: www.focolaritalia.it

Una jornada extraordinaria

Una jornada extraordinaria

Recordar a Alberta Levi Temin a través de la narración de su historia, hablar de la Shoah con los chicos de una escuela secundaria y lanzar la Regla de oro para construir desde ya un mundo más en paz, más unido

Alberta Levi Temin

El sol espléndido hizo de fondo a una jornada especial en Ischia – una isla del golfo de Nápoles  (Italia) – en donde el 23 de enero pasado algunos chicos del Colegio “Giovanni Scotti”  pudieron conocer la historia de Alberta Levi Temin, admiradora de Chiara Lubich  y testigo directa de la tragedia del holocausto, a través de la presentación del libro «Finché avrò vita parlerò» (Mientras viva hablaré) de la Editorial L’Isola dei Ragazzi. Con la presencia de un grupo de amigos de los Focolares (docentes, alumnos, padres), y también del autor del libro Pasquale Lubrano Lavadera y  de la profesora  Diana Pezza Borrelli (ligada a  Alberta por una relación fraterna, alimentada en la Asociación  “Amicizia Ebraico-Cristiana” – Amistad Judeo-Cristiana – de Nápoles), los chicos escucharon el relato emocionante de su historia. “Alberta un día vino a hablar a mi Colegio, – dice Pasquale – ella, de religión judía, junto con su queridísima amiga  Diana, de fe católica.  La habían invitado a contar a todos los chicos y a nosotros docentes el horror de la Shoah, pero también a dar testimonio de que el diálogo es posible entre todos los hombres  sin distinción de razas, credos o convicciones. Me impresionó su frase:  –La familia humana es una y somos todos hermanos.” Alberta murió en 2016, pero durante su vida  tuvo un único pensamiento que la sostuvo y le dio siempre alegría: es la Regla de oro “Haz a los demás lo que quisieras que te hiciesen a ti, no hagas a los demás lo que no quisieras que  te hiciesen a ti”. Siempre luchó por el diálogo en la sociedad a todos los niveles.   “Hoy más que nunca entiendo que hay que tener un amor más grande – sostenía Alberta – y, como dice Chiara Lubich, hay que Amar la patria del otro como la propia. Debemos tener un amor para con toda la humanidad, sólo en este humus puede nacer el diálogo”. “Todos los colegios deberían dedicar en todos los grupos una o dos horas por semana para enseñar el  bien relacional, ese bien que puede ayudar a chicos y adolescentes a estar entre ellos con serenidad y estudiar juntos en un espíritu de colaboración e investigación en común.  Tenemos que orientarnos a hacer la experiencia de la escuela, que es la primera y fundamental experiencia social del hombre, una verdadera experiencia de ayuda recíproca”. Alberta estaba convencida de todo ello. Cuando terminó la narración, se les propuso a los chicos vivir la Regla de oro,  instrumento de paz y  diálogo, común a todas las religiones.  Como sello de la jornada, la  Dirigente Académica, profesora Lucia Monti, colocó una placa frente al olivo de la paz dedicado a Alberta, para darle las gracias y para que su testimonio siga hablando.   “Gracias – dijo también  Chiara, una alumna de la escuela – por el mensaje de fraternidad que ustedes nos han transmitido, me impresionó mucho que los católicos se encuentren con judíos y personas de otras religiones  para construir un mundo unido.” “Quierdo agradecer a  Alberta por su vida, su sabiduría – afirmó Pasquale Lubrano – y quisiera que cada uno de nosotros, leyendo su historia, ahora que ella ya no está entre nosotros, pudiera participar plenamente de esa  ‘belleza’ interior que  hizo de ella una persona  única,  a fin de  poder donarla luego a muchos.”  Y concluyó: “Hoy experimenté una gran emoción observando la escucha atenta de los chicos, en su viva reacción, en sus miradas indagatorias, vislumbré en cada estudiante la exigencia de vivir el Amor por todos los hombres en la conciencia de que la familia humana es una sola.”

Lorenzo Russo

La JMJ en el país “puente”

La XXXIV Jornada Mundial de la Juventud está en marcha en Panamá. Entrevista a la periodista panameña Flor Ortega, de la comunidad de los Focolares. En el logo de la XXIV Jornada Mundial de la Juventud, centrado en el tema “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí, según tu palabra» (Lc 1,38), la silueta del “puente” representa el pequeño istmo de Panamá y simboliza su espíritu acogedor. Un sutil brazo de tierra de tan solo 75 mil kilómetros cuadrados, bañado por dos océanos, el Atlántico y el Pacífico, que conecta no solo las dos Américas, sino todos los continentes, a través del canal que pueden atravesar los barcos en tránsito. Un país hospitalario, con puertas abiertas, especialmente para los muchos migrantes que siempre lo han atravesado del Norte o del Sur. ¿Cómo trabajaron en la preparación de este evento? “Cuando el 31 de julio de 2016, en el ‘Campus Misericordiae’ de Cracovia, en Polonia, el papa Francisco anunció que la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud 2019 tendría lugar en Panamá, inmediatamente el Movimiento de los Focolares de la zona de Mesoamérica, de la que Panamá forma parte, se adhirió con entusiasmo”. Flor Ortega, periodista panameña, se ocupó inmediatamente del aspecto de la comunicación. “Al principio no teníamos muchas noticias y formamos comisiones para informar rápidamente a todos sobre los diversos aspectos de la preparación. Ahora la presencia en los medios y en las redes sociales es muy fuerte”. El 17 de mayo, en la ciudad de Panamá, durante una celebración eucarística con miles de participantes, el arzobispo José Domingo Ulloa propuso jornadas de oración, el 22 de cada mes, hasta diciembre, en preparación para la JMJ. El mismo arzobispo, unos días después, en su oficina, pidió a los jóvenes del Movimiento de los Focolares que se encargaran de la primera, el 22 de junio. ¿Cómo han respondido los jóvenes a esta propuesta? “Con entusiasmo y compromiso. Carmen Cecilia, de Panamá, nos dijo que este compromiso la hizo revalorizar la oración, la participación en la Eucaristía, el rezo del Rosario ‘como oportunidades para estar cara a cara con Jesús’”. Muchos jóvenes de los Focolares, tanto en Panamá como en otros países, han trabajado durante meses en el proyecto de un evento de dos días, al final de la JMJ, del 29 al 31 de enero, para unos 400 participantes. “Los adultos los apoyaron organizando comidas y alojamiento, con varias iniciativas para obtener recursos. Por su parte, los jóvenes han creado un programa para el registro on line y han abierto una consulta y un servicio de centro de llamadas para recaudar contribuciones de otros países. El focolar femenino de Panamá se ha convertido para todos en un punto de referencia también logístico. Keilyn, de Costa Rica la definió como “una ocasión para conocer a la comunidad de Panamá, muy unida y laboriosa, un verdadero modelo”. De Italia han llegado Jesús Morán, vicepresidente de los Focolares, y el conjunto internacional Gen Verde, que participó en dos eventos introductorios, el primero en Chitré, la capital de la provincia de Herrera, en el Golfo de Panamá, y el segundo en Colón, en la costa atlántica. El conjunto estará presente también en la tarde del 26 de enero, durante la vigilia de preparación de la misa final con el Papa Francisco. “Pro mundi beneficio”, “para beneficio del mundo”, está escrito en el emblema oficial de Panamá. ¿Qué significa? «El lema está vinculado a la finalidad de servicio del canal. Pero estamos seguros de que podemos extenderlo, idealmente, al mensaje partirá de esta JMJ».

Chiara Favotti

IUS visita al Patriarca Ecuménico Bartolomé I

IUS visita al Patriarca Ecuménico Bartolomé I

La iniciativa fue promovida por la «Cátedra Ecuménica Internacional Patriarca Athenágoras-Chiara Lubich», instituida tras el doctorado honoris causa otorgado al mismo Patriarca Bartolomé en 2015. “Continuad el recorrido que habéis emprendido por el camino del diálogo, porque él es reconciliación, es encuentro, es capacidad de comprender, es filantropía divina, es acogida de lo diferente, es transfiguración del mundo, es acoger a Dios en nuestra historia humana. Llevad este mensaje a todos aquellos que a cualquier título participan en la obra de vuestro Instituto, abrazando fraternalmente a la Presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce y a todos los hermanos y hermanas del Movimiento. El Patriarcado Ecuménico es vuestra casa también, esta ciudad de Constantino es vuestra ciudad también, porque no sois extranjeros sino nuestros amigos”. Ése fue el saludo final que el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, dirigió a 30 entre docentes y estudiantes del Instituto Universitario Sophia (Loppiano) de distintos Países que, junto al Rector, Mons. Piero Coda, visitaron su sede en el Fanar (Estambul – Turquía). La visita de la delegación de Sophia al Patriarcado ecuménico se llevó a cabo del 8 al 12 de enero y fue promovida por la “Cátedra ecuménica internacional Patriarca Athenágoras – Chiara Lubich”, instituida después del doctorado h.c. otorgado al Patriarca Bartolomé el 26 de octubre de 2015 para “recordar y volver a lanzar el espíritu profético que animó la extraordinaria sintonía de corazón y de mente entre el Patriarca Athenágoras I y Chiara Lubich, en la época del Concilio Vaticano II y del histórico encuentro del Patriarca con el Papa Paulo VI”. El grupo académico que viajó a Turquía también preveía realizar, entre otras cosas, además de la audiencia con el Patriarca, un encuentro con el Matropolita Gennadios Zervos, presente en estos días en Estambul con ocasión del Santo Sínodo, y con el Metropolita Elpidophoros de Bursa en el Monasterio de la Santa Trinidad en la isla de Halki (Turquía), acaecida el 10 de enero. De ese encuentro nacieron fecundas perspectivas de cooperación entre el Seminario y el Instituto Universitario Sophia, entre los cuales una Summer School, que se realizará probablemente en la primavera boreal de 2020. La visita asumió particular relieve en el delicado momento de tensión que atraviesa hoy el mundo ortodoxo, pues quiere volver a proponer el compromiso de recorrer con tenacidad el camino del mutuo conocimiento y del recíproco intercambio de dones para promover la fraternidad y la comunión.