Movimiento de los Focolares
Encuentro de los Jóvenes por un mundo unido

Encuentro de los Jóvenes por un mundo unido

Es muy esperada la cita anual de los Jóvenes por un mundo unido (JMU) para su Encuentro Internacional. Un grupo de JMU se reunió en Loppiano, la ciudadela internacional del Movimiento, cerca de Florencia, para elaborar juntos los contenidos.
Es un itinerario iniciado desde Diciembre de 2010, y llevado adelante con los JMU de varias partes del mundo mediante contactos por e-mail o mensajes en las redes sociales en un intercambio vivo de propuestas para que el Encuentro sea fruto de una comunión de vida y de distintas sensibilidades.

Make visible change: el argumento central se desplegará mediante tres temas fundamentales: “protagonistas hoy de una cultura de fraternidad y de paz”, “la búsqueda de relaciones auténticas”, “construyendo puentes…”, después de haber explorado el año pasado las muchas vías por un mundo unido.
El 29 de Abril se abrirá con una transmisión en directo por Internet la décimo cuarta edición de la “Semana Mundo Unido” donde se lanzará el GenFest 2012 junto con una variedad de iniciativas para concretar en lo cotidiano el compromiso de los jóvenes a favor de la fraternidad. Un mensaje de Chiara Lubich lleno de fuego unirá en un solo corazón a los jóvenes de todas las latitudes.
El Encuentro culminará el 1º de mayo con la participación de los Jóvenes por un Mundo Unido en la Beatificación de Juan Pablo II (http://www.karol-wojtyla.org/).
Para info y reservaciones: sgmu@focolare.org

Encuentro de los Jóvenes por un mundo unido

Chiara en Nueva York 1964/65

Imágenes en gran parte inéditas -filmadas por Eli Folonari, con música del conjunto Genrosso- de los primeros viajes de Chiara Lubich en los Estados Unidos. Del 28 de marzo al 2 de abril de 1964, el primero; y del 8 al 22 de abril de 1965, el segundo.

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Encuentro de los Jóvenes por un mundo unido

Subcolección Serie breve. El gozo de la esperanza

Preparado por:
Edición: 01/10/2006
Primera Edición: 01/01/2004
ISBN: 978-84-9715-045-3
Páginas: 128
Formato: 18×11
Peso: 100 gr.

http://www.ciudadnueva.com

Sinopsis: Estas páginas, de impresionante sencillez y autenticidad cristiana, contienen el último retiro espiritual que el cardenal Van Thuân dirigió a un grupo de sacerdotes unos meses antes de su muerte.

En la Cuaresma de 2000 había conmovido a millones de personas que leyeron en los medios de comunicación varios pasajes de los ejercicios espirituales predicados al Santo Padre y a la Curia Romana. En ellos (publicados bajo el título «Testigos de esperanza») narraba sus experiencias espirituales durante los años de prisión.

«En la cárcel había comprendido que el fundamento de la vida cristiana consiste en «elegir sólo a Dios» -dijo el Papa en su funeral-, abandonándose completamente en sus manos paternas… Su secreto era una indómita confianza en Dios, alimentada por la oración y por el sufrimiento aceptado con amor».

El libro incluye la Homilía del Santo Padre Juan Pablo II con ocasión del funeral por el cardenal François-Xavier Nguyên Van Thuân.

Encuentro de los Jóvenes por un mundo unido

Una revolución femenina

Chiara Lubich y Juan Pablo II (C) CSC

A tres años de su desaparición, sale la primera biografía de Chiara Lubich, escrita por Armando Torno para Città Nuova: un libro que elige conscientemente un tono no hagiográfico para describir la que, sin duda, es una de las existencias más extraordinarias del Novecientos. Una narración llana, construida mediante los testimonios de las focolarinas y los focolarinos que estuvieron más cerca de su fundadora. Una historia que, a propósito,  pone en el mismo plano los acontecimientos humanos y las experiencias místicas de Chiara; respetando, de este modo, su carácter reservado, su capacidad de ser el centro de todo y al mismo tiempo de desaparecer como persona. La encontré personalmente sólo una vez, el 8 de marzo de hace algunos años, en el Quirinal, donde llegó para recibir un importante reconocimiento por parte del Presidente de la República Italiana. Entró sonriendo, como siempre, sin preocuparse si ninguno de los presentes la reconocía ni le rendía homenaje. A mí, que me le había acercado emocionada, me dedicó una sonrisa tímida y dulce, y rechazó con sencillez mi intento de hacerle saber a los responsables de la ceremonia que ya había llegado.

Chiara Lubich, Jerusalén 1956 (C) CSC

La biografía respeta su actitud humilde y recatada, profundamente disponible al contacto humano pero del todo indiferente a la popularidad, y a la distinción que sin embargo merecía. Se evidencia la importancia de Chiara en la historia del Novecientos sobre todo en la cronología comparada, muy bien hecha, que se encuentra en el apéndice del volumen, que describe la riqueza de formas de asociación por ella creadas dentro del mundo católico, su extraordinaria capacidad de construir momentos de encuentro y de verdadero diálogo con representantes y fieles de otras religiones, y la fecundidad espiritual que marcó su vida interior. Una fecundidad que siempre compartió con las hermanas y los hermanos más cercanos, y después con todos aquellos que se demostraban disponibles a la escucha, consciente de que los tiempos que estaba viviendo exigían compartir inmediatamente lo que ella, instrumento de Jesús, llegaba a comprender iluminada por el Espíritu Santo. Eran iluminaciones que nacían de la lectura de la Sagrada Escritura: “Cada vez que Chiara abría el Evangelio descubría en él palabras de vida eterna que nunca antes había encontrado”. De este modo, Chiara se anticipó a descubrimientos que más tarde haría la cultura católica: el ingreso en el lenguaje espiritual de la palabra amor, hasta aquél momento reservada sobre todo a discursos mundanos; la idea de la espiritualidad de la unidad, que se transforma en una apasionante forma de diálogo entre las religiones y en una respuesta a la “noche cultural” de la humanidad. Sin preocuparse nunca por que recordaran su papel de promotora. La propuesta de una nueva evangelización, según sus palabras, “no significa solamente  que el mundo secularizado tiene necesidad” sino que también es necesario que “la evangelización se haga de forma nueva”. Y a la búsqueda de esas nuevas formas dedica todas sus energías: los encuentros, también los que aparentemente son secundarios, se transforman, gracias a ella, en nuevos caminos y nuevos proyectos, expandiendo cada vez más la red de personas involucradas en su ideal: la santidad a la mano de todos. Su Movimiento se abre a todos los ámbitos, según una óptica universal, reservando especial atención a la cultura y a los medios, mientras que su vida interior le da un nuevo impulso a los estudios teológicos. Pero ciertamente el aspecto más novedoso que ha marcado su vida es precisamente su ser mujer, una mujer que le da un matiz profundamente femenino a toda su obra: basta pensar en el nombre más popular del Movimiento por ella fundado (oficialmente se llama Obra de María) que evoca el focolar, es decir el hogar, un espacio tradicionalmente femenino. Empieza rodeándose de mujeres, que posteriormente sabrán abrirse a la necesaria presencia masculina, dispone que quien presida el Movimiento sea siempre una mujer.

Chiara Lubich con los fon de Fontem y de Fonjumetaw en el 2000 - (C) CSC

También la espiritualidad de la Obra asume una forma femenina, representando la presencia mística de María en su Iglesia. De esta forma, con su extraordinaria experiencia, Chiara –que le habla a las asambleas de los obispos, es escuchada por los Papas, es acogida con honores por  los Jefes del Gobierno de los países que visita- realiza aquello que los tiempos le exigen a la Iglesia: reconocer la importancia del papel de las mujeres. Pero lo obtiene sin reivindicar derechos, sin ninguna aspereza. Lo obtiene demostrando saberse  merecedora de esa autoridad que se le reconoce, como lo ha sido para las grandes santas en la historia de la Iglesia. Su importancia para el catolicismo del Novecientos es también la prueba de una revolución femenina realizada en el silencio y en la modestia. Queda la tarea de tomar acto de ello. de Lucetta Scaraffia (©El Osservatore Romano del 25 de  marzo de 2011)

Encuentro de los Jóvenes por un mundo unido

Religiosas adherentes al Movimiento de los Focolares: 40 años de historia

“Profundizar el conocimiento y la unidad con sus respectivos fundadores, en un clima de fraterna caridad” fue el camino que Pablo VI les indicó en la audiencia pública del 14 de abril de 1971, al denominarlas: “Religiosas adherentes al Movimiento de los Focolares”.

A partir de ese momento, todos los años un numeroso grupo de religiosas de distintas congregaciones y miembros de institutos seculares de varias nacionalidades, se reúnen para dedicar su formación y actualización a una comunión cada vez más profunda entre ellas, unida a la profundización en los puntos de la espiritualidad de la unidad.

“Presentes desde los primeros tiempos del Movimiento –dijo Chiara Lubich en la clase magistral por su Doctorado h.c. en Teología de la vida consagrada- las Religiosas, cuyas espiritualidades se armonizan y resplandecen todavía más en la común fraternidad, nos han permitido contemplar las Órdenes, las Congregaciones, las Familias Religiosas, como espléndidas composiciones del magnífico jardín de la Iglesia en donde han florecido y florecen todas las virtudes”.

El encuentro en Castelgandolfo se focalizará en el tema de la Voluntad de Dios. Al análisis teológico, espiritual y social seguirá un rico intercambio de experiencias de vida de miembros del Movimiento de distintas vocaciones.

Para poder responder a los retos de la sociedad de hoy, se presentará un estudio sobre el diálogo interreligioso.

El momento central del evento será la celebración de agradecimiento que dará solemnidad a la fiesta, seguida por una serie de testimonios de los primeros tiempos.

Un especial momento artístico invitará a todos a caminar juntos hacia la “santidad”.