Movimiento de los Focolares
LFE 2026: hacer florecer la esperanza más allá de lo imposible

LFE 2026: hacer florecer la esperanza más allá de lo imposible

Me llamo Tony, y mi esposa se llama Walaa. Vivimos en Belén, en la tierra en donde nació el Niño Jesús, y estamos casados desde hace dieciséis años. Dios nos ha dado tres hijos: John (14 años), Maria (11 años) y Andros (6 años).

Conocimos el Movimiento de los Focolares hace alrededor de diez años, cuando el focolar de Belén se encontraba al lado de nuestra casa. No imaginábamos en ese momento que esa cercanía se convertiría en un camino de vida. Desde cuando empezamos a participar de los encuentros del Movimiento y de las Mariápolis, y en los encuentros anuales de las comunidades para construir diálogo y fraternidad, muchas cosas han cambiado dentro de nosotros. El Evangelio ha pasado a ser el compañero cotidiano de nuestra vida, y el espíritu de unidad ha entrado a nuestra relación de pareja, al mundo en el que educamos a nuestros hijos y a nuestra forma de ver el mundo.

Pero la vida en Tierra Santa no es fácil. Vivimos en un lugar en el que se construyen más muros que puentes, y en donde se siembran más miedos que serenidad. Somos parte de esa realidad y ello pesa sobre nosotros todos los días.

Yo trabajo en la Municipalidad de Belén, mientras que Walaa es maestra en una escuela en al‑Eizariya (Betania). Para llegar hasta la escuela tiene que atravesar un puesto de control (checkpoint) militar y muy a menudo, además de tener que esperar mucho tiempo antes de que la dejen pasar, a raíz de los cierres existe el riesgo de que se quede afuera hasta muy tarde a la noche. Son muchas las experiencias dolorosas que se viven y cuando la dignidad de uno de los progenitores se ve afectada, los hijos también lo perciben y se experimenta una gran sensación de impotencia para proteger a la familia.

El muro se ha vuelto parte del paisaje cotidiano y a todo ello se añade la crisis económica que Belén está atravesando; o sea la desocupación es alta, los sueldos irregulares, y a menudo recibimos solo una parte del sueldo, mientras que las responsabilidades y los compromisos siguen siendo los mismos.

En el medio de todo esto, no hemos perdido la esperanza.

En el Evangelio hemos encontrado una respuesta a cada una de las preguntas de nuestros hijos, y en la familia de los Focolares un espacio auténtico de amor, unidad, comunión y vida evangélica. Hemos experimentado la presencia de Jesús Abandonado en medio de nosotros, y hemos descubierto que el Evangelio no es solo un libro para leer, sino que es una vida que se puede vivir en el día a día. Sabemos que la unidad es nuestra elección y que empieza con un gesto de amor para con el otro, incluso en las circunstancias más difíciles. Es este el legado que queremos dejarles a nuestros hijos.

Profundizando la espiritualidad de los Focolares, se nos propuso participar de la LFE 2026 (Loppiano Family Experience), la Escuela de Formación de verano para animadores del Movimiento Familias Nuevas, rama del Movimiento de los Focolares compuesta por familias que quieren vivir la espiritualidad de la unidad e irradiarla en el mundo, transmitiendo los valores que promueven la fraternidad universal.

Ante la propuesta, hemos considerado esa Escuela enseguida como una etapa importante en nuestro camino como familia y como pertenecientes al Movimiento de los Focolares en Tierra Santa. Pero el año pasado no pudimos participar porque los documentos de viaje no estaban listos; y agradecemos a Dios por haber podido participar este año.

Desde los primeros días nos hemos sentido dentro de una gran familia. Nos hemos encontrado con familias de países, culturas e idiomas distintos. La diversidad es una riqueza, y el amor tiene un idioma que todos comprenden.

Nuestros hijos han vivido experiencias que pueden parecer simples para muchos, pero que para ellos eran extraordinarias: caminar entre los árboles y las montañas sin miedo, sin ver armas, jugar libremente, hacer amistad con niños de diferentes países y vivir con ellos el amor. Todo eso para ellos ha sido un nuevo descubrimiento del significado de la infancia.

Nosotros, en cambio, hemos encontrado en el contacto con los demás y en las experiencias de las familias una verdadera escuela de vida. Hemos escuchado testimonios llenos de desafíos, pero también de esperanza, y hemos experimentado que la diversidad de culturas, costumbres y tradiciones no impide la unidad, sino que además la vuelve más bonita, realizando la oración de Jesús: “Que todos sean uno”.

Los temas afrontados en la Escuela han cambiado profundamente nuestra vida. Hemos entendido que las dificultades familiares no son el final del camino, sino una ocasión para crecer en el amor si se las vive con Jesús Abandonado. Lo hemos experimentado también en nuestra realidad en Tierra Santa, porque incluso el dolor puede ser un lugar en donde florece la esperanza cuando está Dios presente.

Volveremos a Belén más unidos entre nosotros, más convencidos de que la diversidad es una riqueza y que la unidad es una misión.

Esta experiencia nos ha llevado al corazón de nuestra vocación: ser una familia que vive el Evangelio y da testimonio del amor propio en donde ello parece imposible. Llevar la luz de la unidad a la tierra en donde nació Jesús.

Tony y Walaa Ballout
foto: © Segreteria Famiglie Nuove

Conciudadanos de Loppiano: Juntos para construir futuro

Conciudadanos de Loppiano: Juntos para construir futuro

Un regreso a Loppiano después de muchos años, con emociones y sueños renovados y la idea de emprender nuevos proyectos. Así lo describe Roberto Brundisini en el lanzamiento de la página web de los conciudadanos de Loppiano.

“Un día volví a visitar Loppiano, donde viví hace años. Me di cuenta de que estoy a gusto, como en casa. Me sorprende haber estado fuera tanto tiempo, y pienso en los muchos que, como yo, han perdido el contacto con esta realidad. Entiendo y comunico que este es el hogar no solo de quienes viven aquí, sino también de quienes lo aman. Y sé que son muchos.

Se corre la voz, se reactivan circuitos muertos y, como de un largo letargo, rostros antiguos y nuevos despiertan. ¡Loppiano está aquí, está allí, sigue aquí! Sueños latentes reviven con la determinación de la humildad. Porque los sueños que permanecen en el cajón se enmohecen.

Entonces, ¿qué debemos hacer? Nos preguntamos. ¿Por dónde empezamos?

Ah, mira, nos decimos, quizá podríamos crear una comunidad energética. ¡Claro! — responde uno —. Quizá podríamos establecer una agricultura alternativa. ¡Genial! Contribuir a la reurbanización urbana y ambiental de la ciudadela según los criterios de Laudato Si’.

¡Qué sueño! Nos dijimos: ¿Por qué no organizamos un centro de acogida donde podamos pasar unos días de relax y reeducarnos sobre la naturaleza y las relaciones humanas? Fantástico, continúa alguien. Me gustaría encontrar un centro, un lugar de encuentro para el intercambio cultural entre jóvenes y quizás incluso artistas. ¡Muy interesante! ¿Y si creáramos una radio web con alcance universal, dada la variedad de habilidades, experiencias y conocimientos que muchos de nosotros, dispersos por el mundo, hemos adquirido a lo largo de los años? ¡Otro sueño! (…)”.

Durante nuestra visita al Centro Internacional, entrevistamos al presidente de la Asociación, Alessandro Agostini, y a uno de sus miembros de la junta directiva, Nicola di Settimo.

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Nicola

Me llamo Nicola y soy miembro de la Asociación de conciudadanos. Significa ciudadanos constructores de Loppiano, porque vivimos allí de jóvenes un par de años y luego la vida nos llevó por todo el mundo. Casi todos hemos tenido experiencia profesional desde entonces.

Alessandro

Me llamo Alessandro, soy de Umbría y soy el presidente de esta nueva asociación llamada Co-cittadini di Loppiano. Se fundó hace unos tres años. Actualmente, nuestros miembros están en 11 países, y somos unos cincuenta hombres y mujeres de diversos orígenes y profesiones.

Nicola

Para nosotros, es un regreso, por un lado, a la juventud, pero también a la elección fundamental de nuestras vidas que nunca hemos abandonado: seguir el ideal de Chiara Lubich de “que todos sean uno”, del amor recíproco. Ahora queremos contribuir con acciones concretas por Loppiano.

Alessandro

Es cada vez más necesario unirnos como comunidad, como un todo. En tiempos tan difíciles como los que atraviesa el mundo, necesitamos que las personas se unan para luchar por una humanidad justa y correcta. Por eso, estamos aquí para aportar nuestro granito de arena. Muchos, como nosotros, han vivido Loppiano, y la ciudadela nos une porque la construimos durante los dos años que todos hemos pasado aquí. Esta es una oportunidad para reencontrarnos, y por eso, incluso a quienes ya no formen parte de la Obra, o que aún aprecian mucho esta ciudadela y la construcción de un mundo unido, nos complace darles la bienvenida e incluirlos en nuestra asociación.

Nicola

Sí, en cualquier caso, la idea es crear una comunidad abierta a todos, es decir, a quienes aman Loppiano y quieren que siga adelante. Así que nos gustaría canalizar estas fuerzas para, repito, contribuir a la construcción, para seguir ayudando a Loppiano a crecer.

Entrevista de Anna Lisa Innocenti y Carlos Mana

Edición: Joaquín Masera.

Sitio web: https://www.cocittadinidiloppiano.org

PRIMERO DE MAYO EN LOPPIANO 2025: LA VALENTÍA DE FLORECER

PRIMERO DE MAYO EN LOPPIANO 2025: LA VALENTÍA DE FLORECER

La edición 2025 del tradicional festival de los jóvenes en la ciudadela de los Focolares escenifica las fragilidades y los conflictos vividos por los jóvenes de hoy y los transforma en una experiencia artística inmersiva y de esperanza. Muchos talleres y un espectáculo final en vivo para decirles a todos: «You are born to bloom», “Has nacido para florecer”.

«Recuerda que has nacido para florecer, para ser feliz». Éste es el mensaje que, con ocasión del Día del Trabajador, los jóvenes organizadores del Primero de mayo de Loppiano (en la localidad de Figline-Incisa Valdarno, Italia) quieren dar a sus coetáneos, que participarán en la edición 2025 del tradicional festival que desde el año 1973 se lleva a cabo en la ciudadela internacional del Movimiento de los Focolares.

El tema

Dentro del significado del título de la manifestación, que es “You are born to bloom (has nacido para florecer), la valentía de florecer”, están las fragilidades, las heridas y los conflictos que viven los chicos y los jóvenes de hoy; todo ello sublimado en una experiencia artística, inmersiva y de crecimiento.

«Creemos que ese conflicto, que a menudo nos golpea en las fases más difíciles de la vida podría llegar a ser una oportunidad para renacer más fuertes y conscientes de quiénes somos –explican Emily Zeidan, muchacha siria, y Marco D’Ercole, italiano, del equipo internacional de los jóvenes organizadores del festival–. Como decía el papa Francisco, “el conflicto es como un laberinto”, no tenemos que tener miedo de atravesarlo, porque “los conflictos nos hacen crecer”. Sin embargo, “de ese laberinto no podemos salir solos; salimos en compañía de otros que nos ayudan”. Así pues, en el día del Primero de Mayo de Loppiano queremos recordar a todos la belleza de los unos y de los otros, incluso en los momentos de vulnerabilidad».

Un tema di stringente attualità quello del 1° maggio a Loppiano, se si considera che in Italia, 1 minore su 5 soffre di un disturbo mentale (depressione, ritiro sociale, rifiuto scolastico, autolesionismo, ansia, disturbi del comportamento alimentare, tendenze suicide), secondo i dati della Società italiana di Neuropsichiatria dell’Infanzia e dell’Adolescenza. Gli under 35, invece, vivono la precarietà lavorativa, sono sotto retribuiti, subiscono disuguaglianza territoriale e di genere (“Giovani 2024: il bilancio di una generazione”, EURES), non si sentono compresi dagli adulti nelle loro esigenze e nel vissuto, in particolare, quando si parla di paure e fragilità, aspirazioni e sogni.

«El papa Francisco tenía una gran confianza en nosotros los jóvenes. No dejaba pasar ninguna ocasión para recordarnos que el mundo nos necesita, necesita de nuestros sueños, de grandes horizontes a los que apuntar juntos, para “colocar las bases de la solidaridad social y de la cultura del encuentro”», remarcan Emily y Marco. Por ello, este “You are Born to Bloom(has nacido para florecer)” será un espectáculo que habremos construido juntos, en donde el público no es simplemente un espectador sino parte integrante de la narración: todo aquel que participe se verá llamado a ser protagonista del espectáculo, dando lo mejor de sí junto con los demás.

El programa

Por la mañana, los participantes del festival del Primero de Mayo de Loppiano tendrán la oportunidad de explorar sus propias fragilidades y bellezas a través de talleres artísticos (workshops), motivacionales y experienciales guiados por psicólogos, formadores, counselors, artistas y performers.

Entre ellos estará también el Gen Verde International Performing Arts Group que preparará a los jóvenes a subir al escenario y formar parte del elenco de las coreografías, de los coros, de la compañía teatral y de la banda musical en el espectáculo final. Los talleres del Gen Verde se llevan a cabo en el ámbito del proyecto “M.E.D.I.T.erraNEW: Mediation, Emotions, Dialogue, Interculturality, Talents to foster youth social inclusion in the Mare Nostrum (Mediación, Emociones, Diálogo, Interculturalidad, Talentos para promover la inclusión social de los jóvenes en el Mediterráneo)”, Erasmus Plus – Juventud – partenariado de cooperación.

El festival culminará con la construcción colectiva del show en vivo: todos los participantes serán parte activa de la historia, no habrá distancia entre el escenario y el público.

Entre los artistas que han confirmado su presencia se encuentran Martinico y la banda AsOne.

“You are born to bloom, la valentía de florecer” se realiza con el aporte de Fondazione CR Firenze.

El Primero de Mayo de Loppiano es un evento de la Semana Mundo Unido 2025 (1-7 de mayo de 2025), taller y exposición global de sensibilización a la fraternidad y a la paz.

Para informaciones y reservas, se puede contactar a: primomaggio@loppiano.it – +39 055 9051102 www.primomaggioloppiano.it

Tamara Pastorelli