Movimiento de los Focolares
Los refugiados sirios y el Papa Francisco

Los refugiados sirios y el Papa Francisco

«A Betania más allá del Jordán, estará una mujer musulmana para contarle al Papa Francisco la experiencia de los refugiados de Siria. Después de ella hablará también un cristiano iraquí. Si, porque –aunque ya nadie habla de ellos- acá en Jordania todavía han 500 mil refugiados iraquíes. Y también en su país se sigue muriendo, igual que en Siria». 20140524WaelSuleimanEn la Tierra Santa que espera al Papa hay una vigilia que decididamente no tendrá tiempo para preparar palcos y banderas: la de quienes se han visto obligados por la guerra a dejar su tierra. El que habla es Wael Suleiman, director de la Caritas de Jordania: un laico focolarino de 40 años, quien desde hace tres tiene que ver cotidianamente con las historias y las tragedias de quienes escapan de Siria. Precisamente en estos días que preceden la llegada del Papa, llegó a Ammán el Presidente de Caritas Internacional, el Cardenal Oscar Rodríguez Madariaga, junto al comité ejecutivo del organismo, que reúne a las organizaciones de caridad de las conferencias episcopales de todo el mundo. Juntos están analizando la situación de las intervenciones en curso por la emergencia Siria, pero también por las dramáticas heridas que están abiertas. En Jordania, desde el 2012 la Caritas trabaja en el campo de refugiados de Mafraq, al que seguidamente se agregó el de Zarqa. 201405ProfughiSiriani2«¿Cuántos son los refugiados en Jordania? Las cifras del gobierno hablan de 1.350.000 personas –nos responde Suleiman – Pero no se puede entender completamente qué significa esto para nosotros jordanos si no se tiene presente también todo el resto. Porque a mi país primero llegaron los refugiados palestinos en 1967. Después fueron los libaneses en los en los años Ochenta y los iraquíes en los Noventa. Y ¿saben que en los últimos dos años también los egipcios con vida de trabajo se han duplicado? Había un acuerdo entre nuestros países y por eso muchos escaparon de El Cairo debido a la violencia y vinieron aquí». También por este motivo en la delegación de alrededor de cuatrocientas personas que se encontrarán con el Papa en Betania más allá del Jordán, el sitio arqueológico donde se recuerda el bautismo de Jesús-, estarán también los pobres y las personas discapacitadas de Jordania. De hecho es casi imposible trazar fronteras entre los distintos sufrimientos: «Se dice: ustedes jordanos no han vivido la guerra, y es verdad –prosigue el director de la Caritas de Jordania- Pero todas las devastaciones sufridas en los países cercanos han tenido pesadas repercusiones para nosotros. Pienso por ejemplo en las escuelas donde hoy tenemos cincuenta alumnos por salón o en las dificultades enormes para garantizar el agua y la electricidad para todos. También Jordania está sufriendo. Y nos preguntamos ¿cuál es el futuro de nuestro país?».

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http://popevisit.jo/

También por esto en Betania más allá del Jordán se espera del Papa sobre todo una palabra de esperanza. El encuentro con los pobres tendrá lugar en una iglesia todavía en construcción: éste es un sitio que el reino de Jordania ha querido valorar para los peregrinos cristianos, concediéndole a todas las confesiones la posibilidad de construir una nueva iglesia; la latina –cuya primera piedra la puso Benedicto XVI en el 2009- tiene la estructura arquitectónica esencial. Sin embargo ya en el mes de enero, el patriarca latino de Jerusalén Fouad Twal presidió aquí la liturgia de la peregrinación anual al Jordán de los cristianos del lugar, durante la fiesta del Bautismo de Jesús. Una obra que probablemente se convertirá también en el signo de la reconstrucción humana que los pobres y los refugiados buscan hoy en esta durísima periferia del mundo. «Muchos entre los cristianos de Siria que acogemos aquí nos preguntan: “¿Pero Dios todavía existe?” –cuenta Suleiman -. Es una pregunta que refleja toda su desesperación. Y también nuestro actual esfuerzo por tratar de dar una respuesta». Fuente: Vatican Insider Mira también: Servicio sobre Caritas – Jordania

Atenágoras, Pablo VI y Chiara Lubich

http://vimeo.com/95726093 Jerusalén, 24 de mayo. El encuentro  del Papa Francisco con el Patriarca Bartolomeo, recuerda el histórico abrazo de 50 años atrás entre Pablo VI  y el Patriarca ecuménico de Constantinopla Atenágoras I. Un abrazo que marcó el comienzo de una historia nueva después de siglos de lejanía. Recorremos esta página de diálogo ecuménico con imágenes inéditas.


Los refugiados sirios y el Papa Francisco

Nigeria, dar esperanza

«Finalmente logramos comunicarnos, en primer lugar para agradecer a todos por las oraciones que nos sostienen en este momento crítico de nuestro país». Así comienza la carta de Friederike y George, de la comunidad de los Focolares en Nigeria, que llegó a los pocos días de los últimos acontecimientos ocurridos en su país.

«Las dos bombas que explotaron en Abuja – en una zona muy poblada por la que muchos de nosotros pasamos a diario – y el rapto de las estudiantes en Borno, trajeron una nueva oleada de  dolor y de desesperación en el pueblo nigeriano. Las reacciones de la población son diversas: miedo, resignación,  rabia, venganza…»

No obstante, su testimonio habla de paz: «Sufrimos con las familias de las numerosas víctimas. Tratamos de radicarnos bien en el momento presente, conscientes de que en la fraternidad universal está el camino hacia la paz»

«Fue una ‘coincidencia providencial’, que, en medio de la confusión, estuviese por comenzar la Semana del Mundo Unido (1º – 11 de mayo)». En este período, anualmente, los Jóvenes por un Mundo Unido se manifiestan  con actividades públicas y visibles para sensibilizar al mayor número de personas al tema de la paz, de la solidaridad. Este año se presentó el Atlas mundial de la Fraternidad.

¿Y en Nigeria? «Los jóvenes, –continúan Friederike y George- junto con los miembros del Movimiento de los Focolares de la localidad, habíamos programado varias actividades tanto en Onitsha como en Abuja y en Jos. Pero, al día siguiente de la explosión de la segunda bomba, nos encontramos con la comunidad de Abuja y nos preguntamos si era conveniente proseguir en la preparación de la Semana del Mundo Unido. Unánimemente pensamos, que ahora, más que nunca, era necesario ¡seguir viviendo por la paz y dar esperanza!»

Así el 4 de mayo, en el Millenium Park de Abuja, 80 personas, musulmanas y cristianas, juntos, vivimos una jornada que tuvo como centro el tema “Acogida y fraternidad”. Un “stop” a las 12 para el Time Out: un momento de oración por la paz.

En Otnisha, en la misma semana, los jóvenes tuvieron una jornada de trabajo en un orfanato; otra jornada en el mercado donde limpiaron el lugar y una breve convocatoria dirigida a  todos para la jornada conclusiva.

«Con los miembros de los Focolares –siguen escribiendo- nos comprometimos con renovada fe en la oración del Time Out por la paz; nos hemos organizado para enviar a todos nuestros conocidos, a las 11:55, un promemoria a través de un SMS. Además, cada semana enviamos un SMS a millares de personas (comunicándonos telefónicamente con la varias regiones del país), una frase que invita a vivir por la paz. Es un modo de dar una contribución a la maduración de la opinión pública hacia una cultura del respeto hacia el otro».

 

 

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Igino Giordani y Europa

Igino Giordani «realmente se anticipa al menos un cuarto de siglo con respecto a ciertos aspectos del proceso comunitario que comenzó a partir de la Segunda Guerra Mundial: el veía la real interdependencia de las economías de los Estados europeos, entre vencedores y vencidos, el riesgo común de ser sometidos, al haber quedado como deudores de los Estados Unidos, “al dominio Estadounidense (USA Dominion)”. Percibe un creciente movimiento de solidaridad social y de europeización de la cultura suscitado precisamente por la sangrienta experiencia de la guerra. Para alejarse del “riesgo del suicidio colectivo” y salvarse de una nueva “inminente carnicería”, y para evitar la “decadencia” de la cual sacarían ventaja otras razas (la amarilla y la negra) que la misma Europa animó y continentes que Europa vivificó” señala a los pueblos del viejo continente un deber histórico ineludible: la superación de los nacionalismos para constituir una Federación de Estados Unidos Europeos. Pero Consideraba que para ello una condición absolutamente necesaria era que todos los Estados llegaran a la democracia; una meta que preveía que las “diplomacias no sabrían obtener”. Por lo tanto invocaba la “fuerza espiritual” para que pudiera servir como “elemento unificador” […]». «Ya entonces la clara distinción –pero no separación- entre religión y política era un punto fundamental en su concepción sobre la laicidad del Estado. En el pleno respeto de tal distinción él exponía su “utopía” europeista sobre bases espirituales, una “utopía” que hoy se presenta en una forma mucho menos irreal, al punto de parecer –si bien redimensionada- una auténtica intuición. El historiador no puede exagerar y hablar de profecía; pero tampoco puede ignorar las citadas premoniciones de Giordani de 1925 sobre los riesgos, las perspectivas y problemas de la futura Europa; ni puede subvalorar su certeza de la función del cristianismo en Europa y, especialmente, del rol unificador de los valores morales y culturales, como factores indispensables, para que, más allá de las de los intereses económicos comunes y de las necesarias formas institucionales, se llegue a una armonía sustancial entre las distintas identidades de los pueblos para que nazca una “conciencia” europea». Tommaso Sorgi, Igino Giordani, Storia dell’uomo che divenne Foco, (Historia del hombre que se convirtió en Fuego), Editorial Città Nuova, Roma 2014, pp. 109,111.

Los colores del silencio

http://vimeo.com/95298222

En Trento, tranquila ciudad del norte de Italia, se reaviva inesperadamente el fenómeno del racismo que llega incluso a episodios de intolerancia extrema. Dentro de este marco, se muestra la vida de una familia, de una comunidad y de algunos chicos que a su pesar, se ven  involucrados en una realidad que los sobrepasa. La tolerancia, la acogida, la escucha recíproca y la búsqueda de una amistad verdadera se revelan como ingredientes útiles que se mezclan con el núcleo de la discordia, del odio y del miedo a lo diferente.

Los refugiados sirios y el Papa Francisco

En Serbia, hacia la periferia

Sudeste europeo, un mosaico de pueblos. Serbia es un país que tiene una población mayoritariamente ortodoxa aunque existen todavía algunas aldeas católicas, sobre todo cerca de la frontera con Hungría. Allí  conviven los serbios y algunos pueblos de origen magiar, aunque también hay algunas minorías de gitanos y rutenos.

El Padre Nagy Jozsef conoció la espiritualidad de la unidad en 1978. Cuando le confiaron las parroquias de Szenta y de Gornji Breg (en la frontera con Hungría), comenzó su ministerio tratando de vivir el Evangelio y ayudando a los demás a vivirlo.

Su testimonio: «Después de la caída del comunismo y durante la guerra de los Balcanes, creció la desocupación y la crisis económica. Todas las fábricas cerraron. La gente era cada vez más pobre. . Debido a la desnutrición, un gran número de niños abandonaba la escuela:  ¡no comían durante 2-3 días! Al principio los maestros llevaban algo de su casa, pero luego ni siquiera ellos tenían que comer. La las personas de la municipalidad se dirigieron a mí. Fue así se desarrolló la Cáritas. Primero ofrecía una comida caliente para 50 niños, pero pronto llegaron a ser el doble. Luego, se sumaron también los adultos.

Desde hace 20 años está funcionando una cocina popular que proporciona una comida caliente de lunes a viernes a 520 personas. Se distribuye en tres escuelas para niños necesitados, también en en el hogar diurno de ancianos y a quienes están solos y enfermos. Esta cocina se sostiene únicamente con la “providencia”.  Dios interviene a través de la generosidad de muchos. Las dificultades no faltan. Varias veces hemos estado a punto de tenerla que cerrar, pero el rostro de Jesús Abandonado que grita en estas personas, nos da siempre ánimo nuevo para continuar, creyendo en el Amor de Dios».

Las personas involucradas en esta experiencia evangélica son cada vez más. Se comunican las experiencias, comparten alegrías y dificultades. Varga Jozsef, diácono permanente, casado, padre de cuatro hijos, cuenta: «Constatamos que nuestro grupo está presente en muchas actividades de ambas parroquias, llevando el espíritu de la unidad. Esto se experimenta sobre todo cuando se logran tomar decisiones unánimes. Alguno de los nuestros está en el consejo pastoral, otro es catequista o está en la oficina parroquial. Otros se ocupan de la iglesia, del cementerio, de las obras de caridad. Alguno trabaja como chofer, otro es el proveedor responsable del comedor popular. Otros ayudan en la distribución de las comidas».

Eva es enfermera, responsable de la asistencia domiciliaria de casi 100 personas mayores y enfermas: «Trato de organizar el trabajo –cuenta- manteniendo una buena relación ya sea con los colegas como con los enfermos y me ayuda mucho la Palabra de vida. Las personas que visito son muchas y el tiempo es siempre poco. A menudo tengo la tentación de acelerar el trabajo y terminar rápido, pero descubro que para estas personas es importante ser escuchadas y consoladas.  La conciencia de que detrás mio está nuestra comunidad me sostiene y me da fuerza»

El Padre Nagy concluye: «Estas experiencias nos hacen sentir la fuerza que posee la comunidad parroquial dado que continuamente tratamos de renovarnos viviendo el amor mutuo. Constatamos que cuando Jesús está presente es de Él que emana la Luz para nuestras periferias».