Movimiento de los Focolares

Egipto: fiesta entre los cristianos

Jun 17, 2015

El 7 de junio pasado se recordó en Alejandría, el 2º aniversario de la “jornada de la amistad entre la Iglesia Copta-Ortodoxa y la Iglesia Católica”, que se celebra a partir del primer encuentro entre el papa Francisco y Tawadros II.

20150614-01Después del histórico encuentro en el Vaticano, del 10 de mayo de 2013, entre el papa Francisco y Tawadros II (papa de la Iglesia Ortodoxa Copta y Patriarca de Alejandría), se vivió por primera vez, en Alejandría, un día de fiesta entre las dos Iglesias para conmemorar aquel encuentro. En efecto, así como Shenouda III en una histórica visita se encontró con Pablo VI hace 40 años, el mismo día Tawadros II quiso encontrarse con Francisco tres meses después de su elección como Papa. El Patriarca Copto Ortodoxo había propuesto en aquella ocasión que el 10 de mayo se recordara cada año, como el día de la amistad entre las dos iglesias. El 7 de junio pasado, en el Centro Cultural de los jesuitas en Alejandría (Egipto) y bajo el patrocinio del Patriarca Copto Católico, Ibrahim Ishak, se recordó el evento en presencia de Tawadros II, quien estuvo acompañado por 8 obispos Copto Ortodoxos y 5 sacerdotes. Estuvieron también presentes, el Nuncio, Bruno Musaró, el obispo latino, Adel Zaki y casi 100 religiosos, religiosas y sacerdotes católicos. Entre los promotores, se encontraba el actual director del Centro Cultural Sami XXX, ex alumno del Instituto Universitario Sophia (IUS), junto con un amigo de la Iglesia Ortodoxa. Después de un momento de oración, con lecturas y cantos, a través de un documental se recorrieron las distintas etapas del histórico encuentro entre las dos Iglesias. En su mensaje, el papa Francisco recordó, entre otras cosas, que “lo que tenemos en común es más grande que lo que nos separa” y que “podemos perseverar en nuestro camino hacia la plena comunión y crecer en el amor y la comprensión”. Fue inmediata la respuesta del Patriarca Copto, quien, en la tarde llamó por teléfono al papa Francisco y le confirmó “la voluntad de continuar en el empeño común por la unidad de los cristianos”, como refirió el Padre Lombardi, portavoz del Vaticano. Tawadros II, en su discurso lleno de afectuoso hacia el obispo de Roma, expresó su convicción de que “El mundo hoy tiene hambre y sed del amor concreto. La unidad entre las Iglesias tiene necesidad de héroes de la fe”, e indicó algunos fundamentos necesarios para llegar a la unidad, entre ellos una mente abierta, rezando cada día: “Dame, oh Dios, una mente abierta como la que tuvo nuestro Señor Jesús en su comportamiento con la samaritana y con el ladrón de su derecha”. Pero también un corazón grande capaz de ir “más allá de la letra”. Y, finalmente, un alma humilde que “defienda los dones y las gracias concedidas por Dios”. Su Santidad recordó emocionado que quedó impresionado por la humildad del papa Francisco, cuando se encontraron y repitió una vez más: “¡Este día debemos festejarlo cada año!”. Los participantes tenían el corazón desbordante de alegría. Tawadros II quiso saludar personalmente a cada uno de los presentes. Finalmente, en esta feliz ceremonia, se conmemoró “el ecumenismo de la sangre”, recordando a los mártires egipcios y etíopes en Libia.

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