Movimiento de los Focolares

Fiesta de la Inmaculada Concepción

Dic 8, 2017

Se celebra hoy, 8 de diciembre, una de las fiestas más sentidas y populares que la Iglesia Católica dedica a la Virgen María: la Inmaculada Concepción. La fiesta cae en el día en que, en el 1854, el papa Pío IX, con la bula “Ineffabilis Deus”, decretó que la Virgen María, «por singular gracia y […]

Se celebra hoy, 8 de diciembre, una de las fiestas más sentidas y populares que la Iglesia Católica dedica a la Virgen María: la Inmaculada Concepción. La fiesta cae en el día en que, en el 1854, el papa Pío IX, con la bula “Ineffabilis Deus”, decretó que la Virgen María, «por singular gracia y privilegio», fue preservada de la común herencia del género humano, de la culpa original, desde el primer instante de su concepción. Tal formulación, sigue a una larga serie de dísputas teológicas acerca del nacimiento de la madre de Jesús. En Oriente, desde el VI siglo d. C. se celebraba una fiesta de la concepción de María, difundida en Ocidente a partir del siglo X. La solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María se recuerda en el contexto del Adviento y de la Navidad, uniendo la espera del nacimiento de Cristo con la memoria de la Madre.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Pascua: el fundamento de la Gran Esperanza

Pascua: el fundamento de la Gran Esperanza

Esta reflexión acerca de las razones y los orígenes pascuales de la esperanza cristiana, que “se atreve” a hablar aún a los hombres de hoy, nos la ofrece Declan J. O’Byrne, teólogo y rector del Instituto Universitario Sophia.

Ojos de Pascua

Ojos de Pascua

Klaus Hemmerle (1929-1994), obispo de Aachen (en Aquisgrán, Alemania), teólogo y filósofo, gracias a su especial característica, dio un aporte importante a la profundización doctrinal del carisma de la unidad. Con estas palabras, nos introduce en el misterio de la Pascua y de la Resurrección de Cristo, invitándonos a sumergirnos plenamente en este momento y a adoptar una nueva perspectiva.

La cruz, fuente de comunión

La cruz, fuente de comunión

La muerte de Jesús en la cruz nos revela a un hombre arraigado en una relación tan profunda con el Padre, que es capaz de confiar en Él hasta el final. Por eso, ese calvario se convierte en el tesoro en el que se concentra todo el amor de Dios por nosotros. Las palabras de Igino Giordani nos invitan a hacer espacio para el silencio y la escucha, a fin de emprender este camino de contemplación, redención y comunión con Dios y entre los hombres.