Movimiento de los Focolares

Obispo Krause (1940-2024): “Hermano, qué bueno que nos encontremos”

Ene 28, 2025

El obispo luterano alemán Christian Krause, fallecido recientemente, ex presidente de la Federación Luterana Mundial (LWF), era un apasionado del ecumenismo, de la experiencia de la unidad en la variedad y en la diversidad.

Durante un encuentro de obispos de varias Iglesias, amigos del Movimiento de los Focolares, cerca de Estocolmo (Suecia), en noviembre de 2018, el obispo Krause fue entrevistado por la periodista irlandesa Susan Gately, quien le preguntó qué era exactamente el “ecumenismo” para él. Publicamos –al día siguiente de la celebración, en el hemisferio norte, de la Semana de Oración por la unidad de los cristianos– un trozo de la respuesta del obispo Krause que ayuda a esbozar su figura, su apertura y su pasión por el camino ecuménico.

Activar los subtítulos y escoger el idioma deseado.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

La unidad, una prioridad para Maria Voce Emmaus

La unidad, una prioridad para Maria Voce Emmaus

El 20 de junio de 2026 se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Maria Voce Emmaus, la primera presidenta del Movimiento de los Focolares (2008-2021) tras la muerte de Chiara Lubich. Nos planteamos una pregunta: ¿cómo vivió Emmaus la unidad en su día a día? Las focolarinas que formaron parte de su focolar en los últimos años comparten algunos hechos, “florecillas”, que demuestran cómo el amor recíproco, vivido en toda circunstancia, sienta las bases para merecer la unidad como un don de Dios.

El prójimo detrás de la pantalla

El prójimo detrás de la pantalla

El reencuentro con los compañeros del secundario. Un grupo de whatsApp y la iniciativa de ir más allá de la pantalla del telefono.

Chicos y cambio: el proyecto “Time to Change”

Chicos y cambio: el proyecto “Time to Change”

La Expo Fest concluye un camino que ha involucrado a 1.300 chicos y 105 equipos entre Italia y Albania. Son acciones concretas de solidaridad, ciudadanía activa, ambiente, inclusión y paz.