Movimiento de los Focolares

Evangelio vivido: “Una sola cosa es necesaria” (Lucas 10, 42)

Abrir nuestra casa a Jesús, como Marta y María en el Evangelio, y aliviar nuestro corazón de las preocupaciones poniéndonos a la escucha.  Vivir la Palabra en la vida de todos los días, encarnarla, es una ocasión preciosa para “escoger la mejor parte”. Solidaridad Hace unos días Elisa, la madre de una niña a la que le enseño catecismo, me invitó a colaborar con una recolección de alimentos y ropa para enviar, a través de algunas mujeres ucranianas, a su atormentado país. Haciendo participar a otras personas conocidas, la respuesta llegó puntualmente y conseguimos en tan sólo dos días –con gran sorpresa para Elisa– armar paquetes con comida y ropa, por más de dos quintales. Después de todo esto, me tocó a mí asombrarme. Les escribí un mensaje de agradecimiento a los que habían intervenido en esta acción de solidaridad, y  yo destacaba el hecho que iba a mandar una transferencia bancaria a un sacerdote conocido que se había quedado en Ucrania. No me hubiera imaginado que varias personas me contactarían para contribuir. Al terminar el día, el importe que se alcanzó a reunir era de 1.000 euros. Conmovida, les agradecí a todos. Un joven me sugirió un pensamiento: “¿Tienes presente el milagro de los panes y los peces?”.  Espontáneamente concluí con un “Señor, aumenta mi fe”. (Carmela – Italia) Un juego para niños y adultos Cuando nuestros hijos eran pequeños, había inventado para ellos un juego: poner un caramelo en una canasta cada vez que hacían un gesto de amor.  Ahora son adultos y tienen familia.  Un día mi primogénito me contó que ese juego se había vuelto actual para él. De hecho, ponía en una canasta un caramelo todas las veces que conseguía superar un obstáculo con su esposa, cuando frenaba un arranque de rabia, cuando sabía aceptar un pensamiento de ella totalmente contrario al propio, cuando hacia algún trabajo que ella había dejado de lado, cuando en lugar de juzgarla la escuchaba con atención. Cuando se percató de sus idas y venidas de la cocina a la sala, su esposa quiso saber el significado de todo ello. Pasado un cierto tiempo, él se lo contó y ella, impactada por cómo se las ingeniaba para quererla, quiso participar también en el juego. De allí surgió un nuevo enfoque de toda la vida familiar, tanto que con el pasar del tiempo los hijos también se vieron involucrados. Ese juego de niños se había demostrado importante para los adultos también. (F.Z. – Francia) Ponerse al servicio En nuestro trabajo en el Ministerio de la Juventud, tratamos de actuar con espíritu de familia, y ello requiere de nosotros una doble tensión. Por un lado, evitar que las cuestiones políticas nacionales, las urgencias y los problemas más graves nos impidan estrechar relaciones personales con todos. Por otra parte, no debemos olvidarnos en ningún momento de que estamos allí para servir a esa parte de sociedad que se nos ha encomendado. Debemos poner en primer lugar el servicio a los jóvenes, especialmente a los que tienen necesidades, estando atentos a la gestión de los fondos públicos cuando organizamos una acción de la Secretaría, tratando de no gastar inútilmente. Tener cuidado al contratar a personas, dar peso a la profesionalidad y no a la afinidad política o a la amistad, sin abusar de los bienes de la administración pública para intereses personales. Como en una familia natural, la vida en el ámbito político también se construye en las pequeñas y grandes ocasiones en las que hay que optar y volver a comenzar, estando al servicio de nuestra gente. (N.T. – Argentina)

A cargo de Maria Grazia Berretta

(extraído de “Il Vangelo del Giorno”, Città Nuova, año VIII, número 2, julio-agosto de 2022)

Turquía:  Visita al Fanar, un camino común hacia la unidad

El 8 de junio de 2022 Margaret Karram y Jesús Morán, con algunos miembros del Movimiento de los Focolares, fueron recibidos por Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé I. El encuentro, que tuvo lugar en el Fanar, sede del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, destacó como punto central la amistad fecunda entre el Movimiento de los Focolares y el Patriarcado, nacida hace 55 años con la visita de  Chiara Lubich al muy amado predecesor, el Patriarca Athenágoras, y el “camino común” que se ha iniciado para trabajar juntos en favor de la unidad de los cristianos y de todos los pueblos de la tierra.

Maria Grazia Berretta

Link al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=2Y2cV4qLtC4

Chiara Lubich: La hora de la caridad

La palabra elegida para vivirla durante este mes de julio de 2022 tomada del Evangelio de Lucas dice: «Solo una cosa es necesaria». Y sabemos que hoy, como en tiempos de Jesús, es necesaria la caridad, el amor al prójimo, hacia todos, sin excluir a nadie.   Dios Amor, creer en su amor, responder a su amor amando, son los grandes imperativos de hoy. Es lo esencial que la generación actual espera. Sin ello, el mundo se expone a correr para después desviarse, como un tren descarrilado. Descubrir, o mejor aún, volver a descubrir que Dios es Amor es la mayor aventura del hombre moderno. En la encíclica Ecclesiam suam, Pablo VI afirmó: “Nosotros pensamos… que la caridad debe asumir hoy el lugar que le corresponde, el primero, el más alto en la escala de los valores religiosos y morales, no sólo en la valoración teórica, sino también en la actuación práctica de la vida cristiana. Dígase tanto de la caridad hacia Dios… como de la caridad que debemos reflejar y difundir sobre… la humanidad. La caridad lo explica todo. La caridad lo inspira todo. La caridad hace posible cualquier cosa. La caridad lo renueva todo”. ¿Quién de nosotros ignora estas cosas? Y, si lo sabemos, ¿no es acaso ésta la hora de la caridad?

Chiara Lubich

(Cf. Chiara Lubich en “Escritos espirituales /2, Lo esencial de hoy, Ciudad Nueva, 1999, pag. 149)

La nueva canción del Gen Verde: We Choose Peace

La paz es una elección. Este es el mensaje que lleva «We Choose Peace» (© Gen Verde), la nueva canción del Gen Verde. El conjunto internacional nos cuenta su génesis junto a Naya, una de las jóvenes participantes en el videoclip. https://www.youtube.com/watch?v=nPCnDNw1ci8&t=86s

Chiara Lubich: Tener sólo lo que es necesario

A los chicos, Chiara Lubich les hablaba sin rodeos. Así lo hizo cuando en el Supercongreso de 1992 –en el Palaghiaccio de Marino (Italia)– le preguntaron qué debían hacer para limitar el consumismo. Hay que vivir y difundir la “cultura del dar”, del dar. Un consejo que les doy, si lo desean, es el siguiente. Al empezar el año, ustedes deben hacer, cada uno, una pequeña montañita, con las cosas superfluas que tienen. Puede ser que tengan pocas, pero siempre tienen algo: un libro, un juguete, un lápiz, una mochila que ya no usan, un vestido… alguna cosa, cosas que son superfluas, que están de más. Juntan todo y lo llevan a sus centros: al centro de «Chicos por la Unidad», o a los Centros Gen. Allí, ya que ustedes son tan creativos y saben tener muchas, muchas iniciativas, haciendo mercaditos, o rifas, o lo que se les ocurra, traten de obtener, de todos esos paquetitos que llegan, un poco de dinero, para darlo a los chicos que son pobres. (…) Ustedes deben conservar para su uso, recuérdenlo bien, sólo aquello que es necesario. Hacer como las plantas que absorben del terreno sólo el agua y las sales necesarias, pero nada más. De la misma forma cada uno debe tener lo que es necesario, el resto hay que darlo, para compartirlo con los demás. Naturalmente experimentarán que dando recibirán mucho más. Esta es la experiencia de nuestro Movimiento, en todas las latitudes. Recibirán ¿por qué? Porque el Evangelio dice: «Den –aquí está la cultura del dar– y se les dará… una medida colmada –como si tuviera un delantal lleno de trigo– una medida colmada, apretada y rebosante…» (Lc. 6, 38). Es decir, recibirán muchas más cosas, que llegarán por un lado y por otro, y del señor tal, de aquel chico, de la maestra, de su mamá, recibirán muchas cosas. (…) Tienen que difundir la cultura del dar. Por tanto, cuenten –como ya hacen precisamente para motivar a los demás–, cuenten sus experiencias. Por ejemplo, que dieron una cosa y les llegó otra. Cuenten, cuenten esas vivencias evangélicas, esas promesas del Evangelio que se realizan realmente. Las cuentan o las escriben, o bien las dibujan, o a través del video, con breves videos, o bien con los noticiarios de la televisión, que ustedes ya hacen para los chicos. Y así crean en todos esta mentalidad, la mentalidad de la “cultura del dar”.

Chiara Lubich

(Lubich, Ch. “Ai Gen 3, 1981 – 1995, Città Nuova, 2006, pag. 66-68)

Turismo en sintonía con la Ecología

La Encíclica Laudato Si’ nos ayuda a encontrar un tiempo de paseo y descanso en sintonía con el respeto por el planeta y su cultura, caminando juntos a su sostenibilidad. ¿Cuáles son las elecciones que hacemos para tomar unos días de descanso programando un viaje? ¿Pensamos solamente en un hermoso paisaje para el descanso o también pensamos en un encuentro con personas y sus culturas? Algunos consejos para vivir los días de descanso.

  1. Reencontrar la relación con la naturaleza, percibiendo toda su riqueza

Cuando visitamos lugares diferentes del que vivimos, esto nos ayuda a tomar conciencia de la Casa Común, de su belleza, de su variedad y amplitud. Es importante el cuidado de estos lugares comunes donde estaremos un tiempo y aprovecharemos a integrarnos con su gente y su naturaleza. Abrirnos a esta experiencia de conocer a otras personas, descubrir la biodiversidad, sus recursos naturales, siempre es una experiencia enriquecedora (LS 151).

  1. Descubrir la cultura local

Buscando comodidades para el turismo, a veces se dejan de lado las riquezas propias del lugar. El respeto por la cultura de cada sitio es central para que esta no pierda su identidad. Antes de viajar, se puede investigar sobre ese territorio, su gente y sus ecosistemas, descubrir las organizaciones locales enfocadas en la conservación y protección de la naturaleza. Entrar en ese lugar conociendo lo más valioso de su gente y territorio… Y como solo se ama lo que se conoce, dilatará el corazón a una dimensión siempre más planetaria. La desaparición de una cultura puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o vegetal (LS 145).

  1. Valorar la sabiduría de las poblaciones originarias

Prestar atención a las comunidades aborígenes y a sus tradiciones culturales. Son interlocutores fundamentales para conocer el uso de la tierra y sus costumbres. Muchas de estas culturas respetan la tierra como don del Creador y cuidan del legado de los antepasados como espacios sagrados. Respetarlos es interactuar para sostener su identidad y sus valores (LS  146).

  1. Apoyar la conservación de áreas naturales y minimizar el daño producido por nuestro paso

Pareciera que muchas actitudes que tratamos de llevar adelante durante todo el año las dejáramos de lado en el tiempo de vacaciones. La responsabilidad en el cuidado del ambiente con acciones como: evitar el uso de material plástico y de papel, reducir el consumo de agua, separar los residuos, cocinar solo lo que razonablemente se podrá comer, cuidar de todos los seres vivos, apagar las luces innecesarias, son algunos ejemplos. Esta actitud generosa muestra lo mejor del ser humano (LS 211).

  1. Moderar el uso de la energía (aire acondicionado y calefacción)

Las acciones cotidianas nos permiten realizar pequeños actos concretos, como mencionamos en el punto anterior. Cuidar los recursos energéticos es vital para nuestro planeta. Así, en verano, usar el aire acondicionado solo lo necesario. En invierno, abrigarnos un poco más en lugar de encender la calefacción. Con estos pequeños ahorros aportamos a un movimiento mundial que ayuda a reducir el uso de los combustibles fósiles (LS 211).

  1. Hacer la experiencia de transportes ecoamigables: caminatas, bicicletas, transportes públicos

La calidad de vida en las ciudades se asocia con el desarrollo del buen transporte público que permita el traslado de aquellos que necesitan viajar para su trabajo o recreación. Es una experiencia enriquecedora sumarse al transporte con la gente local, que nos permitirá conocer mejor su realidad, a la vez que evitamos agregar vehículos a las calles y, a su vez, llegar mejor a los lugares que queremos visitar (LS 153).

  1. Gozar de la simplicidad para vivir con libertad

La sobriedad no es vivir menos cada momento sino vivirlo de forma más intensa, gozando de lo simple, tomándonos el tiempo para conocer el lugar y su gente, que nos permita valorizar y respetar a cada ser. Dejar nuestras opiniones y sugerencias a las personas locales que nos hospedaron, alimentaron y/o guiaron nuestros recorridos. Este diálogo brindará la reciprocidad y motivación que esas personas necesitan para mejorar y acoger siempre mejor al visitante (LS 223).

  1. Contemplar las obras culturales y tecnológicas de cada lugar

Informarse sobre museos a visitar, emprendimientos tecnológicos, construcciones que muestren la identidad del lugar. “La belleza de los espacios creados para el bienestar de la vida del hombre es digna de contemplarse para valorizar la vida humana” (LS 103).

  1. Incorporar plenamente estos tiempos de descanso en nuestra vida personal y comunitaria

El valor del descanso es parte de la vida espiritual de muchas religiones. Incorporar actividades contemplativas hace a nuestro crecimiento en este camino espiritual. Es llevar la mirada a otro plano, al diálogo fecundo con los otros y con la naturaleza. Este descanso nos motiva no solo a cuidar la naturaleza sino también a ayudar a pobres y excluidos del lugar (LS 237).

  1. Considerarlo como espacio privilegiado para vivir la interioridad

A través de la práctica de cada culto podemos abrazar todas las realidades del mundo. La mano que bendice es instrumento del amor del Creador y reflejo de su cercanía en el camino de la vida (LS 235).

por EcoOne Cono Sur*

  *Red de profesores, académicos, investigadores y profesionales que trabajan en las ciencias ambientales. **LS: Extractos de párrafos de Laudato Si’ interpretados para asumir de una forma responsable el turismo y descanso.