Movimiento de los Focolares

Pascua 2017: ¡Ven, Señor Jesús!

Abr 15, 2017

Les deseamos una Santa Pascua con un pensamiento de Chiara Lubich publicado en 1992.
Pasqua_2017-01 «¡Ven, Señor Jesús!«. Mirándote a ti, el amor, nuestra vocación, no tendrá temores. Mientras esperamos tu venida, construiremos bien esta vida y, en cuanto comience la otra, nos lanzaremos en la aventura sin fin. Tú venciste la muerte. Y por esta oración comprendemos que Tú, desde ahora, la has vencido también en nosotros, en nuestro corazón. «¡Ven, Señor Jesús!», siempre, a todos nosotros. Y la muerte no existirá; Tú existirás. El Resucitado existirá. Y esto ya es Pascua. Les deseamos a todos  una  Pascua  gloriosa  y sin  interrupción,  fecunda, fecundísima para nosotros, para la Iglesia y para el mundo.

Chiara Lubich

De C. LUBICH, Buscando las cosas de arriba, Madrid 1993, pág.138.

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Tiempo de la creación 2026: la transformación de una comunidad

Tiempo de la creación 2026: la transformación de una comunidad

El “Tiempo de la creación” es una iniciativa cristiana ecuménica que cada año empieza el 1 de septiembre y concluye el día de la fiesta de San Francisco de Asís, el 4 de octubre. Este año 2026, con el tema «Agua Viva», a los cristianos de todo el mundo se los invita no solamente a contemplar el agua de la orilla, sino también a sumergirse en lo que ella representa: vida, relación, sanación, esperanza y amor de Dios que fluye a través de toda la creación. Aquí les damos un testimonio que llega del Congo, África.

1° de septiembre, inicia el “Tiempo de la Creación”

1° de septiembre, inicia el “Tiempo de la Creación”

En su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, León XIV exhorta a superar la crisis ética y cultural actual, que incluye el deseo de guerra, dominación y la búsqueda de lucro. Lo que se necesita es una “auténtica conversión ecológica” que nazca del corazón.